Crítica de ISTHAR - Pequeña Sinfonía Africana

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Hablar de ISTHAR es hablar del proyecto de José Luis Rodríguez Morcuende. El veterano multiinstrumentista, que llegó a militar en los ÑU de José Carlos Molina, puso en marcha su proyecto personal de rock progresivo en Pinto allá por los años setenta. Desde entonces la formación ha atravesado innumerables cambios de formación y ha editado tres álbumes: "En el mundo de los sueños", de 1988, "Sangre, Sudor y Lágrimas" de 2011 y "El destino del mundo", de 2013. Seis años separan entonces su anterior LP de este "Pequeña Sinfonía Africana" que marca el regreso de ISTHAR a la actualidad musical.

Resulta paradójico hablar de "regreso a la actualidad" cuando este "Pequeña Sinfonía Africana" precisamente lo que hace es trasladarte al pasado. La marcada orientación progresiva, el desarrollo de una obra conceptual, la producción o incluso el propio diseño de la portada no desentonarían en una tienda de vinilos del Madrid de finales de los 70 junto al debut de ASFALTO, el "Cuentos de ayer y de hoy" de ÑU, el "Selling England by The Pound" de GENESIS o el "Thick as a Brick" de JETHRO TULL.

Si no has huido desbocado de horror al leer estos referentes o no has ido a la Wikipedia a leer de qué te estoy hablando imagino que o bien pintas ya canas o bien eres uno de los raros especímenes que siguen disfrutando de la complejidad y grandiosidad del Rock Progresivo. O bien reúnes ambas condiciones a la vez. En ese caso ya sabes lo que te espera con los representantes del género: un producto complejo, donde abundan los cambios de ritmo y de registro, lleno de matices que necesitará de varias escuchas para poder degustar y disfrutar su propuesta.

ISHTAR y su "Pequeña Sinfonía Africana": Un disco para saborear despacio

"Pequeña Sinfonía Africana" se abre con la introducción "Más allá del estrecho", que sirve para ponerte en situación como oyente. Se trata de un tema instrumental, de aires grandilocuentes, con unas líneas de guitarra cautivadoras y sugerentes que provocan una positiva primera impresión.

No obstante, a los pocos minutos esa primera impresión positiva se me derrumba. ¿Por qué? Porque me tropiezo con la voz de José Luis Rodríguez Morcuende. El padre de la criatura es, a la vez, su peor enemigo. Matizaré esta argumentación. Resulta innegable que al ser "el" compositor y "el" letrista, nadie como él tiene en su cabeza como deben sonar e interpretarse las líneas vocales. Y eso, innegablemente concede cierta personalidad a su ejecución. Suya es la visión de la obra que nos quiere contar y suya es la interpretación que quiere dar a cada pasaje o a cada letra. No obstante, si nos ceñimos exclusivamente a parámetros técnicos, José Luis es un vocalista mejorable. Su voz adolece de falta de potencia, calidez o incluso de entonación que mejorarían exponencialmente el resultado final del disco. Si quieres una prueba, fíjate en los pasajes del disco cantados por otra voz, la de Isabel Moreno. En "No hay dos sin tres" o en sus pasajes en "África" tendrás la impresión de estar escuchando a dos grupos completamente distintos.

Si bien el aspecto vocal de José Luis Rodríguez no me ha convencido, he de señalar que se desempeña más que solventemente como guitarrista y bajista. Junto a las guitarras de Charly Díaz y Óscar García Morena -el resto de miembros "titulares" de ISTHAR- su propuesta suena cohesionada y completa. El trabajo del resto de músicos (la ya mencionada cantante Isabel Moreno, Anto Fernández a la batería, el percusionista Alex Rodríguez, el clarinetista José Antonio Muñoz y Juan Olmos a los teclados y coros) ayuda a redondear una propuesta compleja, que suena cohesionada y brillante, como demuestran en las facetas más jazzísticas y blueseras de "Cacería a un ser humano". También brillan especialmente las partes rockeras de "Un bosque artificial", "No hay dos sin tres", que me recuerdan a los ÑU más contundentes de "A golpe de látigo" o "Fuego".

Personalmente he disfrutado, como ya he dicho, las facetas más instrumentales de "Pequeña Sinfonía Africana". La banda sabe desarrollar y generar atmósferas y, particularmente, desarrollan un groove envidiable con la línea de bajo. Además, componen melodías cautivadoras, como el caso de "África" o de la compleja "Pequeña Sinfonía Africana" sobre la que gira el álbum.


Discográfica: Postal Music

Más información sobre ISTHAR en su página de Facebook.

Reseña Panorama
Nota
6
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Periodista, profesor y amante del Metal más clásico.
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