Olvido Cupido Mors

Debo confesar que me ha costado bastante escribir esta crítica de “Cupido Mors” de OLVIDO. El grupo de Roses, Girona, apuesta en su tercer trabajo por ofrecer algo más y al final creo que se ha excedido un poco. Un disco doble, algo nada común en los tiempos que corren, dos sonidos y formas de componer muy diferentes y hasta dos estilos complementarios pero opuestos. Por un lado “Cupido” y por otro “Mors”. Dos caras de una misma moneda en torno a la oscuridad y los sentimientos. Después de muchas escuchas creo que tiene un mérito enorme, pero que deberían haber reposado un poco más los resultados.

Sin haber escuchado previamente a OLVIDO llaman la atención dos cosas. En primer lugar, que su cantante Néstor Morales es una reencarnación de Bunbury en versión oscura. Y en segundo, que musicalmente navegan tanto en la oscuridad Gótica, como en la densidad a medio camino entre el Black y el Death. En “Cupido Mors” OLVIDO ofrece ambas caras en dos discos diferentes en donde el único nexo de unión es el propio Néstor.

Así tenemos un primer disco en el que OLVIDO me recuerda a MORPHIUM cuando aún cantaba en castellano, sólo que aquí los guturales son secundarios, bastante más secundarios. Influencias de DIMMU BORGIR, ATROCITY, CRADLE OF FILTH, pero también de TO DIE FOR, MOONSPELL, LACRIMAS PROFUNDERE. Y un segundo disco en donde toda contundencia cede espacio para la atmósfera y los arreglos orquestales, en cierta forma recordándome a LACRIMOSA pero sin su intensidad.

Este primer disco es el mejor para mi gusto. Cuesta acostumbrarse a un detalle: la producción. Es muy densa y oscura, se busca un sonido de conjunto y eso hace que el cromatismo sea inferior al que se podría pensar. Los teclados y efectos pseudoelectrónicos se aprecian, pero los dobles bombos y el sonido grave de las guitarras tiñen todo de claustrofobia. El contraste con la voz de Nestor, teatral y excesiva es lo mejor de esta primera parte del trabajo.

Destacan la propia “Cupido Mors”, con buenas melodías y efectos sonoros, la pesada “Troyano” y la larga “Regensburg”, más variada y que empieza a enlazar con gran parte de los sonidos que escucharemos en el segundo disco. Como curiosidad incluyen una versión de los catalanes SANGTRAÏT y su “Somnis Entre Boires”. Llama la atención por el cambio de idioma, no tanto por el sonido pues la han adaptado muy bien a su estilo.

Sin embargo, tenemos un segundo disco en donde toda esta densidad desaparece. Los temas son más largos, muy orquestales y por momentos desnudos, para regocijo de Néstor, absoluto protagonista de esta segunda parte. Le acompaña en ocasiones una segunda voz femenina. La música se vuelve electroacústica, los tiempos tortuosos y lentos y el peso compositivo recae en la atmósfera, en lo ambiental y no en lo orgánico y visceral.

Sinceramente, creo que si este segundo disco lo hubiesen reducido en duración o hubiesen alternado algún tema como los del primero, habría sido mejor. Aunque hay mucha riqueza musical en “Juggernaut” o “Nunca Me Abandones”, también hay cortes que se hacen arduos como la narrada “El Rey Amarillo” o la circense “Soma”.

El ying y el yang, eso es “Cupido Mors” de OLVIDO. Una obra ambiciosa que sin embargo creo que peca, precisamente, de serlo demasiado. En cualquier caso es digno de alabanza que OLVIDO haya querido ofrecer una obra como esta en su tercer larga duración. Hay que ponerse con ellos con paciencia, pero hay mucha música contenida en este disco. Un buen trabajo para presentarse en marzo junto a LACRIMAS PROFUNDERE en su gira por España.


Discográfica: Art Gate Records
Reseña Panorama
Nota
7
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Como músico frustrado siempre me ha gustado investigar y compartir mis sensaciones sobre la música que escucho, dando igual géneros, épocas o artistas. No hay mayor placer que descubrir un nuevo sonido e ir tirando del hilo hasta hacerte una idea en tu cabeza de todo el contexto que lo envolvió. Desde la humildad del analfabeto musical, mis torpes palabras pretenden servir de descarga para todos estos sentimientos que se generan al dejar caer la aguja sobre un vinilo.