Crítica de REBUIG – Mort I Futur

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Rebuig - Mort i Futur

Con “Mort I Futur”, el debut de los catalanes REBUIG, vuelvo a sentir lo que hace tiempo no sentía, desde los tiempos de MOHO. Que un grupo te revuelva las entrañas y te haga escupir sangre al tiempo que escuchas su música. Esta frase que puede parecer exagerada es lo que al final de los casi 35 minutos que dura este disco tienes en la mente. Estridencia sonora, efectos paranoicos y mucha mala baba contenida en cada nota, en cada golpe y en cada ritmo. Eso es REBUIG. Un canto moribundo de rabia contenida, y “Mort I Futur” uno de los lanzamientos del año. Lástima que sea del 2016 y que yo no lo haya escuchado hasta ahora, porque sino entraría en el top ten de este año.

Lo primero que llama la atención de REBUIG es la voz de Albert. Tal cual es una voz cruda y agresiva que me recuerda a la de Iñaki de MOHO, DENAK… pero luego tiene efectos y esquizofrenias varias que me hace recordar a Steve Austin de TODAY IS THE DAY. De hecho los paralelismos con esta banda pueden ser trazados con bastante evidencia. Y esto es algo que a mi me ha ganado porque dicho grupo siempre me ha parecido lo más aberrante del mundo, dicho en el buen sentido. REBUIG añade a eso un trasfondo más pesado, más Sludge y cavernoso, pero también algo de psicodelia en forma de efectos sonoros en solos y atmósferas. De hecho, “Mort i Futur” es un disco que dentro de su pesadez y tempos tortuosos, tiene mucho dinamismo gracias a estos efectos, instrumentales y vocales.

Lo segundo que llama la atención de REBUIG es el sonido. Viendo vídeos de la banda parece que todo esté grabado en una sola toma en directo y eso da una sensación de crudeza brutal. La voz de Albert está lo suficientemente alta como para que no perdamos detalles de sus matices, pero las guitarras de Jaime, ya estén distorsionadas, vestidas de psicotropía o limpias, suenan a la perfección y no tapan el inventivo bajo de Victor. Por último Oscar es el contrapunto a Albert, sus golpes fuertes y sangrientos martillean nuestros tímpanos a la vez que Albert se desgañita. El conjunto es espeluznante. El sonido es tan natural y completo en matices que parece que tengamos a la banda en nuestro salón y eso es fundamental para entrar en la música que contiene “Mort I Futur”.

Porque aunque dure 35 minutos, “Mort I Futur” es un disco cargado de contenido sonoro. Cinco composiciones nada más; las dos primeras de larga duración, rondando los nueve minutos, y el resto entre cinco y seis minutos. No es baladí que diga esto porque REBUIG cuenta historias en cada tema, su música está cargada de momentos de tensión y clímax, y otros de atmósfera y densidad. La forma en que combinan ambas facetas con un punto de virtuosismo solista es lo más reseñable de “Mort I Futur”. Te mantienen atento ante cualquier cambio, ante cualquier nuevo efecto. Y no se repiten. Tampoco son estructuras típicas, ni excesivamente complejas. Hay momentos de desenfreno y otros de rayadas mentales, pero todo funciona.

Por otro lado tenemos unas letras tan agrias como la música, ideales para la voz de Albert, cantadas en catalán y que parece que son escupidas más que vocalizadas. Como ocurre en “Penjat I Empalmat”, de título obvio y que después de una introducción de ruidos varios, da paso a unas guitarras de afinación de ultratumba y voces de lo más cavernosas que se pueden encontrar en “Mort i Futur”. Aquí es donde la influencia de Steve Austin es en cierto pasajes esquizoides más evidente. Más rayada es “After Al Pati De Llums”, en la que usan y abusan de la psicodelia y efectos de todo tipo, creando momentos de auténtico viaje interestelar psicotrópico. Los otros tres cortes, más contenidos en duración no se quedan atrás, destacando “Andorra, Putes I Bosses De Brossa”, otro corte explícito e implícito que contiene en cinco minutos sonidos de todo tipo, por momentos inhumanos.

Si la música busca revolver, “Mort I Futur” de REBUIG lo consigue con creces. Un disco tan ácido como la música que contiene, irreverente y atronador que no deja indiferente y que provoca en el oyente sensaciones de claustrofobia y locura a partes iguales. Es difícil encontrar algo así hoy en día en la música, sea cual sea el género. REBUIG lo consigue. Tremendos.


Discográfica: Pick Your Twelve/Odio Sonoro
Reseña Panorama
Nota
9
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Como músico frustrado siempre me ha gustado investigar y compartir mis sensaciones sobre la música que escucho, dando igual géneros, épocas o artistas. No hay mayor placer que descubrir un nuevo sonido e ir tirando del hilo hasta hacerte una idea en tu cabeza de todo el contexto que lo envolvió. Desde la humildad del analfabeto musical, mis torpes palabras pretenden servir de descarga para todos estos sentimientos que se generan al dejar caer la aguja sobre un vinilo.
Madness Live!

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