STORMWARRIOR – Thunder And Steele

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“Thunder And Steele” es un disco fácilmente digerible, que resulta un buen complemento a la discografía del grupo y hará las delicias de los más amantes del género a pesar, de no aportar nada nuevo. Guitarras afiladas que tocan mil solos, voces llenas de melodía, estribillos pegadizos y letras que hablan de vikingos. Ya está aquí el quinto álbum de STORMWARRIOR.

Power Metal al uso, pero con pequeños toques de Speed y Heavy Metal, eso es STORMWARRIOR. Desde que empezaran a dar guerra en 1998 con su primera demo “Metal Victory”, los germanos han tenido mucho éxito en el género, colocándose, tan solo un peldaño por debajo de bandas como GAMMA RAY o BLIND GUARDIAN. Lo que hace tan encomiable su éxito, es el hecho de ingresar en un estilo que ya estaba tan maduro en su país, en una época tardía y sin aportar nada nuevo, solamente su calidad.

STORMWARRIOR se nos presenta con un nuevo disco, en el que desde luego, no se reinventan. Todos los clichés del género están ahí: guitarras grabadas unas encima de otras, quién sabe cuántas veces y coros en los que parece que hay una coral de iglesia entera… La portada, dentro de la estética habitual, me parece de las mejores que tienen por composición y color (han abusado un poco de CGI en el Vikingo de la misma). En lo que a la parte melódica se refiere, también cumplen todas las expectativas del género: versos que pasan a estribillos que te enganchan fácilmente.

Y es que por segunda vez, se han vuelto a poner en las manos de Piet Sielck (IRON SAVIOR) y eso, se nota. El parecido, tanto musical como de producción, con su álbum de 2008 “Heading Northe”, es más que evidente. Atrás quedan los tiempos del “Northern Rage”, donde las guitarras estaban más presentes (con más cuerpo) y las voces estaban mejor niveladas. Además, en mi humilde opinión, había una mayor elaboración en algunas composiciones y ciertas reminiscencias del Speed Metal más clásico. Esto me deja preguntándome, ¿qué hubiese pasado si hubiesen dejado trabajar a Tommy Hansen dándole un sonido más crudo y potente a las guitarras en este disco?

Dentro del Metal, en lo que a tempos se refiere, el Speed y el Power son de los géneros más rápidos. Empezar el disco con una batería sonando en solitario es una prueba de ello. Así, se nos presenta el primer tema (que da nombre al mismo): “Thunder & Steele”. Aunque el ritmo acelerado, partes melódicas, solos muy largos y riffs bien hechos se mantiene a lo largo de todo el álbum, en este aspecto destaca “Thunder & Steele”.

“Metal Avenger“, le sigue con un ritmo rápido. En este punto, me doy cuenta de la facilidad que tienen estos chicos para llegar a un estribillo pegadizo. Hay minisolos en los versos, pero normalmente no necesitan más de dos riffs para llegar a un estribillo que solía ser un riff de introducción. No se suelen complicar en las estructuras (que es lo más difícil de cuadrar), aunque los riffs, estén muy elaborados (es lo que hace que no tengan esos toques progresivos a lo BLIND GUARDIAN).

El tercer corte, empieza con un sonido de espadas cortando carne. “Sacred Blade” es mi tema favorito del disco. Te das cuenta de la exquisitez que ponen en la composición y edición. No han dejado un cabo suelto, el disco tiene cambios que casi siempre son distintos. Lars Ramcke y Alex Guth, han hecho un trabajo magistral en este disco. El solo de Sacred Blade, con las contestaciones de las dos guitarras, lo demuestra.

Tras ese tema, pasamos a “Ironborn”, tema que servía de adelanto del álbum. Es aquí cuando con otra introducción llena de “Tapping” y de muchas guitarras grabadas, se me empieza a hacer repetitivo el disco. Las letras de las canciones hablan de lo mismo que han hablado y de lo que hablarán, hasta que STORMWARRIOR se disuelva. Los temas son siempre, vikingos destrozando cosas o héroes solitarios (probablemente también vikingos) o mitología nórdica (mezclada con Heavy Metal).

“Steelcrusader” comienza con un riff cortante muy Speed metal que además, como en tantas ocasiones, sirve luego de estribillo. Desde este tema el disco vuelve a mejorar. Las canciones toman otro cariz más Speed y se da paso a nuevas ideas, que se intercalan con lo mismo de siempre.

“Fyers int the Nighte” empieza con otro riff muy Speed Metal, pero no lo usan en el estribillo y además aparece un puente con muchos coros de fondo. Lo que me molesta a partir de aquí, no son los temas, que mejoran notablemente, sino como crean ambiente con teclados y coros excesivos.

Tras todo ello, viene la canción “Die By The Hammer”. El parecido con los grandes (RHAPSODY OF FIRE, LUCA TURILLI, BLIND GUARDIAN o GAMMA RAY) es más que evidente. Es por eso, que mantienen una producción a su altura. En el mismo tema, se vuelven a marcar un puente y un estribillo tan típico, que creo que todavía se me repite. Lo diré varias veces a lo largo de la reseña y no me cansaré: trabajo de grabación, edición y composición; exquisito, pero para mezclar y masterizar hay que tener cierto gusto. Creo que el álbum hubiese quedado mejor con un sonido más de Hansen, más heavy. El sonido del disco parece, a veces, una parodia del género.

Cuando ya empezaba parecerme todo repetitivo, aparece un riff pesado, con un ritmo lento de batería que abre la canción más heavy: “Children Of Fyre”. El tema me parece más crudo que los anteriores y no posee ningún tipo de coro o teclado de fondo acompañando. La misma “Children Of Fyre” con su lentitud, me recuerda que el disco no tiene ni una parte acústica, ni un descanso en el cual escuchar algo distinto. Este es un recurso bastante normal en la banda por otro lado.

Con “One will Survive”, los alemanes se marcan el corte más largo del disco. Los 6:19 minutos, los hacen sus casi dos minutos de solo, con todos los cambios respectivos. Normalmente para elaborar la estructura compositiva no se complican, de hecho las guitarras escupen fraseos sobre los versos o se tocan los mismos riff de enganche o de verso, pero cambiados. Sin embargo, a la hora de hacer solos, tienen más recursos que el propio Kai Hansen, llegando a meter hasta diez riffs diferentes de acompañamiento, en un único solo (los he contado, es verídico).

Después del espectacular solo llega “Servants Of Metal”, la última canción. En el Power Metal, hacer coros requiere mucho más que meter un grito a tiempo, y eso hace más valioso el trabajo de Yenz Leonhardt que, junto con Lars (cantante principal y guitarra), despliegan dos buenas voces que se multiplican gracias al poder de la regrabación. En este tema, como en algunos momentos del disco, se marcan unos estribillos a dúo que le dan un toque épico. Todo ello, junto con un solo con sonido de batalla de fondo y una introducción donde se escucha el romper de las olas en una tormenta.

Por último, queda por añadir que“Thunder & Steele” ni es orginal, ni pretende serlo. Si yo fuese un fan novel del Power Metal, este disco no me hubiese enganchado. Pero puede que si lo hubiese hecho “Northern Rage”.

Los chicos de STORMWARRIOR, se mantienen en su línea y hacen lo que saben: Power Metal al estilo germano. Este álbum es un buen elemento más para su repertorio y sus fans, insistiendo en una fórmula que les ha dado mucho éxito. En este sentido, el disco no aporta nada a la escena alemana pero sí les puede servir para consolidarse dentro del género.

Daniel Fernández

Madness Live!

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