Entrevista a DEICIDE: Hablamos con Steve Asheim sobre la leyenda del Death Metal

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DEICIDE 2018

“Overtures Of Blasphemy” es el duodécimo disco de DEICIDE, que está a punto de cumplir tres décadas de ataques frontales al cristianismo, irreverencia, leyendas urbanas, polémicas a veces gratuitas… y mucho Death Metal. Steve Asheim, batería, miembro fundador y gran motor del grupo a través de ya toda una vida, repasa con HELLPRESS su actualidad y su historia. Que es, ni más ni menos la del propio Metal Extremo.

Hola, Steve. Acabo de darle, justo antes de hacer esta entrevista, las primeras escuchas a “Overtures Of Blasphemy” y me ha gustado la energía con la que se adhiere a vuestro sonido tradicional pero también el trabajo de las guitarras con nueva pareja (Kevin Quirion y Mark English) y la producción. El sonido es arrollador…

Estoy muy satisfecho con el resultado final, sí. Hemos dedicado mucho tiempo a asegurarnos de que todo sonaba de la mejor manera posible. Así que a ver qué va pensando y diciendo la gente cuando lo vaya escuchando…

“Overtures Of Blasphemy” es ya vuestro duodécimo disco. No sé cómo enfocáis el proceso creativo después de 30 años, me imagino que de una forma muy distinta a cuando grabasteis “Deicide” o “Legion”, ¿no?

Bueno, yo ahora últimamente, y por últimamente me refiero al último par de discos, voy acumulando los riffs que se me van ocurriendo durante unos seis meses. Cuando veo que empiezan a ser demasiados, los reviso, selecciono los que me interesan y empiezo a preparar demos de las nuevas canciones, o al menos de secuencias que luego formarán parte de las canciones. Eso es lo más normal en un primer momento porque de esa forma me aseguro de tenerlas disponibles para escucharlas y trabajar con ellas.

Decías que os habíais tomado todo el tiempo necesario y, de hecho, es la primera vez que han pasado cinco años entre dos trabajos de estudio de DEICIDE. ¿Se ha debido solo a esa pulcritud a la hora de rematar los detalles?

Bueno, hemos estado haciendo giras e íbamos trabajando en el nuevo material cuando íbamos pudiendo. De vez en cuando había interrupciones por problemas personales, alguna cosa con la compañía… Nos estamos haciendo viejos, ahora todo nos cuesta más. Y tampoco teníamos ninguna prisa, ninguna fecha tope ni nada parecido. Hemos hecho nuestro trabajo en nuestros propios plazos.

Desde luego el sonido DEICIDE tiene un hilo conductor que va de tu batería a la voz de Glen Benton desde el comienzo de vuestra carrera. Pero también es obvio que las distintas combinaciones en las guitarras han dado matices a vuestros sonidos, desde los años de los hermanos Hoffman al paso trascendental de Ralph Santolla y Jack Owen. Ahora Mark y Kevin han sacado un sonido que me gusta mucho, con mucha vieja escuela pero también muchos leads melódicos y solos muy heavies… Como una revisión de vuestras distintas etapas.

Sí, cada guitarrista influye de una manera distinta en el grupo y eso es bueno. Ahora han contribuido mucho al sonido del disco y esa participación es bienvenida, desde luego.

El artwork es distinto al estilo que soléis aplicar, esta vez es como si estuvieran pasando un montón de cosas en la portada al mismo tiempo. ¿Teníais esa idea cuando contactasteis con Zbigniew Bielak o le disteis libertad total?

Estamos alucinados con el resultado final. Es cierto que tiene tantas cosas que parece que le llevó un año hacer el dibujo… pero creo que no fue para tanto en realidad. Básicamente le dejamos escuchar el disco mientras trabajaba y que las canciones le fueran inspirando. Creo que así hemos conseguido que el resultado sea especialmente personal.

DEICIDE - Overtures Of Blasphemy

El anterior “In The Minds Of Evil” me pareció un gran disco. Lo cierto es que hay mucha buena música en los trabajos que habéis lanzado desde vuestra salida de Roadrunner en 2001. Obviamente, “The Stench Of Redemption” se ha convertido en un clásico de segunda generación. Pero un disco menos valorado por mucha gente como “Till Death Do Us Part” me parece muy interesante. Tiene algo, no sé, tan oscuro, tan asfixiante… ¿Cómo ves tú esa, digamos, segunda etapa de DEICIDE? ¿Hay algo que ahora con perspectiva te gustaría que hubierais hecho de otra manera?

Sí, lo veo como tú, creo que hay bastante calidad en esos discos. Pero ahora también pienso que en unos cuantos la producción no era la mejor que podíamos haber tenido. Y que hay material que es bueno pero que podía haber sido fantástico. No se trabajó con él de la mejor forma, algunas canciones no alcanzan todo su potencial. Y fuera por razones personales o económicas es una pena, porque realmente podrían haber sido discos realmente excelentes.

Y antes estuvieron vuestros grandes clásicos, claro. ¿Te quedas con “Deicide” o con “Legion”? Son dos discos de referencia en el Death Metal, pero yo me quedo con “Deicide”. Es un disco muy especial para mí, todavía recuerdo la sensación que me invadió la primera vez que lo escuché…

(Risas) Claro… no sé si se puede decir que tenga un favorito pero “Deicide” es especial. Fue el primero y es un disco realmente bueno. “Legion” también es bueno… pero es que estuvo a punto de ni llegar a existir. Conseguir lanzarlo en el último momento y a la desesperada para salvar mi carrera fue algo a lo que ahora doy mucho mérito. Y más viendo que se ha convertido también en un trabajo muy respetado…

“Bastante es que conseguimos superar de una pieza nuestros comienzos…” – Steve Asheim

En 1990 no había internet. En España solo teníamos algunas revistas especializadas y en ellas la información sobre todo lo que se estaba gestando en el Metal Extremo apenas llegaba con cuentagotas. Se funcionaba mucho por el boca a boca, no sabíamos nada de los nuevos sonidos y nuevas bandas hasta que no empezábamos a recibir cassettes… Andábamos con nuestro Metal Clásico y nuestro Thrash cuando casi nos pilló por sorpresa el Death Metal. Vuestros logos, vuestras primeras fotos promocionales, aquel sonido… Fue algo muy especial. Recuerdo que era algo que le daba miedo de verdad a la gente, que parecía ir más allá de la imagen. Como si pensaran “bueno, SLAYER cantan de esto y aquello pero no deben ser malos tipos. Pero esto… esto… esto es otra cosa”. ¿Era algo sobre lo que eráis muy conscientes en aquel momento o no pensabais tanto en todo lo que no fuera la música?

Vaya, y tanto, sí que fueron años especiales. También para nosotros. Y sí: éramos jóvenes, estábamos muy enfadados, íbamos a muerte con lo que hacíamos y lo que parecíamos. Mucha de aquella angustia y rabia eran genuinas, hacíamos cosas malas, sí que éramos malvados… Pero también muy jóvenes, alocados y un poco idiotas. Bastante es que conseguimos superar de una pieza todo aquello…

Tengo que preguntarte por las sesiones de fotos del primer disco, “Deicide”. Las del depósito de cadáveres, el cementerio… son de las más icónicas en la historia del Death Metal.

Recuerdo que el cementerio estaba cerca de donde vivíamos, no tuvimos que movernos mucho. Y era un día muy soleado pero justo en el momento de las fotos y durante unos minutos se nubló, se levantó mucho viento… y pudimos capturar ese ambiente en las fotografías, como si fuera un decorado. No es que alguna fuerza del mal se aliara con nosotros ni nada parecido. Es el tiempo de Florida, pasa cada día en verano a eso de las tres y media de la tarde.

“DEICIDE quería asentar el Death Metal” – Steve Asheim

¿Teníais entonces conciencia de escena? ¿Sabíais que formabais parte del nuevo movimiento del Death Metal o lo veáis de una forma más individual y los que unían los puntos y daban forma al movimiento hacían desde fuera?

Sí, sí. Sabíamos que éramos Death Metal y queríamos establecer y asentar ese nuevo subgénero. Y al final entre un buen puñado de grupos lo conseguimos, el Death Metal quedó establecido como un sonido duradero. Y pudimos hacer carrera. Una en la que hasta ahora nos ha ido bastante bien.

En Florida se coció algo muy grande, claro. Pero, ¿estabais también al tanto de lo que estaba surgiendo en Europa? ¿Conocíais y escuchabais a los grupos británicos y luego, claro, a los suecos: ENTOMBED, DISMEMBER, GRAVE…?

Sí, claro. De hecho recuerdo un tour con DISMEMBER en el 93, por Estados Unidos y tal vez por Europa también. Conocíamos a muchos de los que estaban implicados en la escena en Europa. El mundo era muy grande pero la escena muy pequeña, así que era casi cuestión de lógica que nos fuéramos conociendo todos.

“La música de los grupos de Black Metal no era brutal, tal vez solo su comportamiento, sus delitos”

…Y entonces llegó en Europa la ola del Black Metal noruego. El corpsepaint, las iglesias ardiendo, los asesinatos… y también las críticas al Death Metal, ya que teóricamente trataron de superar vuestro movimiento porque lo consideraban vendido, caduco (aquello de ‘Life Metal’ que decía Euronymous). ¿Qué pensabais vosotros ante todo aquello?

Ah sí, aquellos tíos… Me acuerdo que empezaron a echar pestes del Death Metal en la prensa pero también de que técnicamente no eran muy buenos con sus instrumentos, desde luego no eran capaces de hacer lo que estábamos haciendo los grupos de Death Metal entonces. Sus riffs eran muy simplones, sus baterías flojas… en general era muy amateur. Quizá para compensar su falta de capacidad musical se pusieron a matar a sus compañeros de banda y a quemar iglesias. Para que así se pensara que sí eran brutales. Pero su música no era brutal, tal vez solo su comportamiento, sus delitos. Eso me parecía. Y luego, eso sí, algunos fueron mejorando y haciendo buena música. Pero ya años después.

A DEICIDE tampoco le faltaron controversia y polémicas en aquellos primeros años. ¿Cómo lidiabais con las amenazas de muerte, la famosa bomba en vuestro concierto de Estocolmo, los ataques de asociaciones cristianas y de activistas de los derechos de los animales…? Tengo entendido que llegabais a tener verdaderas peleas, literalmente, para entrar en salas en las que teníais que tocar.

Vaya que sí nos peleábamos con los católicos… Pero así era como lo afrontábamos, nos plantábamos en tu ciudad y te dábamos una buena dosis de DEICIDE. Los de los grupos de Black Metal nos insultaban pero cuando íbamos a sus ciudades estaban en primera fila en los conciertos, nos daban sus demos y merchandising de sus grupos, nos decían que nosotros sí éramos auténticos como ellos… todas esas cosas. Y los de los derechos de los animales… no paraba de oír hablar de ellos pero en realidad nunca se me cruzó ninguno ni vi a ninguno protestando en ningún concierto.

¿Es ahora muy distinto el panorama con las redes sociales y todo lo que se mueve en ellas en cuanto a insultos, campañas, guerras entre ofensores y ofendidos…?

Paso de las mierdas de las redes sociales, tengo cosas mucho más importantes que hacer con mi vida que atender a unos que se quejan de lo que sea que se quejen donde quiera que se escondan con sus ordenadores.

¿Hay alguna entrevista en la que no os pregunten por el suicidio no consumado de Glen Benton a los 33 años? ¿Cómo lleva él tantos años de hablar sobre aquella promesa no cumplida?

Siempre lo he dicho: era su movida y que él lidie con ello. Me da que cualquiera que le siga preguntando ahora por ello se llevará algún insulto… o le colgará el teléfono.

A mí sin embargo siempre me ha fascinado mucho más aquello que contó de que iba a la playa en su moto con sus botas y su chupa de cuero…

(Risas) Sí, al menos una vez sí que fuimos a la playa con las cazadoras de cuero. Fue muy divertido. Hacía un calor terrible, todo el mundo nos miraba y se preguntaba si estábamos mal de la cabeza. Pero estábamos a tope con el grupo y era el tipo de tonterías que hacíamos por entonces…

¿Y cómo es compartir banda con alguien como Glen durante ya casi 30 años, qué pensaste cuando le conociste?

Desde luego ha sido un poco coñazo. No ha sido siempre como me hubiera gustado o como creía que debería haber sido… pero siempre hemos estado ahí. En parte porque yo me he negado a dejar morir el grupo, y ha habido varias veces en las que habría pasado si simplemente me hubiera quedado parado y no hubiera hecho nada. Pero cuando le conocía solo pensé que era un tío que me gustaba, muy motivado y con el que tenía que ponerme a trabajar en el grupo al momento.

“Todo el mundo tiene derecho a tener armas”

En los extras del DVD “When London Burns” sales enseñando orgulloso tu arsenal de armas. No sé si sigues pensando lo mismo sobre el tema ahora que cada vez hay más sensibilidad en la sociedad estadounidense y después de las últimas matanzas que se han producido.

Desde luego sigo pensando que todo el mundo tiene derecho a tener armas. Dentro de la razón y el sentido común, por supuesto. Y siempre función de las circunstancias personales de cada uno, claro que sí. El control de esto es un tema complejo. Mira Chicago, por ejemplo, tienen las leyes contra la posesión de armas más duras del país y acaban de batir el récord de crímenes en un fin de semana. En Florida o Texas hay más libertad y no tenemos tantos problemas de ese tipo. Es como si a la gente se le quitaran las ganas de ir a por ti en cuanto se entera de que puedes ser tu propio policía y que puedes dispararle si te ataca.

Esto me lleva a una pregunta ahora mismo ineludible sobre el clima político de tu país. ¿Qué piensas de Donald Trump y del momento en el que se encuentra la sociedad estadounidense?

Es todo un gran circo creado para influir en la opinión de la gente, yo me niego a dejarme arrastrar por todo eso. En la política, lo que tenga que pasar, pasará. Que hagan lo que quieran, yo me dedicaré a lo mío.

¿Sigue siendo tanta tensión y tantos conflictos algo bueno para un grupo como DEICIDE, una especie de carburante para vosotros o de caldo de cultivo entre vuestros seguidores?

Seguro. Nos alimentamos de ello y tratamos de plasmarlo en nuestra música. Pero al mismo tiempo saco los mejores riffs y grabo mis mejores partes cuando tengo la mente en calma y limpia. Así que, mira, ahí tienes una paradoja (risas)…

Una de las mayores polémicas que han rodeado a DEICIDE fue el uso de una de vuestras canciones (al menos una: “Fuck Your God”) que hizo el ejército para torturar a prisioneros en Irak. Creo que tú ya te posicionaste en su día en contra la tortura…

Mira, si alguien me hubiera venido a preguntar si podían usar mis canciones mientras torturaban a gente o les privaban del sueño, o para asustar a niños pequeños o lo que sea, estoy seguro de que no habría dado mi permiso. Pero se hizo y ahora ya no hay nada que se pueda hacer. No lo apruebo, pero como se suele decir, ese caballo ya salió del establo y no va a volver.

Treinta años casi de DEICIDE sobre un escenario… me imagino que habréis visto todo tipo de locuras entre el público.

Totalmente. Y esa energía una vez que empezamos a tocar, la locura que se desata entre la gente, es algo genial, no hay nada mucho mejor que eso. Es algo de lo que sigue siendo maravilloso formar parte.

SLAYER fue una influencia esencial para todo el Metal Extremo. Solo hay que escuchar “Deicide” para entender que también para vosotros. ¿Cuál es tu reflexión sobre el grupo y lo que supuso ahora que está ya en su gira de despedida?

No sé, ¿no va a durar de todas formas el tour de despedida hasta 2020 o algo así? Hay que dejarles que se retiren. Lo que han conseguido se lo han ganado, así que buena suerte a partir de ahora. Se han ganado lo que tienen.

¿Sigues escuchando Death Metal? ¿Echas un ojo a lo que está pasando en la escena, hay algunas bandas jóvenes que te estén llamando la atención especialmente?

Creo que no puedo decir que sí. Voy a conciertos cuando puedo, me gusta estar pendiente de quién toca por mi zona y desde luego disfruto, pero no me fijo mucho más allá en los grupos salvo que me sienta realmente impresionado.

¿Has podido vivir del dinero que has ganado en DEICIDE, ha sido el grupo tu trabajo y tu principal fuente de ingresos todos estos años?

Sin entrar en muchos detalles diré que, como con todo, obtienes en función de lo que pones en ello. Pero desde luego he hecho una buena carrera con DEICIDE. Todo lo que tengo me lo ha dado el grupo, diré que ha sido un buen recorrido. Y espero que podamos seguir en ello otra buena temporada…

Es imposible no recordar vuestras peleas con Roadrunner hasta que acabasteis editando un disco de cualquier manera solo para finiquitar vuestro contrato con ellos: “In Torment In Hell”. ¿Llegasteis a pensar en ese momento en acabar con la banda?

Bah, casi ni me acuerdo ya de todo eso. Fueron cosas de dinero, que para 1996 ellos ya pasaban de todo lo que fuera Death Metal… Pero ellos vendieron la compañía hace muchos años y aquí seguimos nosotros. Y todavía recibimos dinero por nuestros trabajos de aquellos años así que todo salió bien. Quizá pudo ser mejor… pero sin ninguna duda pudo ser mucho peor.

¿Entonces te arrepientes de cómo editasteis aquellos discos, “Insineratehymn” e “In Torment In Hell”?

Sí, claro. Pero las circunstancias fueron las que fueron. Y en aquellas condiciones aquello fue lo que salió. ¿Si me habría gustado que todo aquello hubiera ido mejor? Claro que sí, pero es lo que es. Solo puedes trabajar en lo que hay en el futuro.

¿Es difícil seguir intentando ser transgresores y blasfemos tantos años y discos después y cuando ha habido y hay tantos grupos haciendo cosas parecidas?

En realidad es mucho más fácil de lo que te puede parecer. Es como nuestra naturaleza, es lo que somos y lo que hacemos. No es difícil para nada seguir haciéndolo.

¿Está cerca el final de DEICIDE o te ves haciendo discos y giras durante muchos más años?

Bueno, tratamos de mantenernos en forma para seguir haciendo lo que hacemos porque es lo que nos gusta. Todavía nos llaman para que demos conciertos y nos pagan para que saquemos nuevos discos así que seguiremos mientras veamos que podemos hacerlo. Un disco más y una gira por Estados Unidos más al menos sí que nos queda, seguro.

No quería terminar la entrevista sin preguntarte por la terrible noticia que supuso la muerte de Ralph Santolla. Ya había dejado DEICIDE pero creo que seguíais teniendo una muy buena relación y él dejó su sello en el grupo para siempre, sobre todo en un disco tan celebrado como “The Stench Of Redemption”.

Sí. Ralph era un gran guitarrista. Muy creativo y con mucha capacidad en el estudio y en directo. Y en muchas otras cosas. Me alegro de que mantuviéramos la amistad después de que se fuera del grupo y sentí mucho la forma en la que declinó su salud. Ha dejado un gran legado musical, creo que él se sentiría orgulloso de eso, desde luego.

Eso es todo, Steve, muchas gracias por tu tiempo en esta entrevista… y por casi estos 30 años de Death Metal. Palabra de fan de DEICIDE.

Gracias a ti, te agradezco el apoyo al grupo durante todos estos años.


Discográfica: Century Media

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