Crítica de IN VAIN – IV

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In Vain - IV

Escaladores natos donde los haya IN VAIN. El cuarteto madrileño nos presenta “IV”, título que obligatoriamente lleva a pensar que estamos ante el cuarto trabajo discográfico de la banda. ¿A cuento de qué lo de escaladores? Si me pongo a sopesar lo que ha dado de sí su, hasta ahora, currículum vitae musicalmente hablando, no me queda otra que rendirme ante la evidencia. El combo de la capital se ha ido desprendiendo paso a paso, y disco tras disco, de esa obcecación por el Power europeo; movimientos que tuvieron su primer punto álgido y definitivo cuando IN VAIN se deshizo del uso de los teclados.

A partir de ahí, la mejoría ha sido cuantitativa y cualitativa, lo cual se percibe fácilmente si atendemos a la apertura de miras que ha experimentado la banda con sus composiciones. Definitivamente, han sabido combinar más y mejor, jugando con elementos del Thrash Metal más contundente que, sin ninguna duda, reman a su favor, pero sin olvidarse de sus raíces. Con todo ello, nos encontramos a día de hoy con una de las bandas más personales que ofrece el panorama metalero estatal al moverse sabiamente entre esa fina línea que divide el Power rudo y embravecido con el Thrash de corte americano, sin que nada chirríe y la ensalada de elementos ofrezca diversidad y entretenimiento a partes iguales. Vamos a ver qué ha dado así el reciente compacto.

“The IV Legion” es la intro encargada de sumergirnos en “IV”. Poco más de un minuto puramente instrumental donde priman las melodías que dibuja el coreable juego de guitarras dobladas. Tras la carta de presentación, aterriza uno de los cortes más impactantes de todo el álbum. “Blood & Steel” no solo posee un título rotundo, sino que irrumpe con un riff asesino y testarudo al que rápidamente se incorpora la base rítmica. De primeras, el tema ofrece notorias diferencias con respecto a lo que hemos podido escuchar en trabajos previos. Me refiero a un sonido de bajo recio y ametrallador y a unas líneas vocales elaboradas y certeras en las que Dani juega hábilmente con los rasgados más sangrantes, recordándome levemente a Guillermo de ANGELUS APATRIDA, para acabar consolidando el tema con unos poderosos agudos en el estribillo.

Tras la satisfactoria descarga de Power/Thrash, llega “Frozen Wings”, un corte que recuerda más al sonido primigenio de la banda. En dicha ocasión, es el Power más épico y acelerado, al más puro estilo BLIND GUARDIAN, el que se introduce en nuestros oídos mediante un estribillo bastante pragmático en el género, idóneo para acompañar puño en alto y que además demuestra que la banda se tiene bien aprendida la fórmula, como a su vez a verifican las armonizadas guitarras de la escuela RUNNING WILD.

“The Void Inside” entra percusivo y a piñón, sin paliativos ni medias tintas. La banda, de nuevo, se amolda a su gusto por el Thrash Metal y por la velocidad más atropellada, lo cual se palpa en la sequedad de la voz de Dani, mucho más oronda y gutural que en otros cortes. Sin embargo, el tema, sin llegar a bajar de intensidad, sufre una leve metamorfosis en su estribillo, donde nos cae una cascada de puro Epic Metal, lo que me lleva a pensar que, como la cabra tira al monte, el cuarteto sigue empecinándose en introducir elementos más clásicos y propios del Power aunque, a priori, el tema en cuestión no lo demande. ¿Qué es lo bueno de todo esto en el presente caso? Que la simbiosis de ambas tendencias resulta espectacular y el tema termina siendo un sagaz ejercicio de vigoroso Heavy Metal. La mejor canción de “IV”, no cabe duda.

¿Y quién dice que no hay cabida para el Groove en este lanzamiento? “To Be King” arranca con un sonido carnoso y moderno de guitarras que resulta un tanto inusual en el cuarteto. La aparente experimentación momentánea, a la que también se suma un tosco timbre de voz de Dani al más puro estilo Metal noventero, se frena al llegar al estribillo, donde Dani, por el abuso de vibratos y tonalidades altas, se pasa de frenada y no me convence tanto como en el anterior corte. No obstante, buen tema que sigue la línea perfectamente marcada y definida.

“A New Begining” recupera el espíritu thrasher, con un inicio avasallador en el que tenemos un grito agudo a lo “Angel Of Death” de SLAYER. Entre todo el rebozado de tralla, la banda vuelve a mostrar su pasión por las melodías y por hacer asequibles los temas, como demuestra el diestro estribillo. Eso sí, brilla en este tema es un fragmento de riffs entrecortados bien combinados con la base rítmica que logran crear un gran efecto de rotundidad.

Tras una pieza visiblemente agresiva, emerge “In Vain”, un tema que entra pausado y que va in crescendo hasta desembocar en un riff matador y una base rítmica penetrante, siendo otro tema que se deja seducir por el Thrash de corte actual pero que acaba tumbándose de lleno en el Power Metal mediante otro heroico y aventurado estribillo.

En los últimos suspiros del álbum nos encontramos con “Through Our Veins”, donde la velocidad ejerce de patrón de mando. Un inagotable doble bombo y, en general, referencias a bandas como ORDEN OGAN o STORMWARRIOR marcan la pauta de lo que nos podemos encontrar. Puro Metal pirata en el que sorprende el belicoso estribillo, ejecutado con varias voces al unísono, lo que, sin duda, le da más empaque al tema.

“The Huntress Legacy” evidencia que la banda, en el último tramo del álbum, se decanta más por el Power correoso. La fórmula no se agota y, una vez más, el tema funciona tanto en su construcción como en su estribillo, al que no le falta pegada. Curioso cierre es “Assembled For War”. El tema comienza con diversos fragmentos sampleados de temas de IN VAIN pertenecientes a otros discos. ¿Autohomenaje quizás? Eso sí, lo más sorprendente llega cuando despega el tema en sí, sobre todo, por la fisionomía de las guitarras. Puro Punk/Thrash a las cuerdas que me traslada hasta los MEGADETH menos técnicos y más corrosivos y directos. Eso sí, el tema tiene, como no podría ser de otra forma, su pequeña parcela de exhalación metalera y de tinte más clasicorro.

“IV”, un álbum brillante e inspirado

Mi veredicto es claro. En “IV”, IN VAIN no solo ha reajustado su sonido, engordándolo y regalándonos con ello matices hasta ahora un tanto difuminados en la banda, sino que ha pujado fuerte a la hora de conseguir un equilibrado sello en el que darle rienda suelta tanto al Power Metal como al Thrash, todo ello con prudencia y perspectiva para no desequilibrar el concepto de su música. Brillante e inspirado, así se presenta la última obra de IN VAIN, la mejor hasta la fecha en su casillero personal.


Discográfica: Autoeditado
Reseña Panorama
Nota
8.5
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Licenciado en Comunicación y redactor en varias webs especializadas en Rock y Metal desde hace más de una década, plataformas que me han servido, al igual que el actualmente aparcado mundo radiofónico, para darle rienda suelta a mi creatividad enfocada a una de mis grandes pasiones: la música. A su vez, soy un gran entusiasta del cine en todas sus vertientes, especialmente en la rama dedicada al terror, fantasía y ciencia-ficción.
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