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Después de 33 años de carrera (inicialmente bajo el nombre de XECUTIONER), OBITUARY es una de esas bandas que ha hecho de lo de mantenerse fiel a sí mismo sea una realidad. En el 2017 y con nueve discos a sus espaldas, un nuevo lanzamiento de OBITUARY no debería sorprender. Si además lo llaman “Obituary”, menos aún. Ese ha sido el caso. Y sin embargo, como siempre, en cada nuevo lanzamiento se pueden trazar elementos diferenciales que hacen que tengan personalidad propia respecto al resto. En el caso de “Obituary” esos elementos son una producción más añeja y pútrida sobre todo en la guitarra y la voz y un incremento de la variedad rítmica y solista, ya con un Kenny Andrews totalmente asentado en esta faceta.

“Inked In Blood”, la anterior obra de los de Florida, pecaba de ser excesivamente limpia. Esto potenciaba además una sensación de melodía bastante inusual en OBITUARY y le restaba cierta personalidad al sonido. “Obituary” no ha querido renunciar a esa dosis de melodía en forma de ciertos riffs y pasajes, pero sobre todo solos, pero sí que ha querido recrudecer el sonido y volver con ello al pasado. Un bajo saturado y omnipresente, unos riffs de guitarras que parecen un zumbido cavernoso y la batería del pequeño de los Tardy más latosa que en la obra pretérita. Por otro lado los alaridos del otro Tardy, John, son mucho más ásperos y cavernosos, pero tienen menos protagonismo que en “Inked In Blood”, al estar la mezcla final mucho más uniformada. Esto me hace pensar en “The End Complete” o “World Demise”, como referencias en lo que ha sonido se refiere.

En el otro saco de elementos novedosos tenemos los creados por Kenny Andrews. Desde siempre la nota diferencial principal de disco a disco en OBITUARY eran las guitarras solistas. Y aunque siempre añoraremos los solos de James Murphy en “Cause Of Death” -todo lo contrario que el excesivo Santolla que a veces pecaba de demasiado protagonismo-, lo cierto es que Andrews ha dado una nueva cara a OBITUARY en forma de solos de formas clásicas y sonido melódico que no desentonan, ni se repujan en exceso, pero dan un lavado a la música de OBITUARY. Incluso algunos riffs resultan más accesibles y “heavys” que en el pasado, por momentos rozando las influencias sabbathicas como en “Straight To Hell”. Obviamente dicho todo con pinzas pues al final la producción y la afinación de las cuerdas que construyen el sonido de OBITUARY sigue siendo el protagonista fundamental.

 

En cuanto a los temas en sí mismos, en “Obituary” tenemos un catálogo bastante amplio. Lentitud, groove, ascendencia Thrash… Cada tema tiene algo que engancha y a lo largo del disco no tendremos repeticiones de estructuras una y otra vez. Eso sí, hablamos de un trabajo conciso, de poco más de media hora, uno de los más cortos en la historia de OBITUARY, que ha preferido por desarrollar los temas en su justa medida sin salirse del tiesto. Particularmente me gusta mucho “Brave”, porque se acerca a los dos primeros discos de OBITUARY, con ritmos Thrash y esos riffs tan característicos, entre los que se adapta bien la labor de Andrews. Más groove es “Sentence Day”, y en el terreno pegadizo “Lesson In Vengeance”. No es casualidad que sean los primeros cortes del disco y que dos de ellos tengan vídeo de adelanto del trabajo.

 

Pero sería injusto quedarse sólo aquí. “End It Now” aumenta la dosis de brutalidad, de hecho inicialmente cuesta reconocer un poco a OBITUARY, casi parece una banda de Death Thrash actual, sino fuera por Tardy. Más adelante en “Betrayed” tenemos un doble trabajo solista a cada cual más diferente: Por un lado uno de los solos más melódicos y accesibles de Andrews por otro lado un breve pasaje de bajo saturado por parte de Terry Butler, otra de las incorporaciones relativamente recientes ya asentadas en OBITUARY y que no necesita presentación por su largo currículum. Finalmente, “Ten Thousand Ways To Day” se regraba, después de haber sido adelantada en el EP con directo incluido de igual nombre y supone un final que une “Obituary” con su anterior obra en cuanto a formas y ejecución.

El conjunto se completa con una portada ombliguista que no deja de ser el logo de toda la vida de OBITUARY, revisionado por el gran Andreas Marschall, lo que le ha dotado de un mayor detallismo y fuerza, resaltando aún más en ese fondo negro. Tanto música como imagen de “Obituary” es OBITUARY. Sin embargo, y aunque así haya sido las últimas diez veces, este nuevo trabajo es un asentamiento de lo antiguo y lo nuevo que consigue resultados muy satisfactorios que van más lejos del “otro disco más de OBITUARY”. Los clásicos son los clásicos, pero es de agradecer que no vayan siempre a lo fácil.


Distribuidora: Relapse Records
Reseña Panorama
NOTA
8.5
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Como músico frustrado siempre me ha gustado investigar y compartir mis sensaciones sobre la música que escucho, dando igual géneros, épocas o artistas. No hay mayor placer que descubrir un nuevo sonido e ir tirando del hilo hasta hacerte una idea en tu cabeza de todo el contexto que lo envolvió. Desde la humildad del analfabeto musical, mis torpes palabras pretenden servir de descarga para todos estos sentimientos que se generan al dejar caer la aguja sobre un vinilo.

1 Comentario

  1. Estoy bastante deacuerdo con la critica e incluso con la puntuación, me parece acertada, es un disco variado en los términos que se detallan en la reseña a la par que sigue siendo Obituary 100% y que dure por muchos años, la voz de Tardy como siempre la mejor con diferencia en su estilo.

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