Crónica y fotos del concierto de SCANNER y ETREUM en Madrid (sala Rockville, 2 de abril de 2025)
El Metal alemán nos ha dado muchas alegrías a lo largo de los años (algunos grupos nos las siguen dando a día de hoy), pero, como ya sabemos que la música no es del todo justa, en ocasiones hay bandas que, pese a haber facturado trabajos realmente buenos, quedan relegadas al olvido o a ese estatus de grupo de culto. SCANNER, la banda liderada por Axel Julius, sería un buen ejemplo ya que sus dos primeros trabajos de finales de los ochenta son de lo mejorcito que salió de Alemania en su estilo en esa época. Es más, me comentaba un amigo que “Hypertrace” es de los mejores discos debut de una banda alemana de Heavy /Power Metal, sólo superado por el inmenso “Walls Of Jericho” (que son palabras mayores) de nuestras calabazas favoritas. Para gustos, los colores, pero haciendo un repaso rápido a esos trabajos de algunos de mis grupos teutones de cabecera, puede que su afirmación esté totalmente justificada y acertada.
Nuestros protagonistas ya habían tocado en nuestro país con anterioridad pero siempre enclavados en el contexto de un festival, si no estoy equivocado. No pude asistir a la novena edición del Pounding Metal Fest de 2015 celebrada en mi ciudad por lo que nunca les había visto en directo si la memoria no me falla, que ya empieza a hacerlo. Por ello acogí con bastante ilusión la oportunidad de presenciar un concierto suyo. Además, encabezaban su propia gira con motivo de la edición el pasado año de “The Cosmic Race”, su último disco hasta la fecha, por lo que tendrían más tiempo para ofrecer un repertorio más extenso que el que un festival les permite.
ETREUM abrió la noche con ganas

Como banda invitada la fecha contaba con la presencia de ETREUM, un grupo relativamente nuevo (se formaron en 2019 pero ya sabemos qué pasó en 2020…) con tan sólo un trabajo editado en 2023 llamado “Evolución”. No conocía a los madrileños con anterioridad pero, como era de esperar, en él basaron la mayor parte del repertorio de nueve canciones, para un total de cincuenta minutos clavados, con el que trataron de animar y caldear el ambiente. No sé si lo lograron, realmente fuimos bastante pocos los que presenciamos su actuación, pero el quinteto le puso ganas y lo mejor de sí mismos para, al menos, intentarlo. Luego ya, cada uno, tendremos nuestra opinión sobre el resultado final.
Con puntualidad, “Cyborg” fue su carta de presentación ante el escaso público reunido de inicio entre el que, seguramente, se encontraban algunos amigos y conocidos además de varios medios acreditados. El sonido en estos primeros compases, y hasta el tercer o cuarto tema, pecó de un doble pedal del bombo de la batería de Javier León demasiado alto que, por momentos, se comía al resto de instrumentos. Conforme fueron cayendo más canciones de “Evolución”, como la que da nombre al grupo madrileño o la que sirve de título al disco, donde Josué Xancó ya nos instó a dar palmas durante el solo de guitarra, fue mejorando hasta poderlo calificar de bueno. La sala Rockville, por lo general, no tiene un sonido lamentable por lo que este elemento no empañó la velada. De hecho, con SCANNER fue incluso mejor.
Como su único disco ya tiene casi dos años de vida, ETREUM aprovechó la oportunidad para renovar su repertorio e incluir varios temas nuevos que, según comentó el vocalista, tienen previsto grabar más pronto que tarde. Tanto “Nebulosa”, el primero de los tres que interpretaron, como “Ruinas”, ya en la recta final del concierto, contaron con unas interesantes guitarras dobladas cortesía de Javier Sánchez y Óscar Molina, aunque me pareció que la totalidad de los solos de sus canciones los ejecutó Javier. “Punto De No Retorno” (presentado jocosamente por Josué diciendo que “como Batman”) fue el último tema nuevo que interpretaron y, aunque en cierto modo es continuista con lo que ofrecían en su debut sí me pareció que, como los otros dos, mostraba cierta evolución en su sonido sin renunciar a su estilo.
Para hacer un poco más participes al público, y de paso intentar que se metieran en el concierto, ETREUM se atrevió con una versión del “Land of the Free” de GAMMA RAY. A priori, es un tema que estilísticamente les “pega” bastante. El inconveniente es que, aunque desde hace años el amigo Kai tenga la voz para los leones, hace 30 años era una de las voces más reconocibles y carismáticas del Power Metal europeo. Josué, aunque bajó algún que otro tono, medio la salvó pero el apartado instrumental creo que fue mejorable. De cualquier manera, fue muy bien recibida por la audiencia y cosechó una gran ovación a su término.
De “Evolución” también tocaron, en el ecuador de la actuación para completar el repertorio, “Señor Del Tiempo”, con cuya presentación estoy totalmente de acuerdo puesto que el tiempo es lo más valioso que tenemos, mientras que el punto y final corrió a cargo de “El Despertar”. Este, posiblemente, es su tema más emblemático y su parte final fue acompañada por palmas a petición del vocalista, tras el que abandonaron el escenario para dejar paso a los cabezas de cartel. Reconozco que, a día de hoy, este tipo de música no me llega como lo podría haber hecho hace décadas pero si aún gustas del Heavy Metal con toques Power en español, dales una escucha. Tal vez te enganchen.
SCANNER tiró de repertorio clásico
Aunque alguno había, es curioso que un grupo que tocó en un festival de la asociación Pounding Metal Union congregara a tan pocos miembros del club en su visita a la capital como cabeza de cartel. De todas maneras ni media sala consiguió llenar SCANNER, y la Rockville tiene un aforo de 180 personas, por lo que la sensación de vacío era bastante notoria cuando salieron al escenario Alex y sus compañeros. Es cierto que éramos pocos pero la mayor parte nos volcamos con los alemanes desde el primer instante, lo que se tradujo en un ambiente mucho mejor del que me esperaba. Igualmente, el grupo sonó realmente bien y apostaron por un repertorio clásico que hizo las delicias de los presentes. He de reconocer que iba con las expectativas algo bajas tras ver algunos repertorios pasados de esta misma gira y me sorprendieron para bien añadiendo dos temas más. Creo que, aún así, con catorce canciones se quedaron un poco cortos pero, tal y cómo está el patio, los 80 minutos que ofrecieron dejaron buen sabor de boca.
Con tres minutos de antelación respecto a lo previsto, los alemanes empezaron del mismo modo que lo hace “The Cosmic Race”, es decir, con “The Earth Song”, antes de retroceder en el tiempo la friolera de 35 años y recalar en “Terminal Earth” con “Not Alone”. Ni que decir tiene la entusiasta reacción que provocó entre la audiencia este pequeño gran clásico de Metal teutón. Lo bueno fue que no iba a ser el único, ni mucho menos, porque ya digo que tiraron de sus discos más clásicos y míticos (como todos queríamos y esperábamos) pasando bastante de puntillas tanto por el nuevo disco como por el resto de su discografía. De hecho, obviaron cualquier referencia a “Scantropolis” y “Ball Of The Dammed”.
Centrándose en sus dos últimos discos aunque, sobre todo, en los dos primeros, el siguiente en caer fue el corte que da título a “The Judgement”, el cual tuvo representación por partida triple ya que “F.T.B.” también fue interpretada hacia la mitad de su actuación y “Eutopia” casi a renglón seguido, siendo bastante bien recibidas pese a ser canciones relativamente recientes.
Buena culpa de ello fue lo activo que se mostró el vocalista Efthimios Ioannidis desde que puso los pies en el escenario. No paró de animar a los presentes a corear estribillos, a levantar el puño o, simplemente, a que diéramos palmas. Además, aunque en algún momento puntual le vi algo justo de voz, cumplió con su cometido de manera notable incluso en los temas que en su día grabó Michael "M.A.J.O.R." Knoblich. La verdad es que el griego me convenció, tanto vocalmente, como en su labor de frontman.
“Mental Reservation” tuvo su cuota en forma de “Rubberman”, dedicada por Efthimios a su nuevo baterista Sascha Kurpanek, cuyo nombre nos incitó a corear durante unos instantes, pero, inteligentemente, la mitad del repertorio corrió a cargo de “Terminal Earth” y, cómo no, de esa joya llamada “Hypertrace”. No obstante, me sorprendió lo bien que encajaron los temas nuevos “Warrios Of The Light” o “Scanner’s Law” entre clásicos del calibre de “R.M.U” o “Terrion” que pusieron la sala patas arriba y a la gente a cantar con el puño en alto. Supongo que la razón se debe a que me parece que “The Cosmic Race” es el disco más Power desde su debut, ya que en otros trabajos de su discografía creo que se decantaron más por un sonido netamente Heavy. De cualquier forma, el nivel se mantuvo casi constante durante una actuación muy disfrutable.
Otro de los puntos fuertes del concierto, en mi opinión, fue lo rotundas y afiladas que sonaron las guitarras. El sonido que sacaron tanto Alex Julius como Max Rybarski a su instrumento fue clave para disfrutar plenamente de las canciones. Además, el único miembro fundador junto al bajista Jörn Bettentrup apoyaron al cantante griego con unos coros sin trampa ni cartón que aumentaron la sensación de fidelidad con la versión de estudio grabada en su día. Ejemplos de ello bien podrían ser “Wonder” o la celebradísima “Warp 7”, aunque valdría casi cualquier otra del repertorio, con la que hicieron el paripé diciendo que era la última canción cuando todos sabíamos que no era verdad.

SCANNER ni siquiera llegó a abandonar las tablas para afrontar el par de “bises” que interpretó. Aquí había pocas dudas sobre las que iba a elegir por lo que, sin sorpresas, sus dos primeras entregas se repartieron a partes iguales ese honor. De este modo “Buy Or Die”, que sonó como si estuviéramos de verdad a finales de los ochenta, dio paso a “Across The Universe”, alargada en su parte final para que la coreáramos a capela cerrando, ahora sí, definitivamente su concierto.
No negaré que los alemanes hubieran bordado con un par de temas más para llegar hasta los 90 minutos pero, de cualquier forma, ofrecieron un gran concierto demostrando que están en plena buena forma a pesar de contar con una formación bastante renovada. Superaron mis expectativas lo cual es, sin duda, algo que celebrar.
Crónica: David Ortego
Fotos: Carlos Herrero






















