Una fórmula oscura, clásica, eficiente y llena de furia
Desde luego, este regreso discográfico tras veinte años desde el penúltimo álbum de estudio, hace que la espera haya merecido la pena y voy más allá, pues creo que no solamente es un trabajo que agradará a los fanáticos del Black Thrash. BEWITCHED, a través de “Diabolical Death Mass”, no han querido inventar un nuevo estilo y, en su intención de ser fieles a sí mismos y a sus seguidores, han firmado canciones de corte tradicional, rabioso, cañero y sombrío, logrando de este modo ejecuciones poderosamente brillantes.
Por ello, podrían gustar y mucho a melómanos de todos los subgéneros metaleros, desde esa gente que busca guitarras rápidas, tambores atronadores y voces coléricas camino de lo extremo hasta ese público que quiere mover la cabeza gracias a recursos de puro Heavy Metal.
Los orígenes e influencias de BEWITCHED
Muy posiblemente y allá por la mitad de la década de los 90, los comienzos del cuarteto que nos atañe aquí, fueron toda una inspiración para sus paisanos WITCHERY, quienes debutarían un par de años más tarde. Claro que, por otro lado, siempre es conveniente decir de dónde procede sonido que logra BEWITCHED por estilo musical y temática adherida, y ahí es innegable mencionar la influencia de los ingleses VENOM y los suizos CELTIC FROST, a mi parecer más presentes que BATHORY en esta faceta inspiradora.
El arranque de "Diabolical Death Mass"
Para abrir “Diabolical Death Mass”, qué mejor manera de hacerlo que con cercanos graznidos, inquietantes llantos y una atmósfera de auténtico horror. “Sanguinis Altare”, es esa intro que mete a uno en situación para recibir el primer puñetazo acto seguido. De ese modo, el tema homónimo se adueña al momento de los oídos del que escucha: Vargher y Hellfire en labores guitarrísticas, como era de esperar y teniendo en cuenta donde lo dejaron, se muestran verdaderamente agresivos, con rítmicas vigorosas y una línea solista que conoce el color melódico dentro de una oscuridad ya estipulada y más que seductora.
Lo de ir saco y dar zapatilla (argot cuando el Metal nos ofrece mucha pero que mucha caña), es ineludible en el trallazo “Into The Fire”, ese tipo de tema en que Vargher da el todo por el todo a nivel vocal, mostrándose desgarrador, y Zoidor a la batería demuestra su estridencia en el mejor de los sentidos. Qué delicia corear este corte llegado el momento de los directos. ¡Fuego en vena!
Disfrute de índole metálica una vez engrasada la maquinaria
Tras la segunda y tercera pista, uno se hace a la idea de que va sobre seguro, es decir, que las expectativas arraigadas a un subgénero concreto como es el Thrash Metal más tenebroso con destellos de Heavy Metal añejo y con el aliciente de una temática tan diabólica como las rotundas notas de bajo de Wrathyr, se cumplen con creces. Y ahí viene el toque de Black Metal que complementa la definición musical de BEWITCHED: “Crossing The Styx”es una tormenta de auténtico Black-Thrash Metal, que de antemano ganará a más de un adepto al Speed Metal de la vieja escuela también. Además, la voz torna en una sonoridad más malévola, acorde con el rito.
Puestas las etiquetas musicales pertinentes, “Black Spell & Unclean Spirits”, sigue caminando por lo salvaje y despiadado, siendo uno de los temas más bestias del estilo que servidor ha escuchado últimamente. Una instrumentación que parece dejar desahogados por completo a los cuatro músicos, algo que no decae en “(Fear The) Revenge Of The Ripper”.
La efectividad hecha riff en “By Satan Enslaved”, canción que juega de forma magistral con los cambios de intensidad, desde el poderío del Metal Extremo hasta una relativa serenidad que tampoco da un respiro si la intención es seguir castigando las cervicales. Y como el testigo lo coge “Vicious And Wild”, la forja de acero en las hachas de seis cuerdas es más que un motivo de peso para que el larga duración siga sumando, sirviéndole como arma a dicha suma un veloz solo de veintipocos segundos con mucho rollo. Siempre he sido fanático de esas lías solistas de guitarra que, dentro de un álbum tan enérgico, transmitan la efusividad esperada en muy poco tiempo y sin florituras.
Brota la locura en “The Witch Spell”, a mi parecer uno de los mejores temas del álbum, si no el mejor. Los batacazos del comienzo, las púas deslizándose por los mástiles y logrando ese sonido tan característico del Heavy Metal, el tintineo golpeando en diversas zonas de los platos, esas ganas en la interpretación vocal que se palpan a kilómetros y risas maléficas para ambientar y dar más sentido si cabe al título y al momento en que se encuentra la obra.
“Those Of The Devil Born”despliega a través de una estructura de lo más protocolaria un festín de Metal crudo, chulesco, iracundo, lineal en garra y previo al broche, que no es otro que “Enforcer Of Evil”. En dicho final, el título resuena como si el cuarteto dictase sentencia, mientras que vuelve a haber destellos de puro Heavy Metal ochentero, sobre todo en el agudo vocal que termina en rasgado y el solo de guitarra al más puro estilo de ciertas bandas británicas en años de los defensores de la fe... No por ello pierden la dinámica aplicada, recuperando enseguida esa llama ennegrecida por una forma de hacer las cosas que no deja indiferente, especialmente si se escucha con un alto nivel de concentración.
Para muestra, un botón: escuché esta última entrega de los suecos camino del trabajo y me gustaron mucho las tres primeras pistas tras la introducción y, cuando me puse el álbum completo libre de preocupaciones por así decirlo, comencé a saborear mucho más los temas finales, además del resto.
La portada definitiva en cuanto a magia diabólica
Alex Shadrin, ilustrador experto en obras lóbregas, se ha marcado una portada para este retorno de BEWITCHED donde no falta detalle. Recreada en un esperado ritual, aparecen varios hombres encapuchados y portadores de puñales que beben sangre en sus copas doradas. Se hallan alrededor de un pentagrama adornado con velas encendidas y calaveras y, al fondo, el enorme macho cabrío observa la escena mientras está a punto de devorar al recién nacido que se encuentra en el pesebre central.
Como decía, no faltan elementos idóneos y eso lo sabe incluso el diminuto, horrendo y narigudo ser que se encuentra medio camuflado en la esquina inferior diestra, alargando una de sus monstruosas manos de dos largos y punzantes dedos.
Las canciones de “Diabolical Death Mass”
- Sanguinis Altare (Intro)
- Diabolical Death Mass
- Into The Fire
- Crossing The Styx
- Black Spells & Unclean Spirits
- (Fear The) Revenge Of The Ripper
- By Satan Enslaved
- Vicious And Wild
- The Witch Spell
- Those Of The Devil Born
- Enforcer Of Evil
Discográfica: Osmose Productions
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