A pesar del constante crecimiento del Rock nacional, parece que tienen que ser las bandas que opten por el inglés las mejor dadas para la exportación. Más allá de nuestras fronteras parece que sigue vigente el tópico “son tan buenos que no parecen ni españoles” y eso, en muchas ocasiones, es dado a que el idioma de Shakespeare es más aceptado para el Heavy que el de Cervantes.

En el caso de EDEN LOST, el tópico se repite. La banda española acaba de presentar un apoteósico “Breaking The Silence”. Un álbum completo, rebosante de calidad y con el sello “export” en la portada. Un Hard Rock melódico condensado en doce cortes indispensables que servirán para dejar alto el pabellón de España en el extranjero, algo difícil en todos los campos, pero que EDEN LOST intentará hacerlo más fácil. La producción roza la perfección, lo que supone otra nueva buena, ya que también ha sido realizada dentro de nuestras fronteras.

“Starting Again” sirve para dar comienzo a la función. El corte resulta espectacular en todos los sentidos. Es una buena apertura, su calidad es alta y da una buena muestra de la potencia del disco. Sus puntos fuertes son su facilidad para instalarse en la mente y su gran calidad. Cualquier prejuicio sobre su nacionalidad quedará difuminado inmediatamente. “Gotta Be Toghether” resulta muy agradable. Con un toque que le podría situar fácilmente a finales de los 80, gracias a la labor de producción y arreglos se puede sintonizar perfectamente con nuestro tiempo.

Con más fuerza y con un aire especial se presenta el tema título, “Breaking The Silence”, donde la labor de las guitarras y las voces elevan el corte hasta la categoría de clásico. “Feel Free” podría haberlo firmado TNT y es tan imprescindible como cualquier otro de los temas del álbum. Y esta es la fuerza del álbum: una cantidad de referencias riquísima en un disco completo y trabajado. La cantidad de plásticos que llegan a venderse a medio hacer es alarmante, EDEN LOST lo soluciona con una cadencia de discos dilatada en el tiempo (quizás excesiva), pero que colma con una clase única.

Como si de un tópico se tratase, no podía faltar el medio tiempo “Hard To Believe”, que siguiendo la onda del disco no desentona nada. Como no podría ser menos tópico, el tema con el que se retoma es uno de las más duros del disco, “Ready To Rock”, en un viaje a principios de los 80, a medio camino entre los RAINBOW más suaves y los WHITESNAKE más duros. Siguiendo la línea “March The 11th” deja un recuerdo en una fecha que todavía causa dolor en muchas familias.

Y si antes háblamos de medios tiempos y de David Coverdale, puede que el toque maestro se lo quede “Locked In Your Heart”, con un cierto regusto a “This Is Love”. Un tema con sabor a medianoche que muestra que esta banda navega a medio camino entre lo clásico y lo actual. Al igual que con la anterior balada, el álbum rebota en dureza, con el rápido “Only Lies” y el fantástico y contundente “No More Sorrows”, la canción más dura del disco. Para finalizar, un epílogo suave con “The Times Are Changing”. Puede que los tiempos cambien, pero las grandes bandas siguen perfectas a ojos del tiempo.

El buen gusto, la calidad y la música de altura se unen en este clásico atemporal. El parto de este disco puede que haya sido largo, pero ha merecido la pena. Sólo queda desear que nos dejen muestras de su calidad más a menudo.

 

Carlos Camino

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