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"Screams From Beneath The Surface" de MONSTROSITY: Death Metal clásico con pasos hacia delante

Séptimo disco de un histórico del Death Metal

MONSTROSITY es un clásico del viejo sonido del Death Metal americano. La escuela de Florida. Esto es tan cierto como que MONSTROSITY podría, seguramente, haber sido todavía más grande.

Supongo que durante aquel trance de principios de los noventa que repartió las jerarquías, un embudo por el que era imposible que pasaran todos, el timing no fue generoso con este grupo de Tampa (cómo no: puro Florida) que perdió a su cantante original en el peor momento. Justo cuando había editado dos discos fabulosos y se estaba creando un nicho fascinante a caballo entre lo clásico, lo brutal y lo técnico.

Diría, de hecho, que las semillas de esos dos trabajos están en muchísimo Death Metal del que, un monstruo de mil caras, se ha hecho a lo largo de los años aunque no sea el primer nombre que suele venir a la cabeza cuando se habla de influencias. El caso es que, tal vez por eso, la suerte de MONSTROSITY no dio en su momento para más, aunque (eso sí) siempre que aparece citado lo hace como parte de la nobleza del género. Según se mire, claro, lo que ha conseguido no es poco: es un grupo de culto, reverenciado en el underground y que, a su ritmo y no precisamente con prisa a la hora de parir discos, sigue ahí 36 años después de su nacimiento. A su ritmo, desde luego: este nuevo “Screams From Beneath The Surface”, su segundo disco con Metal Blade, es solo el tercero desde el cambio de siglo, el segundo en casi veinte años y el séptimo en total en una trayectoria que comenzó en el ya lejanísimo e inolvidable, para el Death Metal, 1990. Buenos tiempos, viejos tiempos.


Porque quizá éste ya no sea un grupo tan reconocible como otros para las nuevas generaciones, aclaro que aquel cantante que se fue es George Fisher, Corpsegrinder, que recibió una llamada de CANNIBAL CORPSE e hizo las maletas. Es imposible saber hasta dónde habría llegado MONSTROSITY con él, pero sí nos sabemos de memoria lo que ha hecho, y todo lo que ha conseguido, CANNIBAL CORPSE en una unión que dura 31 años con uno de los personajes más icónicos de la historia del Metal Extremo. Así que no podemos afearle la decisión. Aquellos discos, que siguieron a una maqueta también de culto "Horror Infinity" (1991), fueron “Imperial Doom” (1992) y “Millenium” (1996). Hoy dos clásicos, sobre todo el segundo, un trabajo en el que MONSTROSITY desarrollaba una personalidad ya plena y una brillante madurez compositiva que abría caminos entonces fascinantes en las posibilidades técnicas del Death Metal. Imagino que cualquiera mínimamente interesado en el estilo, los conoce. Si no, recomiendo que le ponga remedio cuanto antes. Lo agradecerá.

La cuestión es que han pasado treinta años desde “Millenium”. MONSTROSITY se ha mantenido en un estatus más o menos invariable, no ha colgado los instrumentos aunque ha tenido fases de hibernación y ha editado otros cinco discos a los que es difícil poner pegas. No desde luego, y más allá de una portada que no ha envejecido muy bien, a “In Dark Purity” (1999), cuyo mayor pecado es que no se acerca a “Millenium”, su predecesor y para siempre la obra magna de MONSTROSITY y uno de los pilares del Death Metal americano. Tampoco, por ejemplo, al último hasta ahora, el notable “The Passage of Existence” (2018) que, creo, pasó más desapercibido de lo que merecía. Y, desde luego, no será esta crítica la que ponga peros a este nuevo “Screams From Beneath The Surface”.

Un disco que es pura precisión, que captura la esencia del Death Metal clásico pero no se limita a recrearla y que deja un sabor de boca francamente convincente. Uno de esos que, más allá del tópico y aunque estos tiempos vayan en otra dirección, requiere paciencia y escuchas: es mucho menos genérico de lo que puede sugerir en un primer contacto y demuestra, por encima de todo, una sapiencia quirúrgica en el arte del Death Metal por parte de unos protagonistas ya con muchas batallas encima.


Un trabajo instrumental de primer nivel en "Screams From Beneath The Surface"

Como es marca de la casa, todo el sonido macera a partir de una base de ritmo impresionante, la que forman dos miembros fundadores: el batería Lee Harrison (una referencia en el género no siempre suficientemente valorada: como su grupo) y el bajista Mark van Erp, que, eso sí, tiene menos de esos momentos de brillo individual que han sido siempre parte de la esencia de MONSTROSITY. Básicamente porque el sonido está absolutamente concentrado, pulido y libre de cualquier adorno y exceso.

Hay un altísimo nivel técnico y unos cuantos paseos por territorios Tech/Prog, pero este disco apuesta por unas composiciones nucleares y sólidas, en las que todo está medido y encajado con una precisión fabulosa, un viejo valor del Death Metal americano en contraposición al espíritu generalmente más galopante y de raíz Punk (entiéndase en el contexto) de la veta sueca. MONSTROSITY ha querido hacer canciones de verdad, y las ha hecho. A la antigua usanza y con un equilibrio cerebral y fabuloso en cada riff, cada cambio de tiempo…

Viejos y nuevos músicos en MONSTROSITY

El sello de Matt Barnes, ya más de tres lustros a bordo, es muy obvio en unas guitarras también excelentes y que equilibran el viejo sonido de los noventa con arrebatos más brutales y otros más melódicos. Una destilación de la esencia del Death Metal que va del viejo Thrash a algunos pellizcos más modernos y escapadas melódicas que en el pasado habrían resultado impensables pero que no son extrañas desde aquel (también estupendo) “Spiritual Apocalypse” de 2007.

Barnes, que editó un disco excepcional con CHAOS INCEPTION el año pasado, hurga hasta el fondo de su maleta de riffs y solos y da una profundidad definitiva a una música que, por eso, gana en vez de encogerse con la sucesión de escuchas.


También brilla el nuevo cantante, un Ed Webb (ex, entre otros, MASSACRE), que deja algunos gritos al estilo Corpsegrinder y bascula bien entre los pasajes más guturales y otros más frontales y agresivos. Encaja como un guante en un disco que no ha dejado nada al azar, con una portada que recalca que no ha usado IA (lo celebro), obra de Timbul Cahyono, y una producción fantástica que ha pasado por dos estudios de primerísimo rango como Audiohammer y los históricos Morrisound. El sonido es nítido pero potente, lo suficientemente actual sin pisar la herencia básica sobre la que está construida la música y con espacio y equilibrio entre todos los instrumentos.

Pasado y presente del Death Metal

A estas alturas, y como ya he dicho, no sorprenden los pasajes más atmosféricos y los riffs y solos melódicos en MONSTROSITY, pero la inicial (y es significativo que abra el disco) “Banished To The Skies” parece ir demasiado lejos en su viraje hacia el Melodeath hasta que construye de forma excelente la tensión que la hace aplastante y que permite que brillen las guitarras con ecos, si se me permite, a los tiempos inolvidables de EDGE OF SANITY.

Un ejercicio finalmente brillante de transversalidad que salta por los aires en el regreso al canon de “The Colossal Rage” o “The Atrophied”, llenas de momentos que miran al pasado entre curvas que basculan el sonido a lo largo de las décadas de historia, y matices, del Death Metal. La manera en la que los riffs se suceden o expanden y la intención de cada cambio de ritmo es un obvio recuerdo a cómo se cocinaba esta música en los viejos tiempos. Desde luego, esto sonará a unos CANNIBAL CORPSE refinados en sus momentos más brutales; a MORBID ANGEL, MALEVOLENT CREATION o hasta VADER en los trances más directos. Pero, por ejemplo, los recovecos más oscuros de “Blood Works” se acercan a los páramos yermos de IMMOLATION y los trazos Doom/Death de “The Dark Aura” recuerdan a unos AUTOPSY menos viscerales.

Un preciso rompecabezas en "Screams From Beneath The Surface"

Hay pasajes a medio tiempo con los que sonreirá Steve Tucker, por su etapa en MORBID ANGEL y también por sus otros proyectos; hay grooves, velocidad, melodías, un toque suavizado de experimentación… Y hay, sobre todo, una pulcritud compositiva que hace que todo el rompecabezas encaje a la perfección, sin fisuras ni puntos débiles. Y que este disco acabe siendo una escucha suculenta, de verdad placentera para cualquiera que quiera escuchar Death Metal a la americana sin golpes de efecto pero con profundidad, oficio y devoción. No creo que “Screams From Beneath The Surface” vaya a cambiar, en 2026, el estatus de MONSTROSITY. Tampoco creo que ese sea su objetivo. Pero sí extiende y actualiza la tradición de un grupo histórico y entrega una obra impecable de Death Metal. Del de toda la vida, el mejor.



 

Más información sobre "Screams From Beneath The Surface" de MONSTROSITY en su página de Facebook.

RESUMEN

Esta versión de 2026 de MONSTROSITY mantiene un pie firme en el más puro y clásico sonido Florida pero, con el otro, se permite dar unos cuantos pasos muy interesantes.
Juanma Rubio
Juanma Rubiohttps://www.hellpress.com
De la vieja guardia a base de cumplir años, y ya van suficientes como para que cumplirlos sea una putada. Me gano la vida escribiendo y llevo más de un cuarto de siglo escuchando Metal. La gran constante de una vida que me paso intentando cumplir aquello de que hay que ser de los buenos porque ya hay demasiados de los malos en el mundo.

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