ALICE COOPER hipnotiza al público madrileño con una actuación imparable

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Concierto de Alice Cooper en Madrid (Foto de Dani Díez por cortesía de Metalcry.com)
Alice Cooper en Madrid (Foto de Dani Díez por cortesía de Metalcry.com)

Crónica del concierto de ALICE COOPER y BOURBON KINGS - 2 de julio, La Nueva Cubierta de Leganés, Madrid

Bajo un sol de justicia, pese a que fueran las siete de la tarde, el pasado sábado 2 de julio nos presentamos en la Nueva Cubierta de Leganés, para asistir al concierto de ALICE COOPER en la capital de España. Junto a los estadounidenses, unos pamplonicas casi desconocidos y que, sin duda, sorprendieron a los asistentes: BOURBON KINGS.

Había ganas de volver a ver un espectáculo de este calibre, y eso desde luego se notó en la actitud del público asistente. Y es que unos tres cuartos de asistentes en pista y otros tantos en grada, aguantaron estoicamente las temperaturas y dieron todo de sí, regados por cervezas y diversos refrescos que se podían conseguir en las numerosas barras que se encontraban dentro del recinto.

A nivel organización y estructura, fue un concierto muy puntual y escalonado. Sin agobios en la entrada, y tampoco apreturas en la grada, el respetable iba entrando poco a poco, sin existir problemas de espacio y sitio, y con una grada perfectamente delimitada con salidas y entradas para poder pastorear a los asistentes.

Por lo demás, mucho calor, pese a que antes de empezar el espectáculo se descubrió el techo de media Cubierta. Aunque bueno, ¿quién dijo calor cuando pudimos disfrutar de la refrescante actitud y energía de ALICE COOPER?

BOURBON KINGS: la sorpresa

Bajo chorrocientos cincuenta y cuatro grados a la sombra, puntual, a las 20:15 hizo su aparición BOURBON KINGS, un grupo de Pamplona, que lleva ya tres discos a sus espaldas. Con su estilo Nu Metal, similar a bandas como KORN o LIMP BIZKIT (no en vano venían directos desde Galicia y el Resurrection Fest), cuanto menos, llamaron la atención de la audiencia.

Su concierto se centró en la presentación de su último disco, “XXX”, del que cayeron cortes como “Sin Control”, “Quise Comerme El Mundo”, “Y Qué Vas a Hacer Tú”, “Nos La Suda”, que alternaron con algunas versiones como “Smack My Bitch Up” de PRODIGY o el corte de “Misión Imposible” de LIMP BIZKIT, y algunos de sus temas clásicos como “Una Sola Oportunidad”, “Fuck You” o “No Soy Yo”. En todas ellas la banda desprendía energía y voluntad.

Es de destacar, sin duda, la actitud de BOURBON KINGS. Con una humildad que en estos tiempos no se estila, reconocieron que su música no pegaba con la de ALICE COOPER, pero que no podían desaprovechar esta oportunidad que se les había brindado, lo cual, por otro lado, es lógico. Y el público parece que agradeció estas palabras, porque si bien al principio entraron en el juego del conjunto, pero se cansaron rápido, finalmente sí que se dejaron llevar por la mala leche y la protesta que despliegan los de Pamplona.

Finalmente, los pamplonicas terminaron a las 20:55, dejando, cuanto menos, la sensación en el respetable de estar ante una banda que se lo curra, lo cual es de agradecer en los tiempos que corren.

ALICE COOPER se convierte en el maestro de ceremonias ante un público entregado

Nita Strauss (Foto de Dani Díez por cortesía de Metalcry.com)
Nita Strauss, guitarrista de Alice Cooper (foto de Dani Díez por cortesía de Metalcry.com)

El pasado día dos de julio la Cubierta de Leganés se vistió de gala para recibir por todo lo alto a Vincent Fournier o, como es más conocido, ALICE COOPER, que, junto a su banda, decidieron poner a España dentro del itinerario de su gira “Detroit Stories”. Tras conquistar al público del Rock Fest Barcelona, era el turno de encandilar a sus fans en un intenso concierto muy similar a su anterior visita a nuestro país en septiembre de 2019.

A sus 74 años Alice Cooer está en un estado de forma francamente envidiable. El artista firmó una actuación a la que se me antoja casi imposible ponerle algún pero, más allá de las típicas preferencias de cada uno en lo que a setlist se refiere. Aparte de esto, asistir a un bolo de ALICE COOPER es una experiencia que, en mi opinión, trasciende lo meramente musical.

Los conciertos del sexteto  son toda una lección de técnica y entrega. El sentido de la teatralidad del vocalista nos obliga (en el buen sentido) a no perderle ojo, porque nunca deja de interpretar a sus personajes sobre el escenario. Sin dar descanso al respetable, la banda interpretó más de veinte temas de toda la carrera de ALICE COOPER.

Como estaba dictado, el bolo empezó a las 21:30 exactas. La pena es que en La Cubierta habían abierto la cúpula y ver el show de esta leyenda con la luz del día hace que se pierda parte de la “magia”. Una locución nos daba la bienvenida al castillo de ALICE COOPER, al que todos estábamos invitados para ser parte de sus macabras pesadillas.

“Feed My Frankenstein” fue la encargada de abrir la función con el grupo entrando como un ciclón en el escenario. Destaca la energía de los guitarristas Ryan Roxie, Tommy Henriksen y Nita Strauss. No pararon quietos ni un instante. De hecho, había momentos donde uno no sabía muy bien a dónde mirar entre unos músicos completamente desatados y un frontman que nos tenía comiendo de la mano. Este primer corte no se escuchó especialmente bien por el excesivo volumen del bajo de Chuck Garric. Afortunadamente, el equipo de la mesa de sonido solventó rápidamente esta incidencia.

Un concierto sin pausas

La música no dejó de sonar en ningún momento. Esto desembocó en el rapidísimo ritmo de la actuación y que en poco más de 90 minutos sonaran más veinte canciones. La fiesta continúo con una batería de clásicos de la talla de “No More Mr. Nice Guy”, “Bed Of Nails” (temazo del “Trash” recuperado en el anterior tour) o “Hey Stoopid”. Un tridente de canciones que enloquecieron a las cerca de cinco mil almas que se reunieron en Leganés.

En “Fallen In Love”, Alice Cooper demostró su versatilidad enfrentando su armónica a un duelo con la guitarra de Tommy Henriksen. Detrás vendrían “Be My Lover” o la excepcional “Go Man Go” (única representante de su último disco “Detroit Stories”). Se notaba una comunión total entre la formación y su público, sensación que se acrecentaba cada vez que sonaba un clásico, como ocurrió con la divertidísima “Under My Wheels”.

Una de las sorpresas del set fue la recuperación por parte de ALICE COOPER de “He’s Back (The Man Behind The Mask)”, tema que fue acompañado de una performance en la que un trasunto de Jason Voorhees asesinaba a una jovencita que no sabía muy bien lo que pasaba. Para “Go To Hell”, el gran Alice se animó con las maracas a la vez que una actriz nos mandaba directos al infierno a golpe de látigo.

Con la intención de marcar el ritmo, el grupo relajó los ánimos con la mítica “I´m Eighteen”. La calma duró poco, pues tras ella llegó el momento por el que mucha gente pagó su entrada. Me estoy refiriendo, claro está, a “Poison”, el tema más célebre de la banda. Con ella, la plaza de toros se sumió en éxtasis colectivo, un viaje sensorial provocado por una de las mejores canciones de la etapa producida por Desmond Child.

El teatro siguió con “Billion Dollar Babies”, con cañones lanzando billetes al público (algunos ya están en Wallapop seguro) y un gigantesco engendro pululando por el escenario.

Una vez finalizada llegamos a la etapa del concierto en la que Alice Cooper cede el protagonismo a su banda, empezando por el solo de Nita Strauss. Esto sirvió para que Mr. Cooper cambiase su look una vez más. Así, luciendo una camisa con salpicaduras de sangre y florete en mano, interpretó “Roses On White” y “My Stars”, que era finalizada por un espectacular Ryan Roxie a la guitarra. Los músicos de ALICE COOPER siguieron brillando con “Devil´s Food” (donde demostraron también su buen hacer a los coros) y con la jam instrumental de “Black Widow”.

Iba quedando menos para que el telón se volviera a subir, pero todavía quedaba tiempo para disfrutar de “Steven”, con Alice Cooper enfundado en su tradicional camisa de fuerza de la que escaparía para echar el guante a un demoníaco bebé al apropiado ritmo de “Dead Babies”.

Acto seguido seríamos testigo del final de Alice en la guillotina durante “I Love The Dead”. Pero nada es lo que parece, tal y como nos mostró “Escape”, con nuestro maestro de ceremonias corriendo triunfante por el escenario. Toda una historia de terror contada a ritmo de Hard Rock. Una experiencia que debería ser disfrutada por todo fan de la música al menos una vez en su vida.

El ciclo de canciones era finalizado con “Teenage Frankenstein” con el monstruo con el que se iniciaba el concierto suelto otra vez. Se cerró el círculo. Ya solo faltaba la tradicional conclusión de los bolos de ALICE COOPER con “School's Out” (con ese absurdo añadido de tocar el estribillo de “Another Brick In The Wall” de PINK FLOYD).

Estuve en 2019. He estado en 2022. Si la banda vuelve a pasarse por aquí desde luego que repetiré.

Concierto de Alice Cooper en Leganés
Cartel del concierto de Alice Cooper en Leganés

Promotora: Live Nation

Más información sobre ALICE COOPER en su Facebook oficial.

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Heavy de nacimiento, hard rockero de corazón y powereta por afición, ya son muchos los años que llevo escribiendo sobre mi pasión desde que hace más de dos décadas me adentrase por la senda del Metal. Por mis oídos han pasado todas las vertientes desde las más extremas a las más melódicas, sintiendo especial devoción por aquellas más melancólicas, apagadas u oscuras.

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