Crítica de DEVIL - To The Gallows

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devil to the gallows

Hace ya años que DEVIL y su Doom Metal se cruzaron en mi camino. Con profundas raíces en el Rock de los años 70, los noruegos fueron evolucionando poco a poco. En "To The Gallows" se han desatado por completo, llegando a la mayor influencia por parte del Heavy Metal clásico vista en ellos hasta el momento.

Aquellos que disfrutaron de ese regusto a las viejas formaciones de Doom podrán seguir haciéndolo, eso no se ha perdido. Digamos que solo tiene añadidos con más peso respecto a sus dos formulaciones previas, y son evidentes. La influencia de los IRON MAIDEN en la era Paul DiAnno, por ejemplo, se aprecia en varios momentos del trabajo como “Dead Body Arise”.

También en los coros de “David And Goliath” hay una carga épica que me recuerda a bandas como los trabajos iniciales de MANOWAR o MANILLA ROAD, salvando grandes distancias. En general las canciones de DEVIL están dotadas de un tempo más rápido, de más agresividad, pero siempre con un punto de equilibrio realmente sorprendente. Gracias a eso, han logrado que cada pieza se desarrolle tal y como debe, haciendo que te enganche al máximo.

Ni una sola de estas canciones tiene desperdicio, todas tienen algo que las hace especiales en si mismas. Las melodías vocales de "To The Gallows" y “Trenches”, o “Regulators” y sus líneas de bajo a lo Geezer Butler… una maravilla tras otra. El nivel alcanzado por DEVIL en esta obra hace que cada escucha pase como un suspiro y te deje con ganas de ponértelo otra vez.

También destacaría “Reaper´s Shadow” y “Cemetery Still”, en las que la garganta de Joakim Trangsrud explora sus límites, forzando un poco los registros. Lo orgánico de su grabación permite enseñar a todo aquel que escuche el álbum que le ha costado llegar ahí, pero ese esfuerzo vocal ha valido la pena. El sonido de DEVIL se ha enriquecido con la sonoridad más Heavy Metal vista en el grupo hasta el momento. Todos los miembros, incluido Joakim, han tenido que ponerse en la misma onda para que el resultado final fuera creíble. Y vaya si lo es.

Aquellos que disfrutaran de su vena más setentera no van a quedar desplazados por completo. DEVIL se ha permitido contar con un órgano Hammond en una de las canciones, gracias a Espen Sannerud, un amigo de la banda. La evolución de su sonido ha arrinconado un poco esas raíces, pero solo un poco. Realmente la mezcla diría que es más perfecta que nunca.

Con "To The Gallows", DEVIL ha firmado uno de los discos del año sin darse cuenta, y no tengo más que añadir ante una verdad tan sólida.


 

Discográfica: Soulseller Records
Reseña
Nota
9,5
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Empecé a escuchar Heavy Metal en 1995 y con el paso de los años fui ampliando el espectro ahondado en el Metal extremo, pero nunca olvidando esas raíces. Llegado el momento, sentí que aquello no era suficiente, empezando a involucrarme más en la escena con el periodismo musical desde 2005.

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