Crónica y fotos de la primera jornada de SWR Barroselas Metalfest 2026, festival de Metal Extremo en Portugal
- Segunda jornada: EXHUMED, PENTACLE y DARVAZA chocan con la propuesta de RAPTORE y CENTURY en SWR Barroselas Metalfest 2026
- Tercera jornada: BULLDOZER, MORTIFERUM y THE OMINOUS CIRCLE ganan la partida a unos aburridos BEHERIT en SWR Barroselas 2026
Steel Warriors Rebellion Barroselas Metal Fest (SWR para los amigos) celebraba una nueva edición este 2026, de nuevo en el mes de abril. Sigue siendo el festival más vetusto dedicado en Europa al Metal Extremo, y no es casual: una fórmula exitosa de bandas difíciles de ver, elegidas con exquisito gusto (en general) de los organizadores -encabezados por Ricardo Veiga- hacen que la gente quiera repetir.
La fresca ubicación junto al campo de fútbol de Barroselas donde hubo un partido para metaleros (al que no asistimos) y pegado a la acampada boscosa bajo enormes eucaliptos, son otros atractivos del evento. Cómodo, pequeño… toda la fauna y flora de la familia del Metal portuguesa y española celebró tres días (cuatro, contando el día de presentación) de diversión y conciertos en el norte de Portugal.
Sistema de pago con pulseras no abusivo, buen ambiente, un sencillo pasillo al aire libre para cambiar de escenario, suficientes barras, puestos de merchandising y música (entre los que estuvo Down With The Most High, venidos desde Madrid)… todo ello hacen de este festival algo que debe vivirse, al menos, una vez en la vida.
Y así comenzó la jornada del 30 de abril de 2026, día en el que destacaron GRUESOME, VENEFIXION, ANZV y VASTUM como conciertos más impactantes, cada uno por sus propios motivos, como leeréis a continuación.
BURNT TO DEATH
Los deathmetaleros asturianos BURNT TO DEATH abrían la primera jornada del festival, si exceptuamos los conciertos de presentación que habían tenido lugar la jornada previa del miércoles, que está dedicada normalmente a bandas locales.

Esta formación, reducida casi a la mínima expresión de bajo, guitarra y batería, tiene una trayectoria hasta ahora bastante corta, y aunque son poco conocidos, están tratando de hacer las cosas bien. Estando ya metido en harina durante su show, de pronto me vino a la mente que había visto un videoclip promocional de su más reciente trabajo, el EP “Black Dragon”, y también que no me había gustado demasiado.

Si en su momento me había resultado predecible y poco original, esas malas sensaciones cambiaron según avanzaba su concierto en Barroselas. Aquí BURNT TO DEATH no es que fuera todo lo contrario, pero al menos explotaron al máximo sus virtudes: un Solarfall sólido dada su habilidad para compaginar su labor vocal con su tarea como único guitarrista del grupo, un bajista y un batería solvente, y una conjunción musical entre los tres más que aceptable.

Las canciones, con mucho más empaque en directo que las que había escuchado con antelación por formatos digitales, dejaron claro que el grupo no venía a ver qué sucedía en Portugal, si no a formar parte de ello: tocar en SWR es algo que no sucede todos los días, y otras muchas bandas españolas de categoría muchísimo más contrastada en el Metal Extremo aún están por debutar en este mítico festival, así que BURNT TO DEATH se lo tomó muy en serio. No sé si suele tocar mucho en directo, pero desde luego tenía bastante preparación.

Con solos de guitarra bien guarros, vertiginosos, y con registros vocales profundos, constataron una vez más por qué están en Base Record Production. No es casual, y espero haya más ocasiones de cruzar nuestros caminos en el futuro.
DEATHGEIST
Brasil, la cuna de innumerables bandas de Metal, ha parido a otra formación de Thrash Metal, o mejor dicho parió, nada más y nada menos que hace nueve años. A punto de cumplir una década de historia, no olvidaron su primer disco con la canción “Day Of No Tomorrow”, inicio de su concierto, seguida de “666” se su segundo trabajo.

Así demostraron que tienen confianza en las canciones de todas sus épocas. No en vano, parece que fueron avanzando en el tiempo con los temas elegidos, pues siguieron con el orden cronológico gracias a “Curse Of The Mandrake” y “Procession Of Souls”.

Y la verdad es que tienen motivos para ello. No han inventado la rueda, ni han sido los primeros en hacerla rodar, pero cuando uno ve un buen concierto de Thrash Metal, tiene que reconocerlo. Con mucho movimiento sobre las tablas, dotando de dinamismo y atractivo visual a su descarga, los paulistas se ganaron la simpatía del público por lo pegadizo de sus temas y el modo de interpretarlos.

Como nota negativa, DEATHGEIST acusaron una sonorización de batería inadecuada, con demasiada caja en la mezcla, lo que hacía de su escucha algo cuesta arriba, pero fue un detalle menor dentro de su descarga, capitaneada por Adriano Perfetto, a quien apoyaban con sendos coros Mauricio Bertoni (quien ofreció tocar las cuerdas de su bajo a la primera fila) y Victor Regep, los tres fundadores de la banda, y unos motivadores de cojones para un público que ya entraba en calor.
Su Thrash, no exento de melodía, recordó por momentos a un sonido más próximo al Speed Metal, con incluso melodías de guitarra tendientes al Heavy Metal (especialmente con ese inicio tan oriental de “Underworld”) y que descolocaron por recordar incluso a RUNNING WILD algunos estribillos. La suya fue una visita muy bien aprovechada. Si cruzas el charco con tu banda, que sea para algo como esto.
VENEFIXION
Los franceses VENEFIXION tomaron el escenario con una fuerza descomunal, con intención de no tomar prisioneros. A base de un Death Thrash rancio, blasfemo y mortuorio, lo consiguieron sobradamente, estando entre lo mejor de la jornada del día 30 de abril, y, en conjunto global, también entre lo mejor de toda esta edición de SWR.

Su concierto fue un torbellino de negrura, que nacía de la experiencia de gente como K. Desecrator (miembro de DESTRÖYER 666) a la guitarra, R. Cadaver a las voces (también en NECROWRETCH) y el empuje del batería Thomas Njodr. VENEFIXION es una banda que tiene un poso sobre las tablas alucinante, y que necesariamente tiene que venir de esas otras experiencias musicales previas de sus miembros.

También es así para los dos músicos acompañantes para el directo. De hecho, Profane Alex al bajo y Nagarth a la guitarra, con el maquillaje y actitud, podrían pasar por miembros permanentes del grupo. Eslabones perfectos de esta mortal cadena, pues.

No tenía constancia de la existencia de VENEFIXION hasta este festival, pero ya jamás me olvidaré gracias a ese sonido tan clásico y tan adictivo que representaron tan fielmente y con tan buen gusto, estando a la par de otros grupos similares como VAMPIRE, los primeros TRIBULATION o PEST. Actitud, sonido y canciones buenas, lo tuvieron todo.

“¡Barroselas, somos VENEFIXION y estamos aquí para maldecir vuestras almas!” anunció el bueno de Cadaver… pues la verdad es que con solamente un disco y un EP, lo lograron sobradamente. Su concierto se me hizo tan corto como su discografía. Se me pasó volando, algo que implica ser necesariamente bueno.

Temas como “Summoned And Defiled”, “Nocturnal Deceit”, “Necrophagus Abandon” o “Aghori's Ashes Of The Dead”, sacado de su primera demo, hicieron las delicias de los fanáticos de la vieja escuela. Para aderezar, acabaron con una estupenda versión de “Chapel Of Ghouls” de MORBID ANGEL -en la que R. Cadaver buscó unos coros fantasmagóricos como respuesta del público- como broche a una de las sorpresas positivas del festival. Ganas de repetir.
ANZV
Portugal está siendo una cantera de Black Metal inagotable, y ANZV es otra muestra más de ello, y en este caso con las melodías y las atmósferas que tratan de mirar por encima de la agresividad del género. Así, hacen de su propuesta un Metal Extremo amable y apto para todo el mundo, eso sí, dentro dentro del público afín a estos sonidos.

La mañana previa a su actuación, pudimos conocer a Trevash, bajista del grupo, que nos explicó que la pronunciación de la banda era “ansu”, y a la que después vimos ya descalza, haciéndole compañía a los pies del pintoresco Ahnum, todo un líder por su expresión corporal, ropajes y atrezo, incluido un hueso o cuerno cruzado en su pie de micrófono.

Lo primero en aparecer en escena, antes que ninguno de los músicos, fue una mesa ritual, que ya estaba cuando llegué al escenario, adornada con velas encendidas, una daga enfundada y un vaso alto labrado. Este último objeto contenía algún tipo de polvo, probablemente talco, y empleado a posteriori por el pintoresco Ahnum, lanzándolo al aire ya avanzada la actuación.

Más allá del apartado visual y uniformidad, ANZV gustó con canciones como “Isimud”, “Edimmu”, “Inane” o “Namtaru”, dejando así representado una especie de panteón de mitologías precristianas del medio oriente, su concepto lírico. Así, en su repertorio hubo espacio para temas de sus dos álbumes hasta la fecha, sin limitarse a su más reciente “Kur”.

ANZV ofreció una gran actuación en su conjunto -en la que brilló especialmente la interpretación del guitarra solista MysticCosmos- que afianzará su nombre, ya en boca de mucha gente. Esperemos que este paso por SWR les abra las puertas a más conciertos, si puede ser alguno en España. Uno de los triunfadores de esta jornada.
VASTUM
Un enfermizo Death Metal tomó el escenario principal gracias a VASTUM y al estado febril, fuera de sí, de Daniel Butler. El vocalista se cargó a sus espaldas el peso de la actuación del grupo, arrasando con su actitud desmedida hasta el punto de vaciarse, por encima de lo exigible, ante una audiencia anonadada por su nivel de intensidad.

Parecía un motero narcotraficante de una secta, a modo de personaje de True Detective (primera temporada) hasta arriba de metanfetaminas y cocaína. Su nivel de locura era una cosa inhumana. Poco tardó en lanzarse al público para cantar una estrofa desde el foso.

Puro músculo, sudor, convulsiones, pisotones sobre las tablas y bailes extraños correteando por el escenario. ¿Es posible mantener este nivel cada noche, Daniel? Los que hayan visto a VASTUM en otras ocasiones lo podrán corroborar. Collin Tarvin al bajo y Greg Brace a la guitarra también estuvieron activos, pero a un nivel mucho menor y controlado, ofreciendo un mínimo apoyo vocal (sobre todo Brace) para darle brevísimos respiros a la bestia, la negra estrella de la noche.

Los estadounidenses se decantaron por temas como “Primal Seduction”, “Indwelling Archon”, “Vomitous”, “Corpus Fractum” y “Orificial Purge”, piezas elegidas para hacer de este encuentro algo terrible e inolvidable para los fans del Death Metal, donde todos salieron impresionados por lo tenebroso y perturbador de su sonido y la entrega incondicional y sin reservas del cuarteto.

Por su música y por un show extenuante físicamente, sobre todo por parte de Daniel, VASTUM se ganó de calle el premio a uno de los mejores conciertos no ya del SWR, si no del año. Desde ya, una banda a tener en muy en cuenta, a pesar de haber llegado tarde a su ya extensa carrera, en activo desde 2009 y con cinco discos. Un show de los que te reconectan y reconcilian con el Death Metal del tirón.
BALMOG
Por proximidad, y sobre todo por merecimiento, allí nos vimos, de nuevo, delante de los gallegos BALMOG. Su Black Metal de atmósfera monótona, de repetición cíclica, volvió a crear ese ambiente absorbente, todo ello nacido de la mente de Balc, que por el momento no ha decidido dejar morir a la banda, tal y como sugería en la última entrevista que nos concedió.

Con la cara envuelta en mugre, sin afeitar y a contraluz, poco más pudimos percibir de él, más allá de su silueta y unas facciones ensombrecidas que arrojaban su habitual lamentosa voz, un tanto próxima en su timbre a la de Tom G. Warrior, utilizando los ecos aquí y allá de manera perfectamente cuadrada con el final de los versos.
La verdad es que Balc me pareció más versátil que nunca, hasta ahora no había caído en esto, pero tiene distintos registros vocales y los aprovechó todos muy bien en directo, aunque se salte algunas palabras de las estrofas dadas las exigencias del directo.

Junto a él, el guitarrista Dorl Mathos y el bajista Morg potenciaban esa imagen harapienta y desdeñada que tan bien le va al grupo. De Virus poco podría decir, porque lamentablemente las luces y el humo no me dejaron verle, pero al menos empujó a la banda desde su kit de batería.
Todos tocaron con mucha intensidad, y según algunos asistentes, aún por encima de lo habitual en ellos, contagiados por lo que se estaba viviendo en el festival. Yo ahí no vi diferencia, pero sí diría que su interpretación en Barroselas se vio aderezada más que nunca por los cánticos pregrabados, presentes en buena parte del concierto, creo que con mayor uso de los mismos respecto a otros conciertos que les he visto.

Dirigiéndose al público en gallego “un placer estar aquí, en nuestra casa”, volvieron a hacer un set similar al de los últimos tiempos tras la publicación de “Laio”, de nuevo interpretando “Mud To Gold” y “Mashalam”. Y acabaron como casi siempre, con “Desacougo”, pero sin embargo, en esta ocasión, les sobró tiempo para un tema más, así que rompieron la tradición y añadieron una canción más después de su tradicional cierre.

Huesos y humo adornaron el escenario, desde el que nos ofrecieron esa mezcla entre rabia y pesar, impotencia ante lo inevitable, que es lo que aún transmite BALMOG. Una ocasión bien aprovechada, aunque sigo echando en falta algo en sus conciertos, probablemente más definición en las interpretaciones, pero el dejarse llevar es su seña de identidad.
PRIMITIVE MAN
Rara vez se ve una actuación tan, valga la redundancia, rara. Lo de PRIMITIVE MAN es una propuesta visual poco habitual, desagradable a la vista (o al ojo de la cámara) y extraña, tratando de recrear una especie de tubo catódico, cual televisión previa al plasma, sobre su escenario.

Con un potentísimo proyector (nada que ver con el que ha usado en ocasiones CARCASS) desde la mesa de sonido, a muchos metros del escenario, los estadounidenses se vieron bañados por una mezcla de luces que recreaba una psicodelia visual, rallante y que acaba por definirles como si su piel estuviera pixelada.

Más allá de las formas (a las que hay que añadir la interpretación de ELM, todo el concierto de perfil) que al menos resultan originales, está el fondo: un sonido aplastante, repetitivo, viscoso y que no ofrece casi matiz alguno, salvo para aumentar puntualmente el ritmo a algo más trotón que rompe su Sludge Doom. Petróleo sin refinar para los oídos.

Esta banda de culto me hizo entrar en su juego por insistencia, pesadez (en todas sus acepciones) pero no más allá de la curiosidad en el directo, al menos en esta ocasión. Para lo demás, PRIMITIVE MAN ya tiene sus adeptos, y yo no me convertí a su iglesia de sonido angustioso, ni creo que lo haga en futuras ocasiones.
REVENGE
Los canadienses REVENGE eran uno de los reclamos para esta edición de SWR. Introduciendo su show con el inquietante sonido de sirenas de bombardeo y un discurso en bucle, J. Read a la batería, acompañado de dos músicos para el directo como el cantante y guitarrista Vermin y el bajista Haasiophis (también como apoyo en los coros con su grave voz) lanzaron un puñado de canciones cargadas de odio, puro ruido y venganza. Parecía una banda de moteros chungos, y su imagen imponía mucho, igual que lo que salió por la amplificación.

Si siempre hablamos del Metal como una música que no es para todos los públicos, y si hablamos del Metal Extremo avanzamos ya muchos niveles, lo de REVENGE está en el límite de lo aceptable solo para la minoría de las minorías. Una locura a la que es imposible engancharse por el nivel de caos y sin sentido, o bien el orden y sentido que le dé ese grupo de elegidos.

Solamente los solos de guitarra parecían salirse de esa norma de severidad auditiva total. No me convenció nada su propuesta, quizá es que mi oído no está adaptado para estos niveles, o que no quiera ya hacer el esfuerzo a estas alturas de la vida. Canciones como “Traitor Crucifixion”, “Pride Ruination (Division Collapse)”, “Mass Death Mass” o “Altar Of Triumph” movieron los pogos, pero resulta una música que te pasa tan por encima que es casi imposible sacar algo de la propuesta. No fui el único de los presentes que se quedó pasmado y sin saber cómo reaccionar por este exceso por el exceso.

Si bien se ha etiquetado habitualmente a REVENGE como una banda de Black Death Metal, para mí su propuesta fue tan loca, exageradamente intensa y complicada de entender que vendrían a estar más próxima al Grind (por los ritmos tan atropellados y los riffs tan poco definidos y simples) de lo que se ha dado a entender, probablemente en parte por la imaginería del grupo.

En definitiva, un concierto solo para los muy entendidos, o quizá para los que se las dan de ello. Por dar una nota positiva a lo poco interesante que me resultó el grupo, debo reconocer que se hacían más entretenidos en directo que en las grabaciones de estudio.
INDIAN NIGHTMARE
INDIAN NIGHTMARE, la formación de Speed Metal internacional, con miembros turcos, indonesios, italianos y alemanes ofreció un concierto que fue la antítesis del anterior.
Durante el concierto, el guitarrista Barry Instepp quiso dejar clara y meridiana una idea: “Tenemos un mensaje, y el mensaje es muy claro: Fuck Off Nazi Scum! ¡No hay sitio para nacionalismo y racismo ni homofobia! Todos somos lo mismo”.

Está claro que INDIAN NIGHTMARE no es una banda muy conocida, pero rápidamente con “Cicles Of Fire” y una propuesta realmente movida en el escenario, se metieron al público en el bolsillo. Pura electricidad.

Esa impresión nació especialmente de las carreras y saltos de Jawars Claw, pero no se quedaron atrás los guitarristas Instepp y Dodi Nightmare, junto al bajista Cedro Ced. Sus canciones, su esfuerzo físico por la gran movilidad sobre el escenario y el dejarse llevar por el momento hicieron de su grupo una sorpresa total del festival.

La zapatilla con la velocidad a saco la sacaron también en “Sacred Path”, pero también eran capaces de frenar ligeramente en “Bastion Of Nightmares” o en el inicio casi tribal de su tema inédito (creo que se llama “Law Of The Sword”) y que irá en su próximo álbum, una canción que no habían interpretado hasta el momento en ningún concierto y que tendremos que esperar para degustar.

El grupo demostró tener un equilibrio, a veces de muy difícil encaje, entre mantener el Heavy Metal clásico y a la vez aportar sonidos más extremos en su propuesta. Así, INDIAN NIGHTMARE te pueden recordar en ocasiones a NOCTURNAL o BÜTCHER, y otras a KRYPTOS, tanto en los riffs como en el uso de las voces, que varían desde un registro melódico hasta a uno más rasgado, agresivo y cercano al Black de la primera ola.

Tomen nota, clubes de Heavy Metal de España, porque esta banda encaja mucho en su perfil gracias a canciones rabiosas como “Betrayer” o más maidenianas como “Fire Meets Steel”, así que deberían ser objetivo evidente para próximas contrataciones.
GRUESOME
¡Qué pasada! Si bien hace años, cuando se publicó “Savage Land”, entendí que GRUESOME no podía ser una banda tenida en cuenta para cosas grandes por ser un calco de los DEATH de “Scream Bloody Gore” y “Leprosy”, el paso del tiempo y evolución de su música, incorporando todas las caras posibles del ideario musical de Chuck Schuldiner según grababan discos, me hizo respetarles.

Su paso por SWR Barroselas Metal Fest reafirmó totalmente mi impresión: esta banda es más que un tributo, y aunque la influencia es total y descarada, ahora me alegro de que exista gente como Matt Harvey de EXHUMED tomando partido en este tipo de proyectos.
Una voz gruesa, unos punteos limpios y afilados compartidos con Daniel González… Harvey destacó, como buen líder, dentro de una formación que venía perfectamente engrasada, ya casi al final del tour compartido con los iconos del Gore Metal. Desde “Trapped In Hell” hasta la muy celebrada versión de SLAYER “Black Magic” -con la esencia de la original pero sin perder de vista la evidente adaptación al estilo de GRUESOME- también se respiró en la atmósfera el recuerdo de POSSESSED (sí, aún en activo) y por lo tanto los vínculos que había en esas bandas primerizas y seminales del Death Metal.

“A Darkened Window”, “Frailty”, “Closed Casket” (hasta aquí llega la admiración con DEATH, menudo guiño)… los estadounidenses no se salieron del guión de toda la gira, que acababa en la península ibérica con el concierto en Madrid dos días después. González y Robin Mazen, más tranquilos y sosegados en sus gestos respecto a un endiablado Matt, tocaron como un reloj, acompasados por Gus Ríos.
No sé lo que se viviría después en la Revi Live madrileña, pero en Portugal se coronaron y demostraron que el haber elegido compartir la gira con EXHUMED, a pesar del trabajo adicional para Matt Harvey, fue un acierto absoluto: GRUESOME ofreció un concierto de categoría, perfecto en su sonido, una recreación absoluta del sonido clásico del Death Metal estadounidense.

Bueno, no tendremos a Chuck Schuldiner, no tendremos DEATH ni CONTROL DENIED… pero si hay seguidores honestos y que también son buenos músicos, con deseo real y pasión por aquellos sonidos, tanto por el viejo y casi prehistórico como por el más evolucionado y técnico, solamente podemos regocijarnos.
Ahora quedamos a la espera de lo que suceda con Kam Lee y MASSACRE tocando el material de MANTAS, o Rick Rozz junto a Harvey y Gus Rios en LEFT TO DIE.
DEATH y Chuck murieron… o quizá no tanto.
Más sobre SWR Barroselas Metalfest en la web oficial del festival.











