Crónica y fotos del concierto de IRON MAIDEN y AVATAR en Madrid (gira Run For Your Lives, 5 de julio de 2025, estadio Riyadh Air Metropolitano)
En diciembre de 2015 fueron lanzadas a la venta las entradas de IRON MAIDEN para el tour de presentación de “The Book Of Souls”. Una gira que pasó por Sevilla, Barcelona, Viveiro y Madrid. Cuatro fechas, dos festivales y dos grandes recintos. Pues bien, conseguí las entradas para la fecha en la capital de pura suerte, gracias a que una compañera me chivó que su marido se las había visto y deseado para comprar una entrada de pista. Ese día, las localidades para ese concierto de la Doncella se agotaron en apenas cuatro horas. En ese momento supe que Harris, Dickinson y compañía habían ascendido otro peldaño en el olimpo de los dioses del Metal.
Dos años más tarde, IRON MAIDEN anunció un único concierto dentro de su gira “Legacy Of The Beast”. Solo una fecha, sí. Pero en el Wanda Metropolitano, un estadio de fútbol con capacidad para 60.000 personas que prácticamente abarrotó. Desde entonces, han vuelto por la tierra de la piel de toro en otras tres visitas (contando la fecha de ayer, de nuevo única) y siempre han actuado en grandes estadios. Una grandeza al alcance de muy pocos.
Más allá del polémico precio de las entradas o de las deficiencias de sonido del ahora llamado Riyadh Air Metropolitano, este último concierto de IRON MAIDEN ha trascendido las barreras de lo musical, convirtiendo su actuación en un show que apeló a la emoción, a los sentimientos, a un vínculo irrompible entre la banda y su cada vez más numeroso publico. Por lo tanto, le pese a quien le pese, los británicos están en su momento más dulce de popularidad. Cosa que sin duda merecen.
AVATAR caldea el ambiente con efectividad

Siempre me ha sorprendido la costumbre de IRON MAIDEN para elegir sus compañeros de tour. Lo comento porque bandas como MY DYING BRIDE, GUN, MURDERDOLLS o los suecos AVATAR no parecen en principio grupos muy acordes con el estilo de los ingleses. Ojo, no cuestiono su talento ni capacidades, eso queda fuera de toda duda a juzgar por la mayoría de sus trayectorias.

A las 19:30, con una puntualidad absoluta, la banda sueca saltó al escenario con una modesta puesta en escena formada por una columna de focos con las letras que conforman el nombre de la formación de Metal Alternativo. Bastaron los primeros acordes de “Dance Devil Dance” para que el genial frontman Johannes Eckerström se ganase a las decenas de miles de personas que ya empezaban a abarrotar el estadio.
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AVATAR fue directo al grano con un show de ocho temas compuesto por cortes de toda su discografía. Eckerström no paró de azuzar al público, de llamar su atención o de interactuar con sus compañeros demostrando que es un showman superlativo. Expresivo, un pelin histriónico, exagerado y sobre todo enérgico. “The Eagle Has Landed” o “Captain God” fueron las siguientes en sonar con una calidad de sonido bastante superior a la que tuvo IRON MAIDEN una hora más tarde.
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A continuación llegó el turno de “Bloody Angel” donde Eckerström demostró todo su poderío vocal aunque quedó un poco eclipsado por la explosión de la batería de John Alfredsson.
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Se notaba, y mucho, que AVATAR estaba disfrutando de una actuación que a buen seguro se le hizo corta a mucha gente. Para la traca final dejaron las archiconocidas “Smell Like A Freakshow” y “Hail The Apocalypse” con las que el quinteto salió de escena por todo lo alto prometiendo que volvería a España el próximo mes de febrero.
IRON MAIDEN, más grande que nunca

Pocos minutos antes de las nueve de la noche, comenzó a sonar por los altavoces “Doctor Doctor” de UFO, la introducción clásica que IRON MAIDEN utiliza desde hace años para anunciar que el arranque del concierto es inminente y que provoca el júbilo entre los seguidores de la doncella.

Acto seguido, pincharon “The Ides Of March” para acelerar todavía más las pulsaciones de unos asistentes que copaban gran parte del estadio Riyadh Air Metropolitano, en el que según ha anunciado la promotora ha sido el concierto más multitudinario de IRON MAIDEN en España. Momento que aprovechó el recién llegado Simon Dawson para saludar y acomodarse tras los timbales de su kit de batería.

Todavía con luz del sol sobre nuestras cabezas IRON MAIDEN dio por inaugurada de forma oficial su actuación cuando, tras una explosión, apareció el resto de la formación para arrancar su actuación de la mano de “Murders In The Rue Morgue” con una bola de sonido que hizo presagiar lo peor.

Aún así, la aparición en escena de Steve Harris, Bruce Dickinson, Dave Murray, Adrian Smith, con su mítica guitarra Lado, y el saltarín de Janick Gers hicieron rugir a un estadio sediento por escuchar un repertorio de temas clásicos de la banda. El sonido no mejoró durante las ejecuciones de “Wratchild” y “Killers”, en la que Eddie apareció en escena por primera vez, portando un hacha con el que trató de arrancar las cabezas de los miembros de la banda.

Tras esta trilogía de temas de los dos primeros álbumes de la doncella llegó el primer discurso de Bruce. El vocalista aprovechó para dar un poco de descanso a sus todavía imponentes cuerdas vocales y presentar los cambios que han realizado para este “Run For Your Lives World Tour”. Primeramente dio la bienvenida a Simon Dawson, escudero de Steve en BRITISH LION y quien ha sustituido al mítico Nicko McBrain tras los tambores. La otra novedad fue la introducción de una gran pantalla trasera en lugar de los habituales telones que la banda ha usado durante toda su trayectoria.

IRON MAIDEN continuó su concierto con “Phantom Of The Opera” y a pesar de haber empezado su repertorio desempolvando clásicos de sus dos primeros álbumes, la banda no fue capaz de rendir un mínimo homenaje al fallecido Paul Di’Anno. Hecho que me entristeció un poco ya que, tan solo una semana atrás, sus compatriotas JUDAS PRIEST le hicieron aparecer en pantalla durante la interpretación de “Giants In The Sky” durante su actuación en el Barcelona Rock Fest.

El sonido mejoró moderadamente para el inicio de “The Number Of The Beast”, en la que encendieron por primera vez los cañones de fuego, haciendo rugir, una vez más, el feudo del Atlético de Madrid. Todavía era de día cuando el bajo de Steve Harris nos introdujo de lleno en “The Clairvoyant”, y fue en ese momento cuando unas enormes nubes grises comenzaron a acumularse sobre el cielo del estadio, amenazando con una lluvia que, afortunadamente, no llegó en ningún momento.

Nuevo subidón para los presentes en esta ocasión en forma de una “Powerslave” épica y con antorchas en las pantallas en la que Bruce aprovechó para lucir la mítica máscara que usó durante el “World Slavery Tour” y también para pasearse por las pasarelas traseras del escenario. Uno de los momentos más brillantes de la actuación llegó con el maravilloso solo de guitarra que ejecutó Dave Murray durante la interpretación del tema.

IRON MAIDEN se mantuvo con el punto de mira en el “Powerslave”, ya con un sonido más estabilizado a pesar de que no fue perfecto en ningún momento, esta vez para sacarse de la manga dos ejecuciones brillantes de la coreada “2 Minutes To Midnight”, apoyada por Adrian Smith en los coros, y una “Rime Of The Ancient Mariner” con la parte central pausada y con el suelo del escenario repleto de humo y que dotaron de más épica todavía con los chispazos a la altura de los focos en justo al final del tema.

Simon Dawson hizo rugir nuevamente a los presentes cuando atacó el inicio de una “Run To The Hills” que desató la locura y cuyo estribillo fue cantado a pleno pulmón por los seguidores de la doncella. El fuego amenizó todavía más el tema desatando los cánticos victoriosos del estadio una vez finalizada.

En cuanto a las pantallas laterales, me sorprendió que una banda que actúa en estadios de fútbol utilice unas de tamaño relativamente reducido, quedando pequeñas para un recinto de estas dimensiones.
Otra cosa que llamó mi atención fue el diseño del escenario, cerrado en sus extremos, lo que impedía la visión completa de la batería de Simon Dawson y de la pantalla gigante trasera para quienes tenían asiento en los laterales.

El inicio de “The Trooper” supuso un estallido de júbilo, amenizado por un Bruce luciendo su uniforme de soldado y ondeando la bandera de la Union Jack mientras corría de un lado a otro de la pasarela trasera y con Eddie apareciendo nuevamente sobre las tablas, mientras el resto de la banda se alineaban todos juntos al borde del escenario mientras Bruce cambió la Union Jack por una bandera española que arrancó los aplausos de los presentes.
Con el cielo totalmente teñido de negro llegó el turno de una “Hallowed Be Thy Name” que Bruce empezó a cantar encerrado en una jaula. Esta vez se encendieron antorchas de verdad sobre el escenario mientras nos deleitaron con el gran truco visual del show. Dickinson se liberó tras una explosión teniendo que huir corriendo por la pasarela perseguido por un holograma que encarnaba la mismísima muerte proyectada en la pantalla trasera del escenario.

La banda londinense rescató el que iba a ser el último tema de la era Di’Anno de la velada, el escogido fue el homónimo “Iron Maiden”. Bruce no dejó de entonar sus míticos “scream for me Madrid” para que el estadio rugiera ferozmente cada vez que él lo pedía mientras aparecía una nueva encarnación de Eddie en la gran pantalla trasera. El final de tema fue apoteósico con la banda y el público entregados, explosiones y con un Janick que hizo voltear su guitarra sobre sus cabezas. La pirotecnia hizo que el humo se extendiera por toda la pista mientras la banda se despedía del público madrileño.

Tras el breve descanso, las míticas palabras del discurso de Churchill unidas a las imágenes bélicas proyectadas en pantalla nos introdujeron de lleno en una “Aces High” en la que vimos a Dickinson desgañitarse tratando de llegar a las notas envenenadas del estribillo.

Tras la calurosa ovación llegó el turno para las siempre celebradas “Fear Of The Dark” y “Wasted Years”, en la que brilló Adrian Smith poniendo el estadio patas para arriba y que supusieron el colofón definitivo para una gran noche de Heavy Metal con una de las bandas más influyentes de la historia del género. La banda se despidió entre una enorme ovación, repartiendo púas, baquetas y muñequeras entre las primeras filas. Del mismo modo que hacía Nicko, un emocionado Simon fue el último en abandonar el escenario.

IRON MAIDEN certificó una grandísima noche de Heavy Metal a pesar de que el sonido fuera mejorable. La entrega del público llevó en volandas al combo londinense en una noche en que cada canción del repertorio fue un clásico. Bruce Dickinson sigue conquistando escenarios con una voz que desmiente el paso del tiempo, y la banda entera, demuestra cada noche que sigue viva y enérgica.

Y es que asistir a un concierto de IRON MAIDEN en pleno 2025 no es solo presenciar un concierto, es ser testigo de una leyenda que aún cabalga con fuerza. Una vez finalizado el concierto, a mi alrededor, tan solo veía caras de felicidad, mientras desfilábamos, abandonando el estadio cantando y silbando “Always Look On The Bright Side Of Life”.
Introducción y crónica de AVATAR: Txema Sáez
Crónica de IRON MAIDEN y fotos: David Aguilar
Promotora: Madness Live!
Más información sobre IRON MAIDEN en su web oficial.











