TYKETTO - Dig In Deep

TYKETTO es un caso extraño, por muchos motivos. Banda nacida justo en el final de los días de gloria del género, su debut pasó bastante desapercibido para el gran público y, sin embargo, a día de hoy, es para los seguidores del estilo algo parecido al maná o la Tierra Prometida. Y así como la mayoría de bandas de Hard Rock o Melodic aparecidas a finales de los ochenta, comienzos de los noventa, actualmente tocan ante audiencia muy reducidas, recuerdo cómo la reunión del cuarteto estadounidense fue un éxito total. Ya quisieran DOKKEN, L.A. GUNS y demás, gozar de un público tan fiel.

La clave es lo que decía antes, su primer disco “Don't Come Easy” es considerado por muchos (entre los que me incluyo) una obra maestra atemporal y su sucesor, “Strenght In Numbers”, otro esfuerzo sobresaliente. Después, llegó la marcha del gran Danny Vaughn y la entrada a la voz de Steve Augeri (que, posteriormente, ficharía por JOURNEY), dando como resultado “Shine”, un trabajo tan distinto que es difícil considerarlo como TYKETTO, sin que ello desmerezca su interés.

A estas alturas no se esperaba un álbum de TYKETTO y menos con la formación original. Ya hizo su “gira de despedida” después de la reunión, y Danny incluso giró con otros componentes unos años más tardes. Por eso, comprobar qué nos podían ofrecer Vaughn, Brooke St. James, Michael Clayton y Jimi Kennedy era ansiado por los fans del Melodic Rock. Sin embargo, supongo que la banda sabría que podían jugar con fuego y quemarse. La gente es muy predecible y aunque hayan pasado dos décadas, en nuestro fuero interno, todos queríamos escuchar un “Don't Come Easy” segunda parte. Si se afronta “Dig In Deep” con esa actitud, el desastre y la decepción están garantizados. Asimismo, existe otro condicionante que tirará para atrás a los clásicos: la producción. En particular, las guitarras de Brooke suenan sucias, un poco en la línea de lo que EUROPE pretendieron con “Start From The Dark”.


Esta mezcla, unido al riff cortado y moderno de la inicial “Faithless” provoca instantes de zozobra. Y es que las dos primeras rotaciones del disco dejan descolocado porque aún no has podido desconectar el chip de los TYKETTO llenos de melodías y estribillos pegadizos. No obstante, como dijo el sabía, la paciencia es una gran virtud y “Dig In Deep” crece muchísimo con el paso de las escuchas, si bien se puede afirmar que tras una excelente primera mitad, la segunda resulta introspectiva y no tan inspirada. “Faithless”, a pesar de lo indicado, termina por convertirse en una de las joyas de la corona porque, con todo, conserva ese espíritu TYKETTO con las voces dobladas en las estrofas más la fuerza y expresividad vocal de Danny, que solo aparece con cuentagotas porque su forma de interpretar a lo largo del disco es calmada y no tan potente como antaño.

Otra de las características clásicas del grupo y que se mantiene en “Dig In Deep” es la profusión de acústicas, excelente complemento a las eléctricas de St. James como se puede comprobar en las fantásticas “Love To Love” (más rockera) y “Battle Lines”, una de mis preferidas, precioso puente entre “Strenght In Numbers” y esta versión siglo XXI de TYKETTO. Quizá la canción que más paralelismo tenga con “Don't Come Easy” sea “Here's Hoping It Hurts” aunque en semejante monumento solo hubiera alcanzado para una gran cara B. Sin embargo, junto a “Battle Lines” y “The Fight That Left In Me”, componen una triada sobresaliente. Es curioso como la parte central de esta última posee unos aires casi flamencos, castañuelas o algo parecido, durante unos segundos.

De aquí en adelante, los temas se suceden de manera agradable mas no brillante en comparación con sus predecesores. Alternancia entre cortes Hard y medios tiempos. En el apartado cañero, “Dig In Deep”, que está bien, y “Sound Off”, con un prometedor arranque que se diluye progresivamente. “Evaporate” es más dinámica, con un puente notable y que parece extraída de un álbum de Danny Vaughn en solitario, sensación que recorre cada uno de los surcos de este disco. Por cierto, que el cantante deja entrever otra de sus influencias, THE EAGLES (no en vano actúa en un grupo tributo que ha pasado por nuestro país un par de veces), en “Monday”. Con “Let This One Slide” se recupera un poco la vertiente tradicional de los estadounidenses y “Dig In Deep” se cierra con la bonita balada “This In How We Say Goodbye”, donde uno rememora aquellos conciertos acústicos que Vaughn daba y se dejaba el alma.


¿Será “Dig In Deep” la manera en que TYKETTO diga adiós? No lo sé porque han amagado ya un par de veces y, por ejemplo, ya tienen programada una gira europea en otoño. Si lo hicieran, no habría nada que reprocharles porque es un trabajo que, en ningún caso, desmerece. El hecho de que no alcance las cotas del pasado no es significativo porque era algo imposible y, sobre todo, impensable. Lo esencial es que han sacado un producto que, visto sin prejuicios y con la pausa adecuada, merece la pena. No estamos ante el disco del año en el Rock Melódico pero tampoco les hace falta. TYKETTO es y será grande porque no hay demasiados casos de bandas que se revaloricen con el paso de los años y logren un estatus de culto entre los seguidores de un género. Recomendado si no se encara con unas expectativas irreales.

 

Marco-Antonio Romero

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