Robb Flynn explica la expulsión de Adam Duce de MACHINE HEAD

0
machine-head-2012-slide
Leyenda

La semana pasada MACHINE HEAD informó de que terminaba la relación con su bajista y miembro fundador Adam Duce en términos amistosos, y deseándole lo mejor para el futuro. El líder del grupo de Thrash – Groove Metal, Robb Flynn, ha desvelado a través de la carta que podéis leer a continuación, que Duce fue despedido de MACHINE HEAD.

Esta es la larga explicación de Flynn:

2-11-13.

Esa es la fecha en la que despedimos a Adam Duce. Ese es el día que tuve que decirle a Adam que después de 21 años formando parte de la misma banda, simplemente no podía aguantar más la situación.

Ese es el día en que dije “espero que esto pueda ser amigable”.

Las palabras sonaron como si otra persona las hubiera dicho.

Era como estar fuera de mi cuerpo viendo a otra persona pronunciar esas palabras dolorosas.

Pero era yo el que las decía.

Y todos las dijimos.

Hablamos en nuestra sala de ensayo en Oakland. Dave lo dijo. Joseph (nuestro manager) lo dijo. Phil lo dijo. Todos dijimos que no podíamos estar en una banda con él durante más tiempo. Que si eso no ocurría, íbamos a deshacer la banda.

Fue duro, uno de los momentos más duros de mi vida.

También venía de mucho tiempo atrás.

Debimos haber echado a Adam el 2-11-13, pero Adam dejó Machine Head hace una década. Nunca se ha preocupado por contárselo a nadie, pero todos lo sabíamos.

Contrariamente a la creencia popular, estar en una banda es duro. Realmente es muy jodido. Es la putada más grande que te puede pasar en la vida y te golpeará las entrañas el 80% del tiempo. Muchas veces es como una montaña rusa, la más alta de las subidas y la más baja de las bajadas. Hay ganancias y pérdidas todos los días. Estar en una banda es una de las apuestas de la vida más extrañas.

Pero cuando ganas, cuando ganas ese 20%… es realmente una salvación. Hace que el 80% restante te lo comas como un sándwich. Es de donde vienen esas historias. Puede ser la mejor profesión que tendrás nunca e indudablemente una de las más duras que tendrás jamás. Pero hasta que lo hayas hecho por más de 20 años, no tienes ni idea. Hasta que hayas mantenido a un grupo junto por más de 20 años, realmente no sabes una mierda sobre ello.

Crees que sí.

Y no lo sabes.

Una banda es una familia disfuncional. Una hermandad, un negocio familiar. Sois compañeros de habitación en un estudio-apartamento-en la carretera por muchos años, 24 horas al día. Además estás puesto bajo presión, cada movimiento se analiza, interpreta, o es atacado. Todo el mundo quiere algo de ti, todos quieren ser tus amigos, todos te aman, todos lo pueden hacer mucho mejor que la gente que tienes en ese momento. Algunos tratan de volverte contra los demás, y todos quieren crédito de su éxito.

A veces sois enemigos. Peleando sobre algo, pero “pretendiendo” que todo está “bien” en el escenario.

Pero no es así.

Sólo llevas una máscara con la que parece que todo está bien y, tras 20 años, conocemos esa máscara tan bien que se desliza muy fácilmente.

Adam no ha sido feliz en esta banda por mucho tiempo. ¿Pero, cómo te vas? Para alguien como Adam todo es sobre ganar o perder. Una victoria total o el fracaso definitivo. No hay término medio. Y mientras eso suena genial para un programa de television o una entrevista, o incluso una película de John Wayne que pasa en 90 minutos… la vida no es así.

Y la vida desde luego no es así para una banda como Machine Head. Un grupo que opera por encima del nivel medio. Para nosotros, no hay victorias totales, sólo triunfos respetables. No hay fracasos definitivos, sólo “mejor suerte la próxima vez”. Escarbamos un hueco, nosotros POSEEMOS ese hueco, pero todavía es un hueco. No hay nada malo en ello.

No importa cómo de infeliz o cansado estuviera, dejar la banda habría sido como una “pérdida” o “fracaso” para él. La verdad sea dicha, estaba harto de ella. Harto de girar, de grabar, de ensayar, de ver la portada del disco, de estar en un equipo pero nunca pedir la pelota, de ansiar la luna de miel para culminar cuando en 20 años nunca lo hizo. Harto de nunca lograr el momento álgido, harto de escarbar el hueco, harto de preocuparse.

No le culpo. Es difícil mantener la pasión.

Pero no se iba.

Queríamos que se fuera. Estábamos esperando que lo hiciera: “chicos, mi corazón ya no está aquí más, fue un buen viaje”. No queríamos llegar a esto…

Pero no se fue.

No sentí nada cuando salí de la sala de ensayo esa noche. Cuando me desperté a la mañana siguiente no sentí nada tampoco. No estaba “atontado”, todavía sentía, era como vacío. Pero tres días después de la reunión una discusión explotó en la sala sobre cómo de contradictorio sentía sobre ello. Y lloré.

Lloré y lloré.

He llorado todos los días desde entonces. Ha sido un choque emocional. Lloré escribiendo esto. Estaba cansado el día que lo anunciamos, dando vueltas para vomitar durante horas.

Me encontré con él por un par de horas el pasado miércoles. Es civil.

No sé qué más decir.

No tengo ninguna cita inspiradora para acabar. No me voy a sentar aquí y deciros que todo va a estar bien, o que va a ser lo mismo. En este momento no puedo ni decirme a mí mismo que la cosa va a mejorar.

¿Por qué?

Porque es una mierda.

Una puta mierda.

Una mierda para todos los que han tratado de salvar esto.

Una mierda más grande de lo que os podéis imaginar…

Es un alivio horrible.

MACHINE HEAD está componiendo ya el disco sucesor de “Unto The Locust”, con intención de lanzarlo este mismo 2013.

Madness Live!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here