TURISAS - Turisas2013

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Desde que TURISAS irrumpió en la escena metálica, allá por el año 2004 con el grandilocuente “Battle Metal”, su Symphonic Folk Metal (rebautizado por ellos mismos como Battle Metal) ha ido calando entre las huestes metálicas y colocado a la banda en un lugar preeminente dentro de la escena. Tener un sonido propio, con unas señas de identidad muy marcadas, y contar con un buen puñado de himnos de los que hacen las delicias de sus seguidores bien ha debido contribuir a ello. Con el álbum que tenemos entre manos, “Turisas2013” (cuarto en su haber), se ha producido un cambio sustancial respecto a los anteriores. Desde el mismo y aséptico título algo nos hace sospechar que aquí hay gato encerrado, hecho que confirmamos en cuanto pinchamos el disco y procedemos a la escucha del primer tema.  Los chicos han dejado de lado su vertiente más sinfónica y épica para dar paso a unos temas más directos y en los que, si bien hay una presencia importante de teclados, poco tienen que ver con la grandilocuencia de sus temas insignia, de aquellos sobre los que han cimentado una carrera llena de éxitos y que les ha llevado a su situación actual de privilegio.

La banda ha sufrido una fuerte reforma en sus filas, aunque poco tiene que ver con el cambio de dirección musical, ya que Mathias Nygard sigue siendo el principal compositor y letrista. Se ha producido la salida del batería Tude Lehtonen, la acordeonista Netta Skog y el bajista Hannes Horma. Sus reemplazos han sido Jaakko Jakku a la batería, Jesper Anastasiadis al bajo y Robert Englund a los teclados, este último la incorporación más significativa, al menos por el trabajo realizado en el álbum y la nueva línea abierta en la banda. Suponemos que este disco responderá a la necesidad de Mathias de escribir canciones más variadas y explotar otros territorios que quedaban fuera del radio de acción de la banda con la anterior premisa, mucho más encorsetada que ahora.

El sonido se caracteriza por ser extremadamente pulcro, algo característico de TURISAS y, en esta ocasión, sonando más orgánico que en sus anteriores obras, pues se encuentra desprovisto de la mayor parte de artificio sónico que recubría las composiciones. Ahora la banda se inclina por una producción más básica, con la preeminencia de los instrumentos clásicos del Metal de toda la vida y con un número mucho menor de arreglos de los instrumentos que aportan esa vena épica y folk tan característica. La producción guarda un equilibrio perfecto entre la pegada de los temas y la nitidez de las melodías, punto fuerte de la banda y que siempre debe quedar en un visible primer plano, aunque precisamente no sea lo que más abunde en este disco.

El tema que abre el álbum, “For Your Own Good”, es una composición ligera para lo que viene siendo la música de TURISAS y con una melodía extraña que despista bastante al oyente habitual de la banda. Desde luego que no sigue la línea de grandes y sofisticadas aperturas a las que estamos acostumbrados, aquí no hay épica, ni coros, ni grandilocuencia, ni nada que se le parezca.

Hay temas que cuentan con melodías y ese toque épico y pegadizo que fue signo de identidad de la banda hasta su anterior disco, temas con los que consiguen que, al menos momentáneamente, se te vaya de la mente la sensación de perplejidad que la ha inundado tras la escucha del primer corte. Es el caso de “Ten More Miles”, que sin ser una maravilla sí tiene algo más del viejo espíritu de TURISAS en el aspecto vocal y coral. Con “Piece To Piece” sí  se remonta el vuelo, siendo de los temas más rápidos de todo el disco, con un Mathias Nygard utilizando voces desgarradas en algunos puntos de éste y un solo de teclado que casi parece más sacado de un disco de SONATA ARCTICA que de TURISAS. La melodía coral hacia el final de la canción es uno de los puntos álgidos del álbum. “Into The Free” es otro de los cortes que te hacen guardan alguna esperanza respecto al disco; es potente, con un ritmo veloz pero simple, posee unos riffs rápidos y una buena dosis de épica y cantos heroicos. Al final es más fuego de artificio que otra cosa, porque tampoco se puede decir que sea una joya, pero claro, ante la falta de pan, buenas son tortas.

El momento más bajo de todo el álbum llega sin duda con “Run Bhang-Eater, Run!”, toda una oda al mal gusto con un extraño rollo en forma de trompetera melodía arabizada, turca o de dondequiera que sea. También incluye una parte con sonidos de orgía al más puro “Pleasure Slave” de los otros todopoderosos MANOWAR. Igual se supone que quiere dar un toque cachondo al álbum pero yo lo único que siento es vergüenza ajena y ganas de apagar el reproductor. Lo bueno es que todo lo que venga después, por malo que sea, seguro que es mejor. La cosa es que este tema tiene una parte sinfónica aprovechable, pero no deja de estar arruinada por el concepto general de la composición.

Y seguimos para bingo. A continuación tenemos “Greek Fire”, una buena composición de ritmo contenido que se sustenta en unas guitarras poderosas y en una potente base rítmica. El estribillo está interpretado de forma extraña pero no desentona dentro de la tónica general y tiene algo especial que acaba por gustar. “The Days Passed” cuenta con una melodía excelente que la inunda y la hace brillar especialmente en el conjunto del álbum, conectando con el pasado de la banda y haciéndonos disfrutar de aquello que mejor saben hacer. Especialmente destacable es la atmósfera creada por los sintetizadores y el gran solo de guitarra.

El tema más cachondo (ahora sí) y divertido de todo el álbum llega justo antes del cierre con la tabernera “No Good Story Ever Starts With Drinking Tea”, muy punkarra e ideal para cantar mientras el hígado es castigado sin contemplaciones. Posee ese cariz festivo que tanto se ensalza en las composiciones de bandas como ALESTORM o KORPIKLAANI.

Y para finalizar el tema elegido es “We Ride Together”. De ritmo galopante y con feroces embestidas orquestales que consigue retrotraernos a los TURISAS más auténticos. Provista de ese sentimiento épico que sí emociona e invitándonos a cabalgar codo con codo con nuestros compañeros rumbo a la batalla.

La sensación final es mejor de lo que en un principio parecía, pero no por ello deja de ser un disco que no colma las expectativas que se tienen con cada nuevo lanzamiento de TURISAS, ya que lejos ha quedado la grandilocuencia y épica de anteriores discos. No sabemos si este será el camino a seguir de aquí en adelante o es sólo una pequeña parada que sirve a la banda para coger algo de aire y volver a la carga en el futuro con la formación totalmente asentada y lista para contarnos otra de sus grandes historias. Sea lo que sea estaremos ahí fuera esperando y de buen seguro que será mejor que este fallido “Turisas2013”.

Pedro Jesús Cuadrado

Madness Live!

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