Crítica de INGLORIOUS – II

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Inglorious - II

Resulta sorprendente comprobar cómo en apenas un par de años INGLORIOUS se ha convertido en “the best next thing” del Hard Rock británico. La prensa británica especializada lleva años usando ese calificativo para bandas que ellos desearían que fueran los nuevos DEF LEPPARD, pero desgraciadamente hace décadas que nada grande de verdad sale de las islas, lo cual es irónico siendo Gran Bretaña la cuna del Hard rock y el Heavy Metal. Ni THUNDER, ni DOGS D´AMOUR, ni QUIREBOYS ni THE ALMIGHTY, todos tildados como “la gran esperanza británica”, lograron pasar de una dignísima segunda fila del Hard Rock mundial pese a su incontestable calidad, para frustración de los insignes plumillas anglosajones que añoraban los tiempos en que LED ZEPPELIN, DEEP PURPLE y BLACK SABBATH dominaban la tierra. Y entonces llegó INGLORIOUS, asombrando a propios y extraños. Tuve el placer de ver a los ingleses abrir para THE WINERY DOGS en Bilbao (volverán este diciembre a Barcelona y Bilbao) y reconozco que me asombraron por su frescura, su sonido clásico y elegante y, sobre todo, por la superdotada garganta de su vocalista, Nathan James. Ahora nos ofrecen su segundo trabajo lacónicamente denominado “II” (hasta en esto son clásicos) y debo decir que confirma mis sospechas: podríamos estar ante “the best next thing”.

“II”, mezclado magistralmente por Kevin Shirley, es un caramelo para todos los amantes del Hard Rock clásico de raíces púrpuras. WHITESNAKE, DEEP PURPLE, BAD COMPANY, LED ZEPPELIN, THE ROLLING STONES… todo está ahí dentro en la proporción adecuada y todo ello arropado por la espectacular voz de Nathan James, la verdadera estrella del show. “II” se abre con acordes blues y aromas clásicos que enamorarán a la primera a los amantes de lo hecho por la Serpiente Blanca en los setenta. Riff adictivo, voz deslumbrante, estribillo pegadizo… Todo encaja para que a los pocos segundos “I don´t Need Your Loving” te atrape irremediablemente y te deje con ganas de seguir escuchando el disco.

“Taking the Blame” es rápida, directa y enérgica, el típico tema hecho para abrir con fuerza en directo y la verdad es que se nota que la banda sabe lo que hace. La sección rítmica formada por Colin Parkinson al bajo y Phil Beaver es sólida y eficaz, se nota que antes de integrarse en INGLORIOUS ya llevaban años tocando juntos. A lo largo de todo el disco el bajo de Parkinson suena nítido, claro y potente, como Neal Murray en los discos clásicos de WHITESNAKE, algo que agradezco especialmente después de oír tantas producciones en las que el bajo casi ni se aprecia. Más pausado, pero igualmente potente, es “Tell Me Why”, un tema en el que la voz de Nathan James suena a Glenn Hughes en cada nota. El grupo tiene en su vocalista a su mejor baza y lo sabe.

Y sin un pero hubiera que ponerle a la banda es que tal vez le den un desmesurado protagonismo a James en detrimento de la música misma, dejando que el cantante pueda en algún momento llegar a “sobreactuar”, si es que este término se puede usar aquí. Me preocupa también que James esté arriesgando excesivamente en sus discos y que, con el tiempo, no pueda ser capaz de recrear las altísimas notas que alcanza en estudio. Veremos; es joven aún y tiene muchísimo que ofrecer, porque estamos ante uno de los mejores vocalistas del momento, pero tal vez la banda dependa en exceso del brillo de James. Lo dicho no obsta para decir que las canciones también son muy buenas y para muestra la contundente “Read All About It”, un corte en el que las guitarras de Drew Lowe y Andreas Eriksson suenan clásicas y llenas de sentimiento, aunque, para mi gusto, tal vez un poco bajas en la mezcla.

Tras tanto cañonazo seguido se agradece un poco de calma y “Change Is Coming” y, especialmente, “Making Me Pay” nos ofrecen la oportunidad perfecta para degustar el lado más bluesy de la banda. Mención especial merece la segunda la segunda de las canciones citadas porque, una vez más, debemos caer rendidos ante la espectacular demostración de elegancia y poderío de un Nathan James en estado de gracia. Espectacular en los tonos altos, desgarrador en los bajos y elegante en todo momento. Coverdale y Hughes tienen heredero, está claro. Veremos si administra bien la herencia y no la ahoga en whisky y cigarrillos, como suelen hacer muchos.

“Hell Or High Water” arranca con aires zeppelinianos a lo “Kashmir” para pasar pronto al lado más hard rockero merced a los acerados riffs de Lowe y Eriksson y al impulso incansable de la sección rítmica. Aromas al “Stormbringer” de DEEP PURPLE nos asaltan a cada paso que avanza el tema y, pese a que en ocasiones recuerdan mucho a otros grupos, hay que reconocer que la banda suena firme y convincente.

En “No Good for You” seguimos viendo el lado más aguerrido de una banda que sabe hacer buenas canciones de raíces clásicas sin sonar rancios. La producción de Shirley saca un brillo especial a los instrumentos y pone la voz de James en un primerísimo plano que hace que sus fans gocemos con el tremendo chorro de voz del vocalista aunque, insisto, tal vez las guitarras hayan quedado un poco enterradas en la mezcla.

A la altura de “I Got a Feeling” el disco empieza a perder gas por que empezamos a ver excesivas coincidencias con lo hecho con Glenn Hughes en su carrera en solitario. No es que se trate de una canción mediocre, pero es que ese espacio ya lo viene ocupando “el tito Glenn” desde hace muchos años y resulta osado querer comerle la tostada haciendo lo mismo que ya hace él tan bien desde hace tanto tiempo. Menos mal que “Black Magic” llega a tiempo para remontar el vuelo de un disco que empezaba a agotar la fórmula. Tal vez deberían haber metido alguna canción menos para hacerlo menos repetitivo, pero la elegancia y el toque oscuro de la canción hace que volvamos a enamorarnos de la banda y de la elegancia vocal de James.

“II”, largo pero repleto de grandes temas

En la recta final de “II” INGLORIOUS se descuelgan con “Far Away”, un épico tema que arranca de forma acústica para ir luego evolucionando hacia derroteros eléctricos aunque pausados recordando poderosamente a LED ZEPPELIN por los riffs de guitarra y los arreglos de batería de Beaver. Dejar para el final uno de los mejores temas es siempre una gran baza y eso es lo que ha hecho la banda con “High Class Woman”, un cañonazo de puro Hard Rock con una melodía de guitarra electrizante y unos arreglos de voz soberbios. El mejor cierre posible para un disco excelente al que si hay que poner un pero sería su excesiva duración y el bajo sonido de las guitarras. Por lo demás “II” es un álbum lleno de grandes canciones que pone a INGLORIOUS en la primera línea de salida hacia el estrellato. Esperemos que se confirmen las predicciones y dentro de unos años los británicos puedan sentirse contentos de haber logrado un digno heredero que recoja el “martillo de los dioses”.


Discográfica: Frontiers Records

Reseña Panorama
NOTA
8.5
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Desde los 15 años enredo con las letras y las palabras para intentar describir la inmensa sensación de felicidad que me provoca el Rock. He hecho radio, fanzines en papel (sí, viejuno que es uno…) y desde hace unos años colaboro en esta apasionante aventura llamada HELLPRESS. El Hard Rock y el Heavy Metal clásico son mis pasiones aunque también me emociona el Progresivo y algunos sonidos extremos. Desde hace tres años canto en Electric Funeral-Black Sabbath Tribute y ahora también en Black Mamba. La Música es el Latido del Universo.

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