THE DILLINGER ESCAPE PLAN siempre está ahí. Desde hace 20 años como grupo y 17 años desde su apreciado e irrepetible debut en largo “Calculating Infinity”, la banda de Ben Weinman (único miembro original), Greg Puciato y compañía ha estado editando trabajos con cuentagotas pero siempre con la seguridad de que cada nuevo trabajo era algo único. Con este veinte aniversario detrás y la noticia de su separación o parón indefinido también presente, aparece “Dissociation”, otro trabajo único en la trayectoria de la banda inclasificable, pero que para mi gusto, es el que más descafeinado les ha quedado, pese a seguir teniendo un nivel ejecutivo superlativo. Al menos nos permitirá verles por última vez en gira, que pasará por España en febrero de 2017.

La mezcla de THE DILLINGER ESCAPE PLAN siempre ha sido arriesgada. Weinman partía de la libertad y el minimalismo del Free Jazz, el Grindcore y el Hardcore para recrear una música esquizofrénica, que tomando como referencia a avanzados del Hardcore como BOTCH, CONVERGE o SNAPCASE, se teñía de la imprevisbilidad y el matematismo histérico de John Zorn y NAKED CITY. Así “Calculating Infinity” y su EP precedente fueron raras avis en su momento, que luego influirían en multiplicidad de bandas, pero Weinman lejos de amilanarse, y al mismo tiempo que la formación de su banda iba mutando y aparecía Greg Puciato en escena, siguió dando vueltas de tuerca a sus guitarrazos y microestructuras (que siempre te dejaban con la duda de si en directo podrían ser reproducidas sin caer en el abismo), que tan pronto te atacaba con voces agresivas y blast-beats, como se sacaba de la manga un solo Jazzy o unas líneas vocales Pop o elementos ambientales y electrónicos.

“Dissociation” sigue esta línea que con mejores o peores resultados a ritmo de disco cada tres años ha sido carta de presentación de THE DILLINGER ESCAPE PLAN. Los “típicos” temas dentro de su atipicidad de la banda siguen ahí, “Limerent Death”, que además fue el primer adelanto del disco, “Low Feels Blvd” o la primera parte de “Wanting Not So Much To Us To” y de “Surrogate”, son cortes que no paran ni un segundo. Estos últimos con un devenir más extenso cuya segunda parte es más atmosférica y envolvente. Por otro lado la influencia Jazz y el sonido más accesible está presente en “Sympton Of Terminal Illness” y sobre todo en las dos piezas que acaban el trabajo “Nothing To Forget” y “Dissociation”, cortes que para mi gusto muestran una cara bastante diferente, ralentizada y accesible de THE DILLINGER ESCAPE PLAN, pareciendo casi otra banda (dejo a un lado la experimentación electrónica de “Fugue”, que se mueve por derroteros Jungle y parece un tema de PROPELLERHEADS).

El sonido sigue siendo fundamental en toda esta amalgama de ideas y una vez más, aunque todo parezca muy sintético y mecanizado, es la mejor forma para ofrecer la música de THE DILLINGER ESCAPE PLAN. ¿Cuál es el problema entonces? Que creo que “Dissociation” es el disco más para cumplir expediente que tiene la banda. Ni los temas “típicos” son de los más inspirados ni esas vueltas de tuerca al final se embeben del espíritu de la banda. Además los cortes suelen alargarse con partes que ralentizan su esquizofrenia y también la capacidad de impresión. De hecho creo que este es el disco más “lento” de DILLINGER, entendiendo este adjetivo en un sentido no muy literal obviamente. Es un gran trabajo, la banda sigue siendo única y “Dissociation” también, pero no me llama tanto la atención como el resto de álbumes de la discografía del grupo.

“Dissociation” pone el broche a 20 años de historia única. THE DILLINGER ESCAPE PLAN es un grupo irrepetible, que por el propio riesgo de su propuesta debe tomarse y se prodiga en pequeñas dosis. Quizás ese haya sido el problema en este trabajo: la necesidad de poner fin a un ciclo, sin una inspiración lo suficientemente madurada. En cualquier caso “Dissociation” sigue siendo puro DILLINGER  y eso significa que si te enfrentas por primera vez a esta banda, tienes que estar muy abierto a lo que vas a escuchar porque cada minuto de DILLINGER contiene mucha más música que la que cabe en ese instante. Irrepetibles.

Raúl Ureña Salgado

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here