Crítica de ENTRAILS - Rise Of The Reaper

0
Entrails Rise Of The Reaper

Cuando no sabía nada de ENTRAILS y cayó en mis manos su primer disco, "Tales From The Morgue", me recorrió una retorcida sensación de satisfacción que todavía recuerdo, casi una década (2010) después. No sé muy bien por qué. Supongo que por el intento más bien cutre de la portada, el logo tan parecido al de ENTOMBED... Aquello tenía que ser Death Metal sueco (lo era), y tenía que ser o bien un intento tan fallido que merecería solo por ello la escucha o una suerte de rendición cercana al plagio que podría recompensar el tiempo invertido. Fue lo segundo, pero podría haber sido lo primero. Ahora, con su nuevo disco "Rise Of The Reaper", regresa al panorama musical con un disco correcto pero no excelente.

ENTRAILS: Death Metal Sueco con continuos cambios de formación

Para los fanáticos de un estilo apenas hay disco que no merezca como mínimo una escucha. Pasar ratos insulsos escuchando obras de las que no te acordarás nunca más compensa porque de vez en cuando -y siempre, siempre acaba pasando- encuentras entre ellas una joya. A veces un trabajo completo, las maravillas del underground, otras una sola canción, un riff, una atmósfera que te recorre el espinazo... Zas. Es algo que Stephen King explicó de maravilla en "Danza Macabra", su brillante ensayo sobre el terror en el que daba sentido al hecho de que los seguidores del género, básicamente el mismo caso, también estemos dispuestos a tragar mucha morralla porque sencillamente nos divierte o porque todo queda justificado a veces por una simple escena. Zas.

El caso es que "Tales From The Morgue" era bueno aunque era, en efecto, una rendición cercana al plagio: 85% ENTOMBED, 15% DISMEMBER. Tampoco hay nada de malo en ello. La escena está saturada y en el underground no te caes al suelo si te tropiezas porque te encuentras antes con una docena de discos que sacan chispas al legendario pedal HM-2 (el del sonido de serrucho de los estudios Sunlight). Pero eso es tan obvio como que uno prefiere que la escena se sature de eso antes que de bandas de Emo-Metalcore-Djent-Post lo que sea y que, en fin, 85% ENTOMBED Y 15% DISMEMBER me suena a receta excelente hasta en una salsa para macarrones. No digamos para discos de Death Metal.

En menos de un año ENTRAILS había editado otro buen disco, "The Tomb Awaits" y había fichado por Metal Blade, lo que dio mucho vuelo al tercero, "Raging Death", menos de dos años después y... sí, otro buen disco. El patrón es fácil: ENTRAILS es un buen grupo de Swedish Death Metal clásico que saca discos muy divertidos, al que le ha ido bien porque además cayó en las redes de Metal Blade y que, esto hay que advertirlo también, no es el típico caso de jóvenes que tratan de recrear un sonido que no vivieron (que los hay que lo hacen de maravilla, por cierto), sino que, a su manera, ENTRAILS siempre estuvo allí.

Jimmy Lundqvist, el padre de la criatura, no se animó a tirar para adelante en los 90 porque nunca terminó de estar a gusto con el material que grababan. En 1998 el grupo paró durante diez años y ahora lleva casi 12 otra vez en marcha. Y a qué ritmo: "Rise Of The Reaper" es el sexto disco de estudio en menos de una década, el cuarto en Metal Blade y el tercero seguido con cambio de cantante. De hecho, más allá de Lundqvist (fundador y guitarrista) la formación no para de dar vueltas y ahora el segundo más veterano es Pontus Samuelsson, que llegó en 2014 como guitarrista y se estrena como vocalista y bajista en este nuevo disco, con portada atractiva y Dan Swäno en la mezcla y la masterización. El hombre que no para de hacer cosas pero que no hace la que todos querríamos que hiciera por encima de cualquier otra: reunir a EDGE OF SANITY.

Con medio grupo nuevo y guitarrista reconvertido en cantante (con mucho acierto, además) y bajista, ENTRAILS no suelta el pie del acelerador y ha vuelto a grabar -sí, otra vez- un buen disco. Ninguno de los seis que tiene ya en su currículum es flojo, ninguno es extraordinario... pero algunos son francamente notables. Divertidos, directos, accesibles y brutales, clásicos y de absorción instantánea y placentera. Con "Rise Of The Reaper" sucede más o menos lo mismo. No hay mucha pega, no le diría a ningún aficionado al Death Metal (especialmente al sueco) que no lo escuche si se le pone a tiro y desde luego hay un puñado de canciones, al menos, entre lo mejor que ha dado esta veta del estilo en este 2019. Pero, sencillamente, no es un disco especial, ni de recomendación encarecida, ni el mejor en su subestilo de los últimos meses... ni el mejor de ENTRAILS siquiera. Todo esto es tan cierto (en mi opinión, obviamente) como complementario y coherente con la certeza básica de que es difícil que un amante del Death Metal tradicional no disfrute escuchando estas catorce canciones: doce más intro y outro.

"Rise Of The Reaper", un disco efectivo pero que no llega a destacar

La inicial y pegadiza "For Hell" descoloca un poco porque deja trazos de un sonido especialmente melódico y cercano a lo que podría pasar si, digamos, AMON AMARTH hiciera Swedish Death Metal tradicional. Y no, "Once Sent Upon The Golden Hall" (que era un discazo) no lo era. Pero es más una concesión que un síntoma. Durante el resto del disco aparecen y desaparecen el Metal clásico, el Melodeath y desde luego el Thrash más sucio, pero básicamente la fórmula se mantiene en el eje troncal de la escuela de Estocolmo. De los grooves más masivos y cercanos al Thrash a ramalazos de Metal Extremo añejo, corrosivo y bestial, con ecos Punk y, desde luego, con ENTOMBED y DISMEMBER siempre como principales referencias. Tras un inicio correcto, casi una entrada progresiva en calor, el disco va creciendo desde la carismática "The Pyre" hasta la imponente "Catheral Of Pain" que cierra con un espíritu cercano al Death/Doom. Por el camino, un puñado de piezas infernales que funcionan como detonaciones: "In The Shape Of The Dead", "Destruction", "Crawl In Your Guts", "Evils Of The Night" y la macarra "For Whom The Head Rolls", que habría citado aunque solo fuera por su excelente título. Pero es más que eso.

Jimmy Lundqvist ha pasado de no encontrar nada que le sonara lo suficientemente bien para ir más allá con ENTRAILS en los 90 a grabar seis discos en nueve años. Así es la vida. Y, mientras busca una formación estable para lo que evidentemente es su banda, ha sacado otro trabajo que, como mínimo, mantiene la máquina en marcha y a pleno rendimiento. No es el mejor que ha parido y no es uno de los diez mejores del año 2019 en su género (ni de los veinte...). Pero sí es directo, atractivo y con mucha energía extraída, como tiene que ser, del mismísimo infierno. O del pedal HM-2, si es que no son en realidad la misma cosa...


Discográfica: Metal Blade Records

Más información sobre la banda en su página de Facebook.

Reseña Panorama
Nota
7.5
Compartir
Artículo anteriorSLOWBURN: Portada de "Rock 'n' Roll Rats" y primer single
Artículo siguienteCrítica de DENNER'S INFERNO - In Amber
De la vieja guardia a base de cumplir años, y ya van suficientes como para que cumplirlos sea una putada. Me gano la vida escribiendo y llevo más de un cuarto de siglo escuchando Metal. La gran constante de una vida que me paso intentando cumplir aquello de que hay que ser de los buenos porque ya hay demasiados de los malos en el mundo.
Madness Live!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here