Entrevista a Gary Hughes de TEN

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Después de más de una década, TEN, la banda británica, bandera del Hard melódico durante los noventa en su país y grupo de culto para muchos amantes de este estilo, se presentaba en Madrid a tocar. Durante esta travesía del desierto, únicamente una aparición en el Atarfe Vega Rock de Granada parecía escaso bagaje para los de Gary Hughes en España, donde su legión de seguidores no es enorme pero sí muy fiel. Por ello, y porque traían debajo del brazo un fantástico trabajo como “Heresy And Creed”, aprovechamos la ocasión que se nos brindaba para charlar un rato con el gran Gary en las horas previas al show en la Sala Live. Sin embargo, no siempre las cosas suceden como uno espera por lo que este artículo se convertirá en la intrahistoria de una entrevista casi frustrada por favoritismos, logística y demás circunstancias que imperan por aquí.

Con la comida en la boca, redactor y fotógrafo de esta publicación nos presentamos en Carabanchel, tras cruzarnos medio Madrid, en busca de la ansiada conversación. Ya se nos advirtió que ni Hughes ni sus compañeros habían llegado, algo que consideramos normal dentro de la dinámica que rodea a un concierto. Eso sí, se nos dijo: “nada, quien haya llegado primero, empezará”. Una larga espera y, por fin, el sexteto británico aparecía por el local. Obviamente, tenían que probar sonido aunque Gary simplemente reconocía el emplazamiento. Su manager comentó que en unos minutos estaría dispuesto. En ese instante, se cambia el criterio por parte del promotor para explicar que la compañera de otra web amiga (huelga nombrarla) entrará, inicialmente, porque tenía prisa. Como si nosotros, que llevábamos hora y media, estuviéramos ahí echando la tarde…

“Tranquilos, la contrapartida es que dispondréis de más tiempo”. Parafraseando a Luis Aragonés, ya tenemos el culo pelado en este negocio y sabemos cómo se las gastan algunos y cuál es la realidad. Cerca de media hora más tarde, por fin estábamos en pole position. El largo cuestionario preparado debería ser recortado pero podríamos trabajar con tranquilidad. Nos dejan con el manager del grupo que nos lleva a donde estaba Gary Hughes y nos señala que disponíamos de ¡diez minutos! Esto es, llevas aguardando toda la semana, preparando preguntas con mimo, sin prácticamente almorzar y dos horas después, ¿te obsequian con esto? Son cosas que pasan pero el cabreo es monumental.

De siempre, uno es reacio a hacer entrevistas antes de los conciertos porque pueden ocurrir infinidad de avatares que alteren el curso normal de lo previsto pero, sinceramente, lo que fastidia es el distinto trato que se da. ¿Hecho puntual o tónica habitual entre los promotores españoles? Mi opinión tras más de tres lustros en esto, es que el “derecho de pernada” en el Metal nacional sigue existiendo y ni compañías, ni distribuidores, ni organizadores de eventos hacen nada por remediarlo, aunque trabajadores individuales de estas empresas confiesan, con la boca chica, su bochorno por la situación. Sea como fuere, aquí tenéis lo poco que dio de sí la charla con el amable Gary. Afortunadamente, en ese corto espacio de tiempo, Hughes nos contó algunas historias de sumo interés.

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HELLPRESS: En la edición del FIREFEST de Nottingham tuvisteis la ocasión de presentar “Heresy And Creed” y, a la vez, reencontraron con un público que os acogió con cariño. Al menos, eso nos pareció a nosotros que fuimos testigos de vuestra descarga. ¿Qué sensaciones te quedaron del show?
GARY HUGHES: Después de “Stormwarning” tuvimos la oportunidad de hacer una gira por el Reino Unido, no muy larga pero que nos sirvió para reencontrarnos con los fans ya que con “The Twilight Chronicles” no hubo tour. Además, lo hicimos para dar a conocer la nueva formación que, como sabes, ha cambiado de nuevo con “Heresy And Creed” pero esos shows engrasaron la máquina de TEN otra vez. Nos dimos cuenta que aún el público demanda a TEN y se interesa por lo que hacemos.

Firefest es un evento muy importante, un test para todos los que tocan allí. Creo que fuimos capaces de mostrar feeling en directo. También hay que apuntar que, en mi opinión, “Heresy And Creed” posee una canciones que se adaptan mejor al escenario que “Stormwarning” en el sentido de ser más inmediatas. Aunque la gente no esté familiarizada con ellas son pegadizas. El material de “Stormwarning” necesita más escuchas para ser degustado.

Por este motivo, escogimos tres cortes nuevos para mezclar con los clásicos y la reacción de los presentes nos encantó. Personalmente, nunca termino satisfecho al 100% en un festival porque cincuenta minutos no son nada para un grupo con una carrera tan larga pero nos divertimos bastante y volvimos a sentir el calor de los nuestros.

Entonces, ¿estáis dispuestos a volver a la carretera?
A partir de aquí, nuestra intención es poder cerrar conciertos sueltos o una gira europea propiamente dicha. Hemos empezado en España; tenemos una fecha en Gales y para abril, teóricamente, hay algo programado por el Reino Unido con TESLA. También estamos hablando para ir a Grecia en primavera, Suecia en verano, etc. La idea es cerrar varios festivales y algunos conciertos como cabezas de cartel. Esta vez hemos de estar preparados para salir ahí fuera y mostrar TEN a la gente, tal y como muchos esperan. No sería lógico editar dos discos, casi seguidos, y no presentarlos.

¿Abordaste de forma distinta la composición de esos dos discos? Para mí, “Stormwarning” fue como decir a la gente que TEN estaban vivos tras cinco años en silencio, pero “Heresy And Creed” nos ofrece a un grupo que no solo está vivo sino dispuesto a quedarse mucho tiempo, con fuerza e ilusión.
Estoy de acuerdo con tu definición. Es un gran cumplido, gracias. Así lo vemos. Para resumir una larga historia, “Stormwarning” era un disco que teníamos que hacer porque, por contrato, debíamos editar un álbum con Frontiers cada tres años e incumplimos el plazo. Serafino Perugino, el dueño del sello, me llamaba cada cierto tiempo preguntándome por el nuevo trabajo y le daba largas hasta que terminamos “Stormwarning”. Aunque es un disco que me gusta, sentía cierta presión por acabarlo y tranquilizar a la compañía. Lo veo como un compendio de canciones interesantes pero que adolecen de una química interna, el conjunto es, digamos, extraño o deslavazado.

Aunque las reacciones fueron buenas, no acabe del todo contento, si bien, como señalabas, es el disco que nos devolvió al panorama musical. Hay que tener en cuenta que algunos miembros del grupo eran músicos de sesión que, poco después, desaparecieron del universo TEN. Para la siguiente obra, quería una banda, un conjunto de personas con ganas de trabajar juntos y tocar en directo. Creo que hemos conseguido una buena mezcla, metiendo un par de chicos jóvenes que son muy preactivos. Puedo ver a esta formación grabando varios discos juntos.

Eso siempre es bueno, la cohesión interna en los grupos suele favorecer el resultado final de las composiciones.
Por supuesto. Cuando era adolescente me encantaba conocer el nombre de los componentes de mis bandas preferidas. Recuerdo que SCORPIONS, UFO y demás sacaban un disco cada doce meses, a lo sumo. Eso lo sabíamos y sus seguidores ansiábamos que llegara el día en que se ponía en el mercado para ir a la tienda a comprarlo. No te digo que TEN tengamos que sacar un álbum cada doce meses pero sí de manera regular, que los fans sepan de nuestra actividad tanto en estudio como en directo. Cada año y medio, ese es el objetivo. Eso sí, debe ser un disco que ilusione a la gente, emotivo, que demuestre nuestro hambre por componer cada día mejor. Esta es la única forma en que concibo a estos renacidos TEN.

Hace un par de semanas, durante el Firefest, charlaba con la gente de GOTTHARD que acababan de tocar en Madrid en un sitio que se llama La Riviera, con capacidad, según me dijeron, para unas dos mil quinientas personas. Y eso que llevaban dos años sin salir a la carretera por la muerte de su cantante. Sin embargo, en los años previos habían trabajado muy duro y ahora recogen los frutos haciendo conciertos en sitios cada vez más grandes. Esto es lo que me gustaría. Trabajar duro y salir a la carretera para que, en próximas giras, las salas sean mejores y la afluencia de público, mayor.

El título del disco, “Herejía Y Credo”, me gusta mucho. ¿Tiene algún significado especial?
El nombre surge después de ver una película de Ridley Scott llamada “Kingdom Of Heaven” [Ndr.: “El Reino De Los Cielos”, sobre las Cruzadas, con Orlando Bloom y Liam Nelson, entre otros]. Esa ilusión con la que abandonan su hogar para luchar por los peregrinos que van a Jerusalén, cómo acuden a un tierra extraña y los nativos les ven como invasores extranjeros. Esa doble perspectiva me gustó mucho. Por un lado, verles como defensores de algo, de una lucha noble con reconquistar su Tierra Santa; por otro, la idea de ser considerados unos asesinos, usurpadores. Incluso, cuando terminan las Cruzadas, los protagonistas no tienen claro si lo que han hecho estaba bien, de ahí la disyuntiva entre herejía y credo.

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En el Firefest me quedé impresionado con la forma de tocar de Dan Mitchell, el nuevo guitarrista. ¿Cómo se unió a TEN?
Estuvimos probando a bastantes guitarristas porque el hueco que dejaron Vinny Burns y Chris Francis es complicado de llenar. Recuerdo cuando estábamos, en el estudio en Blackpool como se veía que rápidamente quién no podía entrar en el grupo porque faltaba química, o lo que fuera. Incluso, la transición entre Vinny y Chris fue natural, a pesar de tener estilos muy diferentes. Dan no suena ni demasiado a Vinny ni demasiado a Chris. Eso es positivo porque, además, es un músico que se preocupa mucho por cómo va a evolucionar una banda. No vive del presente o de imitar el pasado sino que aporta soluciones hacia el futuro. Las entradas de Max, a la batería, Darrell en los teclados y Dan han revitalizado el grupo.

Por cierto, Steve McKenna está de nuevo en TEN, una gran noticia para todos sus seguidores porque es un excelente bajista. ¿Lo vuestro es una historia de amor y odio?
Sí, algo parecido (risas). Steve es una persona que siempre tiene que estar ocupada, haciendo algo. Si miras el tiempo transcurrido entre “The Twilight Chronicles” y “Stormwarning” son casi cinco años. Steve se volvía loco esperando. Necesitaba tocar el bajo, por lo que se fue con Danny Vaughn, incluso con los propios TYKETTO hizo algunos shows. Él adora tocar en directo y, aunque estaba deseando volver con TEN, cuando salió “Stormwarning” no pudo acompañarnos porque giraba con Danny, de ahí que llamáramos a Mark Sumner para tocar en el disco, pero únicamente era un músico de sesión, no tenía vocación de permanencia nuestra relación con él.

Antes de “Heresy And Creed” vi que estaba disponible y le llamé. Contestó afirmativamente y, un día, en el estudio, nos dijo: “¿Sabéis que sentí cuando vi que otro grababa “Stormwarning”? Como si alguien se hubiera acostado con mi novia. Esta es mi banda”. Es curioso porque como los shows de presentación de “Stormwarning” fueron un tiempo después de la edición del disco, en realidad no hicimos ningún concierto sin Steve. Cuando lo presentamos, él ya estaba en TEN de nuevo.

¿Qué dificultades encuentra una banda de Rock Melódico con TEN a la hora de organizar giras por el Reino Unido o Europa?
Realmente, es complicado porque tiene que aceptar ciertos parámetros. Esto ya no es como en los noventa. Tocar en directo no es una fuente de ingresos. Tienes que cuadrar cifras para no perder dinero e intentar conseguir algo vendiendo discos o camisetas en los conciertos. No estamos aquí para hacer dinero sino para tocar ante nuestra gente, para que disfruten. Solo hay que cumplir unos mínimos, que te den de comer y beber, y unas condiciones adecuadas para que la banda esté cómoda y el público se entretenga. En el Reino Unido es igual, ni los promotores ni los dueños de las salas se arriesgan. Si no llevas gente, no te contratan. Si lo hacen, necesitan no perder con la inversión. Volvemos al ejemplo de GOTTHARD. Ellos eran conocidos en su país y en Alemania pero arriesgaron y salieron a tocar en lugares donde no tenían tanta base de fans. Apoyados en grandes discos, eligieron locales pequeños y lo lograron. Dieron el salto en prácticamente toda Europa. No os sorprendáis si, a partir de ahora, nos veis a menudo porque creo que necesitamos tocar, necesitamos crecer.

Ojalá. Una curiosidad. Llevasteis casi en solitario la bandera del Hard melódico en vuestro país durante más de diez años. ¿Cómo es vuestra base de fans en el Reino Unido? ¿La gente sigue apreciando este estilo?
Estamos recuperando los lazos que nos unieron a nuestros seguidores en el Reino Unido porque el parón que sufrimos como banda repercutió mucho en el seguimiento de la gente. Es normal. Hemos querido ir poco a poco. Primero, haciendo cinco o seis shows. Ahora, queremos tocar otros tantos. Así, sucesivamente. No hubiera sido lógico lanzarnos a una gira de veinte conciertos porque habría resultado un fracaso. Tenemos público potencial, estoy seguro de ello. Tocando y sacando disco, volverán.

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No suele ser habitual empezar una carrera como artista en solitario y, poco después, formar una banda. Tú eres uno de los pocos ejemplos que conozco. ¿Cómo fue tu historia?
Todo deriva de mis dos primeros discos en solitario. Tras ellos, empecé a trabajar con Vinny Burns y Greg Morgan. Iban a ser músicos de sesión para el hipotético tercer disco e, incluso, un cuarto ya que la intención era que uno fuera más rockero y otros orientado a las baladas. Cuando empezamos a trabajar me di cuenta que no eran dos músicos normales de sesión sino que entre nosotros se creó el sentimiento de banda. Al final, mis dos álbumes en solitario terminaron convirtiéndose en “X” y “The Name Of The Rose”, es decir, los primeros de TEN.

Para concluir esta breve charla. Utilizando una de tus mejores canciones, “Wildest Dreams”, ¿cuáles son los sueños más salvajes de Gary Hughes? Musicalmente, claro está.
¿Tú quieres que me arresten? (risas) Crecer y crecer como grupo. Cada día más. Hacer discos como “Heresy And Creed”, de los que la gente se sienta orgullosa. Que alguien se acerca al disco como muchos se acercaron al debut de TEN, que les parezca una obra con grandes canciones, un trabajo para recordar. Y, por supuesto, poder expresarnos delante de una audiencia tocando, mezclando los clásicos de la banda con estas composiciones recientes. Seguir construyendo esta historia que empezó hace más de quince años. Y hacerlo con estos compañeros de viaje. Te aseguro que es la mejor formación que jamás ha tenido TEN. Grandes músicos, buena gente, nada de individualismo, ausencia de choques por el carácter. Ese sería mi sueño más salvaje, mantener la maquinaria viva y creciendo.

Marco-Antonio Romero

Madness Live!

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