NEAL MORSE - Testimony 2 - Live In Los Angeles

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Hay personas para quienes el día debe de tener 36 horas o más. No se explica si no cómo consiguen generar tanta actividad en tan corto periodo de tiempo y con tanta calidad en todo lo que hacen. Uno de los ejemplos paradigmáticos de lo que digo lo encarna NEAL MORSE, un músico superdotado capaz de girar con TRANSATLANTIC, con repertorios de más de tres horas, girar con su propia banda con repertorios de la misma extensión y hacer apariciones sorpresa con su exbanda SPOCK´S BEARD. Ensayar para todo ello, seguir componiendo y llevar una correcta vida familiar sólo puede ser fruto de una voluntad férrea y de un talento sobrenatural. Este ataque de envidia pueril e insana deriva de la atenta escucha de “Testimony 2: Live In Los Angeles”, el último trabajo en directo de NEAL MORSE que os comento sin más dilaciones, pues en los tres discos y dos DVD que incluye hay música para dar y tomar.

Ante todo decir que, así como hice en el caso del directo de TRANSATLANTIC “More Never Is Enough”, no entraré en el análisis de las canciones pues son de sobra conocidas por quienes sigáis a este Mozart del Rock Progresivo. No habría espacio ni palabras suficientes para hablar de la elegancia, la magnificencia y la complejidad de las canciones. Estamos ante un prodigio de la naturaleza que, desde que se pasó al cristianismo militante, ha acelerado su producción discográfica de tal manera que corre el riesgo de abrumar al personal. Una vez rehabilitado y después de reorientar su vida personal y musical fuera de SPOCK´S BEARD Neal se ha volcado en lo que mejor sabe hacer: Rock Progresivo de una factura extraordinaria, con innegables toques de GENESIS, GENTLE GIANT, KANSAS o YES. La gira de presentación de “Testimony 2”, segunda parte del trabajo conceptual en el que Morse nos habla de su conversión al cristianismo más integrista dejando atrás la vida de excesos a que el mundo del Rock le había llevado, lo llevó por diferentes países y el punto álgido de la misma fue recogido en este extenso disco en directo que supone todo un repaso a su carrera en solitario.

El primer disco arranca con el vigoroso “Lifeline”, el tema de apertura de su disco homónimo de 2008, en el que Morse ya habla abiertamente de su relación con Dios y su conversión al cristianismo. La banda que acompaña a Morse es sencillamente brutal: Mike Portnoy a la batería, Randy George al bajo, Eric y Nathan Brenton a las guitarras, violín y cello, Rick Altizer y Nathan Girard a los teclados y Mark Laniger a la percusión y el saxofón. Toda una mega-banda de talentosos músicos que interpretan sin fisuras unas partituras complejas, llenas de cambios y de melodías arrebatadoras donde los teclados son el puntal en el que se apoyan todos los demás instrumentos. Del mismo disco nos ofrece Morse la vigorosa “Leviathan”, un corte trufado de líneas de guitarra imposibles y patrones rítmicos demenciales y líneas vocales complejas entre las que destaca la siempre nítida y potente voz de un Neal Morse en perfecto estado de forma. Extraído de su disco “One” de 2004 Morse y compañía atacan la extensa “The Separated Man”, un tema que abarca momentos de gran vigor y pasajes de inquietante paz como en la casi siniestra “I´m The Man”, donde los solos de guitarra sobrecogen tanto como la sensibilidad de Morse al micro. Que nadie se pierda la preciosa sección acústica (violín incluido) que nos encontramos mediado el minutaje del tema: todo un delirio musical.

Cerrando este primer disco tenemos uno de los mejores temas compuestos nunca por Morse en edición reducida: “Sola Scriptura” de su disco homónimo de 2007, todo un torrente de melodías donde Mike Portnoy tiene la ocasión de lucirse especialmente puesto que a lo largo del disco, pese a brillar con luz propia, no se exhibe tan impúdicamente como hace en TRANSATLANTIC o hacía en DREAM THEATER.

Esta selección de piezas de dicho disco muestra el lado más progresivo de Morse, con carreras frenéticas por el teclado, persecuciones rítmicas imposibles y melodías sorprendentes fruto de una mente musical privilegiada. Quien conozca el tema verá qué bien lo han adaptado para que en 18 minutos quepa el espíritu de un disco trascendental en la carrera de Morse. Hay que añadir a todo lo dicho que el sonido es nítido y potente aunque las guitarras tal vez podrían haber quedado un poco más arriba en la mezcla porque en ocasiones los teclados ahogan por completo los riffs de los guitarristas. De todos modos este trabajo de Morse gana al de TRANSATLANTIC en cercanía del público y grandiosidad sonora; no en vano sobre el escenario había nada menos que ocho músicos a los que sonorizar correctamente seguro que no fue una tarea sencilla.

El segundo disco de “Testimony 2 – Live In Los Angeles”, incluye el único recuerdo que Morse hace a su colosal disco “Testimony” de 2003: la parte quinta y final del disco que marcó el arranque de su conversión religiosa y la colosal “Seeds Of Gold”, un tema incluido como extra en el “Testimony 2” cercano a la media hora de duración en el que Morse da cuenta de su virtuosismo al piano y a los sintetizadores además de confirmar su extraordinaria visión musical. Uno nunca se aburre con una canción de Neal Morse porque tiene uno tanto donde fijarse que gana con cada escucha llegando a hacerse sorprendentemente corto a pesar de su extensa duración. Maravilla oír cómo se doblan las guitarras y los teclados siguiéndose en interminables meandros sonoros que obtienen en todo momento el sólido basamento de una sección rítmica imaginativa e incansable. El extraordinario solo de guitarra que en estudio grabó Steve Morse es de nuevo el punto culminante de una canción considerada por muchos la obra cumbre del Rock Progresivo “made in Morse” y no les falta razón pues el tema es soberbio desde todos los puntos de vista. La versión de la quinta parte de “Testimony” es interpretada con la colaboración de violín y cello demostrando así Morse que no teme a nada y gusta de la experimentación musical en todo momento.

El cierre de este segundo disco lo pone la vitalista “Reunion”, el corte que pone fin a “One”, el disco que tal vez mejor representa el sonido “clásico” de este maestro del Rock Progresivo. Es todo fulgor y alegría este tema que habla del estado de ánimo en el que Morse lleva sumido desde hace unos años; en concreto desde que una tragedia familiar le hizo ver que su vida debía cambiar drásticamente y, así, se hizo un ferviente creyente que gira por Europa cantando en las misas en las que se le reclama.

El último disco es la interpretación completa, de principio a fin, de “Testimony 2”, el último disco de estudio por el momento. Un trabajo mastodóntico que cierra su diario personal de conversión religiosa y que pone de manifiesto, una vez más, la deslumbrante capacidad creadora de una de las más preclaras mentes del Rock Progresivo de los últimos veinte años. Una carrera deslumbrante que se resume brillantemente en este “Testimony 2 - Live In Los Angeles”, un disco que hay que degustar a tragos cortos pues hacerlo de una sentada puede suponer un empacho de proporciones épicas. Habrá que ver por qué derroteros continúa la carrera de Neal Morse; mientras tanto este disco en directo sirve de entretenimiento y deleite para todos los fans del mejor Rock Progresivo.

 

Carlos Fernández

Madness Live!

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