Crítica de STRYPER – God Damn Evil

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Stryper - God Damn Evil

“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados” – Isaías 53:5.

Esa cifra, correspondiente a un pasaje bíblico, es la que se pasea por la pomposa portada del nuevo álbum de STRYPER. Una portada severa, catastrofista, en la que la justicia divina se cierne sobre el ser humano y sobre sus ostentosos vicios, como bien reflejan los rascacielos de entidades financieras y los billetes que sobrevuelan por la imponente imagen. La dualidad entre el bien y el mal, siempre presente en la discografía del cuarteto californiano abanderado por los hermanos Sweet. Iconografías estratosféricas aparte, que en STRYPER siempre rozan el sobresaliente, antes de escuchar este nuevo lanzamiento llamado “God Damn Evil” me asalta la misma duda desde que la banda quisiera volver a lucir sus emblemáticos colores amarillo y negro por los escenarios de todo el mundo allá por el 2005: ¿me aburriré una vez más con la nueva obra de la banda de Metal Cristiano?

Por desgracia, STRYPER es una banda que hace tiempo que dejó de interesarme en disco. Sus últimos trabajos desde el citado retorno que supuso “Reborn” se han movido entre la falta de inspiración y la simple corrección, haciendo que la sombra de su majestuoso pasado sea cada vez más y más alargada. Cierto es que en esta nueva andadura, la agrupación de los Sweet nos ha regalado algunos temas bastante decentes y a tener en cuenta, pero es innegable que su vuelta al ruedo está plagada de altibajos. “Murder By Pride”, editado hace casi una década, es de lo más destacable de todo esta reciente etapa, así como su penúltimo lanzamiento, “Fallen”. El resto, aunque me encantaría decir otra cosa, es tristemente olvidable.

Si hay algo de lo que carecen estos nuevos STRYPER, principalmente, es de potencia, de fortaleza y de ese hambre imparable que solía caracterizarles décadas atrás. Desde hace un tiempo, su material se viene mostrando desinflado y, dentro de ese característico Heavy Melódico americano que ayudó a definir el cuarteto en el primer tercio de los años ochenta, se me antoja afligido, apagado y alejado de ese derroche de energía que poseían y poseen a día de hoy obras como “Soldiers Under Command” o “To Hell With The Devil”. Por todo esto, y teniendo en mente un tema que adelantó la banda antes de la salida del álbum que me chocó bastante, me esperaba otro disco anodino y cercano a lo que podríamos tildar de bodrio de los norteamericanos y, sin embargo, no ha sido así del todo. Mi percepción no es que haya dado un giro de 360 grados, ya que sigo manteniendo tras la digestión de este nuevo “God Damn Evil”, que al material de los actuales STRYPER le faltan guitarras, corpulencia bien entendida respecto a estas, trabajo en el proceso de composición de los temas e ideas, sobre todo ideas, pero a favor de “God Damn Evil” se puede decir que esgrime unos cuantos estribillos fácilmente recordables y maneras en el manejo de las armonías que, aun siendo algo menos sofisticadas y cristalinas que antaño, pueden llegar a rememorarnos a los STRYPER de su época dorada.

A lo largo de todo el trabajo, me alegra comprobar que Michael Sweet canta con energía, y es que parece que vuelve a adueñarse de cierta pegada de la que se había ido desprendiendo conforme pasaba el tiempo. Reflejo de ello son temas como “Lost”, donde Michael hace alarde de sus mágicos y míticos agudos en el espléndido estribillo, o “Sorry”, un medio tiempo que también muestra cierta inspiración en lo que a melodías vocales se refiere.

Por otra parte, hay temas como “The Valley” que sacan a la luz el espíritu valiente  y con ánimo de innovación de STRYPER, dejándose caer en una dinámica machacona y de Heavy/Doom más propia de BLACK SABBATH. A su vez, también tiene un porte menos habitual en la formación “Sea Of Thieves”, acoplada en un estilo más setentero en cuanto a la confección de guitarras, pero con el sonido grueso de la banda. Velocidad como tal, algo que añoro y mucho en la banda y que tan solo aparece con cuentagotas, es lo que apreciamos en “The Devil Doesn’t Live Here”, prototipo de tema que convencería del todo a aquellos que aún siguen pensando que STRYPER siempre ha sido una banda de Hair Metal y no de Hard n’ Heavy o Metal Melódico, aunque, precisamente, si de Hard Rock va la cosa, “God Damn Evil” nos sumerge con bastante tino mediante un arranque vacilón y envolvente en el mundillo del Hard Americano, notándose la mano del nuevo bajista Perry Richardson (ex FIREHOUSE).

“God Damn Evil”, más que decente

Todos estos temas mencionados ponen la nota positiva a un álbum que, por instantes, ha llegado hasta a sorprenderme. Creo firmemente que a los actuales STRYPER siempre les perseguirán esos altibajos que cité en unas líneas atrás porque hace tiempo que perdieron su mejor momento compositivo y que comenzaron a dar bandazos. Fijémonos si no en el horrendo e irrisorio estribillo que la banda ha ‘ingeniado’ para “Take It To The Cross”, con innecesarios guturales de Matt Bachand (SHADOWS FALL). A unos STRYPER en plenitud jamás se les habría ocurrido semejante esperpento. Pero, aún con todo ello, y soterrando un poco la nostalgia para no ser del todo injustos, “God Damn Evil” se ajusta a lo que una banda de la categoría de los californianos puede y debe ofrecer a día de hoy, un trabajo más que decente que, aunque peque de meloso en su conjunto y le falte vigorosidad, ofrece unos cuantos temas de calidad. No será imprescindible en su discografía, pero ni mucho menos deberá ser condenado al eterno arrinconamiento.

Os recordamos que STRYPER tocarán en la próxima edición del Barcelona Rock Fest.


Discográfica: Frontiers Music

Reseña Panorama
NOTA
7
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Licenciado en Comunicación y redactor en varias webs especializadas en Rock y Metal desde hace más de una década, plataformas que me han servido, al igual que el actualmente aparcado mundo radiofónico, para darle rienda suelta a mi creatividad enfocada a una de mis grandes pasiones: la música. A su vez, soy un gran entusiasta del cine en todas sus vertientes, especialmente en la rama dedicada al terror, fantasía y ciencia-ficción.
Madness Live!

1 Comentario

  1. Obviando el extraño estribillo de “Take it to the cross”, el resto de temas que he escuchado de este disco suenan genial. Ya no volverán los tiempos de “To hell with the devil”, pero los hermanos Sweet y compañia siguen haciendo muy buenos temas.

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