Crónicas de Conciertos de MetalGeoff Tate interpreta por última vez "Operation:...

Geoff Tate interpreta por última vez "Operation: Mindcrime" ante una fervorosa audiencia en Madrid

Crónica y fotos de los conciertos de Geoff Tate, OGMA y James Keegan en Madrid (sala Revi Live 16 de junio de 2026)

El bueno de Geoff Tate se ha vuelto asiduo a nuestros escenarios desde hace algún tiempo. Ya que su ex banda no programa ni una fecha en nuestras salas (sí en algún festival pero con horarios demenciales y tiempo muy limitado para su extensa discografía) no seré yo, como gran seguidor de su época gloriosa con QUEENSRŸCHE, el que se queje de una nueva visita para rememorar su pasado lejano. Si hace tres años fueron “Rage For Order” y “Empire” los que eligió desgranar íntegramente, en esta ocasión sería, otra vez, la joya de la corona de la discografía de los de Seattle. Obviamente me estoy refiriendo a “Operation: Mindcrime”, el que, para muchos (entre los que me incluyo), es el mejor disco de la historia. Así, sin más.

No era la primera vez que asistía a la interpretación en su totalidad de tamaña obra maestra. Ni siquiera era la primera vez que veía a Tate hacerlo en solitario ya que, con la de esta noche, hasta en tres ocasiones había podido disfrutar de la historia de Nikki, el Dr X y la Hermana Mary en directo de la mano del que la ideó. Luchar contra algo tan grande como lo que representa y significa ese disco para muchos de nosotros es una labor difícil y, aunque sólo el hecho de escuchar al vocalista de origen alemán volver a contarla ya nos alegra el día, la sombra de sus excompañeros es muy alargada y el resultado dista bastante, lógicamente, de lo que presenciamos los que asistimos a alguna de las fechas en la que QUEENSRŸCHE (sin Chris De Garmo, por descontado y por desgracia) escenificaron, con actores incluidos, las dos partes de “Operation: Mindcrime”. Eso sí fue un sueño y algo irrepetible pese a que la continuación de la historia dejara un poco que desear a muchos niveles. Y hablo de esos conciertos porque claro, haber vivido lo que se inmortalizó en el “Operation: Livecrime” sí que hubiera sido memorable porque, en esa época, era un grupo en estado de gracia a todos los niveles con uno de los mejores vocalistas de la historia en su mejor momento. A ver si inventan ya la máquina del tiempo para que podamos cumplir esos sueños.

Entradas agotadas en Madrid

Nada mejor que anunciar que es la última vez que vas a hacer algo, sea cierto o no, eso el tiempo lo dirá, para que la expectación se dispare exponencialmente. No recuerdo ahora mismo si anteriormente el vocalista colgó el cartel de “no hay boletos” pero todas las visitas que nos ha hecho han contado, como poco, con una muy buena entrada. En esta ocasión, días antes de la cita, se agotó el papel por lo que el ambiente en la sala vicalvareña se antojaba inmejorable. Ni el calor, ni ser un día laborable, ni la ubicación de la sala vencieron a las ganas de escuchar el disco en cuestión junto a otros clásicos que, a buen seguro, iban a sonar.


James Keegan abre la velada

Concierto de James Keegan en Madrid

Por todo lo anteriormente mencionado, cuando salió a escena a las 20:15 el cantautor James Keegan no se encontró una sala cuasi vacía (y eso que apareció quince minutos antes de lo anunciado) como suele pasar con los artistas que abren para otros y no tienen nada que ver estilísticamente con el grupo principal. Ya había dentro un buen puñado de personas que, para mi sorpresa, recibieron las canciones de corte intimista del irlandés de una manera mucho más positiva y entusiasta de lo que había imaginado previamente.

Actuación de James Keegan en Madrid


Con el único acompañamiento de su guitarra acústica arrancó su escueta actuación de poco más de veinte minutos, tampoco hacía falta más, con “Crazy Love” en la que su voz ya apuntó maneras casando a la perfección con las melodías de su guitarra. Intentó conectar con la audiencia con una versión de Van Morrison, pero “Astral Weeks” dudo que sea tema de cabecera de ninguno de los allí presentes y pasó bastante desapercibida.

Show de James Keegan en Madrid

Fue ovacionado cuando, antes de tocar “Take Me Away”, se presentó diciendo que era oriundo de Cork, que tenía tan sólo 22 años y que estaba contento por estar allí, agradeciendo nuestra presencia para verle a pesar de la temprana hora. Sin tiempo para más, concluyó su intimista actuación con “Teaching Our Teachers” en cuya mitad los miembros de OGMA, algunos de los cuales forman parte también de la banda de Tate, junto con la teclista Clodagh McCarthy y el propio Geoff Tate salieron para hacerle coros al irlandés mientras nos animaban a dar palmas.

James Keegan en directo en Madrid James Keegan con Geoff Tate en Madrid


Sin duda fue un bonito gesto hacía James que dejó patente la buena sintonía que debe haber entre todos tras bambalinas. No es la primera vez que un concierto del alemán cuenta con un telonero en formato acústico y, aunque a mí me sobra, no me “molestó” ni se me hizo excesivamente pesado.

Cambio de ritmo con OGMA

Concierto de Ogma en Madrid
Concierto de Ogma en Madrid

La gente había ido entrando poco a poco durante la actuación de James Keegan por lo que OGMA gozó de una audiencia bastante respetable en número cuando tan sólo cinco minutos después de terminar este, aparecieron en escena James Brown, DJ O´Sullivan (guitarrista y guitarrista/vocalista respectivamente), el bajista Jimmy Winen y el baterista Josh Watts. Este último viejo conocido porque ya tocó el año pasado en acústico con su proyecto IVORY LAKE abriendo para Tate y fue, incluso, baterista de su banda cuando tocaron junto a ANGRA, casualmente, también el “Operation: Mindcrime” entero.

Show de Ogma en Madrid

Aunque también eran irlandeses, el cambio de registro musical fue total. No sólo pasamos de un cantautor en acústico a una banda de cuatro miembros en eléctrico, sino que de canciones con ciertos tintes “folk” pasamos a otras de tesituras muy rockeras con ciertos toques Hard y hasta Blues en ciertos momentos. No les conocía previamente más allá de que había leído que tenían un solo EP homónimo editado hasta la fecha y que todos, a excepción de Watts, acompañan a Tate en esta gira. Bueno, James Brown ya es veterano en esas lides.


Concierto de Ogma en Madrid “Keep Movin'” fue su carta de presentación y mostró a un grupo de colegas que tenían ganas de pasárselo bien sobre las tablas a ritmo de Rock. De hecho, continuas fueron las bromas y las risas entre ellos. Sin embargo, el aire desenfadado que mostraron sobre las tablas no repercutió en la profesionalidad de su actuación por mucho que, en algunos momentos, diera esa impresión.

Ogma en directo en Madrid

Sonaron realmente bien y su directo me convenció, por qué decir lo contrario. Mi ignorancia sobre su música no fue obstáculo para que me divirtieran durante la media hora que tuvieron para presentar las canciones de su EP que aderezaron con un par de versiones clásicas a más no poder para conectar con la audiencia.

Versiones para conectar con el público

Del mismo modo que creo que una versión de Van Morrison no iba a obtener una gran respuesta, como así fue, (si es que la conocía alguien, que seguro que muchos de los presentes no) todo lo contrario ocurrió con las notables versiones de “Jailbreak” y “All Right Now” que sirvieron para caldear el ambiente y lograr algo de animación entre el respetable. Eso sí, algo mejor recibida la segunda que la primera por lo que pude apreciar y también me comentó un amigo. Fue una buena jugada que aumentó, muy probablemente, las sensaciones positivas de una sala ya con buena entrada según transcurría la descarga.

Ogma en vivo en Madrid

Muestra de las bromas que comentaba antes, en “New Day” James, O´Sullivan y Winen corrían de micrófono en micrófono alternando continuamente sus posiciones para hacer los coros mientras se partían de risa. Eso sí, todos ellos fueron en directo lógicamente y más que notables. Además, me gustó la voz de O´Sullivan, líder del combo, bastante en las partes solista por lo que en este aspecto, también punto positivo para ellos.

Actuación de Ogma en Madrid

Prueba de lo bien que estaba resultando la actuación del cuarteto fue lo rápido que se pasó la misma. De este modo tras el medio tiempo “Uaigness”, presentada por DJ diciendo que era un término irlandés (significa “Soledad”) e instándonos a que no la tradujésemos ni al inglés ni al español provocando carcajadas, afrontamos el último tema de su descarga. La elegida fue “Enslaved”, tocando así todos los temas de su EP, en la que el vocalista presentó a sus compañeros y tras la que recibieron unos merecidos aplausos a un concierto entretenido y muy solvente que dejó al público “calentito”, si es que eso era necesario, para lo que vendría a continuación.

El regreso de Geoff Tate a “Operation: Mindcrime”

Geoff Tate en vivo en Madrid

Mucha expectación, mucho calor (parecía que estábamos en una sauna) y mucha gente (mi sensación era de que había más gente que otras ocasiones con las entradas también agotadas, pero a saber) cuando a las 21:30 se apagaron las luces y una especie de intro empezó a sonar desembocando en “I Remember Now”, también grabada, mientras los músicos que acompañan a Geoff Tate tomaban posiciones y arremetían con “Anarchy-X” provocando, desde ese momento, el delirio colectivo. He comentado que era la tercera vez que veía este repertorio pero es cierto que no con estos músicos exactamente por lo que les daría el beneficio de la duda. Sin embargo, también he comentado que es muy complicado igualar, o incluso acercarse, a lo que ejecutaron los miembros de QUEENSRŸCHE en ese disco. Atención, spoiler, tampoco esta vez lo lograron como era de prever.

Entre la nostalgia y la memoria del disco

El grupo de Geoff Tate en el concierto de Madrid Operation Mindcrime The Final Chapter

Aquí llega el momento en el que cada cual decide cómo afrontar este tipo de conciertos donde la nostalgia es evocada independientemente de quién esté tocando. La mayor parte de los presentes, estoy convencido por las reacciones de la gente a mi alrededor, optó por dejarse llevar, disfrutar y pasar por alto cualquier fallo, desafine de Tate o diferencia con la canción original que pudiera haber. Me parece totalmente respetable y, seguramente, la mejor forma de asistir a este tipo de conciertos. Sólo así puedo explicar comentarios que escuché como que la banda era buenísima o que el baterista, Michele Panepinto, estuvo soberbio. Lo siento, pero en mi opinión no fue así y cualquiera que tenga grabado en su memoria (y muchos de los presentes lo teníamos) el disco de marras lo sabemos o, al menos, deberíamos. Otra cosa es que nos dé lo mismo y lo obviemos para disfrutar el momento al máximo. Yo soy el primero que sabía a lo que iba pero si tengo que escribir la crónica de lo vivido, no puedo dejar de señalarlo y tratar de quedarme a medio camino entre el seguidor furibundo que soy y el cronista más o menos objetivo que debo ser.

El grupo de Geoff Tate en el concierto de Madrid Operation Mindcrime The Final Chapter

Tate y su banda: entrega y teatralidad

Con esto no quiero decir que Tate y su banda no lo dieran todo. Lo hicieron y, sobre todo el vocalista, volvió a vaciarse en cada verso, estrofa y estribillo que cantó, cosa que me parece digna de elogio. Además, siempre le gustó teatralizar al máximo esta obra y esa noche no fue una excepción dotando de mucho dramatismo, tal vez incluso excesivo en algún momento, su actuación. Del mismo modo su banda destiló simpatía, bastante actitud y, aun con tres guitarristas, supieron acoplarse muy bien alternándose con soltura los solos en el caso de James Brown y Amaury Altmayer. Ambos llevan tiempo tocando juntos y eso se nota a la hora de compenetrarse. Otra cosa es que tengan las habilidades de Chris DeGarmo o Michael Wilton…

Geoff Tate en directo en Madrid

Por su parte DJ O´Sullivan, el “nuevo”, como le presentó Tate al final del concierto, estuvo más en segundo plano junto al bajista Jimmy Winen y apoyando a los coros en varios momentos junto a la teclista Clodagh McCarthy que, en mi opinión, tuvo un protagonismo mayor del debido puesto que, como teclado hay poco en “OM”, no dudó en salir de detrás de él para juntarse con sus compañeros o el propio Tate a cantar o animar al respetable cada dos por tres. Nunca vimos hacer eso a Pamela Moore y, en mi humilde opinión, está bastante lejos de ella a nivel vocal pero fue una constante su apoyo en esta faceta durante la actuación y no sólo en la maravillosa “Suite Sister Mary” o la mediocre “Do You Still Believe?” que padecimos al inicio de los bises y dónde su presencia era obligada.

La banda de Geoff Tate en el concierto de Madrid Operation Mindcrime The Final Chapter

“Revolution Calling” desata la locura colectiva

Fue empezar a sonar los primeros acordes de “Revolution Calling” y la sala venirse abajo incluso antes de que el maestro de ceremonias apareciese en escena, por lo que imaginaros lo que pasó cuando irrumpió sobre el escenario. Me comentaron mis amigos que la voz estaba de inicio un poco baja en la mezcla y, efectivamente, lo corroboré tras salir del foso de fotógrafos (no lo había visto tan lleno nunca en esa sala) y haber escuchado desde allí las también coreadas a rabiar “Operation: Mindcrime” y “Speak”, donde Geoff Tate sufrió la gota gorda para alcanzar las partes más agudas y ya empecé a echar de menos horrores a Scott Rockenfield.

Es imposible tocar con una batería electroacústica tan minimalista lo que tocaba el genio tras los parches en los RŸCHE porque a él no le sobraba nada de su monstruosa batería en los ochenta y se empeñan gira tras gira en llevar ese kit lo toque quien lo toque.

El grupo de Geoff Tate en el concierto de Madrid Operation Mindcrime The Final Chapter

Clásicos, esfuerzo vocal y primeras grietas

“Spreading The Disease” siempre me flipó (¿y cuál no de este disco?) y aunque de nuevo le costara al vocalista defenderla en los tonos agudos, en los medios rindió a un gran nivel aquí y durante todo el concierto por lo que la disfruté mucho, la verdad. “The Mission” bajó un poco la intensidad y se notó bastante en la interpretación antes de llegar al momento “pimpinelesco” por antonomasia de la velada. James tomó el centro del escenario para el punteo inicial para que, posteriormente, Tate y McCarthy escenificaran la conversación entre Nikki y Mary. Ambos le pusieron gran dramatismo a su interpretación pero claro, Pamela Moore es mucha Pamela y las comparaciones son odiosas. No obstante, he llegado a ver a la hija del vocalista calzarse esos zapatos por lo que ni tan mal… Lo malo es que tengo grabada a fuego la aparición de la rubia vocalista con su vestido blanco impoluto en este tema por lo que una morena con un vestido gótico negro mi cerebro no lo debe procesar bien.

Geoff Tate en concierto en Madrid

El ecuador de “O:M”

Pasábamos de esta forma el ecuador de “Operation: Mindcrime” y tocaba acelerar el ritmo de nuevo con la frenética “The Needle Lies”, con todo el mundo coreando eso de “You´ll never get away” a pleno pulmón mientras que el interludio “Electric Requiem” dio paso a otro de los temas que, fuera de los clásicos absolutos, más me gusta. “Breaking The Silence” fue cantada con solvencia pero no sé por qué, a nivel instrumental, las guitarras no sonaron en el tono de la canción. Creo que era la guitarra de Amaury la que sonaba “rara” en algunos momentos (también lo aprecié en otros temas pero aquí me pareció más notorio) desluciendo un poco la ejecución. Igual que casi todos, hice un acto de abstracción y disfruté de ella por si, de verdad, no la volvía a escuchar en directo nunca más.

La banda de Geoff Tate en el concierto de Madrid Operation Mindcrime The Final Chapter

Los himnos finales de “Operation: Mindcrime”

¿Y qué puedo decir de esa oda al desamor llamada “I Don´t Believe In Love” o de “Eyes of a Stranger” separadas por los interludios “Waiting For 22” y “My Empty Room”? Pues que aquí sí que a todos, yo incluido, nos dio igual cómo las tocaran y acompañamos al grupo con nuestras voces para casi tapar las de ellos. La de Geoff, también. El tema que cierra “O:M” es dificilísimo de cantar y ya las pasaba canutas en su época dorada para sacarla adelante en directo, aunque saliera airoso porque en 1988 este tío estaba por encima del bien y del mal, y han pasado casi 40 años. Sólo que lo siga interpretando ya es algo digno de mención pero es que sus tonos medios y graves siguen siendo “marca de la casa” y nadie los va a mejorar.

Actuación de Geoff Tate en Madrid

Con “Anarchy-X” en versión “reprise” dieron carpetazo a esta última interpretación íntegra de “Operation: Mindcrime” dejando caras de felicidad por doquier. Pero aún quedaban cartuchos por disparar, algunos más letales que otros que eran, simplemente, de fogueo.

El nuevo disco y el primer bajón de la noche

El primero de ellos, de los de fogueo, vino tras la intervención y palabras del vocalista aludiendo que han grabado un nuevo disco titulado, ¡oh, sorpresa! Operation: Mindcrime III en el que aborda el punto de vista del Dr. X de la trama y concepto original. Si segundas partes nunca fueron buenas, ni que decir tiene lo que opino de lo que se ha sacado de la manga el amigo Tate. Le considero uno de los cinco mejores vocalistas de la historia y su discografía con los RŸCHE hasta “Empire” es soberbia, pero desde hace algún tiempo ha perpetrado cada bazofia en solitario que sonrojaría a cualquier grupo Grunge del montón. ¿Qué necesidad había de mancillar el nombre de una obra maestra poniéndole un “III” detrás? En fin, que tuvimos que sufrir “The Answer” con el consiguiente bajón en la respuesta del respetable porque muchos ni lo habrían escuchado (mejor para ellos y su higiene auditiva) y otros tantos lo mismo ni sabían que tenía un nuevo trabajo editado este año. Sea como fuere, innecesaria.

La banda de Geoff Tate en el concierto de Madrid Operation Mindcrime The Final Chapter

Retomando el pulso

Afortunadamente tardamos en olvidarla lo que tardaron en sonar los primeros acordes de “Empire”, también muy bien recibida por una audiencia ávida por escuchar más clásicos incontestables y no mediocridades. Tanto esta como “Jet City Woman” les quedaron especialmente bien pese a que Jimmy la introdujera de una forma algo diferente a la original. Además, el vocalista las defendió también con solvencia dejando patente su clase y maestría antes de preguntarnos si queríamos escuchar una canción muy antigua. La respuesta fue obvia y con la increíble “Take Hold of the Flame” se ganaron a los seguidores más “old school” de la sala y abandonaron las tablas unos instantes.

El tramo final del concierto

No tardaron en volver al escenario para rematar la faena siendo James Brown el que se encargó del teclado en el inicio de “Do You Still Believe?”, otra nueva y me atrevería a decir que peor incluso que la anterior interpretada. En ella Clodagh volvió a marcarse un dueto con Geoff y uno no puede evitar pensar en que es un cutre intento de “Suite Sister Mary” de este siglo. Tampoco hubo por dónde cogerla y la respuesta del respetable fue fría.

Tras la presentación de la banda llegaba el momento de la balada más representativa de QUEENSRŸCHE y la canción favorita de nuestro protagonista, “Silent Lucidity”. Cómo no, estuvo precedida del habitual discurso sobre lo que la gente ha hecho con ella de fondo, desde enterrar a seres queridos, casarse, dar a luz a bebés, hacerlos… A mí nunca fue un tema que me llegara especialmente, ¿me gusta?, sí, pero no me conmueve como sí que lo hizo con un chaval que tenía al lado que rompió a llorar durante la misma. No lo digo a modo de mofa, ni nada parecido, porque a mí me ha pasado con otra de otro grupo no hace demasiado tiempo, sino para resaltar el poder y lo que puede llegar a hacernos sentir una canción.

Faltaba una más, el primer tema que escuché de QUEENSRŸCHE hace ya unos cuantos años en un garito que frecuentaba y que me voló la cabeza. Con “Queen Of The Reich” Geoff echó el resto tratando de llegar a los agudos imposibles. Sólo que lo intente sin desfallecer después de casi hora y tres cuartos de concierto es admirable y tiene todo mi respeto por ello (lo de cobrar 100 euros por un meet&greet ya no lo respeto tanto), mientras la audiencia hacía lo propio con semejante clásico inmortal y tras la que fueron ovacionados con fervor.

Geoff Tate en el concierto de Madrid Operation Mindcrime The Final Chapter

No sé si será verdad que esta es la última vez que interprete el genial vocalista el “Operation: Mindcrime” al completo o dentro de dos años nos anunciará la gira 40º aniversario del mismo, pero, por si acaso, había que rememorar una vez más ese disco que un buen amigo me pasó hace varias décadas jurándome que era “el mejor disco de la historia” y que, realmente, tenía toda la razón. Sólo por eso le estaré agradecido el resto de mi vida.

Con luces y sombras esto fue lo que deparó el concierto y, si para ti es un disco tan importante como lo es para mí, seguro que saliste contento en mayor o menor medida. Si has llegado hasta aquí ya sabes mi opinión con todo lo expuesto y aunque yo no pudiera hacerlo totalmente, sólo tal vez, era una noche para olvidarse de todo y dejarse llevar por si fuera la última.

David Ortego
David Ortego
David Ortego es un apasionado de la música, en su más amplio espectro, y de los conciertos de casi todo pelaje. Coleccionista de música en formato físico, colaborador desde hace más de dos décadas en diversos medios de Rock y Metal y otros géneros musicales -como Cuantoyporquetanto, Dark Music Site y The Concert in Concert- como cronista y fotógrafo ocasional y padre de familia a tiempo completo.

Artículos relacionados

Últimos artículos

Más sobre

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí