DEATH - Individual Thought Patterns Deluxe Reissue

0

 

Hablar y contar algo nuevo o diferente de una obra maestra del Death Metal 18 años después es tremendamente arduo, e incluso absurdo. La mayoría de la gente sabe que DEATH es un Dios irremplazable de la escena, y este disco fue una de sus creaciones puente que enlazaban el primitivismo y la evolución final entre 1987 (o  para los más puristas 1984, si queréis contar las demos) y 1998.

Sin quitarle peso a algunos otros monstruos de la escena, DEATH marcó firmemente los pasos a seguir en el Death americano clásico, y desde luego gracias a su transformación posterior, también lo hizo en el Death técnico y experimental. Intentaré aportar, a pesar de la dificultad mencionada, algo que pueda resultar útil y diferencial sobre esta reedición de lujo, que sí guarda algunos cambios respecto al "Individual Thought Patterns" original.

Para empezar, os diré en qué no ha cambiado. El sonido. Al menos, respecto a la preciosa reedición que compré hace algunos años (un digipack con un montón de partes desplegables) y que ya estaba remasterizada, no he podido encontrar ningún cambio significativo. La máquina (renovada en numerosas ocasiones por distintas piezas, siempre fiables al máximo) estaba formada en aquel álbum por el admirado y añorado Chuck Schuldiner, acompañado de Andy LaRocque a la guitarra, Steve DiGiorgio al bajo y Gene Hoglan a la batería. Su incontestable reputación como músicos de primerísimo orden ha permanecido intacta en esta reedición de lujo, respetando la calidad de grabación que ya obtuvieron en su día, no había mucho que tocar de hecho. Podría parecer irrelevante este comentario, no se podía mejorar mucho algo que ya estaba bien hecho, pero recordemos las reediciones de MEGADETH... ¿A que ya no es tan irrelevante? En ese aspecto, podemos estar tranquilos.

Desmembrando los extras, os recuerdo que en esta tanda de reediciones del catálogo de DEATH habrá versiones de dos CDs y tres CDs. Yo he podido escuchar la correspondiente al doble CDs, y como valor añadido al clásico tiene un magnífico concierto que se grabó el 13 de abril de 1993 en Alemania. Para no haber visto la luz hasta el día de hoy (excepto en algún bootleg, no me extrañaría) tiene un sonido lo suficientemente bien tratado como para poder haberse editado incluso de manera independiente. No es una maravilla, todo hay que decirlo, pero habiéndose registrado sin la intención de editarlo a posteriori, ha quedado fantástico. El set list de aquella actuación contaba con diez temas, con todos los discos editados hasta la fecha representados con al menos una canción, así que hará las delicias de cualquier fan. Si tenemos en cuenta lo irremediablemente irrepetible que es una actuación de DEATH, el valor de este directo se eleva aún más.

También es destacable la buena versión de "The Exorcist" de POSSESSED, otro de los pilares del Death Metal mundial, que la banda registró durante su estancia en el estudio allá por 1992-1993. Por cierto, de esta grabación se puede localizar fácilmente un interesantísimo reportaje titulado "Death Metal Special", grabado y emitido por una televisión norteamericana, con escenas tomadas en el Morrisound Studio de Tampa, justo cuando DEATH se encontraba grabando esta obra. Incluye breves entrevistas a Chuck, Andy La Rocque o el propio productor Scott Burns, bromeando y compartiendo unos momentos mágicos. Se puede ver hasta a Steve DiGiorgio grabando una de sus partes de bajo. Lo recomiendo encarecidamente.

Volviendo al contenido de la reecición, la de tres CDs incorpora demos del álbum, registradas en 1992. Esto no he podido catarlo, pero a buen seguro que aunque para muchos sea una mera curiosidad, es otro documento a guardar como oro en paño.

Para cerrar esta reseña, recordaré que este 2011 se han cumplido diez años de la pérdida de un tipo que supo destacar tanto en el inmovilismo de los primeros años como en la posterior innovación del Death Metal. A pesar de lo escéptico que puedo resultar en ocasiones, para nada veo esta cascada de reediciones como un acto de enriquecimiento del entorno de Chuck Schuldiner a costa de su figura. Es solo el tributo a una persona imprescindible en la escena, y una oportunidad para estar más cerca de su obra y por lo tanto de él mismo.

El alfa y el omega del Death Metal. Una década sin un maestro y su recuerdo sigue presente, gracias aún más a estas reediciones. Chuck, aún nos acordamos de ti.

 

Carlos Herrero

Madness Live!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here