HIGH ON FIRE - Luminiferous

0

Han pasado 3 años desde que HIGH ON FIRE publicara su anterior trabajo, el poderoso “De Vermis Mysteriis”, pero Matt Pike (guitarrista y líder de la banda californiana) ha estado ocupado. Un directo en dos capítulos ("Spitting Fire Live I" y II), junto al bajista de OM, Al Cisneros, ha reformado SLEEP (después de casi dos décadas), ha grabado un single con ellos ("The Clarity"), y ha girado con Jason Roeder de NEUROSIS a la batería en sustitución del huidizo Chris Hakius. Uno se pregunta si la psicodelia contenida en su banda madre ha provocado algún cambio a la hora de grabar con HOF de nuevo.

La respuesta es sí y no. Pike, con Des Kensel a la batería y el bajista Jeff Matz, siguen con lo suyo, Metal fangoso, de ritmo ferroviario, violento, abrasivo y demoledor. Regresa Kurt Ballou de CONVERGE (la primera vez en la historia de la banda que repiten) a la producción y en general el tono es áspero y vicioso y a la vez muchos temas están cargados de guiños al Heavy Rock clásico. Hay incluso momentos en los que Pike intentan darle melodía a la voz, como el caso de la clásica según el canon de la banda “The Black Spot” cuyo estribillo es hasta tarareable, o la balada atormentada “The Cave”, en la que Pike, siguiendo la estela de suavidad/bestialismo que con tanto éxito bandas como PANTERA definieron el mapa metálico de los 90, se torna íntimo mientras relata el infierno de la adicción que le ha sometido todos estos años.

Si uno analiza el disco se topa con la evidencia de que HIGH ON FIRE está evolucionando de una manera sutil, totalmente orgánica. Sólo hay que ver como los tempos lentos dominan la grabación como el caso de “Carcosa”, "The Sunless Years" o la cuasi sentimental “The Falconist” (y la balada mencionada antes), pero todas están plagadas de riffs serpenteantes que demuestran que la brutalidad no es la única manera de mostrar fuerza y poder sónico. Esto último junto a la compenetración que del trío a estas alturas (llevan casi 10 años sin cambio alguno), como en el acalorado intercambio entre los ritmos masivos de Pike en "The Dark Side Of The Compass", el bajo lleno de fuzz y distorsión de Matz, y la percusión de Kensel, que suena marcial o jazzera en sus cambios dependiendo del momento, dan una sensación de jam bien hecha con cambios sutiles y evoluciones constantes que parece un desparrame. Al final, en cambio, como en el resto del disco, lo que se ve es la capacidad que tiene la banda por absorber todos los estilos de Metal (sobre todo, el Thrash, el Doom, y el Heavy) y formar algo nuevo pero con marca de la casa.

La diferencia entre este nuevo lanzamiento de HIGH ON FIRE y los recientes de bandas como BARONESS o MASTODON es que no es calculado y no pretende contentar a los oyentes más timoratos y menos extremos, tras ser fichados por una multinacional, sino que es producto de una evolución natural en la que ya no hay más espacio para la caña sin piedad o no hace falta que lo haya, así que se van introduciendo nuevos matices que de alguna manera suenan orgánicos e incluso necesarios. Pero Matt y compañía no se olvidan de los ataques pulverizantes a hiper velocidad de antaño y dos temas dejan claro que por voluntad de arrasar no va a ser: “Slave The Hive” y la que da título al disco, “Luminiferous”, siguen la fórmula de no tomar prisioneros y hacer preguntas después. Cañeras, inmisericordes en su ataque con el justo punto de Thrash y Doom que hace de este grupo algo especial y diferente.

En cuanto a las letras, como siempre, múltiples menciones a teorías conspiranoicas terrestres y no tanto, referencias mitológicas y textos arcanos. Apasionado y no sobre dimensionado, Matt Pike lo vive como real.

Como único pero, a veces le falta pegada (la canción que cierra el disco “The Lethal Chamber” suena un poco desinflada en comparación al resto) a este último lanzamiento de los de San Diego. Hay que ser muy valiente aún así para “bajar el tono y suavizar la propuesta” (reseñando las comillas). Está claro que no quieren nada que les sobre y ya han hecho más que suficiente brutalidad para una vida entera o dos. Como el resto de su discografía, altamente recomendable.

 

Pedro Blackearth

Madness Live!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here