Un retorno con nueva formación
Quienes en 1986 (hace cuarenta años…) ya militábamos en la causa del Heavy Metal y amábamos los sonidos agresivos, las melodías épicas y la imaginería fantástica experimentamos el enorme impacto que supuso el lanzamiento del primer disco de los estadounidenses CRIMSON GLORY. España acababa de unirse a la Unión Europea (entonces Comunidad Económica Europea) y los álbumes de importación empezaban a llegar con más facilidad a nuestras tiendas de discos. Discográficas como Roadrunner empezaban a ofrecer su catálogo de excelsas joyas de Metal americano a precios más asequibles y allí caímos todos rendidos a la magia y el embrujo de los “enmascarados de Sarasota”.
Abanderados del Prog-Power Metal, CRIMSON GLORY facturaron en sus dos primeros trabajos algunas de las canciones que más hondo calaron en los corazones de los metaleros españoles de mediados de los 80… y poco después llegó el desastre. Cambio de estilo radical, fracaso, ostracismo, breve y fallido retorno con Midnight (su legendario primer vocalista), otro breve regreso con el gran Todd Latorre (QUEENSRYCHE) y de nuevo el silencio total hasta que hace un par de años retornaron con nueva formación y el proyecto de un nuevo álbum que ahora presentan rodeados de una expectación enorme. Y así llegamos, de manera telegráfica, hasta “Chasing the Hydra”, el primer disco de la banda en casi treinta años, y uno de los álbumes más esperados de los últimos años. Vamos al lío…
Producido por la banda y mezclado por el legendario Jim Morris, “Chasing the Hydra” sirve de carta de presentación de la nueva formación de la banda incluyendo como novedades al fantástico vocalista Travis Wills y al magnífico guitarrista Mark Borgmeyer y manteniendo el núcleo fundacional de Ben Jackson (guitarra), Jeff Lords (bajo y teclados) y Dana Burnell (batería).
Por lo tanto, 3/5 partes de la formación clásica de CRIMSON GLORY más dos refuerzos de gran calidad deberían garantizar un disco de gran nivel y exactamente así es. Debo decir que he escuchado muchas veces el álbum y que casi me he obligado a hacerlo porque no me resignaba a hacer una lectura somera de un trabajo que se merece profundizar con detalle en sus muchas capas y en sus muchos recovecos y me alegro de haberlo hecho porque he de reconocer que en un primer momento sentí cierta decepción porque no encontré a la primera lo que buscaba. Supongo que, movido por la nostalgia, esperaba un “Trascendence Pt.2” y no es exactamente eso lo que ofrece “Chasing the Hydra”.
“Chasing the Hydra”, intenso y diverso
El disco es de una intensidad asombrosa y de una variedad deslumbrante, con el sello clásico de la banda innegablemente marcado en todas las partituras. “Redden the Sun” arranca como una estampida de puro Prog-Power Metal en la línea de sus primeros trabajos y con un Travis Wills esplendoroso con ese claro toque a lo Midnight que la banda ha hecho muy bien en preservar porque es parte del patrimonio del sonido CRIMSON GLORY. Grandes solos de guitarra, melodías pegadizas y, a la vez, siniestras y un sonido directo y crudo conforman un gran arranque que se ve notablemente refrendado por “Chasing the Hydra”, el tema de adelanto del trabajo y uno de los más potentes del lote. El estribillo es de los que se te meten en la piel y las guitarras suenan como sacadas directamente de “Trascendence”. Me encanta lo bien que suena el bajo de Jeff Lords y el sonido orgánico y seco de la batería de Burnell, un gran músico que afortunadamente ha retornado después de años lejos de la banda. El tema ofrece pasajes de una complejidad rítmica notable y una oscuridad que arropa los vertiginosos solos de Jackson y de Borgmeyer, que se persiguen y finalmente se funden en las características melodías de la banda que tanto echábamos de menos.
“Broken Together” tiene unos aires orientales fascinantes tanto en los arreglos de guitarra y teclados como en la sutil y elegante voz de Travis Wills. Las guitarras vuelven a asomarnos al pasado más glorioso de la banda gracias a unos riffs infecciosos y a unos arreglos doblados tan bellos como adictivos. A lo largo de sus más de seis minutos la canción ofrece diversos pasajes de una gran riqueza donde las riquezas ofrecen todo un festival de riffs y solos mientras Travis canta con elegancia señorial y el poderío que una banda como CRIMSON GLORY requiere.
“Angel In My Nightmare” arranca sutil y casi baladístico, pero pronto coge carrerilla y se lanza por senderos de un Power Metal elegante y agresivo. Es imposible no escuchar aquí y allí ecos de los dos primeros discos de la banda, pero lo cierto es que también han sabido actualizar su sonido con arreglos de Metal más contemporáneo, sobre todo a nivel rítmico, que hacen que las canciones suenen actuales y, a la vez, con un regusto clásico maravilloso. El tema, largo y denso, ofrece múltiples momentos de lucimiento para que Jackson y Borgmeyer nos demuestren lo grandes que son y el buen gusto que tienen. Llama mucho la atención el uso acertadísimo que hacen de las guitarras acústicas integradas en la canción incluso en los pasajes más poderosos, algo que es característico de la banda desde sus comienzos.
“Indelible Ashes” es una absoluta maravilla que me sirvió de enganche total con el disco. En mis primeras escuchas las canciones previas me habían gustado, pero no había sentido ese vértigo, esa fascinación que se experimenta cuando estás ante algo insólito y de una extraña belleza. El avance de la canción, sinuoso e intrigante, nos empuja a uno de los mejores estribillos del álbum, con unos toques orientales y unas melodías que, esta vez sí, rotundamente, nos catapultan a aquel momento en que con 15 años descubrí a esta banda y quedé prendado para siempre de su enigmática esencia. Grandes solos de guitarra, riffs intrincados y afilados y voces estratosféricas son los mimbres con los que CRIMSON GLORY ofrecen una canción que espero que pase a su repertorio de temas en directo. “Beyond the Unknown” mantiene la intensidad de su predecesora con unos riffs poderosos y un Travis desatado que nos lanza al corazón de las tinieblas con su maravillosa voz. El tema está lleno de “trampas” melódicas que te atrapan y de pasajes de una complejidad notable que nos confirman la esencia Progresiva de una banda que fue pionera en la ruptura de fronteras dentro del Heavy Metal.
“Armor Against Fate” mantiene el pulso aunque tal vez no sea tan deslumbrante como sus antecesoras por no gozar de un estribillo tan contagioso como ellas, pero ofrece un recital de riffs de gran complejidad, unos arreglos de bajo y baterías realmente notables, así como unos solos de gran calidad. Reconozco que en las primeras escuchas el sonido del disco me pareció “raro”, demasiado seco, tal vez, pero con las sucesivas escuchas me he dado cuenta de que eso es precisamente lo que desnuda las esencia de la banda y permite apreciar con claridad la maestría de su interpretación.
“Pearls of Dust” es otro de los temas que me engancharon con el disco y me obligaron a escucharlo con mucho detenimiento. Estamos ante un tema oscuro y siniestro que repta por nuestros oídos para introducirse en nuestro cerebro y envenenarnos de manera irremediable. Las melodías se entrelazan, se alzan y nos atacan de frente hasta llegar a un estribillo de los más memorables del álbum. Me encanta el sonido de las guitarras, denso y a la vez afilado, y creo que aún me gusta más el sonido de la base rítmica, tan descarnado y tan poco adornado que hace que las canciones suenen crudas y, al tiempo, elegantes. Como siempre han sido CRIMSON GLORY: extraños y bellos.
El cierre lo pone “Triskaideka”, un corte épico, extraño e inquietante que nos narra la desesperación de una persona presa de su delirante fobia a la mala suerte. Muy en la línea de “Dark Reflections” por su atmósfera asfixiante, sus guitaras acústicas inquietantes y las maravillosas líneas de voz, el tema es otra de las joyas de un disco que gana con cada escucha y que me hace sentirme muy orgulloso de una banda que he admirado durante toda mi vida.

Su retorno cumple todas las expectativas y ahora toca cumplir el sueño de verlos en directo por vez primera en nuestro país -gratis, en Kabiefest- y emocionarme con la magia, la furia y la elegancia de CRIMSON GLORY. Maravilloso…
Discográfica: Bravewords Records
Más información sobre CRIMSON GLORY y "Chasing The Hydra" en su página de Facebook.











