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KREATOR se da un baño de masas en Madrid con CARCASS, EXODUS y NAILS

Crónica y fotos del concierto de KREATOR, CARCASS, EXODUS y NAILS en el Palacio Vistalegre Madrid

Un pack de los fuertes, de los que se perciben como eventos para el recuerdo, era el que se nos proponía en este inicio de primavera 2026: tres instituciones absolutas del Metal, junto a una cuarta banda “joven” que roza el 20 aniversario (ahí es nada) hacían piña para machacar al que se ponga por delante en el Krushers Of The World Tour 2026. Mucha historia sobre las tablas la que concentraban NAILS, EXODUS y CARCASS bajo el amparo de KREATOR, y en Madrid, aún calentando motores -segunda fecha de la gira tras el debut en Lisboa dos días antes- dejaron una huella imborrable en los miles de asistentes.

Los alemanes, en esta ocasión, tiran la casa por la ventana para los metalheads del hemisferio norte: KREATOR está llevando por buena parte del planeta (Europa y Estados Unidos) una sus producciones más ambiciosas, con elementos escénicos que habitualmente venían empleando en los escenarios de algunos festivales, de los que crean gran impacto visual, y que, también sea dicho, ayudan a camuflar o al menos relativizar -por efecto del impacto visual- los fallos y faltas que la banda pueda perpetrar a nivel musical.

Veteranos y noveles atraídos por el Metal Extremo en Carabanchel

El Palacio de Vistalegre, embutido entre las angostas calles del abarrotado barrio de Carabanchel, acogía con las manos tendidas a miles de seguidores del Thrash y Death Metal (fundamentalmente, aunque fans del Hardcore de NAILS también los había) que, en los aledaños del recinto en un día típico de inicio primaveral, tomaban sus cervezas aprovechando el buen tiempo en terrazas y bares de la zona.


A la llegada al recinto, el olor a fritanga por la churrería próxima al pabellón, mezclado con los orines rancios acumulados de los eventos en días previos (una velada de combates y un artista Pop el viernes y sábado) creaban una atmósfera realmente peculiar, de tiempos pasados, y es que la falta de higiene en los recodos del recinto no era ya ochentera, si no casi medieval.

Así que, si te llegan a soltar ahí este domingo 23 de marzo de 2026, te dicen que estás en 1986 para ver un concierto masivo de Metal -y no cuarenta años después- podrías haberlo creído: más allá de la porquería dejada alrededor el viernes y sábado, el ver una masa más que amable, hermanada y civilizada de metaleros venidos de toda España, era toda una maravilla. Un evento tan poblado, salvo para los grandes nombres que nos vienen a bote pronto a la cabeza, no es tan habitual en clave de las sonoridades más extremas.

Por cierto, que dentro de esta masa de fans, la mayoría nos aproximamos más a los cincuenta años que a los quince, aunque algún joven había, incluso algún niño... pero es que cuando se trata de disfrutar de mitos de esta música, cualquiera se apunta, porque no es cuestión de edad: solamente se trata de haberla descubierto como se merece.


Con una asistencia bastante potente, debido a que era la única fecha en España del Krushers Of The World Tour -aunque lejos del “no hay billetes”- el público vivió las cuatro actuaciones sin ningún tipo de aprieto, con espacio más que suficiente en pista y bastantes asientos libres en grada.

NAILS: clavos en los oídos recibidos con gusto

Nails en concierto en Madrid

Los estadounidenses NAILS llevan labrando su historia desde hace casi 20 años, avanzando en el mundo del Powerviolence, Crust y Grindcore a puñetazos en forma de discos. Bajo el amparo de Nuclear Blast desde 2016, su lucha se ve favorecida, porque el acceso a este tipo de giras tan relevantes es más sencillo: no todos los años te metes a abrir -con su gran telón a todo color, eso sí- a gigantes como EXODUS, CARCASS y KREATOR.

Andrew Solis en concierto con Nails en Madrid
Andrew Solis en concierto con Nails en Madrid

Abriendo la tarde, con un sonido rasposo, potente y compacto, el trío californiano tocaba para un aforo un tanto pelado a primera hora de la tarde. Incluso en un setlist corto por su condición de teloneros, teniendo canciones tan breves como les permite su estilo, NAILS tocar un montón de temas, como “Lacking the Ability To Process Empathy”, “Conform” o “Scum Will Rise”.


Tan es así que presentaban los temas a modo de eterno bis sin final: ”¡Dos canciones más!” fue la otra frase que Todd repitió en varias ocasiones, así que la cosa se prorrogó mucho más de lo esperado. La audiencia respondía bien ante los ánimos infundidos por el guitarrista y cantante Todd Jones, quien solicitó al público a moverse de forma violenta: “¡Haced el baile de SLAYER!”

Todd Jones en concierto con Nails en Madrid
Todd Jones en concierto con Nails en Madrid

Curiosa expresión, que usó también al menos un par de veces... y especialmente graciosa resultaba porque un miembro de SLAYER salía a tocar poco después.

Entre las más celebradas de sus canciones estuvieron “I Will Not Follow” y “You Will Never Be One Of Us“, pero en general, y dado el buen sonido del que gozaron, el concierto en su conjunto fue estupendo. Los seguidores de NAILS con los que compartí charla posterior a su show así lo atestiguaban.

A pesar de que el escenario tan grande diluía su propuesta de sudor y gritos a la cara, Todd Jones y Andrew Solis hicieron todo lo posible por contactar con la masa, que les veía a una distancia ya importante, dadas las dimensiones del foso de seguridad.


Envalentonados por la ocasión, creo que no desperdiciaron su momento de gloria, algo que repetirán hasta en 25 ocasiones (si no me salen mal las cuentas, todas las fechas europeas) y que, a su paso por Madrid, salieron muy reforzados por la opinión de la gran mayoría.

Carlos Cruz en concierto con Nails en Madrid
Carlos Cruz en concierto con Nails en Madrid

Mención aparte merece Carlos Cruz, el batería de NAILS, que se vio beneficiado en este caso por ser telonero, al menos para salir en las fotos: su kit de batería, más cerca del borde del escenario que el del resto de compañeros de las otras bandas, le permitió lucirse especialmente.

EXODUS: el goliat gigante del Thrash americano cumple sobradamente

Rob Dukes con Exodus en Madrid
Rob Dukes con Exodus en Madrid

La verdad es que llevo perdida la pista de EXODUS, discográficamente, desde “Shovel Headed Kill Machine”, y hace ya más de 20 años de ese disco. Tampoco es que sea algo casual, porque su mejor versión en ese sentido parece que quedó congelada en el magnífico “Tempo Of The Damned” de 2004, y la caída del interés por lo tanto es más que evidente. Sin embargo, desde entonces, he visto al grupo en directo con Rob Dukes, con Zetro Souza (la última vez en el Vagos Metal Fest de 2022) y ahora de nuevo otra vez con Dukes en unas cuantas ocasiones.

Gary Hold en concierto con Exodus en Madrid
Gary Hold en concierto con Exodus en Madrid

Este baile de cantantes tampoco parece ayudar demasiado a sacar el mejor de los partidos en las grabaciones en estudio, pero en directo las prestaciones siguen siendo altas: que tuvo, retuvo, y será por eso que los californianos aún saben dar un concierto de calidad. Madrid en esta enésima ocasión, no iba a ser menos, y aunque sigo prefiriendo a Souza sobre Dukes, EXODUS se sostiene muy bien ante el público con su actual formación.

Gary Hold en concierto con Exodus en Madrid

Por cierto, que los presentes hicieron bien en entregarse a la causa, porque es probable que por fin el 2027 sea el año de retomar cierto ritmo de actuaciones para Gary Holt con lo que queda de SLAYER. Lo cierto es que ya podría haberlo sido este 2026 cargado de festivales -y de facto no lo va a ser, ya que casi no tienen fechas anunciadas- y pueda haber algún gran fleco económico que les impida dar el paso y cebarse a dar conciertos. Por si acaso, no os perdáis a EXODUS en los próximos meses.

Jack Gibson con Exodus en Madrid

Además de esa amenaza flotante de que la vaticinada vuelta al 100% de SLAYER, tampoco hay que perderse a EXODUS porque verles desgranar “Bonded By Blood”, “Deathamphetamine” o “Blacklist” sigue siendo un gusto, aunque vayan acompañado de temas nuevos más insulsos pertenecientes a “Goliath” como “3111” o “Promise You This”.

Jack Gibson en concierto con Exodus en Madrid
Jack Gibson en concierto con Exodus en Madrid

Lee Altus en concierto con Exodus en Madrid

En esta gira, aunque EXODUS es un acompañante, saben en el tipo de escenarios que se iban a mover en cuanto a dimensiones, por lo que llevaban un telón imponente y enorme con la portada de su último trabajo. Detalles que está muy bien cuidar, igual que la figura de Dukes, que estaba más delgado de lo que le recordaba, quizá por haber entrenado bailando “The Toxic Waltz”.

Rob Dukes con Exodus en Madrid

Fue detallista hasta para el bienestar de sus seguidores: el vocalista no dudó en llamar la atención a un “abusón” que estaba causando algunos disturbios entre el público, justo antes de buscar el eco de los miles de asistentes en el más puro estilo Freddy Mercury, igual que tuvo a bien al final del show el entregarle uno de los setlists a un niño que veía a sus héroes con unas orejeras de protección auditiva en primera fila.

Lee Altus con Exodus en Madrid
Lee Altus con Exodus en Madrid

Dicho esto, y más que contento por la entrega de una formación en la que pudimos ver también a un Lee Altus de lo más simpático (y un más serio y concentrado Jack Gibson, otra forma de entregarse al máximo en un concierto) creo que les sobró de nuevo el vicio adquirido de tocar unos segundos de “Raining Blood”, porque la tremenda grandeza de la canción hace recibir más vítores que el resto de temas.

Rob Dukes con Exodus en Madrid

Volvió a romper la cohesión del concierto, es una distracción prescindible y que resta valor a tu propia trayectoria. Es el único pero que puedo ponerles a esta aparición en las tablas de Vistalegre: no es su canción, es una gracia que ya huele y que no aporta absolutamente nada a su actuación. Afortunadamente, y más desde este intenso show, la mayoría sabemos que EXODUS ha vivido, puede vivir y vivirá sin depender de los hits de terceros.

CARCASS gana esta final a cuatro del Metal a base de patología musical

Jeff Walker de Carcass en Madrid
Jeff Walker de Carcass en Madrid

De las reuniones gordas tras parones de muchos años, la de los británicos CARCASS fue de la que más dudas generaron cuando, tras su reaparición en 2007 y el lanzamiento de su disco de regreso en 2013, no quedaba claro cuál iba a ser su paso: “Swansong” (en esta ocasión sin representación en la gira) fue su supuesto borrón, que marcó el rechazo de muchos -aunque a la larga tengo la sensación de que ha acabado por ser un disco muy querido- así que su vuelta era un mar de dudas.

Bill Steer de Carcas en Madrid
Bill Steer de Carcas en Madrid

¿Seguirían caminando hacia un lado más melódico y alejado del sonido extremo? La respuesta la tenemos desde hace mucho tiempo, pero no está demás vivir noches como las de Madrid, que solamente nos permiten reafirmarnos en que están haciendo algo del gusto de una gran mayoría, salvo los que aún viven anclados en “Reek Of Putrefaction”.

Nippy Blackford de Carcass en concierto en Madrid

Pues bien, tantos años después, uno de los pilares del Grind (por accidente) aún siguen caminando más que triunfales con dos envites discográficos magníficos como “Surgical Steel” y “Torn Arteries”, y también gracias a unos conciertos apabullantes. Con la mejor decisión que podían haber tomado Bill Steer y Jeff Walker para ellos mismos y para nosotros, que fue la de retomar la actividad, CARCASS volvía a pasar por España una vez más dentro de esta segunda venida del Cristo del Gore, y afortunadamente para nosotros, estábamos otra vez ahí para verlo.

Los británicos siguen en estado de gracia, y parece que los años solamente les hacen perfeccionar su propuesta: un sonido nítido (el mejor de la velada) y potente les llevó en volandas ante un público que parecía estar allí para ellos. Se aprecia el cariño hacia el grupo, y es que el contacto tomado en repetidas ocasiones en los últimos tiempos (varias giras y apariciones en festivales como Rock Imperium en la última década) con los metaleros españoles ha creado un vínculo fuerte y de momento indisoluble, si nada cambia.

Jeff Walker de Carcass en concierto en Madrid

Enfundados en sobrias camisas, de las que se pone la gente cuando va “casual” a las oficinas el viernes (el típico día sin etiqueta) Walker estaba en su salsa, pletórico de voz y disfrutón, apoyado por un Steer que se movía a la misma cadencia que sus riffs. Al otro lado, Nippy Blackford, el “recién llegado” (tres años ya en CARCASS) tomaba sus galones y, dentro de un aparente segundo plano, sabe tomar peso alentando a los seguidores puño en alto, gesticulando, mientras un Daniel Wilding aporreaba de lo lindo para clavar con precisión quirúrgica su set.

Bill Steer de Carcas en Madrid

“Unfit For Human Consumption”, “Buried Dreams”, “No Love Lost”, “Genital Grinder” o el final con “Heartwork” dejó Madrid con un postoperatorio agradable, cual residuo de sedación narcótica... nadie salio defraudado de esa sala de operaciones, aunque el paso por allí se nos hizo un tanto corto. Ganaron, todo el mundo aceptó que CARCASS llevó a cabo la mejor de las cuatro presentaciones en vivo. Walker repartió cera con el bajo, mostró una voz inquebrantable... y se desempeñaba con la misma facilidad con la que nos arrojaba botellas de agua, el clásico momento refrescante que no suele faltar por su parte.

Jeff Walker de Carcass en concierto en Madrid

En cuanto a su montaje, CARCASS preparó en el fondo un telón con su clásica ilustración de musculatura, nervios y tendones a blanco y negro sobre otro de más tamaño, con material médico como tijeras, escalpelo y la caja torácica. En el frontal no perdieron el gusto por el uso de pantallas: allí pudimos ver sus habituales proyecciones de bisturíes, la portada del álbum “Heartwork” o, antes de empezar su actuación, su ya famosa carta de ajuste. Lamentablemente, esas pantallas estaban en buena parte tapadas por la tarima que después usó KREATOR, así que en las primeras filas no se podía apreciar correctamente este apartado visual.

Como detalle curioso, el equipo de Madness Live!, tras las vallas del espacio acotado para mesas de sonido y luces, daban rienda suelta a su pasión por la banda, meneando la cabeza y dándole a los platos y caja de aire mientras sonreían de mejilla a mejilla por lo que estaban viendo. Profesionales, pero sin olvidar que son fans. Puro disfrute para todos, pues, lo de CARCASS, aunque un puntito por debajo de la apoteosis salvaje de hace unos años en Cartagena.

KREATOR tritura el mundo en esta gira, pero con pequeñas carencias

Mille Petrozza de Kreator en concierto en Madrid

Tras ver tres buenos conciertos, con mención destacada para los británicos CARCASS, los germanos KREATOR tenían todo a favor para, como cabezas de cartel de esta poderosa gira, arrasar con todo y llevarse de calle a una audiencia deseosa de su Thrash. La mayor parte del público estaba ahí por ellos, con la terrible certeza de sufrir un dolor sin fin, por el placer de matar para acabar con sus almas en coma...

Concierto de Kreator en Madrid

Sin embargo, la épica en estas ocasiones no siempre se logra: salir a tocar después de otros tres monstruos es un arma de doble filo. Y es que por mucho que te esperen los acólitos, las comparaciones, por muy odiosas que sean, se van a dar. Salir mal parado, si no estás al máximo de tu capacidad, cabe entre lo posible. Y algo de esto hubo, porque hay algunas debilidades que hace ya años se les viene notando a los del Ruhr, y en Madrid volvieron a ser evidentes, pero bueno, vayamos por partes.

Inicio furioso: la Mente Violenta está que echa humo y fuego

Para ir creando una atmósfera adecuada, la introducción de “Run To The Hills” de IRON MAIDEN sonó al completo. Entonces se hizo la oscuridad hasta que unas luces rojas tomaron la escena, mientras que uno por uno, las siluetas de KREATOR iban reflejándose a contraluz sobre el telón. El magnífico ambiente rompió ya en algo atronador cuando el telón cayó y ahí teníamos a Petrozza y Ventor, los veteranos fundadores de la banda, acompañados del ya más que establecido guitarra solista Sami Yli-Sirniö y al bajista Frédéric Leclercq.

Sami Yli-Sirniö de Kreator en concierto en Madrid

El Palacio Vistalegre se convirtió entonces en el propio teatro de pesadilla de KREATOR, con una cabeza enorme de Violent Mind -adaptado con el cráneo humeante según el arte de la portada de “Krushers Of The World”- dominando desde la altura para que los alemanes reinaran en la noche madrileña bajo su intimidante mirada. Gas carbónico a todo meter, varias configuraciones de fuego hasta aburrir, los demonios hinchables a los laterales y un juego de luces impresionante hicieron que sus fans se volcasen desde el segundo uno ante ese regalo para los ojos.

Actuación de Kreator en Madrid Además, el escenario tenía una cierta tridimensionalidad, no solo por la calidad de los telones y su notoria profundidad propia: debajo de Violent Mind había una estructura que envolvía la batería de Ventor, al que me crucé previamente en el pasillo de camerinos por el que accedimos al foso en NAILS unas horas antes. Si no le llego a ver en ese momento, no le veo en todo el día: su kit y él mismo estaban rodeados de tal manera por la estructura que era harto difícil verle tocar, un detalle que deberían haber tenido más en cuenta durante la fase de diseño del escenario.

Mille Petrozza y Frédéric Leclerq de Kreator en concierto en Madrid
Mille Petrozza y Frédéric Leclerq de Kreator en concierto en Madrid

La masiva producción de KREATOR para esta gira puede deberse a una ambición de querer dar algo más a su gente, después de tantos años, y no como algo puntual, si no que estuviera disponible para todas las ciudades imaginables. Después de haberles visto tocar en salas estándar por debajo de las mil personas, pasar a tener un montaje propio de las ocasiones especiales pero en un tour completo, es para quitarse el sombrero.

Frédéric Leclerq de Kreator en Madrid

Por cierto, que en esta ocasión, tan cargada de detalles minuciosos, pudimos ver a los Bengalo Boys (así les llama la propia banda, según vi en la hoja de setlist) tapando sus rostros, fuego en mano, pero en esta ocasión portando máscaras de Violent Mind, apareciendo hasta en dos ocasiones distintas. Muy espectacular todo, y acertado, coherente con la imagen histórica del grupo... solamente sobra el confeti, que eso de Thrash tiene poco, para qué engañarnos.

Sami Yli-Sirniö de Kreator en directo en Madrid

Musicalmente, que es lo más relevante, fue pura intensidad, de inicio a fin, jugando con los ambientes de distintos temas, desde los más agresivos de su etapa de la vieja escuela -reducida en esta gira a muy pocas canciones, todo sea dicho- a los que tienen melodías más pegadizas de sus últimos 25 años. Evidentemente, era necesaria la representación de su último disco, como el brutal inicio con “Seven Serpents” o “Satanic Anarchy”, pasando evidentemente por la propia “Krushers Of The World” o “Loyal To The Grave”, en la que Petrozza se envolvió en unas alas negras para dar más dramatismo a la interpretación.

Frédéric Leclerq de Kreator en concierto en Madrid

El resto fue una especie de grandes éxitos, sin comerse mucho el tarro, y centrando el tiro en sus últimos cinco lustros: “Hail To The Hordes”, “Enemy Of God”, “Hate Über Alles”, “Hordes Of Chaos”, “Satan Is Real”, “Phantom Antichrist” (donde Mille ordenó saltar, y su gente saltó), "666 - World Divided" y “Violent Revolution”. En cuanto a su producción mítica de los 80 y 90, las elecciones fueron “People Of The Lie”, “Betrayer”, “Endless Pain” y el cierre “Pleasure To Kill”. Son tantos años a las espaldas que entiendo se dejen mucho tema por tocar, y no ya canciones ocultas bajo la enorme sombra de los clásicos, si no los propios clásicos como “Tormentor”, “Renewal” o “Under The Guillotine”.

Mille Petrozza de Kreator en concierto en Madrid

En fin, KREATOR, en ese sentido, fue muy a lo seguro, y seguro es también que acabaron dolidos por dejar esto o aquello fuera del setlist. Imposible contentar a todo el mundo, claro, pero dado que se percibe una cierta corriente de hartazgo en un sector de sus seguidores tradicionales por la línea melódica y mecanizada a la hora de componer tomada por el “KREATOR moderno” (el que abarca de “Violent Revolution” hasta nuestros días) pues el cabreo para algunos fue mayor. La coña ha llegado hasta tal punto que, al ver salir a un espectador en silla de ruedas desde el foso por un vahído, un amigo redactor de esta casa y yo nos reímos tras concluir de manera conjunta que su desvanecimiento se debía al haberse encontrado a unos “KREATOR tocando Power Metal”.

Frédéric Leclerq de Kreator en directo en Madrid

Considero esa crítica justa: hay una excesiva repetición de esquemas desde hace años, tras dar con una fórmula renovada de éxito para esta versión del grupo. ¿Funciona? Pues para qué arriesgar, dirán Petrozza y sus colegas. Yo, por mi parte, disfruto de esta versión del grupo, pero reconozco que, aunque acierten al enganchar con mucha gente gracias los estribillos sencillos y melodías pegadizas, han entrado en una especie de bucle que no a todos debe gustar, a mi entender más por la autoclonación que por pecar de blandos.

Bueno, entonces todo muy bien, ¿verdad? Ganando el corazón de la gente por el ojo, también por el oído gracias a los temas que más o menos todo el mundo quiere escuchar del grupo, una banda mítica perfectamente cohesionada, hasta por momentos coreografiada... ¿Acaso hay algo que KREATOR no haga bien en vivo? Pues sí, y es que la edad le pasa factura a todos: Petrozza no puede llegar igual que antes a las estrofas, dejando un punto de agresión vocal reservado, pero no se puede obviar que es un derroche de honestidad, no hay trampa ni cartón en su voz.

Mille Petrozza y Frédéric Leclerq de Kreator en concierto en Madrid

Tampoco ayudó un sonido no del todo claro en las guitarras (aunque esto puede ser cosa del recinto) porque algunos riffs parecían menos intrincados de lo que realmente son -ya nos los sabemos de memoria-. Y claro, también está la bajada de velocidad, un puntito, siendo especialmente notorio desde la vez que vinieron de gira con ARCH ENEMY y HELL, que fue cuando más se lo noté, contribuyendo a que los temas suenan menos feroces y más pesados. Así, como comentaba anteriormente, hay intensidad, sí, pero más por aplastamiento que por agilidad en los temas, interpretados con algo menos de “zapatilla”.

Definitivamente, un muy buen concierto, con cosas mejorables pero que, por las limitaciones físicas de cuerdas vocales y demás, difícilmente veremos corregir jamás: salvo que viajes en una máquina del tiempo, estos KREATOR son los que vas a tener hasta su retirada, con suerte de que no haya un declive profundamente notorio, que de momento no lo hay. En la balanza, como sucede con cualquier banda tan veterana, creo que empieza a pesar más la nostalgia de su historia que un presente avasallador.

Sami Yli-Sirniö de Kreator en vivo en Madrid

Sea como sea, creo que, de haber asistido como público y no en calidad de fotógrafo y cronista, habría liberado de tareas mi mente, me habría dejado llevar, y habría vivido el concierto desde el espectro de la emoción y menos desde el enfoque analítico la presencia de uno de los grandes de la historia del Thrash. Lo habría disfrutado más, en definitiva, aunque esto no hubiera ocultado igualmente los déficits que entiendo tiene la formación desde hace algún tiempo.

Mientras sonaba la despedida de “Satan Is Real” en versión Dark Pop (¿quién habrá grabado eso?) pensaba que, a pesar de los peros que se le puedan colgar a KREATOR, su entrega fue inapelable, máxima. Un concierto muy bueno en el que los alemanes se vaciaron, aunque fuera solo para llegar al notable, pero con la buena señal de dejarnos con ganas de más: me encantaría poder repetir en próximos meses, la verdad. Por excusarles un poco, hay que decir que España estaba justo al principio de la gira, por lo que con el paso de las fechas, quizá aún estén a tiempo de pulir alguna cosilla.

Mille Petrozza de Kreator en directo en Madrid

No quería concluir sin decir que Mille Petrozza, con su carisma difícil de igualar, nos agradeció de un modo sincero -de esas veces que percibes que unas palabras salen del corazón- tantos años de apoyo al Thrash Metal. Por mi parte, creo que nunca podré agradecerle suficientemente lo que él ha hecho con KREATOR (y aún hará, durante un tiempo) por esta música.

Carlos Herrero
Carlos Herrero
Empecé a escuchar Heavy Metal en 1995 y con el paso de los años fui ampliando el espectro ahondado en el Metal Extremo, pero nunca olvidando esas raíces. Llegado el momento, sentí que aquello no era suficiente, empezando a involucrarme más en la escena con el periodismo musical desde 2005.

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