Crónica y fotos del concierto de EXHORDER y RISE en Madrid (sala Revi Live, 13 de abril de 2025)
Si hay un grupo que todos los seguidores del Metal asociamos con el denominado Groove Metal ese es, sin ninguna duda, PANTERA. Que la banda de los hermanos Abbot, Rex Brown y Phil Anselmo popularizó ese estilo y lo llevó a sus cotas más altas de calidad durante la década de los noventa es algo innegable. Sin embargo, antes de que PANTERA editara “Power Metal” (que poco tiene que ver con este estilo) y, por supuesto, ese pelotazo llamado “Cowboys From Hell”, una banda de Nueva Orleans llamada EXHORDER registraba la demo “Slaughter In The Vatican” que sería el germen de su debut homónimo tres años después. Un trabajo marcado por una pesadez y cadencia sonora que no encajaba exactamente con el Thrash Metal de otros coetáneos y que definiría al estilo que se desarrollaría posteriormente.
Más allá del estéril debate de bar sobre si fue PANTERA o el protagonista de esta crónica el “padre” de la criatura, lo que es evidente es que ambos grupos no juegan (ni creo que jugaran en su momento) en la misma liga. En palabras del único superviviente de la formación que grabó “Slaughter In The Vatican”, Kyle Thomas, el éxito y el que se asocie el estilo Groove Metal con el cuarteto de Texas fue más que merecido por el tesón puesto en ello. Su banda no se esforzó como hubiera sido menester quedando, por tanto, relegada al olvido, sepultada por la ingente cantidad de grupos de calidad de la época separándose en 1994 tras haber editado sólo dos trabajos. Muy buenos discos, eso sí.
Aunque hubo amagos de vuelta a la actividad, al menos en directo, no fue hasta hace poco más de un lustro (2019 para ser exactos) cuando su retorno se materializó como una realidad discográfica también con la edición de “Mourn The Southern Skies”, un trabajo que me dejó bastante frío en su día, pero que les puso de nuevo en los escenarios. Imagino que la pandemia hizo que su sucesor, el discreto “Defectum Omnium” haya tardado casi cinco años en ver la luz y donde la ausencia de Vinnie LaBella creo que ha pesado todavía más. El resultado tampoco ha sido demasiado de mi agrado, pero su gira de presentación nos daba la oportunidad de volver a ver a EXHORDER en un escenario. Eso es sinónimo de escuchar bastantes temas de su debut, lo que siempre es algo a celebrar y, seguramente, la razón de la sorprendente asistencia.
RISE, aprovechando la asistencia con potencia

Efectivamente, la noche deparó alguna que otra sorpresa y la primera reseñable fue la asistencia. No sería la primera, ni la segunda, vez que la Revi Live se queda enorme para un concierto. Evidentemente ni nos acercamos al sold out pero, ya incluso desde el la apertura de puertas, se notaba cierto ambientillo, por así decirlo, que la mayor parte de las veces que he acudido a la sala es inexistente. Esto se tradujo en que los encargados de abrir para los americanos esa noche, los locales RISE, gozaran de una asistencia muy por encima de la que estoy acostumbrado a ver en la Revi durante las bandas teloneras. Ignoro si por esta razón salieron tan motivados, pero la verdad es que le echaron ganas y dieron lo mejor de sí mismos durante los casi tres cuartos de hora que duró su actuación.
A finales del año pasado editaron su segundo disco, “Breathing Again”, por lo que varias fueron las referencias a él durante su descarga que, tras la intro que da título al disco, comenzó con “M.O.P.K” enlazada casi sin respiro con “Unchained Souls”, de su debut, ante la atenta mirada de los presentes, todavía un poco fríos en líneas generales. Por supuesto, no faltaron tampoco los otros sencillos extraídos del último trabajo como “Garbo”, escrita en honor a Joan Pujol García (un espía español al servicio del MI5 británico para luchar contra los nazis en la Segunda Guerra Mundial cuyo nombre en clave era, precisamente, ese), o “Agent Frank” entremezclados con otros temas de su debut, “Derange”, como “Nakba”, dedicada al pueblo palestino (bandera que llevaban en el escenario y que mostraron), o “Fire On The Road” ya en la recta final del concierto.
Según iban cayendo canciones, el público comenzó a animarse y pequeños pogos empezaron a tener lugar cosa que Iván Sánchez, guitarrista y vocalista del grupo, agradeció. Además de lo comprometidos que están políticamente hablando, varias cosas estaban claras: el cuarteto sonó bastante compacto y compenetrado, incluso teniendo en cuenta que el bajista Andrés Gordo ha entrado a formar parte del grupo desde hace poco y que el guitarrista Raúl Solís tampoco estaba desde el principio (aunque sí desde hace más tiempo), por lo que su Thrash Metal con toques Heavy lució bastante. Además, ambos hachas se repartieron solos de manera más que solvente demostrando que los de Hortaleza (dijeron su barrio de procedencia no menos de cinco veces para que nadie se fuera con la duda y pensara que eran, por ejemplo, de la “Prospe” como yo) tenían un nivel instrumental más que aceptable.
También mostraron inquietudes científicas en “I'm The Light”, dedicada a Nicola Tesla si no entendí mal, y dejaron claro que querían que la gente lo pasara bien ya que la liaron bastante durante el último tema de la velada, haciendo partícipe a todo aquel que quiso unirse a la “batalla” que tuvo lugar en “Awaken”. Para llevarla a cabo Aitor Sánchez, su baterista, bajó al foso y repartió unos cilindros hinchables de color naranja y azul a los dos “bandos” formados para el consabido wall of death al inicio del tema en cuestión con los que la gente luchó durante gran parte del mismo. Fue una curiosa manera de terminar (por supuesto la última frase de Iván fue su lema “Rise or Die”) y fueron despedidos, independientemente de que algunos temas nos gustaran más que otros, con unos muy merecidos aplausos. Creo que cumplieron con su cometido y, seguramente, hasta ganaron algún seguidor.
No faltaron los clásicos de EXHORDER
Casi media hora tuvo que transcurrir para que se volvieron a apagar las luces y el salmo eclesial que inicia “Slaughter In The Vatican” sirviera de introducción mientras el bajista Jason Viebrooks, el baterista Sascha Horn y, atención, el ex CANNIBAL CORPSE Pat O'Brien (a pesar de que participó en la grabación del último disco no tenía ni idea de que le dejaran salir de EE.UU.), aparecieran sobre las tablas acompañando al líder de EXHORDER, Kyle Thomas, para ofrecernos una dosis de su Thrash/Groove Metal. Arrancar el concierto con semejante joya, y un sonido “grueso” y muy contundente, ya dejó pistas de que iba a ser una actuación muy disfrutable. Con algún matiz, creo que lo fue y la gente salió bastante contenta con lo que ofrecieron a pesar de que, como siempre, algún tema más no hubiera sobrado.
Tras su reunión en 2017 creo que, si la memoria no me falla, he visto al grupo las dos veces que había recalado en la capital con anterioridad. Primero en 2018 en el Download Festival de la Caja Mágica y, ya en 2023, con la complicada actuación teloneando a OVERKILL en la que tuvo que tocar sin bajista y con Waldemar Sorychta (guitarrista en aquella ocasión) sentado en un taburete por una lesión en la pierna. No fue su gira y su concierto pasó con más pena que gloria, para qué mentir. No parecían los dos mejores referentes para reflejar lo que en directo pueden ofrecer estos veteranos. Creo que, en parte, se desquitaron y las sensaciones que dejaron fueron mucho más positivas. Sin embargo, pese a ser tres situaciones totalmente distintas (festival tocando a pleno sol, accidentado concierto como telonero y encabezando su gira) hubo un punto en común entre todas ellas. No importa en qué circunstancia veas a los de Luisiana que siempre vas a tener cinco canciones de su ópera prima. Y siempre las mismas.
No es algo de lo que quejarse amargamente porque “Death In Vain”, enlazada prácticamente sin pausa con “Legions Of Death”, o la dupla “Exhorder” y la tremenda “Desecrator”, con las que redondearon y dieron por terminada la descarga, siempre son bien recibidas pero la sensación de que Kyle no se sale del guion y de su zona de confort en este aspecto sobrevoló nuestras cabezas. Tal vez no “The Tragic Period” pero ¿por qué no un “Homicide” ahora que disponía de más tiempo? Pues no. Y tampoco ahondó demasiado en su pasado porque de “The Law” tuvimos que conformarnos con una mísera “Unforgiven” en los primeros compases. Ni la que le da título ni “(Cadence Of) The Dirge” sonaron esa noche pero, eso sí, nos “comimos” la versión que grabaron para ese trabajo. ¿Era necesario dejar de tocar un tema propio (el que fuera, no me pongo quisquilloso) cuando tocas doce canciones para meter el “Into The Void” de BLACK SABBATH? Mi respuesta es: rotundamente no.
No debe creer tampoco demasiado el bueno de Thomas en lo que ha editado en este milenio porque también pasó de puntillas totalmente por el predecesor de “Defectum Omnium”. Así, a “Mourn the Southern Skies” sólo lo representó la también habitual desde que salió el disco “My Time”, presentada con efusividad por el vocalista aludiendo a esas personas que creen que tu tiempo es suyo y no, es nuestro, palabras recibidas con aplausos por la sala. Eso sí, debo reconocerle que, aunque no sea en mi opinión un gran trabajo, defendió con bastantes canciones su nueva obra. Eso creo que es algo digno de alabar porque para eso se han molestado en grabar nueva música.
Magistral Pat O'Brien
El problema es que ni el sonido tan bueno que tuvieron ni la calidad de los músicos que acompañan a Kyle evitan darte cuenta de que “Year of the Goat”, “Forever and Beyond Despair” y, sobre todo la lenta y oscura “The Tale of Unsound Minds”, aunque aquí fue brutal el sonido del bajo de Jason, palidecen ante cualquier cosa de lo que grabaron en los 90. Y mira que la labor del ex CANNIBAL CORPSE (entre tantos otros grupos con los que ha tocado), Pat, fue simplemente estratosférica repartiendo un arsenal (de eso él sabe bastante) de solos y riffs pero cuando las composiciones no brillan, no hay demasiado que hacer para salvarlas aunque tu ejecución sea excelente.

No obstante, más allá del morbo de ver al guitarrista de Kentucky de nuevo en un escenario, su aportación al conjunto se notó sensiblemente en el resultado final porque toca lo que le echen y no sólo eso, sino que siempre magistralmente. No me importan demasiado sus paranoias mentales mientras toque de la forma en la que lo hizo. Uno de los grandes del género que dejó un poco en evidencia, es verdad que es más vocalista que guitarrista, a Kyle.
75 minutos de entretenida descarga de EXHORDER
Pensaba que se iban a ceñir a lo que venían tocando en la reciente gira americana pero no, me sorprendieron con otro tema nuevo porque, total, “Divide and Conquer” apenas sobrepasa los dos minutos y medio por lo que no “molestó” pese a que es una canción flojísima, aunque sirvió para que Kyle y Pat doblaran guitarras, y pasó sin calar demasiado. Máxime cuando, para colmo de las odiosas comparaciones, se nos avecinaba la traca final con las citadas “Exhorder” y, sobre todo, la magnífica “Desecretor” con la que pusieron punto y final a 75 minutos que, aún con todo, fueron bastante disfrutables.
No sé si alguien esperaba algún bis pero no tuvieron lugar porque después de “Desecrator” el listón está demasiado alto así que, con estas doce canciones, nos tuvimos que conformar. Como no tengo una bola de cristal desconozco lo que le va a deparar el futuro a EXHORDER pero ojalá la incorporación de Pat, que han vendido como duradera pero, a saber, sirva de revulsivo compositivo porque veo al grupo un poco estancado y sin ideas. De cualquier forma demostraron que la experiencia es un grado y que, cuando la canción es buena, todavía están en forma para provocarnos algún que otro esguince cervical. Otros no pueden decir ni eso.
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