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Crítica de "Solitud" de Carlos Escobedo, su disco más íntimo

Un álbum introspectivo en el que el artista muestra su lado más personal

Cuántas veces nos habremos sentido perdidos, agobiados, aislados… solos. Cuántas veces nos habremos sentado a pensar qué queremos y cuál es la voluntad que tenemos en la vida. Cuántas personas residen en nuestro interior y quién triunfa sobre cuál. Pues bien, todas estas preguntas se las ha hecho de la misma forma Carlos Escobedo, bajista y cantante de la banda madrileña SÔBER, que en su primer disco de estudio en solitario “Solitud”, nos muestra un poco más de su corazoncito y de su alma.

Y es que los seres humanos no somos un solo camino a seguir, sino que poseemos múltiples atajos y veredas que van a dar a una dirección u otra, sin que sepamos en muchas ocasiones hacia donde avanzar. Por eso, el cantante madrileño en este trabajo nos da una lección de vida: lo importante es estar cómodos con nosotros mismos, tomar una carretera, seguirla, asumir las consecuencias y no pretender seguir estereotipos ni limitarnos. Aprender a hablar con nosotros mismos. Sabernos acompañados siempre por nuestro espíritu, nuestra alma. Esa es la verdadera solitud.

“Solitud”, un disco con corazón y alma

Para ello, Carlos Escobedo nos lanza al corazón y al alma un puñado de 12 canciones que se han planteado desde una perspectiva más directa, íntima y atmosférica. No importa tanto la música, sino la letra, el mensaje, la posibilidad de encontrar dentro de esos versos la frase que te haga despertar, que te dé un pellizco en las entrañas.


Se sirve en esta ocasión de varias versiones: “La Luna Me Sabe a Poco” de MAREA, “Lucha de Gigantes” de Antonio Vega, “Dolores Se Llamaba Lola” de LOS SUAVES, y también el archiconocido tema “Y Sin Embargo”, de Joaquín Sabina. Todas ellas reducidas a la esencia, a lo mínimo, focalizando en el contenido, y no en la forma.

Recordando a SAVIA

Pero el cantante tiene mucho más que ofrecer. Por eso, revisita otros cortes de su banda SAVIA como “Insensible”, y “Agua Para Tu Sed”, a la que da un aire completamente nuevo con la excelsa voz de fondo de Ruth Lorenzo, una de esas grandes voces españolas que, por desgracia, no tiene el éxito que debidamente merece. Pero bueno, nadie es profeta en su tierra, dicen.

Asimismo, hay materia prima de gran calidad dentro de las composiciones que nos ofrece “Solitud”. Entre ellas, el tema homónimo que le da nombre, “Sábanas Vacías”, “Inmerso” o “Aire, Fuego, Tierra y Mar”, toda una declaración de intenciones sobre el mimo que tenemos que dispensar a esta nuestra Madre Tierra, que se queja, y mucho. Solo hay que mirar las noticias para poder comprobarlo.


De todas formas, si hay dos canciones que, a juicio de la que esto suscribe, se llevan la palma, son “Thamar Y Amnom”, que adapta un poema del “Romancero Gitano” de Federico García Lorca y en la que el artista ha conseguido darle ese aire gitano, más farandulero, propio del sur de España (ojo a la historia, los pelos como escarpias); y “Apocado”, que se lanza directamente como consecuencia de la pandemia y desde las entrañas hacia el mundo real. Dos composiciones que elevan la calidad del álbum y demuestran que Carlos Escobedo no es solo “el bajista y cantante de SÔBER”, sino que es algo más. Un artista inquieto, que se ha ido formando y aprendiendo con los años, sabiendo buscarse un lugar en el mundillo de la música, y que ha sabido encontrarse a sí mismo. No en vano, este “Solitud”, como refiere en la entrevista que desde HELLPRESS le realizamos, es un disco hecho desde la libertad.

Carlos Escobedo presta atención al fondo de sus composiciones

Ahora bien, que nadie se engañe. La esencia de SÔBER sigue presente, eso es indudable. Pero es que es asimismo la del artista, que la ha hecho por así decirlo “marca de la casa”. Basta escuchar “Sábanas Vacías”, “Inmerso” o incluso la propia “Solitud”.

No obstante, como digo, todas ellas están pasadas por el filtro de la sencillez musical (ojo, que no significa que el procedimiento sea sencillo en sí mismo), para focalizar, como decimos, las composiciones en lo que se dice y en ese mensaje que el artista madrileño quiere transmitirnos.

A los fans de la banda madre, SÔBER, fijo que les sorprenderá, pero es una ocasión genial para todos aquellos que quieran acercarse a este disco para poder descubrir muchas más facetas de este artista que, sin duda alguna, está dispuesto a dejarnos a todos con la boca abierta. Durante este otoño está de gira por nuestro país. Yo no me lo perdería.



 

"Solitud" está a la venta a través de El Dromedario Records en CD y vinilo.

Más información sobre Carlos Escobedo y "Solitud" en su página de Facebook.

RESUMEN

Carlos Escobedo factura con “Solitud” su disco más personal e intimista. Un álbum que se dirige a tus entrañas y a tu alma como una ráfaga de viento que te golpea sin darte cuenta. Una sensación de sentirte bien contigo mismo y con el mundo. Un trabajo que centra su esencia en el contenido, más allá de la forma.
Laura Ruiz
Laura Ruizhttps://www.hellpress.com
Padawan. Con los pies aposentados aquí casi por casualidad, unas veces cámara en mano, otras sobre el teclado, voy dejando testimonio de lo que acontece en cada concierto o en cada disco. Oscura por elección, todo lo que tenga ese tinte es mi debilidad.

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