Crítica de ACCEPT – The Rise Of Chaos

0
Accept - The Rise Of Chaos

Riffs, riffs, riffs y más riffs. He ahí la base de la alimentación de ACCEPT desde que fuese una desconocida criaturita a finales de los años setenta hasta hoy, donde ya es una bestia corpulenta y parda. Dentro de las míticas bandas de Heavy Metal que ya portan arrugas y canas en cuantiosas cantidades, las hay que han construido su música en torno a otros elementos más allá del riff penetrante, abrazándose a muchas más posibilidades. Sin embargo pero la nave pilotada, aún a día de hoy, por el incombustible Wolf Hoffmann siempre se ha mostrado testaruda, implacable, con la mirada fijada en su objetivo y luciendo con orgullo esa inconfundible estampa a poderoso metal teutón, como en el nuevo “The Rise Of Chaos”.

Efectivamente, hablar de ACCEPT es hacerlo sobre riffs que han dejado su impronta en la historia de nuestra música, como evidencian temas imperecederos de la talla de “Balls To The Wall”, “Princess Of The Dawn” o “Restless And Wild” entre muchísimos otros.

En el 2010, la banda emergió de las cenizas tras más de una década sin pisar un estudio de grabación para presentarnos a su nuevo vocalista, el menudito, pero mastodóntico como cantante, Mark Tornillo, un individuo que llegó a hacer que olvidáramos al bueno de Udo Dirkschneider. El resultado de ese retorno fueron dos magníficos discos (“”Blood Of The Nations” y “Stalingrad”) y uno menor que empezaba a transmitir síntomas de agotamiento y un cierto aroma a fórmula estancada (“Blind Rage”). Poco después, Wolf Hoffmann y el bajista Peter Baltes veían como una porción del aparentemente sólido quinteto abandonaba el barco, con lo que se acentuaban los rumores de crisis en el seno de la formación, idea que calaba más que nunca tras el regulero y anodino “Blind Rage”.

Tres años después, y con la entrada de Uwe Lulis sustituyendo al mítico Herman Frank y del joven baterista Christopher Williams haciendo las veces de Stefan Schwarzmann, la banda regresa con “The Rise Of Chaos”, un álbum que, si bien mejora lo ofrecido en “Blind Rage”, evidencia que el quinteto necesita darse un leve respiro para volver a sus fueros y a la senda que le ha llevado a ser parte indiscutible de la historia de nuestra música y todo un referente para generaciones venideras.

“The Rise Of Chaos” no es un mal álbum, ni mucho menos, pero tratándose de los alemanes tampoco se puede ni se debe decir que sea un buen disco. Se deja escuchar, no ofrece novedad alguna con respecto a las últimas entregas, ya que además el combo teutón sigue apostando por Andy Sneap a los mandos de la producción, y, en definitiva, es tan solo una entrega más de una banda que tendría que plantearse otras alternativas a las que aferrarse para seguir editando discos convincentes y a la altura de la leyenda que es.

“Die By The Sword” abre el álbum con una intro que acaricia algunos matices del clásico “Metal Heart”, intro que acaba siendo pisoteada por un penetrante riff marca de la casa Hoffmann. El estribillo con las voces combinadas resulta más que convincente y, en su conjunto, acaba siendo un tema matador e ideal para encadenarte al compacto.

Hole In The Head” entra de un modo más templado, con Tornillo exprimiendo algunas frases con la voz limpia y no con su habitual rasgado. El tema gana claros enteros al irrumpir el machacón estribillo y algunos compases de guitarra, tan de la escuela ACCEPT, armonizados e idóneos para corear. Por su parte, “The Rise Of Chaos” se nutre de un riff criminal de los que dejan huella en las cervicales, mientras que “Koolaid” posee un lavado de cara más rockero y cercano a la época del “I’m A Rebel”, aunque con un sonido más grueso y acorazado.

“No Regrets” devuelve a la banda a la senda del sonido metalizado, teniendo en su haber una notable presencia del doble bombo y una base de bajo atronadora, aunque “Analog Man” vuelve a echar el frenazo al disco mostrándose como un tema muy rítmico en el que premia el juego de voces que ofrece Tornillo con sus compañeros de faenas durante el resultón estribillo.

Pasado el ecuador del compacto, comienzan a respirarse los primeros indicios de languidez. El olorcillo a estatismo y a falta de frescura emerge con “What’s Done Is Done“, donde, a pesar del buen riff que facilita la escucha, el estribillo es bastante insustancial. Idéntica política de pensamiento me sugiere “Worlds Colliding”, una pieza floja y anodina que, no obstante, se mantiene en pie gracia al épico y fácilmente memorizable estribillo.

En la línea de meta aparece “Carry The Weight”, un tema algo acelerado pero desprovisto de magia e identidad, y “Race To Extinction”, una pieza dotada de un arranque percusivo que acaba navegando sin rumbo en la misma dirección insípida de las últimas piezas.

“The Rise Of Chaos”, un trabajo discreto

En su conjunto, este nuevo hijo que ha parido ACCEPT se me antoja insuficiente y algo cojo. La maquinaria está desengrasada y, sin duda, creo que necesita reposar para que esos riffs bélicos y asesinos vuelvan a ser la proteína esencial que alimenten a la banda, como hasta hace bien poco sucedía.

Poco más de medio “The Rise Of Chaos” discurre entre la brillantez y la discreción. Algo menos de la otra mitad que pasa sin pena ni gloria. ¡Necesitamos más de las huestes de Hoffmann!


Discográfica: Nuclear Blast
Reseña Panorama
Nota
6.5
Compartir
Artículo anteriorENSIFERUM: Portada y canciones de “Two Paths”
Artículo siguienteTHIRD DIM3NSION encabezará el III D.C. Rock Festival
Licenciado en Comunicación y redactor en varias webs especializadas en Rock y Metal desde hace más de una década, plataformas que me han servido, al igual que el actualmente aparcado mundo radiofónico, para darle rienda suelta a mi creatividad enfocada a una de mis grandes pasiones: la música. A su vez, soy un gran entusiasta del cine en todas sus vertientes, especialmente en la rama dedicada al terror, fantasía y ciencia-ficción.
Madness Live!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here