La banda francesa atesora grandiosidad y oscuridad dentro
Hay algo en “Monde Vide” profundo. Que se esconde detrás del primer encuentro con MORTUAIRE y regresa después reptando de una forma casi imperceptible; Que crece como una sombra viscosa y asciende por los tobillos desde el sótano de lo que parece, en un primer contacto, un buen disco: bueno de verdad, pero no especial. Y no sé si lo es, todavía. Pero sí puedo jurar que es persistente, tóxico. Una pared de Death/Doom Metal sólido pero llena de escondrijos en los que serpentean cosas vivas. Al menos, no muertas. Una excelente carta de presentación, seguro, pero creo que, finalmente, más que eso.
MORTUAIRE, con base en Burdeos, tiene solo cuatro años, pero sus miembros no son recién llegados. Sí, si acaso, a este nicho: provienen, y es interesante para saber qué acaba saliendo de su unión, de bandas como THE GREAT OLD ONES, entre el Black moderno atmosférico y el Post Black en una rendición constante a las pesadillas de Lovecraft, y proyectos del entorno Doom/Drone/Sludge/Post Rock como YEAR OF NO LIGTH y MONARCH. Y es interesante, decía, porque es obvio que todo ese background viaja con ellos, y que esto es Death/Doom pero es más. O menos: esa otra remesa de influencias trastoca lo justo la hoja de ruta principal y el resultado, en cuanto van encajando las piezas, es mortuorio pero fascinante. Death Metal con grooves a lo BOLT THROWER, atmósferas a lo DEMIGOD, riffs de serrucho que provienen directamente de NIHILIST/ENTOMBED y vómitos de vieja escuela en el nombre de AUTOPSY. Doom de ultratumba que toca en sus puntos más cadavéricos las simas del Drone, y un barniz que huele a Hardcore/Punk.
Recovecos muy oscuros de Metal Extremo
El resultado tiene momentos verdaderamente brillantes, una puerta que se abre a un mundo apasionante si consideramos que este es el primer disco de un grupo que hasta ahora solo había editado un EP y que acaba, en este “Monde Vide”, a solo un par de pasos de crear algo verdaderamente especial. Así que ha sembrado: la música viaja con sencillez de una oscuridad casi elegante e hipnótica a sacudidas groovies y quebrantahuesos, y de ahí a escapadas uptempo con una vibración atávica, frenética.
Con voces en francés que en algunos momentos abandonan la fosa y rompen en quebrantos endemoniados, llamadas desgarradas que parecen dirigirse directamente a quien escucha. Una conexión más íntima de la que suelen permitir las paredes de riffs monumentales y ritmos opresivos que conforman lo mejor de un disco que se mueve entre varias plantas del Metal Extremo pero que está feliz en las más miserables y carnívoras, como las llanuras abisales de oscuridad insondable que cierran con un trance apoteósico los casi diez minutos del tema título, “Monde Vide”, una pieza esencial ubicada, no por casualidad, en el eje de un disco de cinco canciones y apenas 35 minutos.
Las canciones de "Monde Vide"
“Tranchant” sitúa de forma pletórica lo que es MORTUAIRE, entre paisajes desoladores de Doom/Death, con riffs solemnes y voces hirientes pero también escaladas rítmicas hacia el Sludge y galopes bizarros entre el Death primitivo y el Hardcore. De ahí, como una versión callejera y bastarda de HOODED MENACE, por ejemplo, surgen las coordenadas de un sonido que acaba siendo lo suficientemente personal y que parece manejar todas las cartas de su baraja, que abarca ese universo opaco que va de los blastbeats a los trayectos más atmosféricos de, sobre todo, la final “Octogone de Fer”. El cóctel es misterioso pero violento, descarnado pero muy dinámico. Hasta que, finalmente, la confusión deja paso a un vínculo muy particular; la conexión que, como decía al principio, llama de vuelta, reclama su lugar. Ese aguijón magnético es el gran valor de “Monde Vide”, un disco mucho más accesible de lo que por lógica debería ser. Y eso incluye una producción vibrante pero, aviso, seguramente más moderna de lo que preferirían los de vieja escuela. Notable, en todo caso.
En una escena saturada, como en esencia casi todas (el signo de los tiempos), MORTUAIRE no hace nada particularmente rompedor pero sí consigue poner en marcha algo personal, sugerente y aplastante. “Monde Vide” es un disco engañoso, muy frontal en su pegada inicial pero lleno también de callejuelas retorcidas. Se queda, para mí, a solo un paso del sobresaliente, pero con la sensación de que este grupo francés tiene algo verdaderamente grande dentro; Algo imponente que, además, tal vez no tardemos demasiado en vislumbrar.
Discográfica: World Eater Records
Más información sobre MORTUAIRE y su "Monde Vide" en su página de Facebook.











