“Machine Messiah” de SEPULTURA es de lo mejor de la banda en los últimos años. Ya no hay lugar a comparar, el sonido de Green, Kisser, Paulo Jr y Casagrande es único y propio, y después de ocho discos y 20 años han encontrado la horma que nunca conseguían

Desde que Max Cavalera dejó SEPULTURA, la carrera de la banda brasileña con Derrick Green ha ido fluctuando, tratando de despegarse de su pasado sin caer en la repetición. Al principio lo conseguían vagamente. Pero con el tiempo, sobre todo desde que se fue el otro de los Cavalera hace ya diez años, Kisser y Paulo Jr. han logrado mantener sus principios y su identidad. Lo malo cuando tocan en directo es que los temas de la era Cavalera dan lugar a comparaciones odiosas. Con “Machine Messiah” SEPULTURA cumple ya su octavo disco con Green y después de “The Mediator Between Head and Hands Must Be the Heart”, creo que estamos ante el disco más solvente de SEPULTURA sin los Cavalera.

Es cierto que el disco comienza “raro”. Con Green medio susurrando y hablando, a medio tiempo y con densidad potenciada por la producción oscura de Jens Bogren, que consigue el objetivo de hacer más contundente el sonido de los brasileños. Pero pronto tenemos el tema más rápido de todo el disco, “I Am The Enemy” en donde Eloy Casagrande puede demostrar que sabe tocar blast beats y que no se eche de menos a Igor Cavalera. Pero no penséis que el resto del disco es así. Al igual que en “The Mediator Between Head And Hands Must Be The Heart”, SEPULTURA opta por la variedad y el eclecticismo. Digamos que estos dos temas de apertura son los contrapuntos, siendo curioso la ubicación de ambos en la parte inicial del trabajo. De ahí en adelante SEPULTURA despliega todas sus sonoridades de diferentes maneras: ritmos tribales, arreglos orquestales, momentos de Groove, momentos más agresivos, trallazos de inspiración Thrash…

El primer single no fue escogido en vano. “Phantom Self” es un tema groovie con ritmos australes y elementos orquestales arabescos, eclecticismo puro y duro, aunque con un buen trabajo tanto por parte de Green como por parte de Kisser. Aunque el título y el propio estribillo pueda hacer pensar en “Inner Self”, nada tiene que ver, pero sí es un tema bien compuesto y muy completo. De hecho hacer comparaciones entre este disco y el pasado más lejano de SEPULTURA es caer en la discusión sin sentido: estamos ante otra banda y otro estilo y en este sonido “Machine Messiah” es un muy buen trabajo, aunque tampoco nos haga pegar botes como locos.

Los momentos de velocidad y trasfondo Thrash volverán en dos cortes más, también entre lo mejor del disco: “Silent Violence”, más comedido que “I Am The Enemy” y con algún toque percusivo adicional, en donde Green hace muy buen trabajo vocal y los solos de Kisser se vuelven puro SLAYER. Y como continuación del anterior, “Vandals Nest”, cuyo inicio es lo más Thrash que uno puede encontrar en el disco, recordándome a EXODUS en versión acelerada, de nuevo con papel protagonista de Eloy Casagrande, no tanto por blast beats sino por el uso del doble bombo y de las síncopas, llevando el tema hasta el límite de su propia velocidad en muchos momentos.

El resto se mueve entre diversas texturas y ritmos. “Alethea” opta por la pesadez Groove y el sonido ambiente, también con la percusión como elemento importante. Groove que vuelve con “Iceberg Dances”, tema instrumental con más personalidad en las guitarras y unos giros muy latinos en su desarrollo. Mientras que “Resistant Paradise” mira un poco al “Chaos A.D.” y al Nu Metal erigiéndose aquí protagonista Paulo Jr por el cuerpo y pesadez que da su bajo al corte, que es uno de los más extensos del trabajo, solo por debajo del tema título y de “Phantom Self”, del que también coge prestados los arreglos orquestales.

En general y aunque el disco de variado y ecléctico que es, a veces descoloca un poco, y aunque creo que el colocar temas tan opuestos como “Machine Messiah” y “I Am The Enemy” al principio hace que uno no sepa muy bien qué clase de disco va a escuchar, este nuevo disco de SEPULTURA es de lo mejor de la banda en los últimos años. Ya no hay lugar a comparar, el sonido de Green, Kisser, Paulo Jr y Casagrande es único y propio, y después de ocho discos y 20 años han encontrado la horma que nunca conseguían. Pronto los veremos en directo también junto a KREATOR, SOILWORK y ABORTED.

Raúl Ureña Salgado

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