Crónica del Impericon Never Say Die! Tour 2017

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Emmure - Impericon Never Say Die! Tour 2017

Impericon Never Say Die! Tour 2017

Conciertos de EMMURE, DEEZ NUTS, CHELSEA GRIN, SWORN IN, KUBLAI KHAN, LORNA SHORE y POLARIS – 20 de noviembre de 2017, Madrid (sala Caracol)

Tras su éxito en anteriores ediciones, el pequeño festival Impericon Never Say Die! Tour 2017 aterrizaba en nuestra Península como parte de la gira europea que está recorriendo esta gira. La sala Caracol fue el hogar de esta cita en Madrid y, a pesar de ser un lunes a las 17:00 horas, había un buen número de seguidores del Hardcore y Deathcore esperando a la apertura de puertas.

Impericon Never Say Day! Tour 2017

POLARIS

Los primeros asistentes del evento se congregaban en las primeras filas para comenzar este Never Say Die!. Con un cambio de última hora en el horario, los australianos POLARIS serían los encargados de abrir en lugar de LORNA SHORE, hecho que más tarde muchos de los espectadores que acudirían más tarde reprocharían a la organización, ya que eran bastantes las personas que querían ver a POLARIS pero no podían acudir antes a la sala y tan sólo llegaron a la última canción.

Los que tuvimos la suerte de poder verles enteramente podríamos describir el concierto en una sola palabra: destructivo. Con tan sólo 25 minutos de setlist, los australianos no tardaron ni diez minutos en crear un wall of death que dividió a absolutamente toda la sala, a lo que se sumaron los crowdkill de los más enérgicos asistentes.

Este grupo, que alterna voces melódicas con gritos, hizo una actuación espectacular, cargada de actitud, cuyos mejores ejemplos fueron temas como “Lucid” o “The Remedy”. En las partes melódicas, su bajista y cantante estuvo a la altura del disco, a pesar de tener que cantar notas muy altas, llegando a defenderse bien.

Alejandra Adán

 

LORNA SHORE

Se hacían con el escenario los americanos LORNA SHORE, desplegando un Deathcore muy técnico que se ganó unos bien merecidos aplausos por su eficacia.

Su cantante, Tom Barber, hacía gala del derroche de voz que tenía llegando a apartarse el micro de la boca y cantando a pelo, inundando la sala de sus potentes screams.

El público no dejaba de mover la cabeza al ritmo de su música y, aunque no era el mejor estilo para hacer crowdkill o mosh, el público gritaba sus canciones a pleno pulmón, especialmente en “Fvneral Moon”, uno de sus temas más conocidos y con los que cerraron su concierto.

Como decimos, fue una actuación muy técnica y, de hecho, al acabar, toda la sala gritaba pidiendo una canción más, pero quizás desencajaba un poco el estilo en esta clase de evento. Tal vez los asistentes requerían más movimiento en el pit.

Alejandra Adán

 

KUBLAI KHAN

La entrega que tuvo este grupo le hizo ganar estar entre los mejores shows de la noche, y es que KUBLAI KHAN puede dar lecciones de actitud cuando quiera.

La banda estuvo desbordante, con un sonido arrollador y dando espectáculo, que es lo que los asistentes querían ver también. Siguiendo los pasos del Hardcore de vieja escuela, aprovechaban los espacios entre canción y canción para mandar mensajes sobre ser uno mismo, seguir tu propio destino, apoyarte en los tuyos y aprovechar el tiempo con tus seres queridos, pues todos tenemos un final.

Con temas como “The Hammer” o su famoso “B.C.” arrasaron la sala, creando mosh pits, crowdkill, circle pits y todo tipo de bailes.  Estos americanos de Texas nos hicieron sudar de lo lindo con su Hardcore mezclado con Metalcore y pensamos estar muy atentos a su recorrido para poder tener la oportunidad de ver un concierto íntegro suyo.

Alejandra Adán

 

SWORN IN

La noche iba avanzando y la gente no parecía cansarse de bailar en el foso, y eso que con KUBLAI KHAN hubo material suficiente como para acabar exhausto. El testigo lo recogería ya con una sala Caracol con unos dos tercios de entrada SWORN IN, que venía presentando su “All Smiles”, con el que parecen volver un poco a los derroteros de “The Death Card”, aunque todavía asentados en la media del Metalcore. El cambio después de KUBLAI KHAN pareció hacerse eterno, aunque realmente era sólo una sensación pues en general, el horario se iba cumpliendo a rajatabla, dejando a un lado el baile de posiciones de los dos primeros grupos.

Los músicos salieron embutidos en sus camisetas blancas (un par de ellas de POLARIS) y sin más dilación atacaron “Cross My Heart” de su última obra, que sonó muy fría y con las voces limpias deslucidas, en favor de las agresivas donde Tyler Dennen parece moverse mejor.

Más machacante y slam sonó “Endless Grey”, con los teclados bien lanzados y el público otra vez dispuesto a moverse. Fue aquí donde me di cuenta de que el sonido del grupo crece mucho más en directo que en disco, donde puede resultar un poco cansino en según qué momentos. Algo que fue evidente en “Hypocrisy”, la primera de “Death Card” que tocaron seguida de “Don’t Look At Me”, con todos saltando una y otra vez, de nuevo con nueva dosis de energía encima. De aquí hasta el final, el primer disco del grupo sería el protagonista, siendo precisamente los temas que más me gustaron y eso que en “Mindless” hubo problemas en el estribillo y apenas se le oía a Dennen, mientras que “Snake Eyes”, con la que cerraron, generó un mosh pit de los más contundentes de la noche.

Siendo la última banda del bloque “inferior” del cartel, SWORN IN sirvió de buen enlace entre la contundencia de KUBLAI KHAN y su continuidad con CHELSEA GRIN, aunque su actitud en las tablas no fue la más incendiaria de la noche ni el sonido el más lucido. Aún así, ya con la Caracol en su entrada más amplia para el Never Say Die! Tour 2017, dejó buen sabor de boca en sus 25 minutos de gloria.

Raúl Ureña

 

CHELSEA GRIN

CHELSEA GRIN era el primer plato fuerte de la noche, aunque sólo tocaría media hora, no significativamente más que el resto de bandas. En mi plano personal era una de las bandas a las que más quería ver, por su combinación entre Deathcore machacón y melodía. Además, el juego de voces entre Alex Koehler y Pablo Viveros funciona muy bien en disco y me suponía que en directo también. Sin embargo, no sé si porque Alex no tenía el día o porque el sonido no les acompañó, el grupo me decepcionó…  Apenas se escuchaba la voz si no salía del simpático Pablo, embutido en su sudadera blanca de DEEZ NUTS. Y aunque Alex no paró de jalear al respetable, que seguía sin dar muestras de cansancio después de cuatro horas de mosh… su actuación quedó bastante deslucida.

La descarga del grupo fue, además, curiosa, porque apostó por descargar temas más antiguos al principio y luego se centró sólo en su aún reciente “Self Inflicted”. Comenzar con “Desolation Of Eden” y “Recreant”, donde se montó un barullo de tres pares en el foso, es sinónimo de energía, si no fuera porque a Koehler sólo se le intuía en las voces agresivas y directamente ni se le escuchaba en las voces habladas o limpias. Tras esta descarga ocurrió la anécdota de la actuación, pues antes de atacar el primer tema de “Self Inflicted”, “Broken Bonds”, Alex se equivocó y dijo “thanks Barcelona”, aunque no muchos se percataron.

Con “Clickbait” y “Playing With Fire” el sonido del micro mejoró un poco y se pudo disfrutar de las dos voces mejor, dejando para el final otras dos nuevas, “Strung Out”, en la que el guitarrista de la formación desapareció detrás de los amplificadores supongo que con algún problema en su instrumento y la postrera “Skin Deep”, donde acabaron con un simple “esto es todo”. El concierto gustó, pero el sonido del micro deslució totalmente una descarga que por sí misma iba ya dejó el ambiente del Never Say Die! aún más caldeado de lo que estaba.

Raúl Orchid

 

DEEZ NUTS

Deez Nuts - Impericon Never Say Die! Tour 2017
Foto de Toni Villén

Entrando con vítores y aplausos, DEEZ NUTS, uno de los grupos de Hardcore más famosos de la escena, se abría paso en este tour con la intro de su nuevo disco, “Binge & Purgatory”, para, seguidamente, comenzar con la propia “Purgatory”. Esta canción fue un desastre en el aspecto del sonido: la voz no se oía y los australianos empezaron un poco descompasados, pero fácilmente se recuperaron. Sí es verdad que echamos en falta los atronadores coros que tiene esta canción, pero a medida que pasaría el concierto, nos harían cerrar bocas con el directo que dieron en el Never Say Die!

Continuaron con “Popular Demand” y “What’s Good”, donde ya comenzaban los bailes y los mosh pits, pero eso no sería nada en comparación con lo que venía más adelante. En “Stay True”, hubo muchísimo movimiento en la sala, donde JJ Peters ponía el micro al público para que pudiera cantarla y no faltó tiempo para que un fan se subiese al escenario, se adueñase del micro y cantase el resto del tema dándolo todo mientras JJ Peters sonreía y alucinaba con la entrega de sus seguidores.

DEEZ NUTS venía presentando su último disco, por lo que le tocó el turno a “For What It’s Worth”, al que le siguieron dos temas que tumbaron la sala abajo, “Tonight We’re Gonna Party” y “Shot After Shot”. Todo el mundo gritaba los coros de las canciones al unísono y movía las cabeza s de manera muy pronunciada inconscientemente, dejándose llevar por su adictivo ritmo.

La banda enlazó su clásico “Face This On My Own” de manera muy rápida con “What I Gotta Do” y fue ahí cuando nos empezamos a dar cuenta de que le estaban ordenando recortar setlist. Viendo que disponían de muy poco tiempo, pasaron a “Band Of Brothers”, todo un himno de la banda cuyas letras gritaba todo el mundo en los mosh pits que se creaban y cuyos fans se subían al escenario para cantar con ellos. Cerraron show con “Your Mother Should Have Swallowed You”, donde agradecieron encarecidamente el entusiasmo de los fans y su presencia en el evento.

Alejandra Adán

 

EMMURE

A pesar del recorte de setlist de DEEZ NUTS, difícil iba a tener EMMURE el superar la descarga más old school de la banda australiana. Además el público, que no sé de dónde sacaba la energía, ya quedó absolutamente entregado a DEEZ NUTS. Sin embargo, después de un ya largo cambio de escenario (largo por el tiempo que llevábamos ya en la sala), la banda de Queens demostró tener muchas balas en la recámara y una música lo suficientemente enérgica como para hacer caer Nueva York entero. Dos intentos fallidos de gira previa, siendo la última excusa el querer presentar las canciones del nuevo disco, “Look At Yourself”, hizo que la gente tuviese ganas de EMMURE en el Never Say Die!, y esto se demostró desde que la corta y de intensidad progresiva, “You Asked For It”, nunca mejor dicho, empezó a sonar y con “Shinjuku Masterlord” todo el mundo se puso a botar, en medio del mejor sonido de la noche en cuanto a potencia y ecualización.

Los efectos electrónicos del grupo también funcionaban bien y la energía que derrochaban en escena era contagiosa, especialmente su bajista, Phil Lockett, que no paró de maltratar a su bajo a base de puñetazos y moviendo la cabeza una y otra vez. El recital de temas del último trabajo, que la gente se sabía al dedillo, siguió con “Smokey”, una de las más potentes, y “Natural Born Killer”, durante la cual la gente empezó a subirse al escenario para trabajo del road manager del grupo que tenía que recorrer el escenario tratando de lanzar abajo a los que subían o desincentivar que los reincidentes lo volviesen a hacer.

El guiño al pasado empezó con la urbana “Sunday Bacon”, donde Palmieri dio un buen recital de gruñidos y fraseos hip hoperos y puso a todo el mundo a saltar, y también de “Felony”, la corta pero agresiva “I Thought You Met Telly And Turned Me Into Casper”. No obstante, el primer momento locura de su descarga vino con la primera referencia a “Speaker Of The Dead” con “4 Poisons 3 Words”. Las primeras palabras de presentación vinieron con “Torch”, de nuevo del último disco que además sirvió para hacer un wall of death al que más de la mitad de la sala entró al trapo, seguida de “Flag Of The Beast”, coreada como si fuera un clásico; de hecho tiene todos los elementos para quedarse en el setlist.

El final ya sólo respondería al pasado, con el corpulento Joshua Travis sin la capucha puesta y más activo que en el resto de canciones, con otras dos de “Speaker Of The Dead” como fueron “Solar Flare Homicide” y “Children Of Cybertron”. Para acabar, pidiendo colaboración del público y subiéndose con ellos el cantante de LORNA SHORE a colaborar, atacaron “When Keeping It Real Goes Wrong”, cerrando así casi tres cuartos de hora de potencia sónica en su máxima expresión y dejando Caracol como un solar.

Raúl Orchid

La noche había sido larga y, dentro de la continuidad estilística, variada, con mejores y peores actuaciones, pero desde luego tanto por entrega como por efectividad, nadie debió salir descontento de la sala. Hasta el año que viene Never Say Die!

Madness Live!

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