El grupo se renueva y rompe su silencio tras casi una década sin música
NOVEMBRE es una banda infravalorada. Ninguneada. Apestada. El reconocimiento que tiene por los grandes medios es casi nulo, condenándola al ostracismo. Sobre todo, cuando NOVEMBRE podría ser tranquilamente un grupo de culto. Y si no lo está, debería estar muy próxima de ser considerada así. La formación italiana con Carmelo Orlando al mando, publica “Words Of Indigo” tras casi nueve años de sequía. “Ursa”, su anterior trabajo de 2016, ya venía un largo descanso y parece ser que será su tónica habitual; acostumbrarse a una prolongada tregua antes de ofrecer algo nuevo al público.
Este “Words of Indigo” es la novena larga duración en estudio en sus más de treinta años de supervivencia. La larga pausa entre el anterior álbum y éste, trae también consigo una renovación casi total en la formación del grupo. No hay rastro alguno de miembros clásicos como Massimiliano Pagliuso o Giuseppe Orlando, hermano de Carmelo, en este nuevo trabajo. Sino que, para esta faena, Carmelo se rodea de músicos bastante más jóvenes que él. Es por eso que el rejuvenecimiento es total, haciendo que Carmelo se transforme —si no lo era ya— en el alma mater de NOVEMBRE.
Aunque exista una formación modernizada, el sonido tradicional y equilibrado de NOVEMBRE continúa. “Words Of Indigo” sigue siendo melancólico y sombrío, vibrante y atmosférico, doomish y gótico. Grandes solos y dinámicas melodías.
Bajos y altos en “Words Of Indigo”
Aunque perfectamente “Words Of Indigo” podría ser un trabajo muy fácil de escuchar, sí hay un par de pegas que hacen que no consiga engancharme del todo con el disco, provocándome que se me haga algo largo y en algún punto, tedioso. Hay canciones que me parecen que son totalmente de relleno, sin contar con los interludios. “Brontide” y la instrumental “Ipernotte” son dos ejemplos. Si bien esta segunda es un tema puramente técnico, es un corte instrumental bastante extenso a mi gusto. Y “Brontide” me parece un batiburrillo de ideas mezcladas sin tener mucha claridad.
Y si bien “House of Rain” intenta repetir fórmula y ser la “Cloudbusting” (“Novembrine Waltz”, Century Media Records, 2001) de este nuevo disco, incluso repitiendo la colaboración con Ann-Mari Edvardsen a las voces, este nuevo tema es bastante inferior respecto a la cover de Kate Bush. Que, dicho sea de paso, es un auténtico temazo.
Pero la grandeza de NOVEMBRE es sacar petróleo de donde no hay más que tierra seca. Buen ejemplo es “Chiesa Dell'Alba”, un corte que empieza con una suavidad muy aseada, pero con unos buenos riffs se vuelve interesante y oscura, sin olvidar la finura inicial. “Statua”, es un corte a medio ritmo, emocional y dinámica, con un sonido más moderno haciéndose notar el buen trabajo del gran Dan Swanö en cuanto a mezcla y masterización.
También destaca la pulcra “Post Poetric” donde Carmelo se desgañita de lo lindo, buceando entre voces limpias, desgarradas y melódicas. “Your Halocene” bien podría formar parte de “The Blue” (Peaceville Records, 2007) con esa armonía diversa, con una batería que va marcando el ritmo.
Otra que nos dice claramente que estamos ante un disco de NOVEMBRE es el corte que abre la lata, “Sun Magenta”, con esa apesadumbrada voz de Carmelo que, a pesar de estar muy trillada, es santo y seña de la banda.
“Neptunian Hearts”, con una cuidada melodía, es también es acelerada, dura y resolutiva, un pequeño guiño a sus inicios más extremos. De los mejores temas de “Words of Indigo”.
Intento ser objetivo con NOVEMBRE, pero me cuesta. Es una banda única y casi irrepetible que está muy poco valorada. Dudo mucho que a estas alturas de la vida tenga un mayor reconocimiento, a pesar de que se lo merece.
Discográfica: Peaceville Records
Más información sobre NOVEMBRE y su "Words Of Indigo" en su página de Facebook.






