In memoriam: Eddie Van Halen, el humilde dios de la guitarra

0
Eddie Van Halen
Foto de Kevin Baldes

Anoche me fui enormemente entristecido a la cama tras conocer la devastadora noticia del fallecimiento del gran Eddie Van Halen. Una vez acostado no pude evitar ver un par de vídeos de VAN HALEN que me hicieron soltar alguna que otra lagrimilla, provocando también que no pudiese conciliar el sueño tan rápido como suele ser habitual en un servidor. Mi cabeza no dejaba de dar vueltas, rememorando a Eddie con imágenes que se iban sucediendo una detrás de otra, repitiéndose insistentemente los cada vez más borrosos recuerdos de la única vez que pude ver a la banda en directo y de eso, precisamente, es de lo que os quería escribir unas líneas.

Mi mente viajó directamente hasta el 13 de junio de 1995, fecha en la que BON JOVI, VAN HALEN, PRETENDERS y UGLY KID JOE aterrizaron en el Estadi Olímpic de Barcelona. Por aquel entonces tan solo tenía doce años y debo reconocer que tuve la inmensa suerte de que mis hermanos mayores me llevaran al que se convirtió en el primer concierto de mi vida, el primero de un sinfín de bolos a los que he asistido desde aquella maravillosa tarde en la montaña de Montjuic. Desgraciadamente, el grupo de Eddie Van Halen no volvió a cruzarse jamás en mi camino.

“Eddie Van Halen desprendía unos aires de sencillez, humildad y cercanía abrumadores”

Contra todo pronóstico, el estadio, que alberga una capacidad para 60.000 personas, no se llenó. No se consiguió llegar ni a la cifra 40.000 entradas vendidas por lo que se decidió ubicar el enorme escenario en uno de los laterales de la pista de atletismo. A pesar de esto, el ambiente era el de las grandes ocasiones, todo apuntaba a que íbamos a disfrutar de una de las mejores veladas de nuestras vidas y así fue.

Bon Jovi Van Halen - Entrada del concierto de Barcelona en 1995

Tuvieron que pasar diecisiete largos años desde que publicaran su disco debut para que Barcelona pudiese disfrutar, al fin, de un concierto de VAN HALEN. Así pues, bajo un sol de justicia y al ritmo de “The Seventh Seal”, tema perteneciente a “Balance”, el disco que presentaban en aquella gira, Eddie, Alex, Michael y Sammy hicieron acto de presencia sobre las tablas e instantáneamente se apoderaron de las almas de los miles de seguidores que nos acercamos hasta el Estadi Olímpic.

Lo primero que impresionó a aquel chaval de doce años que tenía a VAN HALEN actuando delante suyo fue el ostentoso kit de batería de Alex Van Halen, aquello era realmente espectacular. Pero, a medida que el show avanzaba, quien terminó robándome el corazón por completo fue su hermano Eddie, quien me impresionó desmesuradamente gracias a la magia que proyectaba con sus dedos. Creo que, en todos estos años, tan solo he llegado a sentir algo tan especial cuando tuve la ocasión de disfrutar del gran Tony Iommi en el concierto de despedida de BLACK SABBATH.

Eddie, enfundado en unos vaqueros rotos y una camiseta azul cielo, cautivó a todos los presentes con su eterna sonrisa y el buen rollo que destilaba tanto con sus compañeros de VAN HALEN como con sus seguidores. El guitarrista, a pesar de ser un mito viviente del Rock, desprendía unos aires de sencillez, humildad y cercanía abrumadores al mismo tiempo que nos deslumbraba tocando la guitarra en modo Dios pero disfrutando como si de un quinceañero que quisiera comerse el mundo se tratara.

VAN HALEN maravilló Barcelona con una excelente actuación de poco más de una hora de duración; recordemos que los cabezas de cartel de aquella noche fueron BON JOVI. A pesar de no disponer de más tiempo, Eddie y los suyos hechizaron a los asistentes de la mano de clásicos inmortales como “Dreams”, “Why Can’t This Be Love”, “Can’t Stop Lovin’ You”, “When It’s Love”, “Runaround”, “Panama” o “Jump”. Una noche mágica que, por desgracia, no volverá a repetirse y creo que a muchos nos quedó cierto sabor amargo de no haber podido disfrutar de un show íntegro de la banda estadounidense. A pesar de esto, el legado que nos deja el Sr. Eddie Van Halen es descomunal, así que habrá que seguir pinchando sus discos para honrarle desde aquí abajo. Eddie continuará viviendo en nuestros corazones a través de su música y recuerdos. Así pues, no vamos a dejar de quererle nunca.

Descansa en paz, Eddie.


 

Más sobre el artista en su web personal.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí