H.E.A.T pone patas arriba la sala Mon en Madrid

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HEAT - Concierto en Madrid

Crónica de los conciertos de H.E.A.T, ONE DESIRE y SHIRAZ LANE – 8 de diciembre de 2018, Madrid (sala Mon)

Para mí, acudir a un concierto de H.E.A.T es un acontecimiento que tiene algo de especial. En esta ocasión, y si las cuentas no me fallan, creo que era la quinta vez que me enfrentaba a un directo de la agrupación sueca desde que comenzaran su andadura en 2008. Literalmente, los he visto crecer y, como espectador y oyente, me siento un poco padre con cada uno de ellos.

Recuerdo aquellos tímidos conciertos abriendo para bandas ya consagradas en los que el por aquel entonces sexteto nórdico dejaba su buen hacer en el terreno del AOR más puro, meloso calmado y repleto de referencias ochenteras, lo cual hacía que unos pocos nos fuéramos contagiando ya de esa música indiscutiblemente tocada por una varita que los ‘chavalines rubitos’ esgrimían en sus inicios. La película fue cambiando poco a poco y pasito a pasito.

HEAT - Concierto en Madrid

Kenny Leckremo, probablemente el mejor vocalista de Rock Melódico que haya escuchado en el presente siglo, tuvo que abandonar la banda cuando esta se encontraba en un momento de popularidad, pero ahí estaba el todopoderoso a la par que desconocido Erik Grönwall para despejar las posibles dudas del futuro de la banda. Hubo cambio de cantante, pero también de estilo. La formación dejó aparcado esa vertiente, siempre incomprendida y maltratada, del AOR más inmaculado para adentrarse en una dinámica más festiva y hard rockera. El cambio no acabó de gustar a todo el mundo y aún hay quien mira con cierta añoranza esos primeros días de unos músicos veinteañeros que, a día de hoy, han creado un monstruo imparable en directo que seguirá creciendo y arrasando allá por donde pase. En el caso que nos ocupa, el del pasado sábado en Madrid, nos llegaron a dejar un sold out en toda regla.

SHIRAZ LANE

Shiraz Lane - Concierto en MadridNo me cabía duda de que el aspecto que iba a presentar la céntrica sala Mon (antigua Penélope) iba a ser impecable. Llegamos a los aledaños de la sala veinte minutos antes de que abrieran las puertas y ya había una considerable cola dándole calor y color al preámbulo del evento. Los encargados de ir caldeando un ambiente ya de por de por sí animado eran los finlandeses SHIRAZ LANE, que no hace mucho habían pasado por la madrileña sala Barracudas. En esta ocasión, venían a defender su reciente trabajo “Carnival Days”, editado a mediados de año, y en el cual centraron básicamente su repertorio.

Shiraz Lane - Concierto en MadridA las 19:30, salieron al escenario los cinco músicos que conforman SHIRAZ LANE evidenciando una exultante juventud, así como unos rasgos físicos que indicaban de pleno su procedencia. De hecho, y para que el asunto quede plenamente en Finlandia, diría que en la formación se encuentran los hijos no reconocidos de Timo Kotipelto de STRATOVARIUS y de Alexi Laiho de CHILDREN OF BODOM. Es lo primero que se me pasó por la mente al ver al vocalista Hannes Kett, pareciéndose al primero de los citados, y al bajista Joel Alex, haciendo lo propio con Laiho. Bromas y curiosidades aparte, la banda comenzó su actuación con “Carnival Days”, el tema peculiar y cabaretero que abre precisamente el último trabajo del quinteto finlandés, una pieza quizá poco explosiva para arrancar motores pero que, a fin de cuentas, fue la elegida por la banda para el inicio del show.

Shiraz Lane - Concierto en MadridAunque el sonido no acompañaba en absoluto ni lo hizo al final del concierto, SHIRAZ LANE salió con todo lo que se ha de pedir a una banda que se mueve a caballo entre el Sleaze de corte más macarra y el Hard Rock melódico: actitud y presencia escénica. Mientras iban cayendo piezas como “The Crown” y Tidal Wave”, Hannes Kett no paraba de moverse de un lado a otro, como a su vez hacían Joel Alex y el guitarrista Jani Laine, intercambiándose las posiciones constantemente. Visualmente hablando, la banda estaba dando un espectáculo más notable a pesar de la práctica ausencia de guitarras y de un volumen escaso para un reciento que a esas horas ya albergaba a unos cuantos cientos de personas.

Shiraz Lane - Concierto en MadridMental Slavery”, “Shot Of Life”, “Harder To Breathe” le dieron dinamismo y continuidad a un concierto que parecía estar siendo muy bien recibido por bastantes asistentes, dado que vi a un buen puñado de gente cantando los temas del combo finlandés y alzando los brazos al son de dichos temas.

Justo antes de que llegara el final del concierto, la banda interpretó parte de esa canción reconvertida en Madrid a himno futbolero que es “Seven Nation Army” de THE WHITE STRIPES, la cual, como cabía esperar, fue coreada por la mayoría de los allí presentes. Durante dicho instante, Hannes Kett y Joel Alex no dudaron en bajarse al foso para contagiarse momentáneamente de la buena acogida del público madrileño, lo cual evidenció una vez más la energía y las ganas con las que la banda salió a las tablas de la Mon.

Shiraz Lane - Concierto en Madrid“People Like Us” nos despidió tras cuarenta minutos de actuación de una banda muy a tener a cuenta en la nueva escena escandinava y que logró sacar adelante un concierto luchando contra un sonido que no llegó a estar a la altura de las circunstancias. El buen sabor de boca se nos quedó impregnado, pero no me cabe duda de que las sensaciones pudieron haber sido mejor de haber tenido más suerte en el citado tema.

ONE DESIRE

One Desire - Concierto en Madrid En torno a las 20:30, se volvían a apagar las luces de la Mon mientras hacían acto de presencia los miembros de ONE DESIRE, otra joven formación finlandesa que, al igual que sus compañeros de fatigas SHIRAZ LANE, no quisieron desaprovechar la oportunidad brindada. Tras una breve intro, irrumpía con fuerza y un sonido mucho más nítido y potente “Hurt”, un tema pegadizo y sabiamente apoyado en teclados de puro y genuino AOR de la nueva hornada escandinava.

One Desire - Concierto en MadridDe primeras, me pareció ver a Andre Linman, el vocalista y guitarrista de la formación, algo sobreexcitado y sobreactuado en lo que a gestos se refiere, pero, en su conjunto, se puede decir que la banda arrancó con muy bien pie su actuación, la cual, por desgracia, iría bajando enteros conforme fuese pasando el tiempo. El debut y, hasta la fecha, único trabajo de los finlandeses, es un buen disco de Rock Melódico del que se factura actualmente en la casa Frontiers, si bien no es un lanzamiento sobresaliente y se mueve en la media estandarizada de obras de este estilo que copan el mercado.

Dicho esto, la banda utilizó demasiado pronto su artillería pesada. “Turn Back Time” y “Apologize” prosiguieron dejando buenas sensaciones, dejando una rúbrica de Rock Melódico de categoría a la par que Linman se echaba de lleno el peso de la actuación a sus espaldas, sin parar de interactuar con las primeras filas, hacer gestos de agradecimiento y sonreír constantemente.

One Desire - Concierto en MadridTras un comienzo arrollador, el concierto de ONE DESIRE comenzó a desinflarse de la mano de “This Is Where The Heartbreak Begins”, un medio tiempo que se mueve simplemente dentro de la corrección y con el que la banda pudo abusar, según mi percepción, de la utilización de segundas voces de apoyo pregrabadas.

One Desire - Concierto en MadridA nivel de entrega y de ejecución, no creo que se le pudiera reprochar nada a la actuación de ONE DESIRE; es más, me parece conveniente resaltar las tablas con las que se desenvolvieron ante una sala que estaba a reventar y teniendo exclusivamente un disco en el mercado. Me quito el sombrero en ese aspecto, pero creo firmemente que su planteamiento se fue apagando poco a poco y que hubo cierta desconexión con buena parte del público pasados esos explosivos minutos de arranque que cité unas líneas atrás.

One Desire - Concierto en MadridFalling Apart”, otro medio tiempo un tanto adormilado, la pegadiza “Whenever I’m Dreaming” y “Buried Alive” dieron carpetazo a otra actuación de cuarenta minutos que, aunque contó con mejor sonido que la que ofreció SHIRAZ LANE, no convenció tanto como la de la citada banda.

H.E.A.T

HEAT - Concierto en Madrid Poco importa que los dos últimos trabajos de la agrupación sueca se hayan puesto bastante en entredicho y que el bajón de calidad, especialmente en el último lanzamiento, sea evidente con respecto a anteriores obras cuando la banda, en lo que a directos se refiere, está en estado de gracia. Con esta reflexión, me surge la duda de en qué tipo de recintos podría estar tocando H.E.A.T de haber editado estos últimos tres o cuatro años material tan potente como fue su debut o el mágico “Adress The Nation”.

Insisto, poco importa que su último lanzamiento, “Into The Great Unknown”, sea probablemente el peor de su carrera y que incluso Eric Rivers, un grandísimo guitarrista y con una gran presencia escénica, ya no esté en el seno de la banda, ya que un individuo de tan solo 31 años llamado Erik Grönwall es capaz con sus múltiples virtudes de hacer que los temas recientes de la banda brillen y que, en su conjunto, H.E.A.T sea un grupo especial, distinto y con un directo espectacular. Y es que músicos como el joven Grönwall aparecen tan solo cada cierto tiempo y, cuando lo hacen, solo toca disfrutar al máximo de su talento.

HEAT - Concierto en MadridUnos minutos por encima de las 21:40, se encendían unos imponentes focos rojos sobre el escenario mientras sonaba una intro a la par que se iba desatando el griterío entre el expectante público. Poco a poco, y uno a uno, se fueron dejando caer todos los músicos de la banda salvo Erik, que se incorporaría poco después, siendo especialmente vitoreado Crash, el batería, por buena parte del público femenino.

“Bastard Of Society” fue la encargada de abrir fuego, con un sonido nítido y corpulento y con Erik ya sobre el escenario agarrando su pie de micro y haciendo esos bailes tan peculiares, los cuales son ya marca de la casa en un concierto de H.E.A.T. Tras esta, y la instantánea comunión de banda y público, los suecos nos deleitaron con “Breaking The Silence”, que evidenció el gran momento de forma del frontman rubio, el cual será poca cosa físicamente hablando, pero es admirable comprobar como no falla una nota y mantiene sus tesituras más altas mientras no para de saltar, contornearse e ir de un lado a otro. Verdaderamente alucinante.

HEAT - Concierto en MadridDanger Road” nos devolvió a los tiempos de Kenny Leckremo y antes de “Emergency” Erik pidió palmas al respetable, las cuales llegaron al instante, yendo rítmicamente a la par con ese arranque percusivo que Crash le imprimió al tema con su batería. Durante el tema, pude ver cómo a pesar de la falta de Rivers como segundo guitarrista, Dave Dalone se maneja bastante bien con las partes rítmicas y las solistas, aunque sí que es cierto que, como pareja de guitarristas, fue una auténtica delicia verlos compartir cuerdas sobre el escenario hace tan solo unos años.

Durante la hard rockera y marchosa “Shit City”, Erik se bajó al foso, subiéndose en las vallas antiavalanchas para cantar pegado a las primeras filas. Tras esta, el susodicho se ubicó de nuevo en el escenario, poniéndose una llamativa chaqueta para interpretar ese gran medio tiempo que es “Downtown”, el cual bajó levemente la intensidad del show. El momento relax prosiguió con “In And Out Of Trouble”, otro medio tiempo muy marcado por los estilosos teclados de Jona Tee, posicionado en un lateral posterior del escenario, y en el que Erik utilizó una armónica en lugar de los saxos que posee la pieza original en disco, lo cual deslució un poco el arranque del tema de marras.

HEAT - Concierto en MadridParecía que el concierto había llegado a ese punto de inflexión que suele ser un hándicap en muchos shows de este tipo y una brusca frenada al imparable ritmo que, en este caso, estábamos viviendo. Dalone se arrancó con unos leves arpegios de guitarra mientras Erik le daba de beber cerveza, tras lo cual apareció “It’s All About Tonight”, una canción más eléctrica y con la que nos volvimos a introducir de lleno en el bolo. Los teclados de Jona Tee nos anunciaron que la siguiente en caer era ese hit en toda regla que es “Living On The Run”, sin duda, la más celebrada de la velada, y es que a estas alturas de la película me sigue sorprendiendo que la banda no la posicione al final del todo en su repertorio o, al menos, entre las tres últimas canciones. En medio de la canción, Erik se bajó con el público, moviéndose entre la muchedumbre mientras los móviles no paraban de disparar fotos.

HEAT - Concierto en MadridBeg Beg Beg” fue la siguiente en caer, un tema muy eléctrico con el que tanto Erik como el bajista Jimmy Jay no pararon ni un instante sobre el escenario. En un momento dado, Jay y Crash se quedaron solos, manteniendo viva una base rítmica improvisada sobre el tema, mientras Erik se dirigía al público comentando que le llevasen en volandas hasta una de las barras laterales, y así fue. El vocalista hizo crowdsurfing entre multitud de manos que le dejaron sobre la citada barra. De ahí, escaló hasta la planta de arriba con ayuda de dos asistentes, uno de los cuales le sujetó convenientemente el micro. Ya en la parte superior de la sala, la banda se arrancó con el “Whole Lotta Rosie” de AC/DC, lo cual le sirvió a Grönwall para recorrer todo el pasillo de la planta de arriba mientras interpretaba el tema, bajar de nuevo y, camuflándose entre el público, volver al escenario, donde la agrupación prosiguió con lo que quedaba de “Beg Beg Beg”. Espectacular, Rock en estado puro.

HEAT - Concierto en MadridDe nuevo, tocaba descanso. La banda se retiró del escenario, quedándose tan solo Erik Grönwall con una guitarra acústica que le sacó uno de sus ‘backliners’. El vocalista rubio nos pidió que gritáramos, comentando con cierta sorna que el día anterior, en Barcelona, habían gritado más, tras lo cual se arrancó repentinamente con un par de estrofas de “La Bamba” cantadas en un perfecto castellano a pesar del acento anglosajón. Después de un momento tan inesperado como simpático, el cantante nos deleitó con una versión acústica de “Laughing At Tomorrow”. Cabe señalar que al acabar el momento acústico, Crash salió con una lata de cerveza, cogió el micro y chapurreó un poco de español, diciendo, entre otras cosas menos reseñables, “arriba, abajo, al centro y para dentro” antes de darle un trago a la bebida, asunto que provocó numerosas risas entre los asistentes.

Ya de nuevo con toda la banda en el escenario, el ritmo se reestableció con “Redefined”, “There For You”, con la que de nuevo nos acordamos de la etapa meramente AOR que tuvo la banda en sus comienzos, “Mannequin Show” y la contundente “Tearing Down Th Walls”, con la que H.E.A.T no parecía acusar ni lo más mínimo el desgaste escénico por cómo sonó la pieza en cuestión.

Tras poco más de hora y cuarto, la banda al completo, esta vez sí, se retiró del escenario para volver minutos después a interpretar los bises, en los cuales Grönwall salió con otra camiseta, blanca esta vez, y una gorra a lo Brian Johnson de AC/DC. “Point Of No Return” fue la primera de las canciones que rellenarían los citados bises, sonando como todo lo que interpretó la formación escandinava el pasado sábado, como un cañón, con profesionalidad y una pulida ejecución. “A Shot Of Redemption”, bastante coreada por el público en el estribillo, fue la última en caer, dejando a gran parte del público, por no decir a todo el que estuvo presente en la sala Mon, con una sonrisa de oreja a oreja.

HEAT - Concierto en MadridA día de hoy, pocas bandas de Hard Rock y géneros parejos a este le tosen a H.E.A.T en directo. Reproches como que cada vez se acuerden menos de sus inicios y, conforme pase el tiempo, se vayan quedando en el tintero más temas de sus dos primeras obras o que la banda lleve una temporada patinando en su dirección musical registrada en disco son verdaderas nimiedades teniendo en cuenta el grosor del apabullante espectáculo que el quinteto puede ofrecer en vivo. No te los pierdas la próxima vez que pasen por tu ciudad. Yo, por mi parte, no lo haré.


 

Crónica: Jorge Osoro

Fotos: Gema Redondo

Promotora: Rock N Rock

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