ADRENALINE MOB - Omertá

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Desde que abandonó las huestes de DREAM THEATER el virtuoso batería Mike Portnoy no ha parado un minuto embarcándose en un proyecto tras otro con desigual fortuna. Su fugaz paso por AVENGED SEVENFOLD más pareció una pataleta que quedó aún más evidencia cuando intentó volver al redil y sus excompañeros le dieron la desagradable sorpresa de que tenían planes en los que no cabía él. Y desde entonces sí que no ha parado. De hecho ha editado casi a la vez dos proyectos: FLYING COLOURS y este que ahora os comento, ADRENALINE MOB.

Era sólo cuestión de tiempo que Mike Portnoy y Russell Allen (SYMPHONY X) trabajaran juntos. Se habían cruzado en giras, sesiones y alguna que otra aventura que presagiaba lo que ahora anuncian como un grupo de verdad. El trabajo que Allen había estado desarrollando con el ignoto “guitar-hero” Mike Orlando sirvió de base para este “Omertá”, un disco que fue precedido por un mini LP en el que versionaban brillantemente el clásico “Mob Rules” de BLACK SABBATH. Con ese guiño ya anunciaban cuáles iban a ser los derroteros por los que transitaría el inminente trabajo que nos ocupa. Empecemos diciendo que los fans de Russell Allen están de total enhorabuena pues si alguien brilla con luz propia en este disco es él: su voz, rasgada y vibrante se suaviza y aterciopela cuando así lo requiere la canción y demuestra ser, junto a Jorn Lande uno de los más grandes cantantes de Metal actual. Ya en el arranque del disco, con ese aplastante “Undaunted”, vemos que la clave de Rock es la que prepondera en toda la grabación. Esto es Metal en estado puro con grandes guitarras, baterías bombásticas y voces desgarradas pero brillantemente entonadas. “Psychosane” aplasta riffs colosales en los que se ve que Orlando está hecho de buenas materias primas: un mucho de Dimebag mezclado con un buen puñado de Zakk Wylde y todo ello condimentado con gotas de Paul Gilbert o Vinnie Moore. Un gran guitarrista al que, de todos modos, le falta tal vez un poco más de estilo propio para no parecer un clon de nadie. En “Indifferent” se aprecian matices más refinados en cuanto entra la guitarra acústica y Allen puede dejar de gritar a pleno pulmón. Un medio tiempo en el que las voces capitanean la composición hacia un meritorio estribillo de aromas ochenteros.

La verdadera “joyita” del disco llega de improvisto con “All On The Line”, una poderosa balada en la que las guitarras de Orlando muestran sensibilidad y estilo en el desarrollo de un tema que se endurece en el estribillo abriendo a la vez hueco para que Allen brille con maestría. Gran canción que demuestra que estamos ante un grupo que sabe hacer bien las cosas. Pero que nadie se relaje demasiado, la atronadora batería de Portnoy (más contenido que nunca, eso sí) abre el trallazo “Hit The Wall”, un rompecuellos que da rienda suelta a los riffs mastodónticos de Orlando. El final del tema se empantana en matices sureños en los que la guitara de Orlando se desparrama con solos de una espectacularidad escandalosa. Oyendo el disco tengo la sensación de que si este no sirve como cimiento de una larga carrera para ADRENALINE MOB seguro que sirve de plataforma de lanzamiento de la carrera de Mike Orlando como guitar-hero que aterrizará, tal vez, en uno de los grandes grupos del Metal. Sus solos de guitarra son endiablados, llenos de técnicas explosivas y todo tipo de pirotecnias sonoras. Tal vez carezca aún de un sonido más personal, pero todo se andará.  

“Feelin´Me” empieza a sembrar la inquietante sensación de estar ante un “deja-vú” sonoro. No es que el tema sea igual a ninguno otro, es que los clásicos esquemas empiezan a repetirse y pudiera empezar a cansar un poco. Y eso que el tema en sí mismo es tremendo: la voz de Allen es sencillamente brutal, los riffs de Orlando te dejan sin aliento y la batería de Portnoy es aplastante. Si a eso añadimos un solo lleno de trucos y acrobacias guitarrísticas está claro que estamos ante un tema entretenido y bien hecho. Pero tal vez podríamos esperar algo más de una alianza de talentos tan notables. La “rareza” del disco viene en forma de versión de DURAN DURAN “Come Undone” en la que Lizzy Hale de HALESTORM da la réplica a Allen en las voces sacando un brillo metalizado a esta buena canción de los poperos ingleses que asombrará a muchos. Aquí vemos cómo el grupo sabe tratar con elegancia las melodías sin dejar atrás la contundencia de su sonido.

Tras la calma viene la tempestad “panteril” de “Believe Me”, un tema metalero a más no poder en el que pareciera que el espíritu del añorado Dimebag Darrell ha poseído el cuerpo de Mike Orlando. El omnipresente doble bombo de Mike Portnoy puede llegar a cansar un poco y pareciera que este registro se le queda pequeño al genial batería a pesar de que intenta adornar aquí y allí dejando su impronta cuando hay espacio para ello, como en el breve interludio melódico en el que el grupo demuestra potencialidad suficiente como para labrarse una larga carrera.

Abordando los últimos compases de “Omertá” ADRENALINE MOB se aceleran endiabladamente ofreciéndonos la frenética “Down To The Floor”, un corte directo a la yugular en el que el grupo saca su lado más agresivo dejando a Orlando la ocasión de correr como alma que lleva el diablo mástil arriba, mástil abajo en un solo corto pero deslumbrante. “Angel Sky” su pone un nuevo receso en la dureza general del disco ofreciéndonos guitarras acústicas, teclados y voces bien temperadas en el marco de una composición de corte ochentero. Las baladas metálicas han sido siempre admiradas por su capacidad de aunar fuerza y melodía y esto es lo que aporta esta bella canción: un remanso de paz tensa en el que las emociones se desatan al compás de grandes melodías llenas de pasión y fuerza.

El final del disco llega sobre los raíles del más arrollador metal. “Freight Train” es otra exhibición de poder desatado pero con un toque más rockero gracias a la voz de Allen y los toques “bluesies” de la guitarra de Orlando. Un gran tema que pone punto y final a un disco que ahora están presentando en directo con KILL DEVIL HILL en una de las giras más interesantes del panorama actual. Ojalá que el proyecto cuaje y tengamos ADRENALINE MOB para rato aunque el compromiso de Russell Allen con SYMPHONY X restará capacidad de maniobra a este interesante proyecto hecho para deleitar a los fans del Metal más poderoso. Sea como fuere “Omertá” es un muy buen disco que pondrá a prueba tus cervicales y que demuestra una vez más que con buenos mimbres se pueden hacer muy buenos cestos.

 

Carlos Fernández

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