NECROPHOBIC crea un delicioso caos en directo: "Metal para aficionados al Metal"

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NECROPHOBIC 2019

El postapocalipsis según NECROPHOBIC que ha unido a los seguidores del Metal

Hemos, sobre todo los que tenemos ciertos gustos culturales (música, literatura, cine...) fantaseado con escenarios así. Hemos debatido sobre ellos saliendo de bares a las cinco de la mañana o tomando café en el desayuno. En serio y en broma. Desde vísceras saltando y gasolina que se acaba a las connotaciones reales del hombre enfrentado al hombre. Y nada, absolutamente nada, pone al ser humano ante sí mismo, en el espejo, como un panorama postapocalíptico. La soledad yerma, la falta de certezas. No estamos en eso, nadie es un héroe por comprar papel higiénico o quedarse en casa con comida, Netflix, HBO, videojuegos, Spotity, Youtube y, la semana que viene, Disney Plus. Pero convengamos que como sociedad nunca nos habíamos visto expuestos a algo así. Nunca nos habíamos sentido de esta manera y, lo que es más importante, nunca nos habíamos entrenado para ello. Esto es nuevo en un mundo en el que lo único que nos sobraban, a los privilegiados, eran una seguridad y unas rutinas que nos acababan pareciendo terriblemente aburridas. Al menos ese velo ha caído ahora, cuando realmente nos damos cuenta que nada produce más ansiedad que el futuro, así a secas y cuando no es una sucesión permanente del mismo presente. Los que hayan leído a Terry Pratchet recordarán el número 18 de la saga de Mundodisco:

"Hay una maldición. Dicen: ojalá vivas en tiempos interesantes".

No voy a contar mis problemas porque otra cosa que todo el mundo, por fin (nos falta empatía) está aprendiendo estos días es que todos tienen los suyos. Algunos, graves. Serios, duros de verdad. De muerte. Era verdad que no podíamos ser tan felices como los demás porque nos los imaginábamos mucho más felices de lo que eran en realidad. Confinamiento, niños en casa, problemas de adaptación con el teletrabajo. Eso es una primera línea de quebraderos de cabeza ligeros para, insisto, los privilegiados. Pero muchos tenemos familiares o amigos en primera línea de las barricadas médicas, por ejemplo. Y a todos nos empiezan a llegar, cada vez desde más cerca, las historias reales que solo son números en los informativos. Bam. Muertes, familiares aislados y asustados, pacientes de cáncer que, a veces como su oncólogo, han contraído el coronavirus con las defensas arruinadas. Bam, bam. Abuelos en residencias con casos asomando, falta de protección laboral. Cuánto durará, quién saldrá adelante y cómo. Qué quedará después de una economía que, al final y como siempre sospechamos muchos, era un decorado de cartón piedra creado para que siguiéramos gastando. Bam, bam, bam. Balas en el cerebro.

Necrophobic en el concierto de cuarentena por coronavirus
Necrophobic en el concierto de cuarentena por coronavirus

Digo esto porque sin entrar en mis circunstancias personales, mis últimas 48 horas habían sido duras. Tristes, melancólicas, un puchero de ansiedad burbujeando en mi cabeza. Y de repente, en esas, esta mañana de sábado me he encontrado con un concierto de NECROPHOBIC que, con todos sus defectos y sus problemas, me ha sacado unas buenas sonrisas y me ha dado energía. Me ha conectado un poco con mis amigos. Hemos hecho chistes y hemos compartido estribillos por Whatsapp. Así de simple. Y después de hacerlo, tengo la sensación de que me pesa todo menos. Gratis, en mi habitación y con mi ordenador. Solamente eso, sin ningún esfuerzo, molestia ni sacrifico por mi parte. A veces, insisto, estamos tan hechos a los privilegios que no nos damos cuenta de lo sencillo que puede acabar siendo todo. Y de que, maldita sea, no hay ninguna necesidad de que las cosas sean perfectas. A NECROPHOBIC les ha estallado la conexión por Twitch y ni siquiera sé si ha sido una cuestión de falta de previsión o una aparición de los gremlins de la tecnología. Han emitido por Facebook y en pantalla vertical con un móvil. Ha sido cutre, ha sido rotundamente mejorable, ha habido cortes y confusión. Y ha sido, para mí, un rato fantástico. Así que te doy las gracias, NECROPHOBIC. Que quede constancia.

“NECROPHOBIC me ha conectado un poco con mis amigos”

Unos músicos haciendo algo que no tenían por qué hacer y poniendo actitud y profesionalidad sin nadie delante. Un concierto que ha convertido, en lo que tocaba al grupo, lo que podría haber sido una parodia grotesca en un rato muy bueno de Metal Extremo. Temazos de un grupo clásico y una actitud que, no sé si os acordáis, conecta con lo que esto era y siempre tendría que ser. Desde el intercambio de cassettes por carta hace dos millones de años. NECROPHOBIC ha hecho Metal para aficionados al Metal. Con una actitud que, y repito que hablo por mí, ha llegado a emocionarme. Con un recordatorio a lo que fueron y seguramente pronto serán tiempos mejores, con un ánimo obvio de echarnos un cable y pasar un rato con nosotros. Aunque sea con una mierda de conexión. Prefiero eso. Prefiero a NECROPHOBIC así, imperfectos pero insistentes, sin renunciar y cogiendo lo que las circunstancias les iban poniendo en la mano. Y dando un rato de Metal del que te llena el cuerpo de energía y te da ganas de abrir la ventana y gritar "vete a tomar por culo, coronavirus". Y no sé vosotros pero yo hoy, en esta (lluviosa) mañana de sábado necesitaba eso mucho más que una imagen nítida o un sonido bombástico. La energía, la conexión, el Metal. Así que a mí me ha bastado... y más que eso. Por mi parte, gracias, NECROPHOBIC.

Concierto "Requiem For A Dying World"

Dificultades técnicas

En un escueto comunicado, NECROPHOBIC ha explicado las dificultades sufridas para llevar a cabo su actuación en directo:

¡Gracias a todo el mundo que vio la emisión en directo de NECROPHOBIC hoy!

Se suponía que os daríamos más. Se suponía que tendríamos equipo de alta tecnología.

Casi nos derrota el hardware en mal estado.

Casi nos derrota la falta de tiempo.

Casi nos derrota el virus.

Pero si hay algo que todos estos años el underground nos ha enseñado...

¡Nunca abandones! ¡Nunca te rindas!

Agradecimientos especiales para el equipo: Vaple, Alex, Ella, Lovisa, Daniel, Kit, Tal y Sergei.


Posteriormente, el guitarrista Sebastian Ramstedt ha publicado un vídeo caminando por un bosque en Suecia explicando la situación del concierto emitido:

Bien, buenos días, estoy fuera en los bosques de las afueras de Estocolmo, donde vivo, la mañana después de la emisión en directo. He pensado que iba a explicar un par de cosas sobre lo de ayer.

Lo primero de todo, gracias a todos por el apoyo. Más de 1000 visualizaciones se juntaron en este encierro, es jodidamente alucinante, es realmente genial juntaros a todos.

Por supuesto, tuvimos grandes problemas ayer minutos antes del concierto. El ordenador conectado a las dos cámaras y al sonido se estropeó y no podíamos cancelarlo ya que había gente trabajando gratis con nosotros. Todos lo hicimos gratis, todo el mundo se expuso al virus, tomando riesgos, así que simplemente decidimos salir adelante con un móvil.

El ángulo y demás hicieron que fuera no emitibles, pero al menos hicimos algo. Pensamos que podría convertirse en una especie de tormenta de odio, pero al contrario la respuesta ha sido increíble, y estamos muy felices de que todo el mundo se uniera y lo apreciara a pesar de lo que se supone que debería haber sido.

Con suerte, podamos hacerlo otra vez de nuevo, podamos hacerlo del modo que queríamos, pero en estos tiempos no sabes por cuánto tiempo podrás salir fuera, así que no podemos prometeros nada.

Creo que pudimos sacar un buen audio del concierto de ayer, y quizá salga de algún modo, pero hasta entonces muchas gracias por lo de ayer, gracias por vernos y mantengámonos juntos en esto, ¿vale? ¡Hasta pronto!


NECROPHOBIC comenzó a trabajar el año pasado en el disco "Dawn Of The Damned", que supondrá el noveno larga duración de su carrera.

Hablamos con Alexander Friberg en esta entrevista a NECROPHOBIC tras el lanzamiento de su octavo álbum, "Mark Of The Necrogram".

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