Crítica de "Primordial Arcana", el nuevo disco de WOLVES IN THE THRONE ROOM

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Wolves In The Throne Room Primordial Arcana
Portada de "Primordial Arcana" de Amjad Faur

Un excelente disco de WOLVES IN THE THRONE ROOM

No recuerdo en qué punto estaba mi relación con WOLVES IN THE THRONE ROOM. Pero no en pico alto, precisamente. Eso seguro. Tenía en reserva el depósito de mis esperanzas en que "Primordial Arcana", el nuevo disco del grupo, fuera a emocionarme y sobrecogerme como los ya clásicos, tempus fugit, “Diadem Of 12 Stars”, “Two Hunters” y “Black Cascade”, una trilogía original sobre la que ya se ha acumulado la suficiente lluvia (2006-2009).

Pero aquí estamos: “Primordial Arcana” me ha recuperado para una causa que llegó a parecer perdida con aquella extravagancia ambiental llamada “Celestite”. Después, “Thrice Woven” puso más tiritas que esplendor, paró la hemorragia pero se afiló como un aspirante a acabar siendo poco más que un punto indeterminado en la trayectoria de WITTR. La magia, la naturaleza majestuosa y la gloria errante de tiempos arcaicos apenas se presentaban, sin enseñorearse. Pero ahora sí: vuelven a hacerlo en "Primordial Arcana", un disco fascinante, suntuoso y enigmático. Excelente.

Naturaleza y pasado en el Cascadian Black Metal

El Black Metal americano tiene vetas que a ciertos aficionados del sector más purista se le han ido haciendo estomagantes. No sé hasta qué punto, pero creo que llegó a pasar con el encumbramiento hipster de ese Cascadian Black Metal que vino a definir un sonido con sello geográfico, algo en realidad nada extraño en un género obviamente marcado por sus denominaciones de origen y sus contextos de tierra y cultura.

En esa franja, Cascadia, del Noroeste del Pacífico, desde el norte de California a Columbia Británica, el Black Metal se concibe en maridaje con una naturaleza abrumadora y todavía dominante. Hermosa y terrible, enraizada en las vidas y el pasado de quienes la habitan. Una tierra a la vez sugerente y hostil que se alarga casi sin transición desde ciudades como Olympia, en el estado de Washington. Allí, en el mismísimo último rincón noroeste de Estados Unidos, vivió Kurt Cobain y escribió canciones RANCID. En tierra durante décadas conocida por su escena Punk, WOLVES IN THE THRONE ROOM abrió una brecha de Black Metal Atmosférico a la que era fácil conectar con el trabajo de AGALLOCH en la vecina Oregon. La naturaleza y el pasado, un espíritu desnudo de casi todas las ornamentaciones estéticas del Black Metal y un sonido arcaico y moderno, orgánico, ritualista y de entraña ecologista: Cascadian Black Metal.

La versión más accesible de WOLVES IN THE THRONE ROOM

Noruego en su inspiración y profundamente americano en su materialización, el sonido de WITTR vagó en un limbo evolutivo que fue separando al grupo, creo, de algunas de sus mayores virtudes. Finalmente, y si pelamos algunas de las capas citadas, un prodigio de Black Metal Atmosférico que fue dejando que su sonido divagara, construyera sus propios caminos. No hay nada de malo en ello, en teoría, pero daba la sensación de que los hermanos Weaver, fundadores y multiinstrumentistas, empezaban a perderse cada vez que trataban de encontrarse, como si bracearan en unas arenas movedizas en las que se hundían más cuanto menos querían quedarse en ellas. Contra esa sensación de los últimos años (al menos mía, insisto), “Primordial Arcana” ejerce de respuesta, de nuevo eje. Con una producción más limpia y canciones más cortas, más concretas y precisas. Se pierden meandros, se gana impacto. Hay menos sensación de viaje integral pero más fuego atomizado, más ideas pulidas hasta el núcleo. Se pierde algo de lo que hacía especial a WITTR, se gana fiereza y dirección. Con, además, concepto reafirmado de trío con la integración del guitarrista Kody Keyworth a todos los efectos, también los creativos y compositivos.

"Primordial Arcana" regresa a lo primordial

El resultado es un disco que recupera la fascinación primordial que parecía estar perdiéndose en las fórmulas de unos músicos que vuelven a poner el pie en las montañas de su tierra y a crear a partir de ahí. De la naturaleza, el folclore, lo salvaje y lo extinguido. La vida y la muerte. Un Black Metal más canónico y violento gana enteros en una música que sigue siendo pura evocación y en la que son esenciales los influjos Folk, los pasajes ambientales y unas melodías que escapan al Black y tocan las tierras yermas del Doom Melódico.

Embrutecido, el sonido es (aunque suene paradójico) más accesible. Las atmósferas se acercan a lo que habrían hecho EMPEROR o BURZUM si hubieran nacido casi en el otro lado del mundo. Hay riffs que parecen sacados del catálogo de SATYRICON o DARKTHRONE y pasajes de un headbanging más triunfal de lo que era lógico esperar. Los sintetizadores mandan solo cuando tienen que hacerlo, los blastbeats aparecen en erupciones hirvientes y las cadencias épicas resultan sobrecogedoras, las melodías dramáticas y maravillosas. Es, en esencia, una de las versiones más satisfactorias y redondas de toda la carrera de WOLVES IN THE THRONE ROOM. Un disco digno de celebrar.

Las canciones de "Primordial Arcana"

“Mountain Magick” y "Primal Chasm (Gift Of Fire)" tienen una fuerza sorprendente como singles, como entidades de energía propia. Pero los amantes de los trances más subyugantes tienen también sobrado espacio. En “Spirit Of Lightning”, una conjunción de emotividad devastadora con Folk, Doom y tramos de Black Metal monumental y paisajístico, o en la descomunal “Masters Of Rain And Storm”, que viaja directamente a los tiempos más pretéritos de WITTR con una convicción arrolladora, una tormenta ancestral y primitiva que se va (ahora es excepción lo que antes era norma) por encima de los diez minutos.

Hasta las ambientaciones más descarnadas del fallido “Celestite” encuentran algo de eco, y si se quiere de reivindicación, en los sintetizadores de “Underworld Aurora”, con tramos de un purismo pagano que resulta estremecedor. Estos no son los WOLVES IN THE THRONE ROOM de siempre, pero son, seguramente, lo que necesitabas si echabas de menos a los WOLVES IN THE THRONE ROOM de siempre.

O esa es, al menos, mi experiencia con este álbum. Una vivencia épica, oscura y brutal, pero con un destello de luz que resulta vigoroso, sorprendente, algo así como los primeros rayos de sol tras una tormenta devastadora. Emotivo y absolutamente conectado con la naturaleza y las historias que esta abarca, las que cuenta y las que oculta, “Primordial Arcana” es un regreso fascinante y una puesta al día necesaria para WOLVES IN THE THRONE ROOM. Un grupo que parecía destinado a perderse pero que se ha encontrado. Porque finalmente, quizá, el camino era en realidad el destino. Pasa más de lo que creemos.


Discográfica: Century Media

Más información sobre WOLVES IN THE THRONE ROOM en su Facebook.

Reseña
Nota
8.5
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De la vieja guardia a base de cumplir años, y ya van suficientes como para que cumplirlos sea una putada. Me gano la vida escribiendo y llevo más de un cuarto de siglo escuchando Metal. La gran constante de una vida que me paso intentando cumplir aquello de que hay que ser de los buenos porque ya hay demasiados de los malos en el mundo.

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