Mariano García, la fina línea entre el bien y el mal

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Leyenda

“Sabes que tu opinión cabe en un sobre”. Cada vez que se hablaba de Mariano García esta frase sacada de una canción de Rosendo solía acabar presentándose en la conversación. Era una invitada habitual que nos recordaba la importancia de este periodista en el panorama para lo bueno y lo malo. Lo suficientemente importante para incordiar a Rosendo, lo suficientemente polémico para que esta opinión se extendiese por todos los aficionados a esta música.

Esta semana, igual que han caído víctimas del tiempo puntales de la música como Jon Lord, también ha caído uno de los protagonistas de la radio / prensa especializada de este país junto a los otros tres componentes del póker, Mariscal Romero, Rafa Basa y el Pirata. Él, junto a ellos, es responsable de lo bueno y de lo malo en la trayectoria de esta música en España.

Cuando no había Internet, los jóvenes rockeros ponían la radio a las 22:00 horas para que sonase esa “canción tan chula” con la que daba comienzo el Disco-Cross. Algún tiempo después, Mariano contaba que eso era el Neon Knights de la época de Dio en BLACK SABBATH. Con esa lluvia de datos y sin ninguna Wikipedia, se encajaban las piezas del puzle de la historia del Heavy. Aparte, siempre algún descubrimiento: JOURNEY, REO SPEEDWAGON, SHALOM, JÚPITER…

Sin embargo, bastaba poco tiempo en el mundo del Heavy para comprender que lo que Mariano daba por un lado, lo quitaba por otro. Aventuras y desplantes vividos en primera y segunda persona, y declaraciones de músicos no dejaban en buen lugar a Mariano. Más que la de Rosendo y la más conocida y reciente de Víctor García, siempre resultaron impresionantes estas palabras de Julio Castejón dejadas para la posteridad en una gran entrevista en The Sentinel:

“[…] Mariano García se reunió conmigo en una ocasión, porque él se pensaba que yo le iba a hablar de dinero para que él pusiera el disco en el programa y cuando llegué le dije: “Mariano, estoy muy triste”. Esto, sentándonos a comer. Invitaba yo. “¿Qué te pasa?” “Que ha habido un gilipollas, que no te voy a decir el nombre, ¡que ha pretendido cobrarme dinero por poner mi disco en su programa! ¡El muy hijo de la gran puta! Perdona que no te diga quién es”. Te puedes imaginar la cara que se le quedó, no? […]”

Y así, infinitas anécdotas que iban llenando el saco que salían a relucir, puntuales como un reloj suizo, en cada reunión en la que se mentaba a él o a alguno de los miembros del famoso póker, que al final acabaron convirtiéndose en un bloque, pese a sus diferencias. Pero como en todo en la vida, “hay que matar al padre”, y los que una vez nos enseñaron a leer acabaron negándonos los libros, siempre que no pasasen por caja. Porque esa era la percepción que había en los últimos diez años y episodios como el de Víctor García (WARCRY) no hacían sino recordar con rabia nuestro pasado.

Yo no viví la sala Canciller, pero sí que recuerdo el “Neon Knights” y el “Difficult To Cure” de su sesión matinal, los grupos que descubrí y ese ambiente indescriptible que tenía el programa, cuyo único objetivo era poner música sin molestarse en ningún tipo de escaleta. Pero tampoco debemos olvidar lo malo y los errores que hacen que sea difícil quitar al Rock estatal ese halo de cutrez que lo recubre en muchas ocasiones y cuya responsabilidad recae en los que movían los hilos.

Afortunadamente, hoy tenemos Internet y no nos hacen falta profesores profesionales como en su día fueron Mariano García y los demás. Sin embargo, he de decir que en los últimos años del Rockservatorio alguna vez lo escuché – no necesariamente su programa –. Y no lo olvides, tú también escuchaste alguna vez el Disco-Cross… y por la misma razón que yo, lo dejaste de escuchar.

 

Carlos Camino

herederos-de-un-imperio

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