Crítica de THE CROWN – Cobra Speed Venom

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The Crown Cobra Speed Venom

Por fin, THE CROWN. Por fin. El regreso de esta leyenda sueca me estaba pareciendo un quiero y no puedo innecesario, un sufrimiento entre querer ser los THE CROWN de siempre e intentar no ser del todo los THE CROWN de siempre. ¿Lo serán ahora con “Cobra Speed Venom”?

“Doomsday King” (2010, y me parece que han pasado cuatro o cinco años a lo sumo…) tenía sus momentos pero “Death Is Not Dead” (2015) casi ni eso. Era un disco aburrido, y no hay cosa más imperdonable cuando hablamos de este grupo. Y supongo que de cualquiera, pero todo aquel que viviera con afección los años dorados de THE CROWN entenderá lo que digo. Ideas recicladas y demasiado seso, demasiadas vueltas para llegar a un sitio que no era gran cosa. Muchos kilómetros para que, al final, el viaje que realmente apetecía hacer era al pasado. Una pérdida de tiempo.

Ni el regreso de Johan Lindstrand (que a estas alturas tiene que ser el cantante de THE CROWN de forma innegociable y si es que alguna vez se pudo defender otra postura) iluminó ese anterior disco. Al contrario: aumentaba la frustración. El grupo estaba allí pero no estaba. Y yo, como seguidor acérrimo, estaba decepcionado con una vuelta a la acción que me acabó pareciendo innecesaria. Fallida. Así que yo, como seguidor acérrimo (espero que esto haya quedado ya claro), ni presté demasiada atención cuando “Cobra Speed Venom” estaba saliendo del horno. Pero hasta yo, acérrim… (basta), tuve que admitir que el título era muy bueno, que la portada era muy atractiva… Y, finalmente, y ahí sí empecé a poner los cinco sentidos, que el single “Iron Crown” era, de repente, un temazo de THE CROWN. Con todas las de la ley. Igual solo era cuestión de volver a Metal Blade. Quién sabe.

THE CROWN, otra vez en todo su esplendor

Superada la impresión del single, el lote completo fue más allá: un excelente regreso a la forma y el fondo de THE CROWN, desde luego el mejor disco del grupo en casi tres lustros. Pero eso no era difícil. Un trabajo, este sí es el listón bueno, a la altura de los “Deathrace King”, “Possessed 13” y compañía. Una macarrada suprema en la que el grupo había dejado de pensar y había grabado por instinto, con el corazón. Sea lo que sea ha cambiado, repito que quién sabe, ha funcionado.

Volvió la inspiración, volvió un grupo que en este nivel está entre lo mejor de la escena sueca. Y eso es mucho decir. Con Lindstrand firme en su puesto y Henrik Axelsson como nuevo batería, bien adaptado a la idiosincrasia de Janne Saarenpää, sin la cual es imposible descifrar a THE CROWN. Y así nos encontramos con “In The Name Of Death”, “Rise In Blood” o “Necrohammer”, que son una tarjeta de visita en la que por un lado pone “no nos la puede sudar todo más” y por el otro “escuchamos Metal, bebemos, pegamos patadas a cosas, nos reímos, gritamos ridiculeces a satán haciendo el gesto de los cuernos y volvemos a beber”. Y eso, amigos, es THE CROWN. Ni más ni menos. No lo que intentaba ser “Death Is Not Dead”. Esto: “Cobra Speed Venom”. A fuego.

El grupo se reencuentra feliz con sus sacudidas de Death Metal primitivo y cazurro sobrecargado de Speed y Thrash (las llamadas a SLAYER son gigantescas) y con el Deth’n’Roll reivindicado como término muy válido (algunos le han dado peor nombre del que merece). Esto es adrenalina, riffs vertiginosos, velocidad sin ton ni son, estribillos macarras, grooves salvajes. Es la imposición por la fuerza de “Iron Crown”, el final tremendo con “The Sign Of The Scythe” y el arranque a cuchillo de “Destroyed By Madness”, con un toque de sonido Estocolmo más puro de lo habitual.

Irreverente y salvaje “Cobra Speed Venom”

Hay mucha gente ahí afuera. Solo una pequeña parte escucha Metal porque muchos, muchísimos, no son capaces ni de entender de qué va todo esto (ni falta que hace, en realidad). De esa parte, solo algunos eran seguidores de THE CROWN. Esos, supongo que ha quedado claro, tienen que ir corriendo a hacerse con este disco. A los que eran muy jóvenes cuando en 2000 se editó “Deathrace King”, les hago una invitación sentida: esto es Metal sincero, salvaje, callejero, alcoholizado, satánico, irreverente, violento y divertidísimo. Esto es THE CROWN y es una pasada. Una jodida pasada.


Discográfica: Metal Blade

Reseña Panorama
Nota
9
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De la vieja guardia a base de cumplir años, y ya van suficientes como para que cumplirlos sea una putada. Me gano la vida escribiendo y llevo más de un cuarto de siglo escuchando Metal. La gran constante de una vida que me paso intentando cumplir aquello de que hay que ser de los buenos porque ya hay demasiados de los malos en el mundo.
Madness Live!

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