NELSON – Lightning Strikes Twice

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Veinte años después de reventar las listas de éxitos de medio mundo con su fulgurante disco debut, los hermanos Mathew y Gunnar Nelson retornan a la actualidad musical con “Lightning Strikes Twice”, su nuevo trabajo después de una pausa de más de diez años. No es que hayan estado inactivos del todo porque han sido activos colaboradores de programas de televisión de VH1 y han girado con miembros de su prodigiosa familia musical (la única del mundo que tiene tres generaciones diferentes que han llegado al número uno en Estados Unidos), además de participar en musicales, ediciones de libros y otros trabajos que los han mantenido bien engrasados. Pero la realidad es esta: en veinte años este es su quinto disco de estudio. Aunque parezca mentira. Y es que “Lightning Strikes Twice” es un tremendísimo disco de AOR de muchos quilates que supone un más que digno punto y seguido a una carrera que arrancó en 1990 vendiendo más de seis millones de discos en todo el mundo y acabó truncada antes de tiempo sepultada por la mugre simplista (y tal vez necesaria) del incipiente Grunge. En su momento NELSON parecían ser la quintaesencia del más pomposo AOR y, precisamente por ello, el enemigo a batir por la melancolía suicida del Grunge de Seattle. La tierra se los tragó y ahora resurgen con un sensacional disco que enloquecerá a los fans del AOR más puro. 

Desde el mismo arranque se nota que no se les ha olvidado la fórmula mágica que los lanzó a la fama efímera que vivieron hace veinte años: grandes melodías, brillantes arreglos, voces bien armonizadas y producción de lujo, adornado todo con unos solos de guitarra melódicos y bien ejecutados. “Call Me” es un excelente rompehielos que nos enfila hacia el norte de su estilo musical con unas guitarras muy pulidas pero con empuje, coros grandiosos y melodías almibaradas que, sin embargo no llegan a empalagar. En “Day By Day” vemos clarísimamente una de las principales influencias de NELSON. Y es que está claro que BOSTON son algo más que una inspiración para Mathew y Gunnar porque tanto por la brillantez de la composición como por las colosales guitarras y los deslumbrantes solos de guitarra se ve que la “mano invisible” del inmenso Tommy Scholz está entreverada en la partitura de este y de otros muchos temas de “Lightning Strikes Twice”. El lado más rockero y gamberro de NELSON nos acomete con furia tras los acordes de “Ready Willing and Able”, un tema pletórico donde a los pocos segundos nos sorprendemos sacudiendo la cabeza al compás de un tremendo Rock And Roll pulido y deslumbrante, sí, pero lleno de “feeling” y de autenticidad gracias a un Hammond de fondo que dota al tema de un sonido añejo y crujiente sobre el que las guitarras de Gunnar y Mathew se baten en incruento duelo guitarrero. Llegados a este punto toca el “hit”, pues este disco está pensado con la mentalidad de los ochenta y “How Can I Miss You?” es exactamente eso, un mega-hit que, de haberse publicado en 1989, sería número uno sin ninguna duda. El arranque acústico pronto da paso a unas guitarras potentes sobre las que las voces de Gunnar y Mathew planean majestuosas entonando uno de los mejores estribillos que he oído en años. Si además las guitarras se doblan en melodías pegadizas, de esas que te envenenan la mente durante días, y los teclados rítmicos marcan un compás contagioso está claro que tenemos un grandísimo tema hecho para romper los charts. “You Are All I Need Tonight” responde al clásico esquema de medio tiempo melódico en la onda de DOKKEN en la que el grupo demuestra su soltura con todos los “palos” sin perder credibilidad. La misma que el grupo derrocha en la balada “To Get Back To You”, un tema sutil y orquestal, en el que la voz de Gunnar recuerda mucho a la del gran Michael Sweet de STRYPER. Los arreglos de cuerda junto con las guitarras acústicas empastan la melodía dándole un brillo notable y el elegante solo invitado de Steve Lukather (TOTO) pone el broche de oro a un tema verdaderamente delicado y bien hecho.

Llegado al ecuador del disco caemos en la cuenta de que el tiempo vuela escuchando “Lightning Strikes Twice”, lo que nos indica que la calidad de las composiciones es incontestable. En el mismo nivel de calidad está “When You Are Gone”, una canción donde de nuevo se ve la gran influencia de los grandes del AOR de los setenta y ochenta. STYX, FOREIGNER y BOSTON retumban por los cuatro costados de este temazo lleno de coros grandiosos, guitarras incisivas y baterías bombásticas. La colaboración de los hermanos Nelson en la elaboración de bandas sonoras se nota en temas como “Take Me There”, donde la orquestación ocupa un primer lugar apoyada por unas guitarras acústicas limpias y bien equilibradas. El tema, a pesar de no ser estrictamente una balada, se mueve por registros de una sensibilidad y una emotividad tan notable que bien podría ser etiquetada como tal. El solo de guitarra, además, es de los que quitan el hipo por su melodía y espectacularidad y los coros vuelven a brillar con luz propia en un tema verdaderamente magistral. De vuelta al sonido más rockero NELSON nos acometen con “Come” un tema vibrante y rítmico en el que las guitarras marcan la cadencia necesaria para que sacudamos la cabeza mientras degustamos los elaborados solos de guitarra que a cada poco nos salen al camino haciendo del tema un permanente juego de melodías cruzadas. En una línea parecida nos encontramos con “In It For The Money”, un tema de tempo pausado pero enérgica acometida merced a las potentes baterías de Brian Burwell, un mercenario de lujo que ha puesto sus parches al servicio de gente de la talla de MICHAEL BOLTON, RATT o CANDLEBOX. Más pausado y sutil es “Change A Thing” un tema a medio tiempo en el que las harmonías vocales vuelven a ser protagonistas absolutas y los arreglos de guitarra vuelven a poner de relieve el gran talento de estos verdaderos monstruos de la melodía. El cierre de este gran disco lo pone “Kickin My Heart Around”, una balada que, sin embargo, se endurece por momentos a golpe de riff potente de guitarra siguiendo la mejor tradición AOR ochentera y que termina con un “uptempo” vigoroso que hace del tema una de las mejores composiciones del disco. En definitiva estamos ante un disco ampliamente disfrutable por todos aquellos fans del AOR americano más genuino y, en general, por aquellas personas que gozan con las composiciones bien estructuradas, mejor interpretadas y aún mejor producidas. Un gran retorno al pasado de un tiempo efímero pero brillante y que ahora de esfuerza por volver con total credibilidad.

 

Carlos Fernández

Veinte años después de reventar las listas de éxitos de medio mundo con su fulgurante disco debut, los hermanos Mathew y Gunnar Nelson retornan a la actualidad musical con “Lightning Strikes Twice”, su nuevo trabajo después de una pausa de más de diez años. No es que hayan estado inactivos del todo porque han sido activos colaboradores de programas de televisión de VH1 y han girado con miembros de su prodigiosa familia musical (la única del mundo que tiene tres generaciones diferentes que han llegado al número uno en Estados Unidos), además de participar en musicales, ediciones de libros y otros trabajos que los han mantenido bien engrasados. Pero la realidad es esta: en veinte años este es su quinto disco de estudio. Aunque parezca mentira. Y es que “Lightning Strikes Twice” es un tremendísimo disco de AOR de muchos quilates que supone un más que digno punto y seguido a una carrera que arrancó en 1990 vendiendo más de seis millones de discos en todo el mundo y acabó truncada antes de tiempo sepultada por la mugre simplista (y tal vez necesaria) del incipiente Grunge. En su momento NELSON parecían ser la quintaesencia del más pomposo AOR y, precisamente por ello, el enemigo a batir por la melancolía suicida del Grunge de Seattle. La tierra se los tragó y ahora resurgen con un sensacional disco que enloquecerá a los fans del AOR más puro.

 

Desde el mismo arranque se nota que no se les ha olvidado la fórmula mágica que los lanzó a la fama efímera que vivieron hace veinte años: grandes melodías, brillantes arreglos, voces bien armonizadas y producción de lujo, adornado todo con unos solos de guitarra melódicos y bien ejecutados. “Call Me” es un excelente rompehielos que nos enfila hacia el norte de su estilo musical con unas guitarras muy pulidas pero con empuje, coros grandiosos y melodías almibaradas que, sin embargo no llegan a empalagar. En “Day By Day” vemos clarísimamente una de las principales influencias de NELSON. Y es que está claro que BOSTON son algo más que una inspiración para Mathew y Gunnar porque tanto por la brillantez de la composición como por las colosales guitarras y los deslumbrantes solos de guitarra se ve que la “mano invisible” del inmenso Tommy Scholz está entreverada en la partitura de este y de otros muchos temas de “Lightning Strikes Twice”. El lado más rockero y gamberro de NELSON nos acomete con furia tras los acordes de “Ready Willing and Able”, un tema pletórico donde a los pocos segundos nos sorprendemos sacudiendo la cabeza al compás de un tremendo Rock And Roll pulido y deslumbrante, sí, pero lleno de “feeling” y de autenticidad gracias a un Hammond de fondo que dota al tema de un sonido añejo y crujiente sobre el que las guitarras de Gunnar y Mathew se baten en incruento duelo guitarrero. Llegados a este punto toca el “hit”, pues este disco está pensado con la mentalidad de los ochenta y “How Can I Miss You?” es exactamente eso, un mega-hit que, de haberse publicado en 1989, sería número uno sin ninguna duda. El arranque acústico pronto da paso a unas guitarras potentes sobre las que las voces de Gunnar y Mathew planean majestuosas entonando uno de los mejores estribillos que he oído en años. Si además las guitarras se doblan en melodías pegadizas, de esas que te envenenan la mente durante días, y los teclados rítmicos marcan un compás contagioso está claro que tenemos un grandísimo tema hecho para romper los charts. “You Are All I Need Tonight” responde al clásico esquema de medio tiempo melódico en la onda de DOKKEN en la que el grupo demuestra su soltura con todos los “palos” sin perder credibilidad. La misma que el grupo derrocha en la balada “To Get Back To You”, un tema sutil y orquestal, en el que la voz de Gunnar recuerda mucho a la del gran Michael Sweet de STRYPER. Los arreglos de cuerda junto con las guitarras acústicas empastan la melodía dándole un brillo notable y el elegante solo invitado de Steve Lukather (TOTO) pone el broche de oro a un tema verdaderamente delicado y bien hecho.

 

Llegado al ecuador del disco caemos en la cuenta de que el tiempo vuela escuchando “Lightning Strikes Twice”, lo que nos indica que la calidad de las composiciones es incontestable. En el mismo nivel de calidad está “When You Are Gone”, una canción donde de nuevo se ve la gran influencia de los grandes del AOR de los setenta y ochenta. STYX, FOREIGNER y BOSTON retumban por los cuatro costados de este temazo lleno de coros grandiosos, guitarras incisivas y baterías bombásticas. La colaboración de los hermanos Nelson en la elaboración de bandas sonoras se nota en temas como “Take Me There”, donde la orquestación ocupa un primer lugar apoyada por unas guitarras acústicas limpias y bien equilibradas. El tema, a pesar de no ser estrictamente una balada, se mueve por registros de una sensibilidad y una emotividad tan notable que bien podría ser etiquetada como tal. El solo de guitarra, además, es de los que quitan el hipo por su melodía y espectacularidad y los coros vuelven a brillar con luz propia en un tema verdaderamente magistral. De vuelta al sonido más rockero NELSON nos acometen con “Come” un tema vibrante y rítmico en el que las guitarras marcan la cadencia necesaria para que sacudamos la cabeza mientras degustamos los elaborados solos de guitarra que a cada poco nos salen al camino haciendo del tema un permanente juego de melodías cruzadas. En una línea parecida nos encontramos con “In It For The Money”, un tema de tempo pausado pero enérgica acometida merced a las potentes baterías de Brian Burwell, un mercenario de lujo que ha puesto sus parches al servicio de gente de la talla de MICHAEL BOLTON, RATT o CANDLEBOX. Más pausado y sutil es “Change A Thing” un tema a medio tiempo en el que las harmonías vocales vuelven a ser protagonistas absolutas y los arreglos de guitarra vuelven a poner de relieve el gran talento de estos verdaderos monstruos de la melodía. El cierre de este gran disco lo pone “Kickin My Heart Around”, una balada que, sin embargo, se endurece por momentos a golpe de riff potente de guitarra siguiendo la mejor tradición AOR ochentera y que termina con un “uptempo” vigoroso que hace del tema una de las mejores composiciones del disco. En definitiva estamos ante un disco ampliamente disfrutable por todos aquellos fans del AOR americano más genuino y, en general, por aquellas personas que gozan con las composiciones bien estructuradas, mejor interpretadas y aún mejor producidas. Un gran retorno al pasado de un tiempo efímero pero brillante y que ahora de esfuerza por volver con total credibilidad.

 

 

 

Firma: Carlos Fernández

 

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