Crónica y fotos del concierto de CASTLE RAT y ZHARZHA en Barcelona (sala Upload, 30 de octubre de 2025)
La primera visita a nuestro país de la formación de Medieval Fantasy Doom Metal CASTLE RAT generó una gran expectación. Fecha única en Barcelona, con las entradas agotadas días antes del evento, para presenciar la gira de presentación de “The Bestiary”, el segundo álbum de la banda de Brooklyn liderada por Riley Pinkerton, alias The Rat Queen.
En esta ocasión, estuvieron acompañados por la banda de Sabadell ZHARZHA, que se encargó de caldear el ambiente de una Sala Upload llena hasta la bandera.
ZHARZHA

Para quien no conozca a ZHARZHA, se trata un power dúo nacido en 2021 que balancea su sonido entre los confines del Stoner y del Doom Metal. Tan solo dos miembros sobre el escenario, Marta Moreno a las voces, bajo y flauta y Iván Ruiz a la batería, fueron suficientes para hacer retumbar las paredes de la sala Upload en la que se palpaba el ambiente de las grandes noches a pesar de que el concierto fue celebrado un jueves y en medio de una semana con una notable oferta de conciertos de Metal en Barcelona.

ZHARZHA dispuso de poco tiempo sobre las tablas pero fue suficiente para presentarse ante un público que copaba gran parte del recinto cuando iniciaron su descarga. Aunque solo dos músicos defendieron su propuesta musical sobre las tablas, lograron proyectar una fuerza sonora y una complicidad escénica que hicieron olvidar cualquier vacío físico sobre las tablas.

El bajo de Marta y la batería de Iván retumbaron durante la interpretación de temas como “Resistencia En Fuendetodos”, “La Perra de Bugarach”, “Los Tibets Del Lama” y “La Templanza” y hasta se atrevieron con una versión metalizada de la canción popular catalana “Virolai”.

ZHARZHA dejó constancia de su solidez y personalidad musical en un espacio de tiempo reducido. El power dúo, consiguió llenar la sala Upload con un sonido portentoso y con ejecuciones precisas que hizo olvidar cualquier limitación escénica. Su actuación confirmó que, a pesar de contar solo con dos integrantes, poseen la fuerza y la cohesión necesarias para captar la atención de un público que agradeció su entrega con un fuerte aplauso.
CASTLE RAT

CASTLE RAT es una banda que cuida su puesta en escena hasta el más mínimo detalle y es que el espectáculo empezó antes de que empezaran a tocar, cuando los técnicos aparecieron encapuchados en escena para preparar todos los entresijos técnicos así como una escenografía aderezada con velas y un gran telón con el logo de la banda que cubría la parte trasera de la batería de Joshua Strmic alias The Druid.

Las luces se apagaron justo en el momento en el que empezaron a sonar los compases de “Phoenix I” por los altavoces, provocando el griterío de los presentes a medida que los miembros de la banda tomaron posesión de sus sitios sobre el escenario. La última en salir fue Riley Pinkerton enfundada en su vestimenta de guerrera medieval y maquillada con sus pinturas de guerra. Arrancaron su actuación de la mano de “DRAGON” y su furioso riff que poco a poco se va transformando en un pasaje hipnótico aderezado a la perfección por la dulce voz de la Rat Queen.

Sin apenas mediar palabra, CASTLE RAT prosiguieron con su triunfal viaje al medievo con una brillante ejecución de la sabbathica “Wizard”. El combo de Brooklyn nos sumergió de lleno en el imaginario de "The Bestiary", un álbum que construye un universo conceptual de fantasía concebido como un “libro de bestias”: una colección de criaturas místicas de un mundo olvidado, cuya última alma ha sido reunida y preservada por un mago. Cada canción representa a una de esas criaturas, o una faceta de ellas, lobos, unicornios, dragones, serpientes, muchas de las cuales fueron representadas en vivo por Alexandra Blair, quinto miembro de la banda y responsable de la vertiente más teatral que caracteriza a los estadounidenses.


CASTLE RAT puso de nuevo la mirada en su flamante nuevo trabajo de estudio para ejecutar “Wolf I” con Alexandra encarnando un lobo que hizo de las suyas por el escenario hasta que finalmente Riley desenfundó su espada por primera vez para usarla en una especie de ceremonia de investidura, tocando la espalda del animal con su arma para convertirlo en caballero. Tras el teatrillo llegó el turno de una “Unicorn” que embaucó a los presentes con la sensualidad de sus melodías y que destapó la primera gran ovación de la noche.


Riley aprovechó el aplauso para beber arrodillada de su cáliz dorado mientras Franco Vittore, alias "The Count", aprovechó para ejecutar un breve solo de guitarra que se fundió con una “Path Of Moss” que sirvió de preludio para “Fresh Fur” iniciada por un grito casi diabólico de la vocalista que nos introdujo de lleno en una nueva tormenta de riffs pesados que hicieron las delicias de los presentes que abarrotaban una sudorosa sala Upload que celebró a lo grande la ejecución de “Serpent”, convirtiéndola en uno de los momentos álgidos de la actuación.

Riley agradeció al público por apoyarlos en directo y dio paso a “Dagger, Dragger”, el tema que abre “Into The Realm”, su primera entrega discográfica, desatando los pogos entre las primeras filas y culminando en un final salvaje.

Acto seguido, Alexandra reapareció en escena con una imponente máscara de rata y portando una guadaña, arengando de nuevo al público mientras el resto del grupo se encargaba de poner la banda sonora a su interpretación con la embriagadora “Sun Song”.

La interpretación desembocó en una lucha épica entre el roedor y la vocalista, con varios giros de guion, muertes y resurrecciones mediante pócimas mágicas al más puro estilo de serie B, que fueron vitoreados por la gran mayoría de los presentes.
CASTLE RAT abandonó el escenario pero el fervor con que el público coreó el nombre del combo de Brooklyn hizo que aparecieran de nuevo en escena casi instantáneamente para ejecutar una reposada y preciosa “Cry For Me” que dio paso a una agría interpretación de “Siren” que supuso el punto final a una compacta y entretenida actuación de aproximadamente 75 minutos de duración.

Su desenlace fue aderezado espontáneamente cuando una persona del público le entregó unas flores a Riley y esta no dudó ni un segundo en agarrar los tallos entre sus dientes para dar el último guitarrazo. Tras ella, la formación se despidió mientras sonaba “(Don’t Fear) The Reaper” de BLUE ÖYSTER CULT por los altavoces.
En CASTLE RAT, historia y música se entrelazan de forma magistral: la trama no funciona únicamente como fondo escénico, sino que da vida a un espectáculo cargado de vestuario, coreografías, combates con espada y un toque de magia mística que mantiene al público completamente cautivado.

Aun con tanta teatralidad, la música nunca queda relegada, cada tema destaca por sí mismo, demostrando que la verdadera esencia de la banda reside en sus potentes riffs, melodías envolventes y la intensidad de su actuación en directo.

El único “pero” fue la duración del concierto, ya que si por mí fuera, habría permanecido otra hora más escuchando su música y con los ojos bien abiertos, disfrutando cada detalle de lo que acontecía en el escenario a nivel teatral. CASTLE RAT es pura fantasía épica medieval.
Promotora: Primavera Tours (Primavera Sound)











