Crítica de LEGIONNAIRE – Dawn Of Genesis

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LEGIONNAIRE - Dawn Of Genesis

Hay bandas de las que en seguida me enamoro ciegamente. Antes de escuchar el primer tema de “Dawn Of Genesis” sabía que iba a tener un idilio loco y salvaje con LEGIONNAIRE. El primer vistazo a la tosca portada me imaginaba que me iba a encontrar con un grupo de amantes honestos y sinceros del Heavy Metal tradicional. Me aposté diez euros a que sonaban a MANILLA ROAD y ahora mismo me debo diez euros.

Temas como “Enigma Of Time” o “Shadow Under The Metropolis” siguen la estela del Heavy Metal americano más clásico y underground, tipo OMEN o los ya nombrados MANILLA ROAD.  En otras de sus vertientes estos fineses también muestran su respeto por el Heavy Metal alemán más cercano al Speed y al Power. “The Guardian” podría ser un tema de los primeros HELLOWEEN o BLIND GUARDIAN.  Otra de las influencias claras del grupo es el sonido NWOBHM como demuestra la inicial “Clairvoyance”

Pero el mero hecho de tener influencias tan distinguibles no basta para hacer destacar a una banda. Quizá la mejor baza de LEGIONNAIRE es su capacidad para construir temas contundentes y memorables. Aunque puedes encontrar cortes que te gusten más que otros (yo me quedo con el épico “Black Harbringer”, con un cierto toque a MANOWAR, y con “Olympian Aegis”), es innegable que los fineses mantienen el nivel alto durante todo el LP.

En “Dawn Of Genesis” no sobra nada

De los ocho temas que componen “Dawn Of Genesis” no sobra ninguno. Todos ellos son trallazos de épica y Heavy Metal, que enganchan casi desde la primera escucha. Ese “casi” se debe a la voz de Aku Tiensuu y su personal tono entre nasal y apagado. En este sentido una vez más hay que comparar a LEGIONNAIRE con MANILLA ROAD. Los norteamericanos se hacen insoportables para mucha gente por la voz de Mark Shelton. A estos fineses les puede ocurrir lo mismo. Su cantante puede impedir a muchos disfrutar esta oda a la épica y al auténtico Metal que es su debut.

Ahora con vuestro permiso voy a volver a escuchar el disco, enfundarme en mi armadura, coger mi hacha de batalla y a cargar contra mis enemigos a lomos de un tigre albino. Son los efectos secundarios de la sobredosis de épica de este “Dawn Of Genesis”.


Discográfica: Gates of Hell

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