Entrevista al guitarrista Ira Black tras el lanzamiento de "FÆNIX", el debut de su grupo APOCÆLYPSE
Tras muchos años de carrera y pasar por bandas como VIO-LENCE, METAL CHURCH, I AM MORBID, LIZZY BORDEN y DOKKEN, el guitarrista Ira Black afronta ahora una nueva etapa al frente de APOCÆLYPSE. El músico estadounidense asume en este proyecto un papel mucho más amplio, ocupándose de la composición, las voces y la producción para dar forma a una propuesta que combina Metal, elementos industriales y electrónicos, grandes melodías y una marcada vocación experimental.
El nacimiento de APOCÆLYPSE supone también un punto de inflexión personal para Black, que describe "FÆNIX" como el reflejo de su propia experiencia de caída y renacimiento. Junto a él participa además su hijo, Ira Black IV, mientras que canciones como "Intell-I-Gents" y "Black Box" abordan cuestiones tan diferentes como la relación de la humanidad con la tecnología, la inteligencia artificial o las experiencias que han marcado su vida. En esta entrevista hablamos con Ira Black sobre esta nueva identidad artística, el proceso creativo de APOCÆLYPSE, su visión de la tecnología y la IA, las lecciones aprendidas durante décadas de carrera y su decisión de centrar ahora todas sus energías en su propio proyecto.
El nacimiento de APOCÆLYPSE
Después de tantos años desarrollando tu carrera principalmente como guitarrista, ¿en qué momento sentiste que necesitabas crear algo como APOCÆLYPSE y que había llegado el momento adecuado para hacerlo?
Creo que APOCÆLYPSE era algo que llevaba años gestándose dentro de mí sin que yo mismo me diera cuenta exactamente de qué se trataba.
He pasado la mayor parte de mi carrera entrando en la casa de otra persona. Te incorporas a una banda, aprendes el material, aportas tu personalidad, pero en última instancia estás ayudando a otra persona a hacer realidad su visión. He tenido la enorme suerte de tocar con bandas y músicos increíbles, pero llegó un momento en el que necesitaba descubrir qué ocurriría si construía yo mismo la casa.
El mayor salto fue cantar. He sido guitarrista toda mi vida. De repente estoy delante de un micrófono diciendo: "Vale, esta es mi voz, estas son mis letras, estas son mis canciones y no hay nadie detrás de quien esconderme". Fue aterrador y, al mismo tiempo, increíblemente liberador.
APOCÆLYPSE se convirtió en la culminación de todo lo que he aprendido durante décadas haciendo música, recorriendo el mundo, triunfando, fracasando, recibiendo golpes y volviendo a levantarme.
Al final, o haces el disco que llevas dentro o pasas el resto de tu vida preguntándote qué habría ocurrido si lo hubieras hecho. Yo ya no estaba dispuesto a quedarme con la duda.

En APOCÆLYPSE asumes responsabilidades que van mucho más allá de tocar la guitarra: eres el cantante, compositor, productor y tienes todo el control. ¿Qué descubriste sobre ti mismo al tener que supervisar todos esos aspectos del proyecto?
¡Que estoy completamente jodidamente loco! [risas] Pero, hablando en serio, descubrí que pienso en los detalles de la música de una manera muy diferente cuando soy responsable de todo el conjunto.
Como guitarrista, piensas de forma natural en la parte de guitarra. Con APOCÆLYPSE estoy pensando en la melodía vocal, las letras, la batería, el bajo, la programación, los arreglos, la producción, el artwork, los vídeos... en todo el universo que rodea a la canción.
Por supuesto, escribo y produzco mucha música para otros artistas en mi estudio, así que estoy muy acostumbrado a pensar en cómo encajan todas las piezas, especialmente en el caso de las voces... Para mi propia música tuve que conectar con el sentimiento de mi mensaje porque realmente quería que llegara, y eso se convirtió en un proceso catártico para mí.
A veces el riff de guitarra más espectacular del mundo es lo que menos necesita una canción. ¡Esa es una lección difícil para cualquier guitarrista! Algunas canciones no tienen solos de guitarra porque simplemente no los necesitaban. Creo que eso sorprende un poco a algunos de mis seguidores que me conocen como un shredder.
El mayor descubrimiento probablemente sea que ya no pienso en mí mismo como "un guitarrista que canta". Me estoy convirtiendo en un artista que resulta que también toca la guitarra. No me malinterpretes: ¡sigo adorando tocar, componer Y hacer shredding! Ha supuesto un cambio psicológico enorme para mí asumir toda esta experiencia.
Pero hay muchas canciones en FÆNIX en las que ocurren auténticas locuras con la guitarra, ¡así que no os preocupéis!
Una nueva identidad musical
¿Por qué Metal Industrial? Has explorado estilos muy diferentes a lo largo de tu carrera, pero ¿qué encontraste en los sonidos industriales y electrónicos que necesitabas expresar ahora mismo?
En realidad, no pienso en APOCÆLYPSE como Metal Industrial estrictamente. Hay elementos industriales, pero también hay Metal moderno, música electrónica, EDM, enormes estribillos melódicos, elementos cinematográficos, groove, Thrash y cosas que probablemente no deberían encajar juntas.
Ahí es donde sale mi faceta de productor... Me encantan los loops, los efectos de sonido, los trucos de edición y crear sonidos experimentales, así que eso aparece en el resultado final.
No me digo a mí mismo: "Voy a escribir una canción de Metal Industrial". Simplemente escribo lo que siento y dejo que la gente se encargue de ponerle nombres a los géneros.
Me gusta hacer canciones que suenen diferentes. Nunca quiero hacer una y otra vez el mismo tipo de canción. Siempre voy a seguir experimentando. Siempre vais a encontrar una canción diferente. Escribo cada canción por sí misma, no para intentar encajar en un género o en el modelo de mi banda.
Esperad a escuchar mi balada de piano a dúo con una cantante. Saldrá como single el año que viene y va a dejar a todo el mundo alucinado. A mí me ha dejado alucinado y eso es precisamente lo que busco: si consigo dejarme alucinado a mí mismo, sé que estoy poniendo el listón lo más alto posible. Eso es lo que me entusiasma.
He tocado Metal tradicional durante décadas. Me encanta y ese ADN siempre estará dentro de mí, pero no quería que APOCÆLYPSE sonara como otra versión de algo que ya hice hace veinte años.
Pero para mi faceta más pesada quería máquinas luchando contra humanos. Baterías orgánicas contra programación. Guitarras gigantescas contra texturas electrónicas. Algo increíblemente bello que de repente es aplastado por algo brutalmente pesado. Ahí es donde vive APOCÆLYPSE. Es tensión.
¿Hasta qué punto surgió APOCÆLYPSE de la necesidad de hacer algo que no podías hacer en tus bandas anteriores?
Muchísimo. Y no es una crítica a ninguna de esas bandas. Cada banda tiene una identidad y hay que respetarla.
Si toco en VIO-LENCE, la gente quiere VIO-LENCE. Si toco material de METAL CHURCH, existe un lenguaje musical que pertenece a METAL CHURCH. Esos límites existen por una razón. APOCÆLYPSE no tiene límites porque lo creé específicamente para que no los tuviera.
Si quiero un riff aplastante afinado más grave, seguido de una sección electrónica y después de un enorme estribillo melódico, nadie puede decirme: "Eso no suena a nosotros". Porque eso somos nosotros. Esa libertad era algo que necesitaba desesperadamente a nivel creativo.
Padre e hijo en APOCÆLYPSE
Tu hijo, Ira Black IV, toca la guitarra en APOCÆLYPSE. ¿Cómo cambia la relación entre padre e hijo cuando además tenéis que trabajar juntos en lo creativo y compartir la misma visión musical?
Es una de las cosas más increíbles que he vivido. Obviamente existe la relación entre padre e hijo, pero cuando hacemos música, él es otro músico que está a mi lado y respeto sus instintos.
También es mi mejor amigo. Pasé mucho tiempo con él cuando era más pequeño y lo llevaba conmigo de gira, así que ya teníamos construida esa conexión.
Pero pertenece a una generación completamente diferente. Yo llevo décadas de Metal de la vieja escuela y giras grabadas en mi ADN, mientras que él ha crecido absorbiendo música y tecnología desde una perspectiva completamente distinta. Y puede defenderse por sí mismo. Es un auténtico shredder y tenemos una electricidad increíble entre nosotros a nivel musical. Así que se produce una colisión increíble.
Después está la parte surrealista. He pasado toda mi vida sobre escenarios de todo el mundo junto a mis héroes y ahora puedo mirar al otro lado del escenario y ver a mi hijo allí. Eso no se puede comprar.
Pase lo que pase con esta banda, guardaré esos momentos durante el resto de mi vida.
Hablando de "FÆNIX", el propio título habla de renacimiento. ¿Es un concepto que aplicas únicamente a la música y al nacimiento de APOCÆLYPSE o también representa una etapa de tu propia vida?
Es absolutamente mi vida. "FÆNIX" es, obviamente, nuestra versión del fénix: aquello que arde, muere y vuelve a levantarse de sus propias cenizas. He hecho eso más veces de las que puedo contar.
He vivido momentos increíbles y otros absolutamente brutales. He perdido cosas. He destruido cosas. He reconstruido cosas. He visto desaparecer oportunidades que pensaba que iban a cambiar mi vida. Y, de alguna manera, sigo aquí.
A estas alturas, el renacimiento ya no es una metáfora para mí. Es casi un mecanismo de supervivencia.
Lo interesante es que, en esta etapa de mi vida, cuando la sabiduría convencional podría decir que debería bajar el ritmo, yo siento que estoy empezando de nuevo.
APOCÆLYPSE no es el epílogo de mi carrera, es como el primer capítulo.
El contraste como elemento musical
Musicalmente hablando, me sorprende, de alguna manera, que algunas canciones sean muy potentes y agresivas, con cierto parecido a los temas más contundentes de ROB ZOMBIE, mientras que otras son mucho más suaves y melódicas. ¿Qué te llevó a explorar estos contrastes?
Porque así es como escucho la música. No quiero once versiones de la misma canción. Me encanta la brutalidad, pero la brutalidad pierde efectividad si eres brutal durante cada segundo. A veces, el momento más tranquilo de un disco hace que la siguiente sección pesada suene diez veces más contundente.
Esa es una de las ideas fundamentales de APOCÆLYPSE: el contraste. Belleza frente a contundencia. Tecnología frente a humanidad. Melodía frente a caos. Esperanza frente a destrucción.
Algunos de mis momentos favoritos son aquellos en los que casi olvidas que estás escuchando un disco de Metal y, de repente, el suelo desaparece bajo tus pies.
Quiero dinámicas que sean emocionales, no simples cambios de volumen.
Tecnología e inteligencia artificial
La canción "Intell-I-Gents" plantea cuestiones como la inteligencia artificial, la vigilancia digital y nuestra relación con la tecnología. ¿Te preocupa que estemos llegando a un punto en el que la tecnología deje de ser una herramienta al servicio de la humanidad y empiece a dictar cómo vivimos?
Absolutamente, y creo que ya estamos parcialmente ahí. Pero "Intell-I-Gents" no es una canción antitecnología. Eso es importante. Plantea la cuestión de qué ocurre cuando la comodidad se convierte en dependencia.
Llevamos voluntariamente dispositivos que saben dónde estamos, qué compramos, qué vemos, con quién nos comunicamos y qué nos interesa. Después, los algoritmos aprenden cómo mantener nuestra atención. Es una tecnología increíblemente poderosa.
La cuestión no es si la IA o la tecnología son intrínsecamente buenas o malas. La cuestión es: ¿quién controla a quién?
La tecnología debería amplificar a la humanidad. El peligro aparece cuando la humanidad empieza a reorganizarse en función de lo que la tecnología quiere de nosotros.
Existe una ironía interesante en utilizar tecnología y elementos electrónicos para hablar precisamente de los peligros que provienen de ella. ¿Cómo equilibras esa fascinación por las nuevas herramientas con tu desconfianza hacia ellas?
Esa es exactamente la contradicción que pretende generar la canción. Me fascina la tecnología. La utilizo constantemente. Experimento con nuevas tecnologías, nuevos métodos de producción y con IA. Probablemente me interesa más que a la mayoría de los músicos que conozco.
Así que no estoy fuera de la máquina señalando a todo el mundo que está dentro, ¡yo también estoy dentro de la jodida máquina! [risas] Eso es lo que lo hace interesante.
El fuego puede calentar tu casa o quemarla. La tecnología no es necesariamente la decisión moral: lo es el ser humano que la utiliza. Me interesa explorar esa línea.
¿Recordáis cuando se decía que la grabación digital iba a arruinar la música y las industrias de la grabación y la música? Bueno, definitivamente lo mezcló todo y lo cambió, y creo que en su mayor parte para mejor. Puedes tener un estudio en tu habitación y sacar las canciones en YouTube a la mañana siguiente si quieres. Hay formas de promocionarlas y hacer cosas con ellas, así que es simplemente un avance para la humanidad. Siempre va a avanzar así, destrozando las viejas formas, y las nuevas formas acabarán convirtiéndose de nuevo en las viejas.
Son ciclos, pero sin duda estamos viviendo una época interesante. Será mejor que os preparéis... pero ¡a mí no me van a poner un microchip! [risas]
La IA y la creación artística

No puedo pasar por alto la portada, que parece haber sido creada utilizando IA, aunque quizá me equivoque. Al menos eso es lo que me parece. El uso de la IA en ámbitos creativos está siendo rechazado con firmeza por muchos seguidores y también por los propios artistas. En este caso, además, parece especialmente irónico teniendo en cuenta lo que hablábamos antes sobre "Intell-I-Gents". ¿Por qué elegiste esta opción?
Entiendo perfectamente el debate en torno a la IA y el arte, y creo que los artistas deberían tener esa conversación.
Hemos experimentado con tecnología asistida por IA como parte del proceso de desarrollo visual de APOCÆLYPSE, junto con diseño, edición y dirección artística humanas. Para mí es otra herramienta dentro de una caja de herramientas creativas cada vez más grande. Pero la palabra importante ahí es "herramienta".
No escribo algo en una máquina, cojo lo que sale y digo: "Esta es mi visión artística". Soy obsesivo con el aspecto y el sonido de APOCÆLYPSE. Todo pasa por incontables decisiones, revisiones y elecciones humanas hasta que comunica aquello que quiero comunicar.
Y tienes razón: la ironía es intencionada y fascinante. ¿Qué absurdo sería hacer un disco que examine la relación de la humanidad con las tecnologías emergentes mientras fingimos que la tecnología no existe? Prefiero entrar directamente en esa conversación.
La pregunta central sigue siendo la misma: ¿controlamos nosotros la tecnología o es la tecnología la que nos controla?
Ah, y no confundamos a un par de personas en tus comentarios online con todo el mundo... Si siguiera a esa minoría y me lo tomara en serio, significaría que estaría dudando de mí mismo.
Hace mucho tiempo que me lancé de cabeza y creo en lo que puedo hacer y demostrar al cien por cien. Nadie ha recorrido mi camino ni ha hecho lo que yo he hecho para llegar hasta aquí. Pasé años durmiendo en sofás de amigos, me abrí camino desde abajo, paso a paso, aprendiendo mediante ensayo y error y haciéndolo todo por mi cuenta.
Me he ganado el derecho a hacerlo como quiera y, si publico algo con APOCÆLYPSE, es porque eso representa MI visión.
Y además, cuando vengáis a vernos en directo, ahí es cuando veréis y escucharéis lo que realmente hay... Esta banda ha venido a dominar, así que estamos deseando salir ahí fuera y demostrar a todo el mundo lo que somos. ¡Esta es mi banda contra el mundo!
La historia detrás de "Black Box"
Has presentado "Black Box" como "la canción más personal que he escrito". Hablas de una infancia difícil, adicción, pérdidas y décadas persiguiendo un sueño que a menudo parecía imposible. ¿Qué te hizo sentir que por fin estabas preparado para abrir esa "caja negra"?
Porque por fin entendí que las cosas que pasé años intentando enterrar formaban parte de lo que me convirtió en quien soy. Una caja negra sobrevive al accidente. Esa es toda la metáfora.
Después de que un avión se estrelle, los investigadores encuentran la caja negra porque contiene la verdad sobre lo que ocurrió. Me di cuenta de que yo tenía una dentro. Había cosas de mi infancia, adicción, pérdidas, relaciones, esta carrera de locos y décadas persiguiendo algo que parecía estar continuamente fuera de mi alcance. Durante años guardas esas cosas en compartimentos porque tienes que sobrevivir.
Al final comprendí que ya no quería esconderme de ellas. Así que "Black Box" consiste en abrirla. No porque todo lo que hay dentro resulte cómodo, sino porque es verdad. Cuando exploro la verdad es cuando surge la música de APOCÆLYPSE.
Las lecciones de una carrera
Después de sobrevivir a todas esas experiencias y construir una carrera de varias décadas, ¿qué le diría el Ira Black de hoy al músico que emprendió ese camino hace tantos años?
Probablemente le diría: "Te van a dar por culo. Mucho" [risas].
La gente te dirá que no. Cometerás errores. Confiarás en personas en las que no deberías confiar. Perderás oportunidades que pensabas que no podrías soportar perder.
Sigue adelante. Porque lo extraño de este negocio es que, a veces, aquello que crees que es el final se convierte en el comienzo de algo mucho más grande.
También le diría que no deje que el éxito o el fracaso determinen su identidad. Toca porque te gusta tocar, todo lo demás viene y va.
Y probablemente también le diría que consiguiera un trabajo normal mientras persigue el sueño [risas].
Has formado parte de proyectos como VIO-LENCE, METAL CHURCH, I AM MORBID y LIZZY BORDEN, además de otros trabajos a lo largo de tu carrera. ¿Qué has aprendido de cada una de esas etapas que haya terminado influyendo en APOCÆLYPSE, ya sea de forma consciente o inconsciente?
Todas y cada una de ellas me aportaron algo. LIZZY BORDEN me enseñó muchísimo sobre teatralidad y sobre cómo ofrecer un espectáculo.
METAL CHURCH reforzó la importancia de las canciones y el poder del Heavy Metal tradicional.
I AM MORBID me metió en un entorno musical increíblemente oscuro y agresivo y me enseñó otro lenguaje de la contundencia.
VIO-LENCE volvió a conectarme con aquella mentalidad cruda del Thrash de la Bay Area, como en mis primeros tiempos con HEATHEN: la agresividad, la actitud, la fisicidad y la precisión de aquella música.
Y, por supuesto, tocar con DOKKEN me enseñó cómo construir una gran canción, un gran riff de guitarra y solos melódicos y de shredding.
Y hay docenas de experiencias fuera de esas bandas que también aportaron piezas.
APOCÆLYPSE no consiste en rechazar mi pasado. Consiste en coger todo lo que he aprendido de mi pasado y hacerlo pasar por una máquina completamente nueva.
También he aprendido a entender que cada banda tiene su propia trayectoria y cultura con las que tiene que desenvolverse. Puedo ver venir a kilómetros de distancia ciertas cosas en las dinámicas psicológicas de una banda y de sus miembros. Por eso es importante para mí gestionar relaciones y formas de trabajo saludables y construir una cultura de banda estable.
El futuro de VIO-LENCE
Justo cuando estaba preparando estas preguntas, leí el mensaje de despedida de Sean Killian de VIO-LENCE sobre tu salida. Al principio me preocupé porque no sé qué pasa con el grupo; parece imposible que la banda pueda mantener una formación estable y los músicos entran y salen constantemente. Pero después de leer sus palabras, parece que todo está bien. Llevas varios años tocando en directo con VIO-LENCE, pero quieres centrarte en promocionar APOCÆLYPSE, ¿verdad?
Sí, y agradezco las palabras de Sean. La realidad es que esto se estaba volviendo inevitable.
APOCÆLYPSE empezó a avanzar mucho más rápido de lo que nadie esperaba y, de repente, lo que había comenzado como otro proyecto creativo se convirtió en algo que requería una enorme cantidad de mi atención.
Ya estaba viendo el final de este año como un momento natural en el que probablemente tendría que tomar algunas decisiones sobre mi futuro. El calendario simplemente se aceleró. Así es la vida a veces.
Viví experiencias increíbles con VIO-LENCE, toqué con ellos en conciertos por todo el mundo y estoy agradecido por esa etapa. Pero las bandas tienen que tomar decisiones basándose en lo que es mejor para ellas y los músicos tienen que tomar decisiones en función de hacia dónde se dirigen sus vidas.
Ahora mismo, mi camino es APOCÆLYPSE. No hay ninguna razón para convertir esto en algo desagradable. Prefiero valorar lo que conseguimos juntos y seguir adelante. Hubo cosas que dejaron de funcionar por ambas partes y eso ocurre a veces; es comprensible y forma parte de la evolución natural de algunas relaciones.
Estoy trabajando en un libro y algún día contaré más detalles sobre el funcionamiento interno de mis relaciones con distintas bandas y sus miembros, pero eso será mucho más adelante.
Si no me equivoco, en los últimos meses incluso estabas trabajando con Sean Killian en nuevas canciones para VIO-LENCE. ¿Fue difícil tomar la decisión de cerrar ahora ese capítulo?
Absolutamente, porque todavía estaba implicado creativamente en VIO-LENCE.
Estábamos trabajando en material nuevo y me entusiasmaban algunas de las cosas que estábamos haciendo. Así que no era una situación en la que mentalmente hubiera desconectado o no estuviera haciendo mi trabajo. Todo lo contrario, tenía toda la intención de cumplir con mis responsabilidades mientras estuviera allí.
Pero a veces las circunstancias te obligan a tomar una decisión más rápido de lo que esperabas. Podía ver que, con el tiempo, APOCÆLYPSE iba a exigir toda mi atención. Al parecer, ese "con el tiempo" llegó un poco antes de lo esperado.
Tengo 13 canciones escritas para VIO-LENCE, pero llegó un momento en el que pensé: "¿Por qué voy a ayudar a otras personas a avanzar cuando eso no me beneficia a largo plazo? Ya lo he hecho muchas veces, así que tuve que poner un límite. Ya no voy a hacerlo más".
Ahora puedo poner esa misma energía —y considerablemente más— en APOCÆLYPSE.
Una nueva etapa
Has pasado de compaginar APOCÆLYPSE con VIO-LENCE a poder dedicarte por completo a tu propio proyecto. ¿Sientes que la etapa más importante de tu carrera está empezando ahora?
Al cien por cien. Es algo bastante increíble que pueda decir esto a estas alturas de mi carrera.
He tocado con músicos legendarios. He recorrido el mundo más veces de las que puedo recordar. He estado sobre escenarios enormes y he vivido experiencias que el chaval que cogió una guitarra jamás habría podido imaginar, pero esto es diferente, porque esta vez no me han contratado para ayudar a otra persona a contar su historia. Esta es mi historia.
La estoy cantando. La estoy escribiendo. La estoy produciendo. Estoy tocando la guitarra en ella. La estoy construyendo con mi hijo, Ira IV, Matt y Lonny. Y la gente está respondiendo.
Así que perder la red de seguridad de otra banda consolidada no me asusta, en realidad, me hace tener todavía más hambre. Quizá eso es lo que significa realmente "FÆNIX". Tienes que estar dispuesto a quemar una versión de ti mismo antes de poder descubrir qué surge de sus cenizas.
Un mensaje para los lectores
Bueno, Ira, eso es todo. Muchas gracias por tu tiempo. Si quieres añadir unas últimas palabras para nuestros lectores, este es el momento. ¡Gracias!
En primer lugar, gracias a HELLPRESS y a todo el mundo en España que me ha apoyado a lo largo de las diferentes etapas de mi carrera.
He pasado la mayor parte de mi vida persiguiendo la música por todo el planeta y, de alguna manera, hoy estoy más ilusionado con ella que nunca.
APOCÆLYPSE no consiste en intentar borrar todo lo que hubo antes. Todo lo que hubo antes es la razón por la que existe APOCÆLYPSE. Cada banda. Cada gira. Cada error. Cada victoria. Cada persona que me dijo que sí. Cada persona que me dijo que no. Cada puerta que se abrió y cada puerta que se cerró en mis narices. Todo me acabó llevando hasta aquí.
Y ahora, probablemente por primera vez en mi carrera, estoy completamente detrás de algo que es mío.
FÆNIX trata sobre levantarse de las cenizas.
Bueno... ¡Aquí vamos, joder!











