"We Are The Apocalypse", un sólido y accesible disco de DARK FUNERAL

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We Are The Apocalypse: Disco de Dark Funeral
Portada de We Are The Apocalypse

El oscuro camino de DARK FUNERAL

Cogí cariño a DARK FUNERAL, que nos ofrece ahora el disco "We Are The Apocalypse", por el título de aquel EP de 2000 (hace casi un cuarto de siglo, qué barbaridad): “Teach Children To Worship Satan”. Un buen retrato, con perspectiva si se me entiende, de un momento excesivo, el de la expansión y amplificación del Black Metal, cuyo recuerdo acepta cierta ternura ahora que sabemos cómo fue todo después. Por entonces, el grupo de Lord Ahriman (guitarrista, a veces bajista, y líder como única presencia constante desde 1993) buscaba su pedazo de aquella nueva y suculenta tarta que se había horneado en los límites del mainstream de la escena metálica.

DARK FUNERAL había despuntado como parte de aquella tremenda escudería sueca de No Fashion Records que lideraban los dos grandes referentes de su escena, MARDUK y DISSECTION. En esa comparación, despuntó… pero no tanto. Y del mismo modo que tengo en buenísima estima su debut, “The Secrets Of The Black Arts”, consideré después algo sobrevalorados, al calor de esa ola de éxito, los discos que auparon al grupo en términos de popularidad, aquellas andanadas de Black Metal sueco a piñón fijo que fueron “Diabolis Interium” y “Attera Totus Sanctus”. La transición hacia Regain Records, parada previa (ahora vemos el recorrido completo) al fichaje por Century Media, el sello que editó en 2016 “Where Shadows Forever Reign”, último disco del grupo hasta el presente “We Are The Apocalypse”, el trabajo que ahora nos ocupa.

DARK FUNERAL tiene galones de leyenda. De segundo escalón, si se quiere, y con una longevidad tan envidiable, inasequible en lo estilístico, como poco prolífica: siete discos en casi 30 años, dos desde 2009. Su discográfica tampoco es brillante de principio a fin. No es que puedas pegarle un bocado por cualquier parte con la certeza de que vas a encontrar petróleo. Ni todos sus discos son excelentes ni los mejores están exentos de momentos poco más que genéricos. Pero en sus picos, este es un arrebatador grupo de Black Metal a la sueca. Con la velocidad a piñón, con las cabalgadas melódicas, con un aroma a un sinfonismo malvado, brutal pero casi romántico.

“We Are The Apocalypse”, un disco intachable aunque no sobresaliente

“Where Shadows…” fue una reconfiguración excelente, un dardo en la diana cuando el ánimo de la tropa estaba por los suelos. Y “We Are The Apocalypse”, que recoge el guante del poderoso efecto atmosférico de su predecesor y va más allá, también lo es. Intachable, óptimo para los seguidores del grupo o de esta veta del Black. Firme, sólido, con momentos deliciosos… pero, para mí, por debajo del sobresaliente. Y digo para mí porque, más allá de que obviamente lo que va aquí es mi opinión, he leído muchas críticas excelentes de este disco. Que vierten más pasión de la que, me temo, va a transmitir esta. Así que el que sea muy fan de aquellos años de pulsión blacker en la década de los 90, debería darse un paseo por este trabajo. Lo cierto es que no le va a decepcionar: le gustará. Como mínimo lo suficiente. En el mejor caso, vete a saber, mucho tirando a muchísimo. Aunque este último no sea mi caso.

Un par de nuevos ingredientes en la fórmula

Hay cosas que llaman la atención desde el primer contacto con “We Are The Apocalypse”. La primera es la pulcra profesionalidad con la que se ha creado. El mimo, si se quiere. Hay mucha experiencia y el suficiente talento vertidos en un disco compacto, de dirección firme, cuidado en todos los detalles y refinado con una producción sobresaliente de una estrella de lo suyo como Daniel Bergstrand. Expansivo, nítido y casi quirúrgico, el sonido es ideal para disfrutar de cada detalle, perfecto para quienes llegan al Black Metal desde sonidos menos extremos… y tal vez menos retorcido de lo que los puristas querrían. Las canciones tienen los colmillos muy afilados. La producción los lima, no hay duda, pero también propulsa de forma evidente el resultado general. No se puede tener todo.

Todo eso era, no hay duda, lo que quería Ahriman. Y todo eso ha conseguido. Así que, por esa parte, estupendo. Su intención era crear buenas canciones de Black Metal, malvado y melódico, infernal y más accesible de lo que parecería. En parte también por el robusto pero legible gruñido de Heljarmdr, que repite como cantante y que cumple con lo que era una exigencia del líder para este trabajo: que las líneas vocales se adhieran a las melodías y amplifiquen sus patrones épicos, casi siempre muy clásicos en los estándares de un Black Metal muy sueco. Solo hay que escuchar, para entender esto, la impactante furia que descarga “Nightfall” como tema de apertura.

Las atmósferas están cuidadas con esmero, aunque las canciones sean directas y sin grandes recovecos, y hay lugares de cierto reposo oscuro como la estupenda “Let The Devil In”, con una inspiración nocturna y casi romántica que tiene menos que ver con MARDUK que con aquellos grupos que transformaron el Black Metal melódico, se hicieron de oro y pusieron de mal humor a la ortodoxia. No diré nombres, pero uno acababa por BORGIR y el otro empezaba por CRADLE. El resto es furia de vieja escuela, con esa pátina lujosa de la producción, pero lo suficiente infernal. Con otra extraña nota discordante, una excepción absolutamente particular llamada “When I’m Gone” que es pura expresión de una melancolía que combina rescoldos de Black Metal desprovistos de munición con (diría) texturas entre el Doom/Death y el Melodeath. Diría que es casi un paréntesis baladístico, más por espíritu que por resultado final, un quiebro emocional que reescribe una hoja de ruta que DARK FUNERAL no suele tomarse a la ligera.

Este es un disco accesible, incluso (por seguir usando palabras que suelen ser tabú en un estilo así) en unos estribillos con fuerza y el suficiente carisma. Como decía, Lord Ahriman se siente lo suficientemente seguro y legitimado en un juego al que ha pertenecido durante el suficiente tiempo, incluidos los años en los que se escribieron las normas. En algunos momentos, este disco tiene menos que ver (aunque también, claro) con los viejos tiempos del grupo que con un trabajo como el “La Morsure Du Christ” que editó el año pasado SETH, aquel quizá algo más desbordante en sus elementos más épicos y teatrales. Porque, claro, tampoco hay que olvidar que, señaladas ese par de ideas más expansivas de lo que uno podría esperar, el grueso de este “We Are The Apocalypse” es una descarga de Black Metal al más puro estilo DARK FUNERAL, ni más ni menos. Con furia, veneno y la suficiente distinción: el citado inicio con “Nightfall”, el final con el tema título o la carismática “Nosferatu” cumplen con la mejor versión de este guion a la nórdica. La última, además, con una reivindicación que todos compartiremos, imagino: la vieja historia del vampiro primordial, el olor a podredumbre, tumba y maldad de una figura pervertida después por la cultura popular hasta acabar en cursi fenómeno teenager. El Conde Orlok no se pegaba sus festines de sangre para que su legado acabara así.

La interpretación es impecable, por supuesto. Ahriman lleva casi dos décadas haciendo pareja a las guitarras con Chaq Mol. Y eso es una vida, especialmente en los tiempos que suele manejar DARK FUNERAL. Heljarmdr tiene carisma como maestro de ceremonias y la nueva base de ritmo es un lujo. El bajista Adra-Melek es Fredrik Isaksson, con pasado en leyendas como GRAVE y THERION. El batería Jalomaah es Janne Jesper Jaloma, también de raíz Death Metal y que ahora forma en AEON. Su labor, impresionante, empuja de forma permanente, sin descanso.

“We Are The Apocalypse” gustará a los seguidores del Black Metal sueco y a quien busque algo más accesible

No he escrito ni una sola mala palabra sobre “We Are The Apocalyse” pero, repito, he sido menos efusivo que la media de lo que leerás por ahí de este regreso, seis años después, de DARK FUNERAL. Así que trazo una obvia extrapolación para decir con seguridad que los seguidores del grupo van a disfrutar mucho con este disco y los amantes de aquella corriente del Black Metal sueco de los 90, también. Y quienes quieran un disco de Metal Extremo oscuro y poderoso pero elegante y ciertamente accesible, se lo pueden pasar muy bien. Para mí, en todo caso, es un buen trabajo. No excepcional ni sobresaliente. Pero lo suficientemente bueno.

Discográfica: Century Media Records

Más sobre DARK FUNERAL y “We Are The Apocalypse” en su Facebook.

Reseña
Nota
7.5
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De la vieja guardia a base de cumplir años, y ya van suficientes como para que cumplirlos sea una putada. Me gano la vida escribiendo y llevo más de un cuarto de siglo escuchando Metal. La gran constante de una vida que me paso intentando cumplir aquello de que hay que ser de los buenos porque ya hay demasiados de los malos en el mundo.

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