havok-conformicide

Después de casi cuatro años un grupo evoluciona aunque no grabe nada. Máxime si entre tu primer y tercer disco pasan también cuatro años. Eso es lo que le ha debido pasar a HAVOK. La banda paralela a WARBRINGER (mismo año de fundación, principios similares, portadas…), y que por cierto compartirá escenario con ellos pasando por España en abril, se ha pensado bastante dar continuidad a “Unnatural Selection”, su último trabajo hasta la fecha y que puso el punto y final a su relación con Candlelight. Han sido cuatro años en donde solo ha cambiado el puesto del bajista (con bastante trascendencia en este disco), pero en el que la evolución del sonido de HAVOK es muy notable, ni a mejor, ni a peor, simplemente sorprendente. Eso es “Conformicide”, que se puede traducir como ¿homicidio a conformarse? Sería un título muy adecuado.

La base Thrash de inspiración Bay Area sigue siendo dominante en HAVOK. La voz a lo EXODUS de David Sánchez y los riffs y ritmos, incluso la producción hacen pensar en los citados, en VIO-LENCE, TESTAMENT, FORBIDDEN, DEATH ANGEL… Sin embargo, en “Conformicide” HAVOK ha querido dar un paso adelante en labor compositiva y se ha lanzado hacia terrenos más técnicos, variados y que por momentos te dejan descolocado.

Es el caso del tema de apertura, “F.P.C.” en el se parecen más a los BEASTIE BOYS o SUICIDAL TENDENCIES antes que ellos mismos. Y aquí es donde la labor del nuevo miembro de HAVOK pasa a primer plano. No sé si por la presencia de Nick Schendzielos (que entre otros grupos ha pasado por CEPHALIC CARNAGE), el caso es que el bajo está mucho más presente en la música de HAVOK, además con un estilo muy SADUS, es decir, pasando de acompañante a protagonista en primer plano.

Es cierto que musicalmente nada ha cambiado mucho realmente. Incluso aunque “F.P.C.” tenga esos ritmos medio Funk y esos fraseos Crossover, la parte Thrash se mantiene. Pero también es cierto que HAVOK ha querido en este disco meter un plus de eclecticismo, no sólo en estos elementos, también en detalles como los efectos de las guitarras, las propias voces de Sanchez o los ritmos de Pete Webber, y sobre todo las líneas de bajo de Nick, que siempre están en primer plano. Por otro lado hasta ahora HAVOK componía de forma más moderada, con duraciones medias. En “Conformicide” también ha dado variedad a este elemento y tenemos composiciones de duración “habitual” pero también temas que se pasan de los siete minutos.

El resultado no es ni mejor ni peor. Es un disco diferente en la tradición de HAVOK, lo cual se agradece, aunque se nota que pese al tiempo pasado hay algunas ideas que aún necesitan asentarse. Y esas ideas son los pasajes en los que se dejan los riffs y ritmos Thrash y se meten a picotear con otros géneros, como el citado tema de apertura o su continuación “Hang ‘Em High”. De hecho me ha costado llegar a disfrutar plenamente de “Conformicide”. No le pillaba el punto al disco y no es porque fuera malo, es porque hay cosas en las que cuesta entrar.

Por otro lado, temas largos como “Dogmaniacal”, “Ingsoc” (que curiosamente pese a su extensión han escogido como adelanto, supongo que para que la gente se vaya preparando a lo que va a escuchar); “Masterplan”, en el que no termino de entrar por sus cambios de ritmo; y “Circling The Drain”, acaban por hacerse un poco cuesta arriba.

A pesar de todo lo dicho hay que premiar a HAVOK por dar este paso. “Conformicide” es un trabajo arriesgado sin renegar del pasado, y el que arriesga es consciente de a lo que se enfrenta. Pero al mismo tiempo es un sinónimo de creatividad activa y de no conformismo. Por eso y porque al fin y al cabo siguen siendo HAVOK, “Conformicide” es un disco notable que con mayor madurez de ideas pasaría a ser sobresaliente. Esperemos que no tarden otros cuatro años.


Discográfica: Century Media
Reseña Panorama
Nota
7.5
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Como músico frustrado siempre me ha gustado investigar y compartir mis sensaciones sobre la música que escucho, dando igual géneros, épocas o artistas. No hay mayor placer que descubrir un nuevo sonido e ir tirando del hilo hasta hacerte una idea en tu cabeza de todo el contexto que lo envolvió. Desde la humildad del analfabeto musical, mis torpes palabras pretenden servir de descarga para todos estos sentimientos que se generan al dejar caer la aguja sobre un vinilo.

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