STRIKER - City Of Gold

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Crítica de "City Of Gold" por Jorge Osoro

Desde que arranca “City Of Gold” uno puede preveer que la banda canadiense ha vuelto, de lleno, a los fueros que veníamos demandando los seguidores de la formación y de los cuales dejaron constancia en “Eyes In The Night”, su primer y aplastante larga duración. No es que “Armed To The Teeth” fuera mal trabajo, pero bajó algunos enteros simple y llanamente porque el quinteto redujo las marchas con respecto al citado “Eyes In The Night”, y STRIKER, ante todo, es un grupo de velocidad, riffeado grueso y contundencia por doquier. Ahí es donde la banda se mueve como pez en el agua, nadando entre el Speed Metal y el Power de corte de americano.

Pues bien, como indicaba al comienzo, la formación liderada por esa bestia parda llamada Dan Cleary ha vuelto a elevar la intensidad de sus composiciones, rozando casi el Thrash, devolviéndonos ese espíritu energético y desenfrenado que, a día de hoy, y refiriéndome a bandas contemporáneas a los canadienses, pocos rivales y competidores directos tiene. Por otra parte, cabe destacar que la banda ha vuelto a buscar un sonido sólido y rabiosamente actual, el cual le da ese aspecto correoso y sangrante, sobre todo, a las piezas especialmente rápidas y descontroladas.

Sobre las canciones que encontramos en el trabajo, del cual también me gustaría mencionar la brillante y apocalíptica portada, me ha gustado especialmente “Underground”, que es, literalmente, una patada en la cara. Heavy Metal veloz, sin concesiones y tremendamente directo. También es llamativa “Bad Decisions”, un medio tiempo más ligado al estilo clasicorro y de tendencia ochentera en el que se movía mayormente el segundo disco de la banda, muy coreable y pegadiza.

A su vez, “All For One” avecina tormenta desde su arranque, recordándonos a gloriosas piezas como  “The White Knight” o “Full Speed Or No Speed” del primer disco. Del mismo palo es “Second Attack”, afilada y belicosa, solo que, como curiosidad, posee un atractivo puente elaborado mediante melodías de guitarra dobladas al más puro estilo IRON MAIDEN que le dan a la canción un acabado más certero y exitoso si cabe. Finalmente, “Rise Up” es otro de esos temas que te enciende de primeras a base de armónicos alocados, agudos imposibles y un ritmo frenético e imparable capaz de hacerte perder calorías si lo intentas seguir haciendo headbanging.

Si en el anterior disco de STRIKER el quinteto no hallaba modo de subir de marcha, en esta ocasión sucede todo lo contrario, ya que parece que se les ha estropeado el pedal del freno, y casi mejor, porque aunque vayan a toda pastilla estos chicos no han dado muestras de poder estrellarse, por el momento.

Crítica de "City Of Gold" por R. Casparez

Cuando era un inconsciente jovenzuelo que descubría las maravillas del “Somewhere In Time” o el “Seventh Son Of A Seventh Son” de IRON MAIDEN, me sorprendía, e incluso insultaba mi inteligencia, que cuatro viejunos acabados dijeran siempre que los mejores discos de la doncella eran los primeros, con el garrulo de D’ianno a las voces. ¿Cómo podían esos discos cuasipunkis y macarras ser mejores que maravillas compositivas como las mencionadas?

Hállome ahora en mi senectud, sin duda, porque sigo prefiriendo el disco debut de los canadienses STRIKER a los dos discos que han venido después. Mejor producidos, indiscutiblemente superiores técnicamente, con temazos ambos… pero carentes de la contundencia y la frescura que tenía aquel ya lejano “Eyes In The Night”. Imagino a algún mozalbete leyendo esto y diciendo "¿Pero qué dice este carcamal? ¡Si el nuevo disco es un discazo!” y razón no le faltaría. La edad, amigos, la edad y la perspectiva que te dan los años. Ahora si entiendo a aquellos viejunos de mi adolescencia, añorando lo que a ellos les había impactado cuando conocieron IRON MAIDEN, porque tuvieron la suerte de vivir “en directo” la edición de los primeros trabajos, no les llegaron años después y a través de unos oídos ya contaminados por los discos que editarían Harris y los suyos posteriormente.

Y es que “City Of Gold” es un muy buen disco, imposible decir otra cosa, incluso considero que mejor que “Armed To The Teeth”. Tiene además las mayores dosis de velocidad que le he escuchado a la banda, y Dan Cleary sigue voceando altísimo sin perder ni un ápice de garra, pero la producción más limpia (mejor, en términos técnicos) hace que la magia ya no esté. El mejor tema del disco en mi opinión, que es “All For One”, tiene velocidad y riff agresivos, pero ni se asoma a la energía que destilaba “The White Knight” hace cuatro años. Es una cuestión de feeling.

Pero dejemos ya a un lado las comparaciones, el CD que nos ocupa  seguramente se colará en las listas de mejores discos de 2014 de mucha gente, y con razón. STRIKER sigue estando a años luz del resto de nuevos grupos clásicos, a pesar de los cambios de formación casi constantes (ya no queda nadie salvo Dan del disco debut) y de la para mi injusta e incomprensible poca repercusión que están teniendo en Europa, dada su calidad. Se han sacado un señor disco lleno de melodía que conjugan magistralmente con partes de puro Speed Metal como en “Second Attack”, que pasa de lo cafre a melodías netamente maidenianas sin despeinarse,  “Rise Up” que no da respiro, o “Crossroads” que me atrevería a decir que tiene algún riff más propio del Thrash y una melodía que sale de vez en cuando bastante Power Metal (¡sacrilegio!, ¡¡qué ha dicho!!), si bien cuenta con un estribillo melódico marca de la casa. Hay sitio también para temas más clásicos que tratan de recoger algo de los inicios de la  banda como “All I Want”, la propia “City Of Gold” o la estupenda y pegadiza “Start Again”.

Sólo le veo un punto negro a este lanzamiento, y es la pesadísima y simplona “Bad Decisions” que no me llega por ningún sitio, ni en su estrofa de Hard Rock ochentero ni en su estribillo repetitivo y para mi gusto poco inspirado, pero es una pequeña nota discordante que para nada afecta a la valoración global del disco.

“City Of Gold” es en definitiva un disco que roza el sobresaliente, y que probablemente no lo obtenga por cuestiones ajenas al propio álbum. Obligatorio para los que ya son fans de la banda, y más que recomendable para todo aquel al que simplemente le guste el Heavy Metal. Esperemos que duren, porque tanta desbandada de miembros y llevar ya tres discos sin despuntar en cuanto a popularidad, más allá del underground de renombre, cuando eres de las mejores bandas de la actualidad, debe cansar. Lo mismo el bueno de Dan acaba por hartarse y lo manda todo al garete, y luego nos lamentaremos valorando lo que fueron; como siempre, tarde. Deseo equivocarme.

Madness Live!

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